1 de Diciembre de 2008
Abr
1

Cazadores de mitos. Ser redactor de Meri NO mola

...Aunque bueno, quien dice redactor de Meristation, dice de Gamespot, de IGN, de Hobby Consolas, de Ngamer o de cualquier otra página web o revista física del planeta dedicada a los videojuegos. Porque en este mundillo no es oro todo lo que reluce, y eso es lo que os voy a contar en las siguientes líneas para que veáis que este no es un trabajo del que tener envidia, ni mucho menos (Aunque todo sea dicho, tampoco es un suplicio... :p).

Antes que nada, para los que vayan buscando carnaza con la que alimentarse para luego poder vomitarla en forma de comentario aquí o donde sea, advertirles que pueden dejar de leer en esta misma línea, ya que no voy a hablar de sueldos, de condiciones de trabajo o tratos jerárquicos y demás cuestiones morbosas de cualquier trabajo, ya que eso no procede (¡Mierda! ya me he cargado el hype trollero que podía tener el post para que la gente se lo leyese entero... ñ_ñ). Lo que vais a encontrar a continuación son unas cuantas razones por las que por raro que pueda parecer, una persona como yo, feliz redactor de la sección de Wii en Meri, puede envidiaros a vosotros, alegres y tranquilos usuarios domésticos de uno de los mejores inventos de la historia, las videoconsolas.

Yo hace unos cuantos años era la persona más feliz del mundo. Estudiaba mis ocho horas diarias como cualquier hijo de vecino, y al acabar, podía irme la mar de tranquilo a mi casa a leer un libro, a salir a dar un paseo, o especialmente a ponerme a jugar con los juegos que más me gustasen, exprimiéndolos al 8000%, y pudiendo dedicarle por ejemplo una semana entera a un juego de MegaDrive si me apetecía –Ainsss, mi querido Soleil...-. Todavía recuerdo de esa época una apuesta con un amigo que me retó a que no era capaz de pasarme el FF8 en menos de una semana –que por cierto, gané-, o el verano al que le dediqué en total unas 100 horas a apurar al máximo el DQ8, completando todos los extras y acabando con todos los Dragovian Trials...

Esos maravillosos tiempos han pasado, y todo por “culpa” de Meri.

Ahora, después de acabar mis 8 horas de trabajo en la tienda de informática, cuando llego a casa, ya no me espera un delicioso hobby con el que entretenerme y distraerme el tiempo que quiera, no. Me espera una señora obligación, de las gordas, feas y gritonas. Mientras que para el resto del mundo la fecha de salida de un determinado juego es un precioso pero lentísimo reloj de arena que parece que no avanza nada, para mí es un cutre cronómetro Casio con los números rojos pegado con chicle a un kilo de TNT atado a mi culo de redactor. Las fechas mandan, y cuando los juegos llegan tarde, hay que ponerse las pilas para poder sacarlos adelante lo más rápido y efectivamente posible.

Aunque bueno, afortunadamente, eso son sólo los días previos a la salida al mercado de un juego... ¿Pero qué sucede después del día de lanzamiento? Pues que a vosotros os esperan horas y horas de diversión con ese juego, pudiéndolo disfrutar a fuego lento, mientras que tratáis de no acordaros de que en el cajón de vuestra mesita tenéis otro maravilloso reloj de arena con el que ilusionaros mientras que jugáis durante unas cuantas semanas más al juego recién comprado. Yo en cambio, tras el punto final de un análisis, miro con horror a mi escritorio, esperando que no haya otro cutre reloj Casio diciéndome que esa misma noche me voy a acostar muuuuy tarde y que no podré ir al cine a ver el estreno de la última semana porque justo en 5 días, vuelve a haber otro análisis que hacer y al que a duras penas le he podido dedicar unas cuantas horas previamente.

Por suerte, a los redactores nos queda una alegría final que no puede describirse con palabras. Como ya comenté un par de post más atrás, el verdadero fin último de escribir un análisis no es poder jugar a un juego antes que nadie, hacerlo gratis y que encima te paguen por ello, no. Para mí, el verdadero motivo que me lleva a ponerle un lacito rosa y un ponpón la mar de mono a cada reloj Casio que me atormenta en silencio no es ninguno de estos motivos. Es esperar al día de los reanálisis y ver que algún usuario diga que el texto que tanto trabajo me ha costado escribir, le ha servido para decantarse por la compra o no de un juego, o comente que está completamente de acuerdo con lo dicho y con la nota. Pero no, otra vez de nuevo, la señora gorda, fea y gritona aparece, esta vez para romper en mil pedazos esa ilusión y postear un comentario del tipo “como no lo e probado le pongo la misma nota del hanalisis pero seguro que se mereze mas”

D’oh!

Pero ahí no acaba todo, ya que para el final me he dejado la peor parte. Tú puedes decir que trabajas siendo tapador de agujeros, chupador de candados, o vendedor de nada, y seguro que todo el mundo estará de acuerdo con tu trabajo y no pondrá ninguna pega. ¿Pero qué creéis que dice la gente no especializada –vamos, el 70% del universo- cuando afirmas que trabajas escribiendo sobre videojuegos? Que si no es un trabajo serio, que si soy como un crío, que si tengo que trabajar en otra cosa mejor, que si eso no debe ser bueno... Uf, creo que si trabajase de asesino a sueldo, seguro que recibía menos criticas XD.

Menos mal que pese a estos “inconvenientes”, también hay algunos detalles que hacen que todo esto merezca la pena...

Aunque ya no pienso entreteneros más por hoy. Si queréis leer mi siguiente post titulado “Cazando cazadores de mitos. ¡Qué coño! ¡Ser redactor de Meri mola!”, os invito a que durante este fin de semana os paséis por este, vuestro blog, y veáis que no todo es tan negro como lo he pintado ahora, y que si se tiene la suerte de trabajar en el sector, podéis llegar a ser una de las personas más felices del mundo... Y además, podréis conseguir juegos gratis!!!! LMAO

¡Hasta la próxima!

4.5
Valoración media: 4.5 (6 votos)

5 Comentarios:

¡Raúl, eres un quejica de cuidado!

Sólo por el hecho de poder jugar a un juego semanas antes que el resto de mortales (bueno, no, los desarrolladores lo hacen antes), deberías estar contento, y ¡encima te pagan! Yo, en cambio, trabajo esas 8 horas (más las prácticas del carnet) y encima luego, también juego, y ¡GRATIS!...

Si es que os quejais por vicio... Y encima te descubres que pasas el tiempo buscando posturitas comprometidas de Travis de No More Heroes y las cuelgas en tu blog... Como diría mi padre, ¡a tí te enviaba yo a picar piedra!

Es coña, ya sabes que nunca digo nada en serio...Very Happy

Eso es como cuando decian

Eso es como cuando decian que el mejor trabajo del mundo debe ser probador de videojuegos LMAO Si tiene que ser horrible!

"Hoy me toca ir chocandome con el personaje por todo este mapeado para ver si hay Bugs en los limites del mismo y en los accidentes geograficos" y ala... a chocarte con las cosas... una y otra vez.... hasta que atraviesas una....MEEEEC!!!! aqui hay un error....

Posiblemente los probadores de juegos al final dejen de jugar a juegos solo por la rayada de su trabajo  

Otro redactor de Meri dice...

No te molará a ti, tío. Yo estoy encantado :)

 Y lo llevo mu bien, sin agobios, sin dejarme de hacer nada x)

Intenta relajarte, que yo creo que lo extrapolas demasiado ;D

MOLA!

Ser redactor MOLA, no por el hecho de jugar antes sino porque ves el sector desde otro punto de vista, conoces gente, ligas como un campeón y si tienes suerte:v iajas. No sabeis cuanto me arrepiento de haberme negado hace unos años de ir a Los Angeles (gastos pagados) a la presentación de The PunisherDepressed

Ahora mismo tenemos a Nacho probando con otros medios el multijugador del GTAIV, así que imaginad si mola o no ser redactor.

Y como el roce hace el cariño, hay intensas y fogosas historias de amor dentro de la redacción como la mía con Ramón de la que algun día os hablaré.

 Lo dicho..¡ser redactor MOLA!

Ya, ya, que te agobias

Ya, ya, que te agobias ¿no? Yo creo que has abierto esta entrada para que no intentemos robarte el puesto perraco X-D X-D

Ya me gustaría a mi encontrar algo así.