The Book of Thel
Blog donde hablare y compartire mis aficiones: cine, literatura, musica, internet y como no videojuegos
Últimamente no suelo comprar música en formato físico ya que encuentro otras formas más baratas de conseguir mi ración diaria de heavy metal de forma legal como por ejemplo a través de Spotify. Las pocas veces que lo hago se deben a que he escuchado previamente el disco varias veces y estoy seguro de que lo que compro es buen material, ya que la última vez que compre un disco “a ciegas” fue el St.Anger de Metallica y, además de caro, el chasco que me lleve fue de órdago. Desde entonces solo compro lo que escucho, de hecho el último disco en formato físico que adquirí fue el Endgame de Megadeth después de que ellos mismos decidieran poner todo el disco en su web disponible para su audición previa y eso para mí se merecía un premio.
Pero el caso es que con este Dystopia de Iced Earth he hecho una excepción. Soy un fan acérrimo de esta banda americana desde que la descubrí allá por el año 98 y a lo largo de los años he adquirido su extensa discografía al completo, a excepción de los dos álbumes predecesores a este con los que me lleve una pequeña decepción al escucharlos. Esta vez he decidido lanzarme a comprarlo habiendo escuchado solo una canción debido a la edición coleccionista que han sacado del mismo con una enorme cantidad de merchandising de la banda, que es la que os voy a desgranar en este post.
Ante la previsible aprobación dentro de unas horas de la polémica «Ley Sinde», los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando, como hicimos en el Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet de 2 de diciembre de 2009, nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet.
En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros.
Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks, por lo que insistimos en estos razonamientos:


Este post forma parte de una serie de artículos basados en el miedo y en la forma en la que algunas personas se han lucrado a través de él, inoculándolo en la población. Podéis leer la primera parte aquí y la segunda aquí.
La profecía maya del 2012
Para el que ha estado viviendo en una cueva durante los últimos años, no tenga televisión, o acabe de estrenar su flamante nueva conexión de ADSL de Timofonica, Garrafone o similares con un miniprecio de riñón y tres cuartos el mega; según una antigua profecía maya y siguiendo su calendario, el 21 de diciembre de 2012 ocurrirá un cambio en el mundo que algunos interpretan como el fin de nuestros días. La realidad es que lo único que se acaba es su calendario, pero eso no ha sido impedimento para que ciertas personas se hayan lucrado a base de publicar libros que lo único que venden es un miedo irracional.

Hace ya algún tiempo inicie la primera parte de este post sobre el miedo y su capacidad de controlar a las masas y de cómo, a través de él, los gobiernos, religiones y diferentes poderes facticos conseguían sus objetivos, tener una población atemorizada que fuese fácil de controlar.Podéis releer el post desde aquí. En él desgrano a través de diferentes ejemplos como el miedo se ha usado a través de la historia de diferentes formas con un único fin.
En esta segunda parte quiero centrarme en las profecías apocalípticas que están inundando internet últimamente y que todas vienen focalizadas al fin y al cabo por la profecía maya del fin de los tiempos en 2012.
Esta profecía, y los posteriores anuncios del fin del mundo, son el verdadero desencadenante de estos artículos y los motivos que considero más ridículos y sin fundamento para generar miedo, aunque a sus promotores les han supuesto pingües beneficios a través de la venta de libros y ponencias en “conferencias”.
Ten cuidado, lector constante, en las páginas de este libro habita un ser que te arrastrara a las profundidades del infierno, donde tu alma será atormentada a medida que
Lees
Cada
Palabra.
Y es que entre las tapas de este volumen, entre las hojas de celulosa que conforman cada una de sus páginas, hay un demonio que te observa en cada instante, que te hablara directamente en tu cabeza y te mostrara todo el dolor y sufrimiento que existe en el Hades, no de una forma metafórica porque, como te estás imaginando, este libro esta poseído.
Cuanto tiempo sin escribir por aquí. Hace más de un año que no me pongo a escribir una entrada, pero la paternidad necesita de tiempo y es bastante complicado encontrarlo para escribir algo cuando se tienen tantas obligaciones.
Hace unos días leí en el blog Vicisitud y Sordidez de Paco Fox una entrada que trataba sobre el 'placer culpable', y que lo definía como todo aquello que te gusta y que te da vergüenza reconocer, mas que por que sea una mierda (que suele serlo), por el conocido y temido '¿Que dirán?'.
En la misma entrada se publica una lista con las canciones que tiene el Sr.Fox en su iPhone que le causa ese ‘placer culpable’ y que me recordó una canción que tenía enterrada en mí subconsciente durante años, que me gusta y que no pega para nada conmigo.
Así que, tomando como inspiración dicha entrada, he decido elaborar una pequeña lista con 5 canciones que me gustan y que no pegan para nada con mi estilo. Para el que no me conozca llevo melenas, barbas, camisetas negras, vaqueros y botas, como metal y cago cadenas, vamos lo que viene a ser un heavy al uso de esos de los que las señoras mayores esconden el bolso y se cruzan de calle, de ahí que la siguiente lista me pueda causar esa sensación de ‘placer culpable’, aunque a mí no me avergüence reconocer que estas canciones me gustan.
Bueno un poquito sí.
El miedo siempre ha sido un negocio rentable para quienes lo han extendido con intenciones de controlar a una sociedad. Sin ir más lejos, la propia Iglesia católica ha utilizado desde siempre métodos más o menos sutiles para infundir el temor en el corazón del pueblo. Desde la época de la brutal represión de ejercida por la Inquisición hasta la no tan infantil amenaza del infierno y el suplicio eterno, la Iglesia ha obtenido un notable beneficio económico gracias a las donaciones de la gente. Y eso de que la donación es voluntaria… hasta cierto punto, ya que si no realizas una donación, no te puedes bautizar, ni casar, ni tener una misa por tu alma, ni ser enterrado en suelo sagrado, con lo que estarás en pecado y acabaras en las calderas de Pedro Botero.
Todos sabemos que la vida es un cumulo de experiencias y enseñanzas que adquirimos con el tiempo, que va siempre hacia adelante y que un día tiene que terminar dada nuestra condición de mortales. Nosotros como seres humanos pasamos a través de ella dejando una huella más o menos profunda en aquellos que nos conocen, los más afortunados incluso dejan su marca indeleble en la historia, en el recuerdo colectivo de millones de personas que puede durar eternamente.
Sin duda 2009 ha sido un año terrorífico en cuanto a fallecimientos de personajes conocidos o famosos, tanto por la cantidad de fallecimientos, como por su categoría y número de seguidores. Todos recordamos los fallecimientos de Michael Jackson o Patrick Swayze de los que se han escrito numerosos artículos, o sin ir más lejos mi adorado Andrés Montes con el que compartí tantas madrugadas de NBA desde el 96 (cuando me puse el Canal +) y cuya forma de narrar los partidos tenía una magia y una complicidad con el espectador que nadie ha igualado, al menos conmigo.
También se apago el humor del gran cómico Pepe Rubianes y la genialidad de José Luis López Vázquez. El hombre lobo encontró descanso y no fue por una bala de plata precisamente, ya que Jacinto Molina o Paul Naschy como le conocíamos nos abandono en 2009.
Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:
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