29 de Agosto de 2014
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El Cazador - Endimión Tau - Capítulo IV: Orión

Conrad: Aquí el Teniente Conrad. Violando el reglamento de comunicaciones transmito en todas las frecuencias. Es un Código V. Mi ID personal es Omega1390572.

La situación es desesperada. Soy el último superviviente de los comandos desplegados hoy. Repito, soy el último superviviente. El Predador me persigue. Estoy gravemente herido. Una puñalada profunda en la cadera izquierda. Me desangro y sufro los primeros síntomas de envenenamiento.

Me dirijo al punto de encuentro con un monopatín volador, violando de nuevo las órdenes referentes a su empleo no autorizado. No me quedan fuerzas para correr. Estoy esquivando los hilos invisibles tendidos por el Predador con la visión de rayos X. Puedo morir el cualquier momento. Bien me atrapan los hilos o el Predador. Es importante que sepan esto.

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El Predador se encuentra herido. Repito, El Predador se encuentra herido. El Teniente Coronel Titán sacrificó su vida con éxito en una emboscada. Logré herirlo en el vientre. Un impacto directo de fúsil láser. Confirmado.

Además, lo he vuelto a herir en el transcurso de la persecución. Active el mecanismo de autodestrucción de mi fúsil láser, y lo escondí en el camino del Predador. La explosión táctica le alcanzó de pleno. Confirmado.

El pitido agudo que siento en mi cabeza indica que sigue vivo. Tengo una teoría. Creo que el pitido es la estática del sondeo mental del Predador. Todos los comandos han recibido ataques o caído en emboscadas de corte mental poco después de percibir el pitido. Escucharlo significa haber entrado en el radio de acción mental del Predador. Lee las mentes en función de la debilidad del individuo, rastrea nuestras posiciones por los impulsos eléctricos de nuestros cerebros, y se oculta alterando nuestras percepciones.

El detector de movimiento ha detectado su presencia. La velocidad del monopatín le ha obligado a renunciar al sigilo. No quiere que les advierta de su estado.

El estado físico y mental de Predador se encuentra al borde del colapso. Lleva seis horas combatiendo, las heridas, el cansancio, y el precio de sus poderes mentales lo están matando.

Solicito el apoyo de todos los comandos disponibles para una operación de contraataque. Si le hacemos caer en una emboscada conjunta ahora, no lo resistirá. Es la mejor oportunidad que hemos tenido nunca.

Le he visto en acción con mis propios ojos. Es un demonio. Si le dejamos escapar, el sacrificio de nuestros camaradas habrá sido en vano. Seguirá cazándonos uno a uno hasta que no quede nadie.

El detector de movimiento me confirma su presencia a medio kilómetro. Muy pronto estaré muerto.

Mayor: Teniente Conrad.

Conrad: Señor.

Mayor: ¿Recuerda el incidente de las Lunas de Orión?

Conrad: Cada noche de mi vida, señor ¿a que viene esto?

Mayor: ¿Qué ocurrió, Teniente?

Conrad: ¡Maldita sea! Estoy esquivando hilos mortales con una mierda de visión de rayos X, perseguido por un demonio, les digo que necesito ayuda ¿y lo único que saben hacer es preguntarme por mis pesadillas?

Mayor: ¡Teniente!

Conrad: ¿Creen que soy él? ¡Oh, claro. Es eso! ¡Para que cojones iba a perder el tiempo hablando! ¿Ha visitado la jungla, señor? ¡No claro. Benditos galones! ¡A ver si se entera, señor. Él no necesita perder el tiempo hablando! ¡En el tiempo que hemos tardado en descubrir el lobo oculto tras la piel de cordero, le hemos enviado un tercio de nuestros hombres sin hacer preguntas! ¡Y ahora están todos muertos!

Mayor: ¡¡Teniente!!

Conrad: ¡Sí, sí, sí! ¡Mi hermano Allan murió frente a mí sin poder hacer nada! ¿Qué sí lo recuerdo? ¿Cómo voy a olvidarlo? Es por lo que estamos, aquí ¿no? Era una misión de salvamento. Grupos nacionalistas se habían hecho con el poder, y declarado la independencia de las colonias. Fuimos enviados como héroes. Más tarde, descubrimos que éramos ceros en la cuenta corriente del senador que nos vendió.

Nos infiltrábamos por el alcantarillado de la capital. La idea era tomar los centros políticos por sorpresa. Todo estaba tranquilo, sin centinelas, ni trampas. Tan tranquilo que nos olimos la emboscada. Allan fue el primero en advertirnos que algo pasaba. Se presentó voluntario para explorar por delante del batallón con su comando.

Durante un par de horas no hubo sorpresas. Entonces nos atacaron. Salieron de todas partes. Habían preparado habitaciones secretas en las alcantarillas bajo el palacio del gobernador. Nos vimos rodeados bajo un fuego enemigo muy intenso. Tomamos posiciones y retrocedimos.

Allan coordinó la retirada. Siempre estuvo en primera línea dando ánimos. Cuando creímos que íbamos a salir de ésta, llegaron ellos. Allan nos salvó. Cerró la puerta blindada y se quedó solo con el enemigo. Asesinos equipados con lanzallamas de largo alcance.

Lo última vez que vi a Allan, fue cuando me gritaba que corriera, mientras el fuego le devoraba el cuerpo y el rostro, con una sonrisa en los labios. Estaba feliz de morir habiéndome salvado. Madre siempre le decía que cuidará de mí.

Salimos a la calle hechos una furia, y les barrimos en campo abierto. ¿Y cómo nos lo pagaron los civiles? Después de haberles salvado de volver a la edad de piedra, nos escupieron y llamaron tiranos.

El Senador que nos vendió fue ascendido, y nosotros condenados por baja disciplina. Tuvimos demasiadas bajas. Se nos advirtió que la próxima vez perderíamos la pensión.

Ése fue el día en que mandamos a la mierda al Impero, y empezamos a pensar un poco en nosotros. Trabajando por nuestra cuenta, haciendo trabajos sin matar a inocentes. Pero claro, al Imperio no le gusta que hayamos conseguido una pensión completa. Hemos visto y oído demasiado. Cosas que podríamos decir ahora que no dependemos de ellos. Y por eso, nos han enviado al mismísimo demonio, para asegurarse de que guardemos silencio desde la tumba.

Mayor: Hijo mío.

Conrad: Señor.

Mayor: Los refuerzos le esperan en el punto de encuentro. Tráigalo y pondremos fin a esto.

Conrad: Gracias, señor.

Mayor: Siento haberle torturado con su pasado. Era imprescindible que averiguara la naturaleza de sus emociones y recuerdos. Ya sabe como es él.

Conrad: Sí, por desgracia, lo sé. Señor. Indiferente y letal. Sólo le emociona la muerte.

Mayor: Hemos enviado un médico con los comandos. Aguante un poco más…

 

Dolor, caída, oscuridad, Allan, silencio, pasos, lluvia, rayos, asfixia…

Conrad despertó escupiendo el barro que se le había filtrado por la garganta. Se encontraba extendido boca abajo en el suelo húmedo de la jungla. Frío y débil. Apenas sentía los miembros. El veneno y la hemorragia le habían robado buena parte de su vida mientras dormía. Sólo recordaba haber sufrido un golpe brutal. Después oscuridad.

El Predador.

El recuerdo del demonio le impulsó a incorporarse de rodillas en el suelo. Llovía con mucha fuerza, la niebla lo cubría todo, y el mareo le desorientaba. Cerca de él, cayó un rayo cegador que le obligó a cerrar los ojos.

Cuando los abrió, se vio mirando las botas del Predador.

Temía alzar la vista. Era incapaz de reunir el valor de volver a contemplar esos faros de odio rojo.

El Predador dejo caer un bulto morado entre sus pies y Conrad.

Al principio no lo reconoció. Y deseo no haberlo hecho nunca.

Era la cabeza de Rickkon.

Sus ojos miraban a puntos distintos. Las venas se habían reventado. La piel tornado morada y azul. La lengua se retorcía medio salida y mordida. Dientes rotos. Cuello cercenado con precisión milimétrica.

La daga.

Al ver la sangre reseca alrededor del corte del cuello, se dio cuenta, de que le había cortado la cabeza a Rickkon mientras seguía con vida. La impresión le hizo vomitar sobre ella.

Angustiado por la culpa. Esquivó la visión de la cabeza de Rickkon alzando la mirada. El mundo se detuvo cuando vio la herida en el estomago del Predador, que le permitía ver la jungla detrás de él. Atónito, observó su traje azul oscuro sin brillo, quemado en su mayor parte. Necesitaba saber como seguía vivo después de todo eso. Reunió el coraje que le restaba y le miró a los ojos.

Entonces lo supo.

Su rostro era una máscara bañada con la sangre reseca de Titán, cuyas costras habían pegado su cabellera azabache contra la cabeza, que mostraba en algunos puntos quemaduras muy graves. En sus ojos, de nuevo azul celeste brillante, se encontraba la respuesta. En ellos ardía una fuerza de voluntad, inteligencia y pasión que jamás había visto, ni volvería a ver. Tal era su fuerza interior que había expulsado a la muerte con un rugido inquebrantable.

Y ahora, esa misma fuerza, aumentaba el brillo de los ojos, indicando que le iba a ejecutar. El odio, la rabia y el orgullo le alimentaban en sus hora más bajas.

Su instinto le dijo que debía actuar. Para sorpresa del Predador. Reunió todas sus fuerzas, y lanzó un terrible puñetazo contra su herida en el estomago.

Una mano abierta detuvo su puño a un centímetro de la herida. Le dio un violento tirón que le incorporó a medias. Y antes de que pudiera reaccionar, le asestó con la otra mano un golpe descendente en la clavícula derecha que se la partió. Se quedó colgando de pie gimiendo de dolor a punto de desmayarse, rogando el fin.

No era más que el principio.

La mano que mantenía aferrado su puño le giró brutalmente el brazo derecho, que se rompió por la muñeca, el codo y se desencajó. Volvió a gritar en plena tormenta, cuando le golpeó en las costillas flotantes del costado izquierdo, que se hundieron perforando su pulmón. Entonces se quedó sin aire y se volvió a desmayar.

Se despertó atenazado por un dolor que no hubiera creído posible sentir, procedente de la mano derecha. Entonces vio su mano sin pulgar. La daga volvió a bajar, dolor, muchísimo dolor. Pensó que el cerebro o el corazón le iban a estallar. Le estaba cortando los dedos de la mano derecha, uno por uno. Oscuridad.

Volvió en sí cuando el Predador apretó el muñón de su mano derecha. Un amasijo de carne y huesos rotos sin dedos, exprimiendo sangre y carne. Hiperventilaba, sudaba a borbotones, sufría arritmias y espasmos. El dolor era insoportable.

Cuando salto su mano derecha se hubiera caído al suelo, de no haberle vuelto a coger el pecho del traje termo-óptico. Acerco su rostro hasta el suyo. Le miró unos segundos y le tiro su aliento gélido. Era tal el frío de su aliento que noto el agua, el sudor y la sangre de su pecho, cuello y rostro, congelarse.

La visión de esos ojos azul celeste, las puertas del Abismo, le mantuvieron consciente.

Falkenberg: Me has robado carne. Ahora he tomado un poco de la tuya. El juego terminará cuando estemos en paz, no antes.

De pronto se alejaba de los ojos azul celeste de su verdugo. Flotaba por encima de la jungla, girando sobre sí mismo. Le había arrojado como un muñeco de trapo. Su travesía terminó cuando su espalda chocó contra un árbol, y cayó al suelo.

Entonces la oscuridad le abrazó de nuevo. Y tuvo tales pesadillas que gritó dormido, sin percatarse de la sangre que manaba de sus ojos, nariz y oídos. Fuera donde fuera, no había escapatoria. El Predador estaba en todas partes.

Continuará…

 

Comentarios de Lester Knight: ¡Saludos, queridos lectores! Espero que el capítulo de hoy os haya gustado. Es el que más me ha costado escribir de la serie de Endimión Tau. El único que realiza un salto temporal desde el capítulo anterior.

Escribí versiones que seguían con la cronología de las acciones, narrando la huída a pie de Conrad y la trampa tendida al Predador, su fúsil en modo de autodestrucción, el equivalente a una pequeña cabeza nuclear.

Al final tome la decisión de prescindir de la escena. Era cuanto menos previsible y tampoco aportaba nada nuevo. Pensé que sería mejor concentrarse en los pensamientos de Conrad, sus comunicaciones y el conflicto interior relacionado con la muerte de su hermano Allan.

En el tercio final del relato el Predador lo atrapa y lo tortura, marcando el punto de inflexión principal de la historia, donde la pauta del acoso psicológico y posterior cacería da paso a la profunda oscuridad del ser humano, sin vuelta atrás.

Cuando escribí la historia tenía dos objetivos: presentar al Cazador y explorar la oscuridad de personas que han cruzado la línea, entre la vida y la muerte.

Las visiones del Cazador son un recurso ideado para mostrar las conciencias de los personajes, y como una vida extrema ha cambiado su humanidad o ausencia de ella.

Hasta ahora habíamos visto la muerte por soberbia, la caída por orgullo, el peso de la conciencia, el impulso de la desesperación, el sufrimiento físico… en los siguientes capítulos llegará la tortura psicológica y la visión de los sucesos anteriores desde el punto de vista de un psicópata. Entrando en una espiral de mayores de 18 años y en aumento.

El por qué del endurecimiento gradual de la historia se basa la búsqueda de un realismo que le confiera una sensación de auténtica credibilidad. Personalmente estoy muy cansado de las historias estereotipadas donde los malos son malos y los buenos son buenos, y cuando hay que explicar sus motivos se desvía la atención a otro lado. Así que he tratado de explorar esa faceta gris que nunca se toca.

Tal vez, la historia pierda lectores, la encontréis cruel o deje de gustaros. Estoy en un momento en el que necesito experimentar, y no quiero conformarme con adaptar la historia a lo que funciona seguro, repetir la formula del primer capítulo una y otra vez, he intentado hacerlos todos distintos. El resultado como siempre, lo determináis vosotros, mis queridos lectores.

Hoy sé que he me pasado con las dimensiones del comentario. Quería preveniros de lo que vais a encontrar en los siguientes capítulos, y explicar mis motivos.

Espero que disfrutéis de Endimión Tau hasta el final.

¡Un saludo a todos y gracias por apoyar a Mundo Destierro! Wink

5
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10 Comentarios:

Estupendo

He de reconocer que el Cazador es uno de los mejores personajes que han salido de tu bendita imaginación, gran presencia e intimidación, un carisma que espanta, y un ser sin corazón, receta de calidad y éxito, sigue así.

Es un placer volver a leer todas us obras, me estoy poniendo al día, tanta calidad merece atención.

Un gran saludo y 5 estrellazas, compañero

P.D: Es una de tus primeras entradas que comento el primero, siempre aparece el fantas de Erik, es un alumno aventajado de Nyarlathotep Very Happy

Muchas gracias por tu apoyo, Morgennes.

Cuando uno tiene tan buenos lectores escribe muy motivado.

El Cazador se está convirtiendo en uno de mis accidentes creativos favoritos. Es un personaje que pienso seguir desarrollando a lo largo de diferentes historias hasta su prueba de fuego: la novela conjunta de terror que pondremos en marcha entre todos.

PD: Cierto. Me consta que ErikAdams anda perfilando el final de La Muerte Púrpura. Cuando regrese estoy convencido que volverá a atentar contra vuestra cordura, la mía ya está perdida Twisted Evil

¡Un saludo! Wink

Sigue habiendo esos

Sigue habiendo esos momentos impactantes que tanto me gustan. Lo único que no me acaba de gustar es el diálogo, en el que no se está seguro quién está hablando y quien no. No se, lo veo confuso.

Aún así, vuelvo a repetir, gran saga la que nos estás regalando.

Un saludo.

Diálogos revisados

Gracias por la crítica, The_unforgiven_too.

He probado de facilitar la identificación de los personajes en los diálogos, incluyendo sus nombres al principio de sus textos. Ya me comentaréis que os parece. Si os gusta, los capítulos que vengan irán así de serie.

Las sugerencias para mejorar el capítulo son bienvenidas Very Happy

PD: Seguiré esforzándome por mantener el nivel de la saga hasta final. Gracias por los ánimos.

¡Un saludo! Wink

El relato...

como siempre genial, da gusto dejar de poner baldosas un rato (Si, mi concepto de las vacaciones es un tanto particular...) Y encontrarse con un relatazo del amigo Lester.

¡5 Estrellazas!

PD: Esperar que vuelva a Madrid para poder responder en los blogs todo lo que me gustaria XD y eso para vuestra desgracia es antes de lo que imaginais...

¡Nos vemos!

No sé a quién me recuerda…

En mi familia también tenemos en modo muy particular de entender el tiempo libre LMAO

Me alegra haberte hecho pasar un buen rato después de la currada que te has metido.

PD: No veas lo que se te echa de menos.

¡Un saludo! Wink

Ahora si que me parece bien

Ahora si que me parece bien cómo ha quedado, buena idea ;)

Un saludo.

La idea fue tuya, The_unforgiven_too

Es lo que me gusta de publicar aquí. Buenos lectores que te animan y aconsejan.

¡Un saludo! Wink

Madre de dios, que dolor he

Madre de dios, que dolor he sentido al leer ciertas escenas.

Estoy deseando seguir leyendo historias de este gran personaje, uno de los más llamativos sin duda alguna, el querer conocer más de el es inevitable.

Enhorabuena lester, 5 estrellas como 5 soles :) 

A mí me impresionó cuando lo escribía.

Veía y sigo viendo la escena tan claramente como si sucedierá delante mío. Es lo más duro que he escrito en cuanto a tortura... hasta el siguiente capítulo Twisted Evil

Yo también tengo muchas ganas de indagar en la vida del Cazador. Estoy preparando guiones e historias de todas las épocas de su vida. Mientras el personaje os interese, las historias se van a suceder, con algún descanso más clásico, como Dheimos u otras historias de Mundo Destierro puro y duro. 

¡Un saludo! Wink