23 de Julio de 2018
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Dic
7

Iced Earth: Dystopia (2011)

 


Últimamente no suelo comprar música en formato físico ya que encuentro otras formas más baratas de conseguir mi ración diaria de heavy metal de forma legal como por ejemplo a través de Spotify. Las pocas veces que lo hago se deben a que he escuchado previamente el disco varias veces y estoy seguro de que lo que compro es buen material, ya que la última vez que compre un disco “a ciegas” fue el St.Anger de Metallica y, además de caro, el chasco que me lleve fue de órdago. Desde entonces solo compro lo que escucho, de hecho el último disco en formato físico que adquirí fue el Endgame de Megadeth después de que ellos mismos decidieran poner todo el disco en su web disponible para su audición previa y eso para mí se merecía un premio.

Pero el caso es que con este Dystopia de Iced Earth he hecho una excepción. Soy un fan acérrimo de esta banda americana desde que la descubrí allá por el año 98 y a lo largo de los años he adquirido su extensa discografía al completo, a excepción de los dos álbumes predecesores a este con los que me lleve una pequeña decepción al escucharlos. Esta vez he decidido lanzarme a comprarlo habiendo escuchado solo una canción debido a la edición coleccionista que han sacado del mismo con una enorme cantidad de merchandising de la banda, que es la que os voy a desgranar en este post.

 

Un poco de historia


Iced Earth son una banda americana formada por el guitarrista rítmico y compositor Jon Schaffer en Tampa (Florida) a mediados de los 80. Inicialmente la banda se llamaba Purgatory cuando Jon vivía en Indiana, pero al mudarse a Florida y dado que por aquellos lares ya existía una banda con el mismo nombre, se vio obligado a cambiarla por el nombre que les ha hecho famosos en el mundo.

Los primeros años de la banda fueron muy duros, llegando incluso el propio Schaffer a dormir en la calle y en casa de amigos durante un tiempo ya que ni siquiera tenía dinero para pagar el alquiler y el poco que ganaba con trabajos eventuales lo dedicaba por completo a su música. Tras la grabación de su demo “Enter the realm” el sello Century Media se fijo en ellos y a partir de ahí comienza la historia de esta banda.

 

Formación de Iced Earth del año 2000

 

Iced Earth siempre se ha caracterizado por la inestabilidad de sus formaciones, de hecho en sus 3 primeros álbumes hay 3 vocalistas diferentes. Por suerte, en su tercer álbum “Burnt Offerings” de 1995 Jon fichó al vocalista Matt Barlow que desde entonces le imprimió un sello muy personal a la música de Iced Earth, con un rango vocal impresionante desde profundos graves hasta agudísimos falsetes, con una carga sentimental que podría calificarse de épica. La dupla Schaffer/Barlow ha sido la más solida en toda la historia de la banda, rotando el resto de músicos en torno a ellos, hasta el 2003 cuando Barlow decide abandonar la banda y es sustituido por “Ripper” Owens que trabajó en los discos “The glorious burden” y “Framing Armageddon”.

Posteriormente Barlow regresaría en 2007 grabando el disco “The crucible of men” y abandonando de nuevo a la banda en 2011 siendo sustituido por Stu Block para la grabación del último álbum publicado por la banda hasta la fecha “Dystopia”.

 

Un mundo distópico


Las canciones de “Dystopia” nos hablan de diferentes mundos distópico basados en diferentes películas de ciencia ficción, comics y novelas graficas. Aunque la temática de la gran mayoría de las canciones del álbum se base en la idea de estos mundos distópicos, la realidad es que no se trata de un álbum conceptual al uso, con una historia relatada a través de la música como sucediese en anteriores publicaciones como por ejemplo “Dark Saga” o “Night of the Stormrider”; sino que más bien las canciones giran en torno a la idea general de desesperación, lucha y rebelión que se da en la gran mayoría de ficción distópica.

La mayor incógnita para mí era escuchar al nuevo vocalista y ver si estaba a la altura de Barlow ya que la sombra de éste en la banda es muy alargada y en gran parte la personalidad de la misma se fue definiendo con los años gracias a su voz y después de oírlo puedo afirmar que no podrían haber encontrado mejor sustituto.

 

Formación actual de Iced Earth

 

El disco comienza con la canción que da nombre al álbum con unos riffs marca de la casa, un puente con unos agudos vocales altísimos que recuerdan a la voz de Owens, que engancha perfectamente con un estribillo que lo podría estar cantando Barlow sin problemas y que seguro que será muy coreado en directo. Es impresionante ver como Stu Block es capaz de cambiar de registro vocal haciéndonos recordar a Owens y Barlow en la misma canción sin apenas despeinarse, tónica que se repite a lo largo del LP. Aquí podéis ver el videoclip del mismo:

 

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La siguiente canción, “Anthem”, es un medio tiempo muy del estilo del grupo, épico, que nos recuerda a los medios tiempos de la época del “Something Wicked this way comes” y que perfectamente podría haber encajado en ese álbum. Si en algo Iced Earth son magníficos es creando este tipo de canciones, que sobresalen muy por encima de cualquier otro medio tiempo de otras bandas.

Con el siguiente tema “Boiling point” el disco sube de revoluciones con un tema que a mí me recuerda mucho al “Burning Times” de su álbum “Something Wicked” citado anteriormente sobre todo por su riff y esas campanas ambientales que oímos durante el corte.

Ya he citado dos veces al disco “Something wicked”, y no hay dos sin tres. El cuarto tema de “Dystopia”, “Anguish of youth”, es otro medio tiempo que recuerda mucho a la canción “Melancholy”, con su letra triste y esa alternancia de partes duras con otras más lentas se va a convertir sin duda en un clásico de la banda.

Alguno podría pensar “joder, este álbum parece una cara B del Something Wicked”. Eso podría parecer, pero eso no es malo, al contrario ya que para mi “Something Wicked” es el mejor álbum de la banda, un álbum redondo, y el que parezca que Jon haya buscado igualarlo al menos, es sin duda una gran noticia para nuestros oídos.

Con el quinto tema, “V”, empieza el festival de canciones dedicadas a películas de ciencia ficción basadas en mundos distópicos. En este tema se homenajea a la película y novela grafica V de Vendetta, seguido de los temas “Dark city” y “Equilibrium”, basados en otras dos películas de fantasía/ciencia ficción que nos sitúan en mundos distópicos.

“Days of rage” son algo más de dos minutos de pura rabia desatada y cuyo estribillo tiene reminiscencias al tema “Violate” del álbum “Dark Saga”. “End of the innocence” es una balada muy intimista compuesta por Stu Block, que demuestra su buen hacer como compositor y que encaja perfectamente con el estilo de la banda.

Finalmente, “Tragedy & Triumph” tiene un aire patriótico-americano que nos retrotrae a la época de “The glorious burden”. Honestamente para mi es el tema más flojo del álbum, quizás por ese aura patriótica y que nunca termino de gustarme ya que queda bastante alejado de la temática habitual de los mejores álbumes de Iced Earth.

 

La edición coleccionista


 

 

Esta fue sin duda la razón principal de adquirir el álbum casi casi “a ciegas”.

Una caja monumental de unos 40x40 cm bellamente impresa por todos sus ángulos y en cuyo interior se encuentra una ingente cantidad de material de merchandising de Iced Earth, además del CD en formato digipack con tres temas extras, “Soylent Green”, “Iron Will” y una versión de “Anthem” mas acústica, además de un código de descarga único para descargar en MP3 un cover de “The Trooper” de Iron Maiden.

Para empezar, lo que más llama la atención es la enorme hebilla para el cinturón con el logo de la banda y la imagen de su “mascota” que podemos ver en la portada del álbum. Solo esta hebilla ya podría valer perfectamente 25 euros.

Además dentro de la caja encontramos un mechero Zippo con el logotipo de la banda serigrafiado, un parche con la portada de “Dystopia”, unas cuantas chapas con imágenes del artwork del libreto del CD y una muñequera con el logo de la banda.

Si sumásemos el precio del CD en edición Digipack (19€) + la hebilla del cinturón (25€) + el mechero Zippo (5€) + las chapas (1€) + el parche (2€) + muñequera (3€) nos saldría un total de 55€ y muchas horas de rebuscar en tiendas de merchandising; en cambio esta edición coleccionista me ha costado 48€, un precio bastante justo para todo lo que ofrece y más teniendo en cuenta todo el tiempo que me he ahorrado en buscar y rebuscar por tiendas online y físicas material de merchandising de Iced Earth que suele ser difícil de encontrar.

Desde que la recibí en casa no he parado de babear y, por supuesto, ya luzco orgulloso la hebilla en el cinturón de mis viejos vaqueros.

Saludos a todos y gracias por leer.

4.75
Valoración media: 4.8 (4 votos)

1 Comentario:

Joder con la edicion coleccionista

Esto no se ve mucho en el mundo de la música. Esa es una forma de ganarse a los consumidores y que compren en vez de descargar. Aunque no sé yo si soportaría ver en tiendas ver ediciones especiales del disco de Bieber con muñecos de ación xD

La banda la conocía pero nunca he escuchado un tema de ellos, hora de escuchar.

Saludos