¡Corre, corre, corre!
¡Vamos!
¡No mires atrás!
¡Titán…!
¡Titán está muerto!
¿Sigue…
¿Vivo? Por tu culpa ¡anda y que te jodan!
Yo vi como le alcanzabas.
¿Y viste su puñal? El muy hijo de puta me lanzó un puñal a treinta
metros al instante. ¡Joder! ¡Cabronazo! ¡Sólo faltaba tu disparo! ¡Si hubieras
disparado estaría muerto!
¡Lo siento, joder! ¡Tuve miedo!
¡Ahora vas a tener muerte, cabrón!
Todo había sucedido muy rápido,
demasiado rápido. El trigésimo séptimo comando de la Legión Mercenaria, apodado
Zorro Negro. Marchaba por la
Jungla en una operación conjunta de caza del Predador con el
apoyo de otras unidades. Compuestas por comandos de diez hombres equipados con
artillería pesada. Creían que el número de soldados, el apoyo conjunto y la
superioridad de fuego, les permitiría abatir al Predador.
Estaban muy equivocados.
Capítulo Anterior: Endimión Tau
La cacería se cobró su primera
víctima antes del mediodía. Era monzón. Época de lluvias salvajes y continuas.
La jungla se había transformado en una cascada de lluvia cubierta por un manto
perpetuo de niebla, flotando por encima de la densa vegetación tropical. Los
oficiales pensaban que el monzón haría visible el traje termo-óptico del
Predador.
No sabían que él era invisible
sin necesidad de camuflaje.
Muy pronto los comandos descubrieron
que los rumores que circulaban por los barracones eran ciertos. El Predador era
bien capaz de ocultarse con técnicas de infiltración primitivas y ligeras
intervenciones mentales en sus presas. El monzón no había hecho más que
beneficiarlo. Los soldados solicitaron retirarse y preparar un nuevo
dispositivo operativo. Pero los oficiales se negaron.
Ahora sus manos estaban manchadas
con su sangre.
Los exploradores fueron los
primeros en caer. Un minuto antes hablaban contigo, y un instante después, tras
un aullido terrible, le buscabas y encontrabas su cuerpo muerto de una forma
horrible. La histeria se adueñó de los comandos. Hubo fuego amigo, deserciones
hacia una muerte rápida, formaciones en círculo, oraciones, y sobre todo.
Terror, mucho terror.
En tres horas, cuatro comandos
fueron exterminados.
Titán. El Líder de Zorro Negro.
El mejor luchador de las Legiones Mercenarias. Un gigante de dos metros diez,
experto en artes marciales y guerra de guerrillas, no iba a permitir que la
muerte y el deshonor fuera el destino de su unidad. Combatieron como hombres.
Y murieron como tales.
Lograron localizar al Predador,
perseguirlo y acosarlo por buena parte de la Jungla. Sus acciones y la
ejecución de sus ataques eran perfectas. Pero, el Predador siempre escapaba por
una centésima.
Sus hombres no tuvieron esa
suerte.
Una hora después del inicio de
las maniobras de acoso, quedaban con vida Titán, y dos de sus hombres. Llego el
momento de emplear la última táctica. La técnica que habían planeado en los
barracones antes de salir. Temiendo que fueran diezmados hasta el exterminio
sin más alternativas.
Sabían que el Predador podía leer
parcialmente las mentes. Motivo que les hizo planear la táctica lejos de él.
Evitando descubrirla en el campo de batalla. Titán asumió la responsabilidad de
llevar a cabo el papel principal.
Sus hombres fingieron que
desertaban. Él les dio el alto. Y, ante su negativa, los abatió por la espalda
con su fúsil láser. Lo que el Predador no podía saber, es que el armero había
trucado el fúsil láser de Titán para que emitiera el mismo rayo mortal en la
graduación de aturdir.
Una vez abatidos sus hombres,
Titán se quito la armadura de combate, retando al Predador a un combate cuerpo
a cuerpo. Le espero con el pecho descubierto bajo la tormenta, colgando de su
cuello las seis placas de sus hombres caídos. Provocando el orgullo del
Predador como sólo Titán sabía hacer.
No tuvo que esperar mucho, por
desgracia.
Dame un motivo para que perdone
tu vida.
Fue el epitafio que le dijo el
Predador, con su voz gélida, cavernosa y aguda desde la espalda. Titán,
enfurecido por haber sido sorprendido, le dio los mejores motivos que había
oído el Cazador desde su llegada: su técnica de combate.
Titán se volvió e inició una
ofensiva de golpes muy veloces, teniendo en cuenta su tamaño y peso, variando
la técnica marcial y pauta de ataques constantemente. Una lección de artes
marciales a la que nadie había sobrevivido.
Hasta entonces.
El Predador se limitaba a
permanecer inmóvil y esquivar el ataque en el último instante, haciendo gala de
una agilidad, velocidad y coordinación, nunca vistos un ser humano. Titán no se
detuvo. Es más, aumento su potencia y velocidad. Sabía, tras esa demostración,
que sí le permitía tomar la iniciativa estaba muerto.
La risa siniestra del Predador no
logró intimidar a Titán lo más mínimo. Fueron sus ojos azul celeste. Brillantes
por la excitación del combate, anhelando algo más que le permitieran saborear
el éxtasis.
Y, ese éxtasis, era su vida.
La mano derecha del Predador.
Abierta con los dedos rígidos en punta, como un punzón. Interrumpió el ataque
de Titán, traspasando sus defensas a una velocidad escalofriante, y se clavó en
su garganta, con un golpe diagonal ascendente, que alcanzó su cerebro.
Titán se mantuvo erguido gracias
a la mano que había acabado con su vida, muriendo tras una serie de
convulsiones espantosas, bañando de sangre el rostro y traje del Predador, que
se reía a carcajadas, degustando su triunfo con el placer y la crueldad
inhumana que le caracterizaban.
Las convulsiones de Titán, su
sacrificio, despertaron de la pesadilla a uno de los soldados, que fingía su
muerte. Se incorporó lo más rápido que pudo, y antes de que el Predador,
distraído por su triunfo se percatara de su presencia, le disparó en pleno
estomago a máxima potencia.
Lo siguiente que supo es que se
encontraba en el suelo herido. El Predador había reaccionado de inmediato
arrojándole su daga con la mano libre. Sin dar crédito a lo sucedido. El
soldado apretó los dientes, extrajo la daga de su cadera izquierda y vio al
Predador en pie, tras haber sufrido un disparo mortal, sosteniendo aún el
cuerpo de Titán con su mano derecha.
Entonces, observó, como de su
pecho y espalda ascendía hilos de humo procedentes del boquete que le había
hecho en el estomago. Sus ojos se habían convertido dos llamas rojas furiosas,
que le abrasaban con su mirada. Mientras su mueca cruel y sarcástica se había
deformado por la rabia que le poseían.
Su compañero emergió del manto de
niebla al otro lado del campo de batalla, apuntando al Predador con su fúsil
láser. Éste lo percibió y le clavó su mirada de furia roja. Emitiendo con su
garganta un pitido desgarrador agudo e insoportable, que les reventó los
tímpanos y se infiltró en sus mentes. Ambos, empujados por el instinto, se
dieron media vuelta y escaparon juntos a la carrera, antes de que ese sonido
demoníaco lesionara sus cerebros.
Cuando se volvieron el Predador
había desaparecido del campo de batalla con el cuerpo de Titán. El grito dio
paso a un breve silencio, violado por un nuevo grito del Predador, gélido,
cavernoso y agudo, marcado por la furia, la indignación y la sed de venganza.
La fuerza del grito fue tal, que
las copas de los árboles temblaron, provocando la caída de una lluvia de hojas
a la tierra cubierta de agua, sangre y muerte.
Un experto en sonidos de fauna
salvaje les hubiera asegurado, que se trataba del grito de un depredador más
herido en su orgullo que físicamente, proclamando la sentencia de muerte de los
agresores, sin importarle las dificultades o el precio.
Pero ambos soldados no
necesitaban un experto para saber eso. Sí había asesinado a cuarenta y ocho
personas, en medio día, de buen humor, no les hacía falta mucha imaginación
para adivinar el destino de quienes le habían herido.
Existía algo peor que la muerte,
y hoy lo descubrirían.
Continuará…
Comentarios de Lester Knight:
¡Saludos, queridos lectores! Sed bienvenidos el Infierno de Endimión Tau. La
historia del Cazador continúa en un nuevo ciclo de cuatro capítulos. Siendo, el
de hoy, la introducción de la nueva trama.
Espero que os haya gustado la
historia. Estoy trabajando en los diseños y contexto del personaje en Mundo
Destierro. Tal y como lo conoceréis en la iniciativa del relato conjunto, y en
una serie de relatos previos a los acontecimientos.
Quiero relatar los sucesos de
Endimión Tau hasta el final de la misión, y su llegada a Mundo Destierro, antes
y después de la Estación Sombría.
Dependerá de lo que os guste el personaje y las historias, como siempre.
Son historias arriesgadas, ya que
experimento con diferentes estilos narrativos y técnicas que no había empleado
hasta la fecha, buscando una narración más psicológica, directa y cruda,
ausente de detalles o adornos, que trata de sumergirte en su interior. La
intención es aprender a escribir un poco mejor, que falta me hace y mucho.
Espero que durante el proceso paséis un buen rato con los relatos.
Por lo demás, estoy muy contento.
Cuando abrí Mundo Destierro, sinceramente, estaba bloqueado, era incapaz de escribir,
motivo por el que empecé con relatos viejos. Pulirlos fue mi primer ejercicio
de escritura en mucho tiempo. A lo largo del tiempo, gracias a vuestro ánimo y
apoyo he ido recuperando la confianza y la inspiración, escribiendo nuevos
relatos.
Entre ayer y hoy han caído tres
capítulos de Endimión Tau. Algo que no me ocurría desde que escribí El Barón Negro. Hace ya más de un año. Mundo Destierro marcha muy bien, y es gracias a
vosotros
¡Un saludo a todos!
7 Comentarios:
Una vez más..
10 de Agosto de 2008 • 13:05 — Baalard5 estrellazas como siempre. Siempre aseguras que no es tu estilo y que "arriesgas" usando otros, pero los relatos te salen redondos. Introducciónes rápidas, "flashbacks", personajes caracterizados y muy buenas definiciones. Así da gusto leer. Un saludo, compañero.
Sólo espero que la huída de MD no sea imposible por culpa de este bestial personaje xD
Baalard, Relatos de Suburbia
Sí que se nota que has
10 de Agosto de 2008 • 17:57 — The_unforgiven_tooSí que se nota que has variado tu estilo, sobre todo ciertos "toques" que sueles imprimir a tus historias no están o han sido modificados. Como por ejemplo, la entrada da mucha importancia a lo que piensan los personajes, cuando normalmente en tu caso es el narrador el que lo cuenta. Muy interesantes esos experimentos, y que consiguen subirte incluso más en mi escala de escritores.
Enhorabuena. Un saludo.
Se que va a resultar curioso decirlo
10 de Agosto de 2008 • 19:53 — Lester KnightLo único que tenía claro es que debía hacer algo diferente. Narrar una cacería sin implicar emocionalmente al lector con los personajes, más con el Cazador, hubiera sido un relato frío e impersonal mil veces visto en películas.
La historia de Philip fue el punto que me sirvió de guía para continuar el proceso en otros personajes. Aquí he incluido flashbacks buscando hacer más entretenido el relato.
El orden secuencial de la historia completa es muy largo. En los capítulos sucesivos podéis esperar saltos entre los acontecimiento, tejidos con flashbacks, tratando de omitir las partes más trilladas o clásicas de la historia.
En los dos capítulos siguientes la crueldad va a jugar un papel protagonista. Son lo más extremo y salvaje que he escrito jamás. Uno representa la crueldad psicológica y otro la física. A nivel de estilo ambos emplean recursos ya vistos en los capítulos anteriores, y alguna novedad.
El capítulo final será el más clásico. Ahí quiero concentrarme en narrar los hechos con todo detalle. Los personajes no van a tener mucho tiempo para el desarrollo personal.
Baalard y The_unforgiven_too. Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Me animan a seguir con la historia, y a probar más cosas. Es una suerte tener unos lectores tan buenos como vosotros (y los que aún no han comentado)
PD: Respecto a la Cacería de la iniciativa en Mundo Destierro. Veo varias posibilidades para sobrevivir: realizar una alianza entre personajes de diferentes autores, seguir otro camino aceptando los riesgos, o empujar al Cazador a un lugar donde pueda encontrar enemigos de su mismo nivel. Ya que en Endimión Tau es poderoso, pero en Mundo Destierro es uno más de los peligros que tendréis que sortear.
La principal ventaja de los personajes es que el Cazador no es omnisciente. Si se dedica a perseguir a cierto grupo, los demás estarán más libres, a menos que…
¡Un saludo a todos!
Portada El Bosque Dormido.
10 de Agosto de 2008 • 23:51 — ShaiyiaWoooow, estaba deseando volver a leer una nueva historia del cazador, y la verdad es que no ha defraudado, todo lo contrario. El ver como piensan los personajes y lo que sienten consiguen hacer vivir de una manera más intensa la historia.
Muy grande, como siempre,. 5 estrellazas y una mini portada, este gran personaje merece que le conozca más gente ^^
¡Muchas gracias por la
11 de Agosto de 2008 • 12:05 — Lester Knight¡Muchas gracias por la portada, Shaiyia!
Me alegra mucho de que te haya gustado la historia. Gracias por darme la oportunidad de dar conocer a mi relato con tu portada. Una de las mejores iniciativas de Gamefilia, de la que todos nos beneficiamos.
¡Un saludo a todos!
Genial para variar!!!
11 de Agosto de 2008 • 17:29 — ErikAdamsY creeme si te digo que el "experimentar" con nuevos estilos te sienta de maravilla!!!!
5 Estrellas colega!
¡Nos vemos!
¡Muchas gracias, ErikAdams!
11 de Agosto de 2008 • 18:25 — Lester KnightViniendo de ti es todo un cumplido. Estoy preparando otro experimento que te va a gustar... un relato propio de Elric de Melniboné, El Emperador Albino, donde él y Tormentosa dan rienda suelta al Caos
¡Un saludo!