Se alquila habitación con vistas al infierno: o como vivir
una pesadilla leyendo a Lovecraft.
- Autor: ErikAdams -
Capítulo III: Descubrimiento
“En el anterior capitulo, Luís
conoce a Ricardo el marido de Julia, y se entera de la devoción
que este tiene por un viejo escritor de comienzos del siglo XX. Al
enterarse de esto, comienza a interesarse por este e indaga en
Internet sobre su historia, decidiendo que tenía que leer algo
de su obra. Por otro lado, intenta echar un vistazo al extraño
libro de su habitación, pero esta idea es una vez mas truncada
por el gato que habita la casa”
La noche que siguió al
incidente con el gato, no pegue ojo, ya que cada vez que intente echar una
cabezada, la imagen de aquellos ojos llenos de odio antinatural se adueñaba de
mis sueños, y en más de una ocasión, me levante sobresaltado, temblando de
miedo y envuelto en un sudor frió. En cualquier caso, esto me ayudo a descubrir algo que no hizo mas aumentar las
sospechas que habían tomado forma en mi cabeza respecto a mis peculiares
caseros.
Serian las 3 de la
madrugada, cuando en un momento en que la vivienda se encontraba en el más
absoluto silencio, escuche un extraño alboroto que parecía provenir del salón.
Lo cierto es que el ruido no duro mucho, y se me antojo que se trataba de
alguien arrastrando un objeto pesado. Por unos instantes dude si asomarme al
pasillo y comprobar de que se trataba, pero algo en mi cabeza me advirtió que
no debía hacerlo. Supongo que se trataría del miedo inconsciente que poco a
poco se me iba formando en mi mente. El sonido continúo durante unos segundos,
y poco a poco se desvaneció de nuevo con el sonido de la puerta de entrada al
piso cerrándose con un golpe seco. Después de esto, me quede un rato quieto y
sumido en las tinieblas de mi habitación, afinando los sentidos e intentando
captar algo que me diera una pista de que había estado pasando.
Por supuesto, no volví a
notar nada extraño, y finalmente me acosté sobre el colchón e intente descansar
despierto, ya que conciliar el sueño se me hacia imposible después de aquel
encontronazo con el gato y la huella que había dejado en mi impresionable mente.
De esta manera la noche
cerrada dio paso al alba, y los rayos de un naciente sol se colaron a través de
las rendijas de la vieja persiana de madera, alejando de mis pensamientos los
temores originados probablemente por el miedo a esta nueva situación que era
vivir acompañado por desconocidos. Definitivamente no había tenido un buen
comienzo en mi nuevo hogar, pero recapacite acerca de lo ocurrido y acabe
descartando las extrañas e ilógicas ideas preconcebidas.
Me levante poco después del
amanecer, y me pareció que en la vivienda no había nadie en esos instantes, así
que me dirigí a la cocina y me prepare un café para intentar quitarme de encima
el cansancio que me había dejado la noche en vela. Después, me arregle y salí a
la calle para tomar un poco el aire. Era sábado, y las aceras estaban vacías de
gente. Esto me reconfortó, ya que necesitaba aprovechar la tranquilidad de
aquella mañana de primavera para poner en su sitio mis ideas.
Camine despacio por las
estrechas calles que formaban aquel viejo Madrid, y a pesar del sueño, admire
ensimismado las edificaciones que se levantaban por todos lados como colosos de
ladrillo, Acero y hormigón mientras que en los árboles piaban las aves, felices
por el sol que les daba calor a sus recién puestos huevos.
Finalmente, sin saber como,
me encontré en Puerta de Toledo, frente a la biblioteca Centro Pedro Salinas.
¿Esto era una coincidencia? Ahora que conozco la mayoría de los detalles de la
macabra historia en la que me veo envuelto, no puedo afirmar más que fuerzas
ajenas a la conciencia humana, me arrastraron hasta aquel lugar y que las
coincidencias no existen en un universo regido por fuerzas que escapan a la
compresión humana. Pero en esos momentos, yo únicamente sentía curiosidad por
conocer algo más de ese escritor de Nueva Inglaterra a si que sin pensarlo me adentre en su interior.
Se trataba de una construcción más moderna que el resto de los edificios que la rodeaban, y en cierto modo sentí alivio al entrar en un lugar cuyo ambiente se alejaba de ese vetusto Madrid céntrico. Me acerque
al mostrador de entrada, en donde una funcionaria estaba limándose las uñas
mientras hablaba por el teléfono. Al verme llegar, esta aparto el auricular y
me pregunto con un tono poco agradable - ¿Querías algo? –
Buenos días, me gustaría
saber si tienen algún volumen con la obra de H. P. Lovecraft, se trata de un
escritor amer… - La mujer no me dejo terminar la frase, y dijo mientras
tecleaba en el ordenador: - Si, tenemos libres los dos volúmenes de la
Narrativa Completa, fila 6 en la letra L- Acto seguido, aparto la mirada y
volvió a su entretenida ocupación de limarse las uñas y mantener una
conversación telefónica.
Me dirigí raudo hasta el
estante que me había dicho, y efectivamente allí estaban dos gruesos volúmenes
bastante nuevos, con tapa dura y de color negro. No sabría decir por que, pero
me sentí reconfortado por hallar toda su narrativa en dos volúmenes y poder
leer de una vez su obra al completo. Y así, con la idea fija de encerrarme en
mi habitación con la excusa de encontrarme en mal estado y leer de una sentada
toda la obra de aquel misterioso artista, agarre los dos libros, los registre
como prestados en el mostrador, y regrese a mi nueva casa, en donde todavía no
había ni rastro de mis enigmáticos caseros.
Cerré la puerta de mi
habitación, asegurándome primero que el “demoníaco” gatito no se encontrara en
su interior. Me puse el pijama, y me recosté en la cama para comenzar mi
particular cruzada por leer a Lovecraft. Si digo la verdad, no se cuanto tiempo
me pase leyendo desvaríos sobre criaturas monstruosas, terribles y olvidados
lugares alejados de la mano del hombre, libros malditos que llevaban a su
lector hacia la locura, civilizaciones desaparecidas en el tiempo que guardaban
oscuros secretos, dioses primigenios con poderes mas allá de la razón humana…
Pero lo que realmente me dejo claro esta excepcional obra, fue que su escritor
era un autentico soñador que transportaba con su escritura hacia el interior de
sus mas profundas pesadillas y miedos.
En este momento, me veo
obligado a parar de relatar este aviso durante un rato, por que el solo recrear
lo sucedido en los días que siguieron al descubrimiento de Lovecraft, hace que
mi cabeza bombee con particular fuerza, y que un miedo abrumador se adueñe de mis
extremidades… pero tengo que darme prisa, por que si no me temo que la locura
que supone estar envuelto en esto, hará que sea demasiado tarde para poder
salvar a cualquiera que caiga en “sus”
redes.
Continuará en...
Mundo Literatura - Comunidad Literaria
3 Comentarios:
Os estoy empezando a odiar
17 de Mayo de 2008 • 22:55 — ShaiyiaOs estoy empezando a odiar un poquito...siempre me dejais con la intriga de lo que va a pasar, entre unos y otros me teneis todo el santo dia intrigada X-D
Muy buena entrada, 5 estrellas a erik por su estupendo relato, y ootras 5 a lester por el blog ^^
Ufff tengo las horas contadas
18 de Mayo de 2008 • 01:08 — Lester KnightEstoy escribiendo la historia de dos relatos que terminan en el punto de mayor intriga, y no habrá continuación a la vista
Has hecho bien en avisar. Haré el testamento antes de publicar
ErikAdams se está saliendo con su relato. He tenido la suerte de leer la cuarta parte del relato, y sólo puedo deciros que es la mejor de todas con diferencia, pega un subidon de escandalo, pero… eso ya se verá el próximo fin de semana. Intriga, intriga
PD: Aprovecho para invitar a todo el que quiera publicar sus relatos a ponerse en contacto conmigo. MundoDestierr@gmail.com
¡Un abrazo!
iepa
18 de Mayo de 2008 • 11:02 — ApohellYa queda menos para que el protagonista se quede loco de atar
Es lo que tiene Lovecraft
Saludos