Mientras el hombre que amaba
se alejaba hacia la muerte, ríos de lágrimas traicionaron el rostro indiferente de Lilith. En lo más profundo de su corazón, supo que jamás
volvería a verlo con vida.
Tras limpiarse las lágrimas y recuperar la
compostura, con un nudo en el estomago, Lilith llamó al comandante de la nave
de transporte. El verdugo no tardó en aparecer holográficamente frente a ella,
con un gesto frío y enojado. Esperó a que ella hablara.
- Tenemos un problema – Dijo Lilith
mirándole a sus ojos negros con firmeza, resistiendo el asco y odio que le
daban-. Uno de mis pilotos ha perdido razón, ha desertado y se dirige hacía su
nave para atacarla.
- Entonces el problema es suyo – Dejo
pasar unos segundos antes de contestarla. Entonces, endureció los labios sin la
menor sonrisa, ausente del menor sentimiento-. Ha estallado una tormenta solar.
En unos minutos se nos echara encima a ambos, y ese pobre diablo se freirá ahí
fuera. Cuando lleguen para escoltarnos vuelva a llamarnos, y por favor, no
vuelva a molestarme más.
No tuvo que volver a encender la radio
para saber lo que querían decirle. Los sensores del caza se habían vuelto locos
por la tormenta solar. Una ola de fuego y radiación que pronto le alcanzaría.
La alarma de amenazas advirtió del lanzamiento de misiles. La escuadra que le
perseguía había disparado una lluvia de misiles caza – caza contra él, que le
iban a alcanzar en poco más de un minuto. Querían forzarlo a rendirse para que
desarmaran los misiles.
Accedió al ordenador de abordo, entró en
los protocolos de seguridad, y desconectó los límites de aceleración ante el
riesgo de muerte del piloto. Lentamente fue moviendo milímetro a milímetro la
palanca del acelerador. El primero de los tanques de combustible adicional se
soltó vacío. Los misiles empezaron a recortarle la distancia más despacio. El
corazón le latía a un ritmo frenético, tenía que emplear todas sus fuerzas para
mover la palanca del acelerador. Cada segundo era una lucha por mantener el
conocimiento y la vida a pesar de las drogas. La visión del sol desapareció
oculto por la colosal ola de la tormenta solar a la que se dirigía.
En el crucero estelar Lilith hacía los
preparativos para resistir el impacto de la tormenta solar. Las escuadras de
cazas regresaban, y todas las oberturas exteriores eran selladas por gruesas
capas de blindaje, mientras se concentraba gran parte de la energía en el
escudo protector.
Cerrando las compuertas de los hangares,
una nave de abastecimiento para cinco cazas salió en el último momento. La
pilotaba Sandra, que agotado el generador del cañón, aprovechando el caos
generado por Enardel, escapó de los soldados por los conductos de aire. No
llegaron a establecer un canal para advertirle de la tormenta solar, Sandra salto
con la nave de abastecimiento a un lugar indeterminado fuera del alcance de los
sensores.
A punto de colisionar con la tormenta
solar, Enardel expulso los tanques de combustible adicional ya gastados. Apagó
los motores y todos los sistemas de la nave, incluido el soporte vital,
transfiriendo toda la energía al escudo frontal.
El impacto contra la tormenta desató un
terrible infierno. Una corriente de energía traspasó la nave, produciendo un
gran número de cortocircuitos, aún con los sistemas apagados. El escudo por más
fuerte que fuera no filtró todo el calor ni la radiación. El blindaje exterior
comenzó a fundirse capa a capa, el líquido que le envolvía se torno abrasivo y
tuvo que contener la respiración para no quemarse. El escudo del traje se
volvió a activar, tratando de protegerlo, pero el líquido de la burbuja
prácticamente hervía. La fuerza de la tormenta luchaba con la inercia del caza
para arrastrarlo consigo. Sin más opciones, aún a riesgo de explotar encendió
el motor principal de energía, fijando rumbo al centro del infierno…
Continúa en...El Barón Negro. El Deselance: Duelo en las estrellas
Capítulo anterior...El Barón Negro VI: Rumbo al Destino
Continúa en...
Crónicas de Mundo Destierro:
Metallica: 07. Through The Never - The Black Album.
Live.
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Versión Estudio.
Through The Never:
All that is, was and will be
Universe much too big to see
Time and space never ending
Disturbing thoughts, questions pending
Limitations of human understanding
Too quick to criticize
Obligation to survive
We hunger to be alive
All that is, ever
Ever was
Will be ever
Twisting
Turning
Through the never
In the dark, see past our eyes
Pursuit of trhuth no matter where it lies
Gazing up to the breeze of the heavens
On a quest, meaning, reason
Came to be, how it begun
All alone in the family of the sun
Curiosity teasing everyone
On our home, third stone from the sun
On through the never
We must go
On through the never
Out of the
Edge of forever
We must go
On through the never
Then never comes
Never
A Través del Nunca:
Todo eso es, fue y será
El universo, demsiado grande para ver
Tiempo y espacio sin fin
Pensamientos perturbadores, asuntos pendientes
Limitaciones de la comprención humana
Demasiado rápido para criticar
Obligación de sobrevivir
Tenemos hambre para poder estar vivos
Todo eso es, siempre
Siempre fue
Siempre será
Rotando
Girando
A través del nunca
En la oscuridad, vemos más allá de nuestros
ojos
La caza de la verdad, no importa donde yace/miente*
Mirando fijo la brisa de los cielos
En una pesquiza, sentido, razón
Vino a ser, como comenzó
Todos solos en la familia del sol
Curiosidad molestando a todos
En nuestro hogar, la tercer piedra desde el sol
En lo más profundo del nunca
Debemos ir
En lo más profundo del nunca
Fuera del
Borde de la eternidad
Debemos ir
En lo más profundo del nunca
Entonces nunca llega
Nunca