21 de Octubre de 2018
Ene
5

Entre la niebla

Categorías: ,


“El día amanecía envuelto en una espesa niebla blanquecina que cubría completamente el ambiente. Las cristalinas y diminutas gotas de aguas se adherían por toda superficie y refulgían como diamantes bajo los apelmazados rayos de luz que lograban sobrevivir al persistente manto blanco que abrazaba la ciudad.

Aparté la vista de la ventana y me dispuse a abandonar el cobijo del reconfortante calor del hogar hacia ese triste ambiente. Era lunes, día de instituto, y la rutina volvía a su ser, únicamente coartada por el clima de este atípico día.

Al abrir la puerta, una oleada de aire helado golpeó mi rostro, hiriéndome cada una de las pequeñas gotas de agua helada. Apreté con fuerza los párpados y me coloqué la capucha para  protegerme de la tempestad que azotaba la ciudad, dispuesto a internarme en ella. No había nadie en las calles, salvo unas cuantas sombras embutidas en sus abrigos, siluetas que aparecían desdibujadas en la distancia. Todo parecía irreal, monocromado, salvo las luces rojas de los vehículos que apenas se atrevían a desafiar la niebla.

Seguí avanzando por la calle, oteando en el horizonte la parada de autobús. A lo lejos comencé a vislumbrar su estructura, acechando a los escasos viandantes que pasaban cerca de ella. No parecía haber nadie.

Con un último esfuerzo logré llegar a su cobijo, pudiendo al fin bajarme la capucha y respirar hondo. Al otro lado había una única persona, una chica joven. Parecía ser también estudiante, pero nunca antes la había visto. Su pelo, largo y liso, acariciaba sus hombros y se deslizaba sigilosamente sobre su espalda. Bajo la espesa niebla parecía completamente blanco, pero su tersa piel desmentía su edad. Estaba embutida en su abrigo, con su mirada puesta en el suelo. Lo único que se distinguía eran sus ojos. Parecía distante.

El tiempo pasaba lento, como si estuviese disputando una batalla de antemano perdida contra el clima. Empecé a repiquetear con mis dedos sobre el frío metal grisáceo de la parada, perdido en mis pensamientos. Fue en ese momento cuando sus ojos se cruzaron con los míos. Eran de un increíble azul eléctrico, los cuales aportaban la única nota de color al ambiente, rivalizando con las dispersas luces rojizas del tráfico. Fueron apenas unos segundos, pero su mirada se quedó grabada en mis retinas. Sus ojos reflejaban con fidelidad su alma. Mostraban tristeza, pero a la vez gran madurez y amarga felicidad. Eran sentimientos opuestos, pero que en ella parecían tener una profunda compenetración.

Ella volvió su mirada, pero yo no pude apartar la vista de donde apenas unos segundos antes habían estado sus ojos. Intentaba comprender esa extraña mezcla de sentimientos, ese abismo incomprensible tan bien comprendido sólo por ella. Sin embargo, algo en ella me invitaba a descubrir el significado oculto de su alma, de su mente. Parecía un misterio que sólo yo pudiera resolver.

Volví a quedarme absorto en mis pensamientos, sin apenas atisbar la realidad. No veía lo que pasaba a mi alrededor, sólo sus ojos. Fue el chirrido de las puertas del autobús cerrándose lo que me hizo recobrar la consciencia. Miré a mi derecha, y ella ya no estaba. Mi vista siguió inquisitiva la trayectoria del autobús, que ya se alejaba calle arriba, con ella a bordo. Pero no era el autobús del instituto.

El resto de la mañana la pasé ensimismado, recordando sus ojos una y otra vez. No podía concentrarme, nada más acudía a mi mente. Terminaron las clases y yo aún no había tomado apenas conciencia de su inicio. Me despedí prematuramente y me dispuse a partir de nuevo hacia mi casa.

La niebla no había cedido, pero el viento parecía haberse aplacado parcialmente. Miré hacia afuera en el vestíbulo, y allí estaba ella. Abrí la puerta y contemplé desde las escaleras como comenzaba a subir al autobús. Por alguna razón ella echó la vista atrás y me vio. De nuevo nuestras miradas se cruzaron durante un tiempo que pareció eterno. De sus ojos mi mirada pasó a sus labios, los cuales me dedicaron una leve y fugaz sonrisa. Y de nuevo me quedé sólo, contemplando la partida del autobús.

No entendía lo que me pasaba. Apenas la había visto, entremezclada con la niebla, pero no podía olvidar sus ojos azules. Eran un espejo cargado de sentimientos, que ahora me inundaban y bullían descontrolados por mis entrañas. Cerraba los ojos y volvía a verla allí, en la parada, protegiéndose del frío, deslizándose suavemente su cabello blanco en la niebla, mientras yo escrutaba en sus ojos una palabra que describiese su alma. No la encontraba.

Al día siguiente continuaba la misma niebla. Todo parecía repetirse. Mi corazón latía sin control, esperando encontrar de nuevo a aquella chica que tenía atrapado mi corazón. La busqué entre la niebla, y allí estaba, de nuevo en el mismo sito, en la parada. El autobús llegó, y ella subió sus escaleras, dedicándome de nuevo una de sus desconcertantes y profundas miradas. Corrí hacia el autobús, pero no llegué a tiempo. Me quedé sólo una vez más, sin comprender mis sentimientos.

Llegó mi autobús, pero lo dejé escapar. Pasaron otros dos, que tampoco cogí. Me quedé allí sentado el resto del día, viendo sus ojos en cada ventana, en cada espejo, en cada gota de agua.

Los dos días siguientes ella no apareció. Esperé en la parada, sin saber si realmente la había visto o era todo una ilusión producida por la niebla. La semana continuó inexorable, y yo me sentía cada vez más perdido. El viernes me decidí a cogí su autobús sin saber por qué. Algo me atraía hacia ella. Mi corazón lloraba amargamente su ausencia.

En el autobús no había mucha gente, apenas cinco pasajeros. Todos parecían distantes. Me acerqué a una mujer morena en la tercera fila y la pregunté por esa chica. La describí sus ojos, su pelo, su sonrisa. La mujer dijo que siempre iba en ese autobús una chica joven de unos diecisiete años que coincidía con la descripción, llamada Amy, camino del hospital. El corazón me dio un vuelco. Por un lado exultante de haberla encontrado, de saber que era real, pero aterrado de la razón por la que iba todos los días en busca de ese amargo destino.

En la siguiente parada me bajé, en el hospital. Pregunté por ella en recepción, y me enviaron al área de cardiología. Allí estaba ella, tumbada, igual de hermosa que como la recordaba, o imaginaba. Su pelo rubio enmarcaba las delicadas facciones de su rostro, el cual mostraba la misma expresión misteriosa y serena que la primera vez que la vi. Sus párpados escondían sus increíbles ojos azules, pero no esa mirada llena de dulce tristeza, amarga felicidad, paz desesperanzada. Acaricié su mano con ternura, pero ella no reaccionaba. Susurré su nombre con cariño, pero no respondía. Un escalofrío comenzó a recorrer cada uno de los poros de mi piel.

Una mano me agarró con suavidad el brazo y me hizo recobrar la razón. Me di la vuelta y encontré a una enfermera que me preguntaba con compasión si era familiar suyo. Podía ver la angustia en su cara. No me hacía falta que me dijese nada para averiguar la verdad. Amy estaba en un coma inducido a expensas de un trasplante al corazón y le quedaba poco tiempo. Lo que nunca pude llegar a imaginar es que llevaba así más de un mes.

En ese momento el mundo se cayó completamente para mí. No podía comprender nada. Ella estaba a punto de morir, pero para mí realmente nunca había vivido. Pero yo la había sentido tanto… ¿Lo había soñado? No, estaba despierto. ¿Lo había imaginado? No, era real. Ella me había buscado de verdad, ella había estado conmigo, me había regalado sus miradas cargadas de sentimiento, su sonrisa cargada de emoción. Todo era real, una irreal realidad, pero real.

Quiero que esta carta le llegue a Amy. Ella me buscó… Tú me buscaste, me pediste ayuda, o quizá fui yo quien te busqué a tí, y me diste la vida. Nunca me he sentido tan vivo. Ahora, más que nunca tengo una razón para vivir, pero también para morir: darte la vida.

Este corazón ya no me pertenece a mí. Es tuyo, para siempre. Tú me has hecho sentir la vida, y es el momento de que tú la consigas.”

Amy cerró los ojos, dejando que las lágrimas resbalasen por sus mejillas. El médico le había contado que hubo un accidente, un atropello por un autobús a un chico de instituto, de 17 años, donante, del que habían cogido el corazón. Más tarde llegó la mujer morena con una carta que había encontrado en la parada.

Amy agarró con fuerza la carta y se la llevó al corazón.





Hasta aquí el relato. Espero que os haya gustado. Ahora voy a hablaro un poco de esta sección. Todos los relatos que escribo son fruto de diversas inspiraciones, y me gustaría hablaros un poco de qué es lo que me ha hecho escribir cada uno de ellos. Así que inauguro estsección que incorporaré a cada relato que realice.

¿Cómo se me ocurrió el relato?
La noche anterior había estado viendo la película de Silent Hill, y me gustaba el ambiente, con mucha niebla, hermoso, pero a la vez misterioso y aterrador. Bueno, este relato de aterrador poco, pero si que conserva el ambiente surrealista y misterioso que caracteriza al mundo creado por Konami en la saga de videojuegos.



Pero otra de las grandes partes de Silent Hill que contribuye a caracterizar tan bien semejante ambiente es la música. Akira Yamaoka, compositor de la saga, ha realizado un gran trabajo a lo largo de todos los videojuegos, incluida la película. Promise, Theme of Laura, Forest... son muchas las canciones instrumentales que me parecen simplemente excelentes y concuerdan a la perfección con dicho ambiente. Pero fue precisamente una canción diferente la que me inspiró, una de las cantadas por Mary Elizabeth McGlynn (que aporta su magnífica voz a canciones como Room of and angel, I want to love y otras tantas muchas) la que me hizo escribir este relato.

Se trata de You're Not Here. Es del Silent Hill 3, pero yo la conocí por los créditos finales de la película, y me encantó. Me la puse una y otra vez, y me recordaba ese ambiente. Por ello decidí hacer un relato así. Pero no de terror, si no extraño, misterioso, de una mujer que, unida a ese surrealista entorno, marca la mente de ese chico y le enamora sin siquiera haberla visto completamente. Y el final, ¿qué final sería? ¿El bueno, el malo o el UFO?

Créditos de Siletn Hill The Movie

Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.


You're Not Here - Silent Hill 3 (Heather)

Este vídeo me resulta muy divertido. Está realizado con vídeos del juego, utilizando escenas en las que habla Heather para que parezca que canta, como si se tratase de un vídeo musical promocional. La sincronización labial es espectacular. Mirad.

Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.


Yo necesito la música para escribir, y en este caso esta me ayudó mucho. Para mí los relatos son como el cine. Cuando pienso en alguno lo hago con música puesta y a modo de trailer, creando un ambiente especial con las canciones. Y es que la música es uno de los principales métodos de expresar emociones y sentimientos. En el cine, una escena triste quizá no te encogería de tal forma el corazón si no fuese por los lastimosos acordes musicales que la acompañan. Y en la literatura, para mí, es igual.

Leed el relato, escuchad la música y comentad ^^
5
Valoración media: 5 (6 votos)

8 Comentarios:

Coño

Justo para el Amigo Invisible publiqué un relato basado en la mitología de Silent Hill aunque al final no consideré necesario meter la niebla :p Un relato cojonudo por el que te llevas...

Esto es una entrada literaria con todas las de la ley ¡He Dicho! (Otorgable por LoganKeller)
(Pincha para Informarte de como conseguir este reconocimiento)

Muchas gracias. Lo leeré,

Muchas gracias. Lo leeré, que ese mundillo me interesa. El mío no tiene mucho que ver con Silent Hill, pero la inspiración viene de donde menos te lo esperas ^^ Ahora a ver si hago uno de terror basado también en Silent Hill o algo parecido.

 

Pues...

Comienzo felicitandote por tu nuevo skin, me gusta bastante mas que el anterior ( habra gente que ni llego a verlo xD ), el relato esta bastante bien y comienzas entrando muy fuerte con este nuevo blog ya que tu segunda entrada es portada del dia en la seccion de blogs y por ello te felicito ^^

A mi la saga Silent Hill me gusta aunque me acabo agobiando mogollon ( el survival horror no es mi genero favorito xD ) y he disfrutando leyendo el relato. Sin mas, un saludo y a seguir asi ^^

Mi primera portada!

@Woozie. Gracias por el aviso. No lo sabía. En el otro blog no conseguí ninguna portada del día. Y ahora no me lo esperaba. Esto demuestra que lo bueno viene cuando menos te lo esperas. Esto me da más ganas de seguir mejorando.

Y en cuanto a Silent Hill, si, ami también me agobia mucho, pero no se, hay algo que me atrae, su música, su estética, la extraña fuerza cautivadora de ese pueblo XD

^^

No soy un gran fan de la saga Silent Hill, sin embargo ya son varios los relatos que leo sobre su universo que me gustan bastante, hay que reconocer que los aficionados os lo curráis. Un gran relato, pausas correctas, correcta puntuación y separación, descripciones concisas no sobrecargadas... y una atmósfera muy bien lograda y descrita, además de una historia lo suficientemente extraña para cautivar al lector.

Te felicito por el relato, rebosa calidad (yo tengo varios propios en mi blog, y me encanta conocer nuevos literatos en esta Comunidad ^^, deberías pasarte por los blogs de Desmodius, Baalard, y Lester Knight) y por esa portada tan merecida compañero.

Un saludo y 5 estrellas

The Best

Como ya te dije, me encantó este relato, diría que es mi favorito de los que tienes. Veo que empezamos fuerte saliendo en portada ya xDD Pues nada, me alegro que hayamos vuelta con esta ilusión y ya sabes que tenemos pendientes alguna que otra colaboración ^^

Saludos y gracias por el skin ;)

Si, hay que empezar fuerte,

Si, hay que empezar fuerte, y continuar así, no, mejorando XD

De nada, y a esperas de que me pases alguna colaboración ^^

Nada más leer el título y

Nada más leer el título y ver la imagen en cuestión, intuía que el relato iba a recoger pequeños retazos de la famosa franquicia de Konami, Silent Hill.

Buen relato. Bien redactado, un buen desarrollo, ... Ya me gustaría poder escribir así (desgraciadamente, los relatos no son lo mío Sad)

Un saludo y merecida portada ^^