El mundo está lleno de rufianes. El mundo
está lleno de gente de buen carácter. Ambas afirmaciones son verdad, creo,
porque en el interior de la mayoría de las personas que conozco se encuentra el
inicio de estos dos caminos aparentemente dispares.
Algunos son demasiado tímidos para llegar a
ser malos, por supuesto, y otros son demasiado bondadosos. De la misma manera,
algunos tienen tan mal carácter que no permiten que se manifiesten sus buenas
cualidades. Pero la apariencia que la mayoría muestra se encuentra en algún
punto intermedio, de una sombra gris que su puede oscurecer o iluminar por una
simple intervención. La raza puede alterar la sombra… ¡He tenido más de una
ocasión de comprobarlo desde que mi camino me ha llevado hasta la superficie! Un
elfo puede acobardarse de forma evidente ante la llegada de un enano, mientras
que un enano puede hacer lo mismo, o incluso escupir al suelo, si la situación
es la contraria.
Estas impresiones iniciales a veces son
difíciles de superar, y en ocasiones llegan a ser duraderas, pero más allá de
la raza, de la apariencia y de otras cosas que no podemos controlar, he
aprendido que hay determinadas decisiones que puedo hacer teniendo en cuenta la
forma en que reaccionan los demás ante nuestros actos.
La clave de todo, creo, está en el respeto.
Cuando estaba en Luskan con Wulfgar, pasamos
por una taberna llena de rufianes, hombres que se valían de los puños y las
armas de forma habitual. Sin embargo, otro amigo mío, el capitán Deudermont
Duende del Mar, frecuenta tales sitios y a lo máximo que ha llegado ha sido a algún
enfrentamiento verbal. ¿Por qué? ¿Por qué un hombre como Deudermont,
evidentemente rico (como demuestra su forma de vestir y sus modales), un hombre
socialmente respetable además, no se mete en líos como los otros? A menudo va
solo, y se queda tranquilamente en la taberna, pero a pesar de que apenas abre
la boca, seguro que destaca sobre los otros capitanes.
¿Es el miedo lo que los mantiene a
distancia? ¿Temen que si se mente con él se verán obligados a enfrentarse a su
tripulación? ¿O Deudermont se ha ganado tal fama de cruel que ahuyenta a sus
potenciales enemigos?
Yo diría que ninguna de las dos cosas. No
hay duda de que el capitán del Duende
del Mar debe ser un buen luchador,
pero esto no detiene a los matones de las tabernas; es más, una buena
reputación en la lucha es un acicate entre este tipo de personas. Y aunque la
tripulación de Deudermont impresiona, según se cuenta, hombres con más poder y
mejor relacionados que él han encontrado la muerte en los bajos fondos de
Luskan.
No, lo que mantiene al capitán Deudermont
seguro es su habilidad por mostrar respeto por cualquier persona. Es un hombre
encantador, que maneja muy bien su orgullo. Muestra respeto desde que encuentra
a una persona y lo mantiene hasta que ésta merece perderlo. Es una forma de
actuar muy distinta de la habitual. La mayoría insiste en que el respeto es
algo que se tiene que ganar, y con muchos no resulta tarea fácil. Muchos, e
incluyo a Bruenor y a Wulfgar en este grupo, exigen que cualquiera que desee su
amistad se gane su respeto, y entiendo su punto de vista. De hecho, en otra
época también fue el mío.
En mi viaje por el sur en el Duende del Mar, el capitán Deudermont hizo que me diera cuenta, sin hacerme ni
siquiera un comentario sobre el tema, que exigir a los demás que se ganasen
nuestro respeto es un acto de arrogancia, una manera de mostrarse superior a
los demás, ya que implica que ganarse el respeto de una es algo que vale la
pena.
Deudermont toma la actitud contraria, la de
aceptación y ausencia de juicio inicial. Parece una alternativa calculada pero
no lo es. ¿Habrá alcanzado el reconocimiento de los demás por haber conquistado
el secreto de la paz? Cuando el capitán Deudermont, revestido de sus buenas
maneras, entra en una taberna de matones, la mayoría de ellos y de gente en
general, lo verán como a un superior. Y sin embargo, en su trato con estas
gentes, no se da aires de superioridad. En sus ojos y en su corazón, se
encuentra entre iguales, entre otras criaturas inteligentes cuyo camino los ha
llevado a una situación diferente –ni mejor ni peor- a la suya. Y cuando
Deudermont muestra respeto a los hombres que no dudarían en rebanarle el
pescuezo, los desarma y hace desaparecer cualquier razón que pudiera tener para
enfrentarse a él.
Y hay más: el capitán Deudermont puede hacer
esto porque es capaz de ponerse en el lugar del otro. Tiene empatía con el
prójimo; es un hombre que en lugar de temer las diferencias con los demás, las
disfruta.
¡Qué
rica es su vida! ¡Cuántas experiencias fantásticas!
El capitán Deudermont me enseñó estas cosas
con su ejemplo. El respeto es una de las necesidades básicas de las criaturas
racionales, sobre todo entre los hombres. Un insulto es un ataque contra el
respeto, contra la propia estima y contra la más peligrosa de las cualidades:
el orgullo.
Así que cuando conozco a alguien ahora, ya
no tienen que ganarse mi respeto. Se lo concedo, voluntariamente y con gusto,
esperando que al hacer eso logre aprender más cosas sobre el maravilloso mundo
que me rodea.
No cabe duda de que algunos interpretarán
esta actitud como debilidad o cobardía o la considerarán una sublimación, mas
que una aceptación de un igual. Pero no es el miedo el que guía mis acciones –he
participado en demasiadas batallas para tenerlo-, sino la esperanza.
La esperanza de que volveré a encontrar a
otro Bruenor o a otra Catti-brie, porque soy consciente de que nunca podré
tener demasiados amigos.
Así que te ofrezco mi respeto, y tendrás que
esforzarte mucho para perderlo. Pero si lo haces, si eliges interpretarlo como
una debilidad y aprovecharte, bueno…
Quizá entonces tendrías una conversación con
Guenwyvar.
Drizzt Do’Urden
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Drizzt Do'Urdenes un elfo oscuro noble, nacido en Menzoberranzan. La capital de su raza, los drow. Una sociedad donde la ambición,
la crueldad, la traición y la maldad imperan bajo el culto a Lloth, la reina
araña, diosa de los drow.
Los excepcionales valores humanos de Drizzt Do’Urden pronto
entrarán en conflicto con sus deberes familiares y sociales, donde el personaje
tendrá que elegir entre renunciar a los suyos, con todas sus consecuencias, o
renunciar a sí mismo.
La voluntad de vivir acorde a sus valores impulsa a Drizzt
Do’Urden a un viaje, sin aparente fin, por la Antípoda Oscura y
el mundo exterior. Lugares donde los drow son temidos y odiados. Drizzt se verá
obligado a luchar contra los férreos prejuicios sociales de las demás razas
hacia los drow, para encontrar su lugar y llegar conocer la auténtica amistad.
Las aventuras del elfo oscuro, con su fiel pantera
Guenwyvar, son novelas llenas de fuerza, giros arguméntales, combates
espectaculares, valores humanos y ante todo, un profundo desarrollo emocional de sus
personajes, a lo largo de sus historias. Un regalo para todos aquellos que
busquen un buen libro de aventuras y de conocimiento interior, que enseña a
través de sus historias la fuerza del amor, la amistad y la lealtad.
El pasaje pertenece a “La Gema Halfling”. Tercer libro de
la trilogía de “El Valle del Viendo Helado”. El triunfal cierre de la primera
saga de novelas de su autor, R. A. Salvatore. Un escritor cercano que sabe entretener y sorprender con sus novelas, narrando con una humanidad pocas veces
leída.
El universo de las aventuras de Drizzt Do’Urden son los
Reinos Olvidados. Una de las creaciones de fantasía de mayor tamaño y calidad
del género. Con cientos de novelas en su haber y buenos escritores trabajando
en ellas, como Elaine Cunningham
Su colección, ahora mismo, la vende en nuestro país la Editorial Altaya
al precio de 7.99 euros el libro.
He escrito el pasaje para compartir ese punto de vista con
todos vosotros, e invitaros a descubrir el fantástico mundo de Drizzt Do’Urden.
Sus novelas son estupendas. De momento me he leído la trilogía de “El Elfo
Oscuro” y “El Valle del Viendo Helado”. Ambas me han encantado y las
recomiendo.
PD: Estoy buscando colaboradores para escribir más pasajes y
reseñas de libros, a fin de promover la lectura de libros en general. Si
quieres colaborar puedes informarte
aquí
¡¡¡Participa!!!
Enlaces externos:
La Gema Halfling: Crítica
R.A. Salvatore: Página Web Oficial - Inglés
Reinos Olvidados: Completísima Página Web de fans - Castellano
Reinos Olvidados: Página Web Oficial - Inglés
Colección de Reinos Olvidados - Editorial Altaya
Gerald Brom: Ilustrador de Drizzt Do'Urden
4 Comentarios:
Me encanta toda la saga del Elfo Oscuro
24 de Abril de 2008 • 17:22 — ErikAdamsPara mí fue toda una sorpresa
25 de Abril de 2008 • 12:31 — Lester KnightDespués de terminar de leerme "La Saga de Geralt de Rivia" de Andrezj Sapkowski me quede con más ganas de buena fantasía. Buscando descubrí a "El Elfo Oscuro" y me compre "La Morada" el primer libro de Drizzt Do'Urden sin más expectativas que pasar un buen rato.
¡Qué equivocado estaba! El libro me encantó. Lo leí en dos días casi de un tirón. El violento nacimiento de Drizzt Do'Urden. Las intrigas de la casa Daermon N'a'shezbaernon. El ambiento de opresiva maldad y ambición de Menzoberrazan. La lucha de Drizzt por preservar su alma de un mundo cruel. La descripción de la Antípoda Oscura.
Un libro genial, desde entonces he leído los seis primeros y sigo con ganas de guerra. Se los recomiendo a todo el mundo. En unos días volveré con otro pasaje de los libros de Drizzt Do'Urden.
La misma sensacion me produjo
25 de Abril de 2008 • 13:40 — ErikAdamsTanto hablar de "La Morada"...
25 de Abril de 2008 • 17:51 — Lester Knight... me ha calentado. Voy a escribir una reseña de "La Morada" y pasajes de los pensamientos de Drizzt Do'Urden durante la novela. Semejante historia, tan personal e interior merece una reseña a su altura.
Gracias ErikAdams por terminar de picarme
Un saludo.