El Rincón del Jugador Reflexivo
Con la finalidad de desahogar mis inquietudes videojueguiles tanto pasadas como de la más rabiosa actualidad me he propuesto crear este blog.
Pocas veces nos toca enfundarnos el traje de malo malísimo en el mundo de los videojuegos. Más de una vez he comentado mi admiración por villanos virtuales como Sephiroth, Revolver Ocelot, Arthas… y por los juegos que nos permiten desempeñar el papel de malvado.
Dentro de este género de juegos, en la presente generación destaca con luz (u oscuridad, según como se mire) propia Overlord. Hace un tiempo, durante los comienzos de este blog, le dediqué una entrada al primer Overlord, que me encantó; y hoy le toca a su segunda parte, que si bien no aporta novedades rompedoras ofrece más y mejor: acción con toques de estrategia en un mundo fantástico caricaturizado y con mucho, mucho humor.
Para poner un poco en situación a quienes no conozcan la saga, y antes de entrar a comentar las distintas facetas de este Overlord 2, en este título encarnaremos al Overlord, un señor oscuro al más puro estilo Sauron que tendrá como principal objetivo en su malévola vida destruir y dominar todo lo que tiene el mundo de bello y bondadoso, y para ello tendrá a su disposición (además de un arma y su magia) a un ejército de pequeños seres que serán su verdadero brazo ejecutor (y que nos ofrecerán más de una situación hilarante a lo largo del juego): los esbirros.
En realidad, son los esbirros el verdadero núcleo de lo que ofrece Overlord 2, pero eso lo veremos dentro de unos párrafos.
Historia
Los hechos transcurren tras lo visto en el primero Overlord. Pero, como no es cuestión de hacer spoiler a quien ha tenido la amabilidad de leer estas líneas, digamos simplemente que en este Overlord encarnaremos al señor del Mal que podéis ver en las imágenes.
Su principal enemigo será el denominado Imperio Glorioso, una versión decadente y distorsionada con el humor marca de la casa del Imperio Romano, gobernados por el despótico Solarius, que nos hará la vida imposible a lo largo de la aventura.
Pero no serán los gloriosos los únicos rivales que nos cruzaremos durante nuestras fechorías, sino que también nos enfrentaremos a los elfos (que han experimentado un cambio de estética, pasando de ser una raza esclava a ser una parodia mezcla de jamaicanos y activistas de GreenPeace que nos dejarán más de un momento de carcajadas) y otros seres fantásticos, como hadas o gnomos (ojo al trofeo/logro de matar 1000 de estos pequeñajos).
¿Seremos capaces de derrocar al Imperio y someter al mundo a nuestra bota de hierro?
Gráficos: Ambientación / Diseño
La primera parte de Overlord destacaba por su particular apariencia. Era un juego que entraba por los ojos, con un mundo fantástico medieval similar al estilo de Fable.
Pues bien, esta segunda entrega regresa siendo fiel a su estilo original (lo cual puede no ser del agrado de todos, ya que la diferencia de calidad gráfica es apenas apreciable) y nos presentará nuevas localizaciones distintas (y más variadas) a lo visto en el primer juego.
Así, veremos parajes nevados, campamentos de soldados, ciudades, parajes desolados, un “resort”, bosques mágicos todos ellos considerablemente destructibles. Y no podemos olvidar a nuestra torre, que iremos “redecorando” a nuestro gusto mientras nuestros adorables esbirros la reparan.
Jugabilidad
Los esbirros. El verdadero núcleo jugable de nuestras aventuras en Overlord.
Sí, es cierto que podemos golpear con nuestro Overlord haciendo uso de varias armas que podremos forjar en nuestra Torre o con el hechizo de presencia oscura (con el que podremos poner a simples ciudadanos bajo nuestras órdenes, para que sirvan de carne de cañón), pero quienes verdaderamente sembrarán el caos y no dejarán mesa, casa o similar sobre sus cimientos serán los esbirros.
Nuestra labor como señor de estos esbirros es guiarlos con puño de hierro sin dudar de su fidelidad, ya que cumplirán con nuestras órdenes ciegamente, sin importar que los dirijamos a la más vil de las muertes. En este punto, el juego adquiere un matiz estratégico, ya que debemos decidir qué tipo de esbirro (de entre los 4 – que ya aparecen en el primer Overlord - que a continuación veremos) conviene usar en cada momento, según sus capacidades:
Parduzcos
La clase con la que todo empieza. Son guerreros. Su finalidad en la vida es destruir, destruir y si queda algo en pie, se destruye, que para eso está. Y punto. No les pidas nada más, pero eso sí, lo que les pidas lo harán (aunque sea ir al centro del río sin saber nadar). Curiosamente son de color parduzco.
Bermejos
Esbirros maestros del fuego, podrán atravesar zonas en llamas sin sufrir daño, apagar incendios que bloquean caminos a nuestra horda y atacar a distancia lanzando bolas de fuego. Eso sí, procura que no se acerquen mucho a ellos si quieres conservarlos en toda su rojeza de piel.
Viridios
Expertos del sigilo y del ataque por la espalda. Más ágiles (y verdes) que los parduzcos pero algo más débiles. Su especialidad es limpiar zonas rodeadas de nubes venenosas muy perjudiciales para la salud del resto de los esbirros, y prácticamente sólo los usaremos cuando algún obstáculo del estilo nos bloquee nuestros malévolos pasos.
Zarcos
Nadadores profesionales. Son azules y les da igual lo profundo que esté, ellos van, nadan como si nada y vuelven a ti con las orejas meneándosele de felicidad. Además son los esbirros que saben canalizar magia. También cuentan con una habilidad considerable: la resurreción de sus compañeros caídos, bien porque sean tan torpes de caer en el agua o porque han sido derrotados en combate. Eso sí, no los pongas a luchar o morderán el polvo muy, pero que muy rápido, siendo ellos los que necesiten ser resucitados.
Obviamente no los tendremos a todos desde un comienzo, sino que, empleando un número en principio reducido de parduzcos, iremos recuperando las colmenas de las demás razas de esbirros, dispersos por el fantástico mundo de Overlord.
Pero no se quedan ahí, sino que introducen una pequeña novedad que, aunque no sea de mucho relieve, sí aporta un par de nuevas mecánicas a la hora de jugar: las monturas. Así, tendremos los parduzcos podrán montar en lobos, los bermejos en salamandras que lanzan fuego (cómo no) y los viridios serán jinetes de arañas, como podemos ver en las fotos que acompañan a estas líneas.
Su presencia se reducen a un par de jefes o una palanca inaccesible de otro modo, pareciendo más un elemento para justificar novedades que un verdadero elemento de peso, pero sigue siendo descacharrante escuchar a los esbirros escuchar cómo los esbirros azuzan a sus monturas.
Otras pequeñas novedades presentes serán el manejo de embarcaciones en pequeñas fases, para transportarnos de un sitio a otro o el uso de catapultas (quizá lo más novedoso) para acabar con las formaciones de legionarios gloriosos que intenten poner fin a nuestras maldades.
Mención especial merece el nuevo esbirro que desde nuestra torre nos permitirá resucitar a los esbirros caídos (que tendrán más experiencia y a los que, generalmente, tendremos más cariño porque seguramente se habrán puesto un gorrito o una armadura de algún soldado enemigo) a cambio de una cantidad de esbirros vivos; las fases en las que poseeremos a un esbirro, jugando como uno de ellos y las queridas que, aunque ya presentes (la opción, no las mismas queridas) en la primera entrega, ofrecen nuevas posibilidades de decoración de la torre.
El tamaño de nuestra horda irá creciendo, necesitándose ánima de colores que recolectaremos de los enemigos caídos, aunque en ningún momento nos encontraremos en verdaderos aprietos por escasez de ánima, especialmente en el caso de los parduzcos.
En esta ocasión he jugado la versión de ps3 (la primera parte me la compré para PC), pero ya que usé mando también en PC, no he notado grandes diferencias.
Desgraciadamente, la cámara es algo molesta por momentos, a pesar de las dos modalidades de que disponemos: una a la espalda del Overlord al estilo de Fable y otra algo más cenital (sin llegar a alejarse tanto) que servirá para posicionar a nuestras tropas de bermejos, por ejemplo, en una posición elevada para darle matarile al elfo de turno.
Sonido. Traducción
Por desgracia (o no) pocos juegos disponen de un doblaje al idioma de Cervantes. Afortunadamente, Overlord está completamente doblado, y con un reparto de voces considerablemente bueno.
Obviando los secundarios sin importancia, voces como la de Krazak (el “esbirro jefe”, que servirá de guía a nuestros pasos) o las de los propios esbirros en batalla nos harán soltar más de una carcajada, con voces chillonas y comentarios llenos de ironía y mala leche del “bueno” de Krazak. Así sí se recibe con gusto un juego doblado.
El resto de sonidos estarán al nivel, con los típicos sonidos de armas, cosas destruyéndose (y creedme, se destruirán muchas cosas), voces de ciudadanos que huyen despavoridos, etc. Por desgracia, no tiene una banda sonora que destaque considerablemente.
Conclusiones
Overlord 2 no es (ni pretende serlo) una superproducción. Pero si sabemos apreciar su particular sentido del humor y lo original (a pesar de ser una segunda parte) de su planteamiento, nos ofrecerá muchas horas de diversión y entretenimiento (en su modo para un jugador, el online está literalmente desierto) causando el caos para acabar con el Imperio Glorioso.
Compra bastante recomendable si te atrae alguna de las temáticas vistas (especialmente si tenemos en cuenta su precio ajustado a día de hoy) y obligatoria si jugaste y te gustó el primer Overlord.
¡Larga vida al Overloooord!
Saludos
Con la finalidad de desahogar mis inquietudes videojueguiles tanto pasadas como de la más rabiosa actualidad me he propuesto crear este blog.

4 Comentarios:
Tanto el uno como el dos
3 de Mayo de 2011 • 20:51 — LoganKellerSon juegos que tengo en mi punto de mira (pero para lejos, que tengo 4 juegos esperando ser completados o casi completados, y tengo reservado el DN Forever) Quizá tras ese gasto caigan como sea, pero mientras, me quedo con las ganas :(
¡Buen análisis!
pues yo desde que probe la
4 de Mayo de 2011 • 00:59 — hakkapues yo desde que probe la demo siempre ando con la cosa de querer jugarlo, me dejo muy buen sabor de boca. Ademas, si es tan gracioso como dices, debe estar genial.
Me ha hecho gracia lo de los elfos, pero les pega ser hippies, como siempre los representan tan naturistas y esas cosas... Llevan petas o algo? xD
Y rompo una lanza por lo de manejar al malo directamente, que desde siempre hemos manejado solamente al heroe, aunque en esta generación se ha puesto muy de moda el anti-héroe a lo Kratos, pero no es el malo directamente.
Oreja!
@LoganKeller: vaya,
4 de Mayo de 2011 • 15:25 — Ketor@hakka: no probé la demo, así que no sé exactamente en qué zona se desarrolla, pero si eso te gustó vas a encontrar mucha diversión (y mucho humor, que van de la mano) en los dos juegos. Lo de los elfos es genial, hay que verlo, y escucharlos que su voz también es para tenerla en cuenta jeje. Y espero que la lanza la rompas contra un héroe bonachón prototípico que quiera salvar el mundo de malvados como el Overlord :P
Muchas gracias por los comentarios y, sobre todo, por haber leído las cosillas que escriboPor el Overlord
6 de Mayo de 2011 • 16:44 — primus rainstar