25 de Septiembre de 2018
Ago
8

Novela Fallout NV

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Tenía que haberlo subido antes, pero por problemas con el login no pude, aquí va

 

Cap. 1: Sin dolor no hay gloria


Estaba luchando por sobrevivir cuando de repente me desperté. ¿Era un sueño esa chapuza de operación o era verdad? ¿Y dónde demonios estaba? Había mucho material médico por todas partes, un fusil que reconocí al instante y un equipo de combate reforzado con el anagrama de la Hermandad.

Traté de levantarme de la cama, pero un dolor agudo en el estómago me hizo retroceder. Estaba tumbado en una camilla, semidesnudo, con cuatro heridas pequeñas en el estómago, en la zona derecha. No recordaba bien a que se debían esas heridas, tan tolo tenía unas pequeñas lagunas de lo último que hice.

Sé que me atacó la RNC y me refugie en una cueva con dos paladines… pero no recordaba sus nombres. Recuerdo también que iba con un chico joven con una armadura como la que había en la mesa, junto al fusil. Recordé que alguien disparaba muy rápido y con un sonido muy alto, pero no lograba alcanzar a memorizar el qué

Muy despacio me empecé a mover para tratar de sentarme en la camilla, me dolía el estómago, pero tenía que resistir, no podía rendirme a la primera. Salté de la cama al suelo, pero calculé mal y me tropecé. Dos heridas se me abrieron y empezaron a sangrar. Del dolor que me produjo la caída no fui capaz de evitar lanzar un grito al aire, afortunadamente, una escriba pasaba por allí

-¡Molero! ¿Qué te ha pasado? – preguntó esa misteriosa mujer
-¿Eh…? - Fui lo único que pude decir
-Tranquilo, te has caído y… Mierda, te has abierto la heridas, espera un momento

La mujer desapareció por la puerta

Ya levantado, fui a por mi armadura de combate, pero algo me llamó la atención: estaba manchada de sangre y había 4 orificios pequeños en la placa delantera. La cogí y la superpuse sobre mi cuerpo. Los agujeros casaban con mis heridas. Algo peor de lo que me temía sucedió

-Aitor ya… veo que la curiosidad te ha podido ¿eh? – preguntó esa mujer, la cual juraría no haberla visto nunca
-Es… sí, parece – fui capaz de decir- ¿Quién… eres?
-¿No te acuerdas de mí? Linda Schuler, tu médico. No me jodas…. Tienes amnesia. ¿Recuerdas algo de lo que te pasó? – preguntó preocupada
-Me… atacaron, un paladín me ayudó y ya – contesté. Parecía retrasado hablando, pues me costaba articular palabra
-Sí, Stein hizo un buen trabajo… Verás… estabas con Lorenzo, Stein y Solo intentando entrar en el CRNC y… te jodieron. La RNC te disparó, los muy cabrones están usando munición para perforar, a pesar de tu blindaje, te atravesaron. Stein te administró dos estimulantes y tapó la herida como pudo. Para no ser un médico titulado, tiene muchos conocimientos

Me quedé asombrado, ¿Me habían disparado 4 veces y había sobrevivido? En ese momento pensé que si eso no me había matado, no me mataría nada, pero en seguida me quité esa idea de la cabeza, pues creerte superior por hechos como estos llenaron cementerios antes de la guerra

-Bueno… ¿qué… hago? – Dije pausadamente
-Habla con el Elder, a ver qué te dice, aunque creo que te dirá que vayas a Helios a montar guardia
-Bien… iré a mi cama, tengo que descansar un poco
-Vale, pero espera, antes voy a chutarte un súper estimulante, a ver si te cierran bien las heridas… ale, listo. Coge tu equipo y llévatelo, aquí me estorba

Cogí la armadura y me la eché al hombro. Podría ser uno de los pocos momentos en los que me encantaba no poseer una servoarmadura, aunque en el combate estos deseos desaparecían. Con la mano derecha agarré el fusil, y no lo solté hasta llegar a los dormitorios. Al menos estaban justo enfrente de la clínica, y no había que andar mucho para llegar.

Al entrar, la caballero Lera me saludó y me deseó suerte en el próximo combate, que al parecer iba a ser muy duro. Aparte de ella, no había nadie más en los dormitorios. Yo la di las gracias por desearme suerte, dejé el equipo en la taquilla del suelo y me tumbé en la cama.

Quería dormir un poco para desconectar, pero Lera tenía ganas de hablar, y a mí no me importaba hablar con ella cuando la apeteciese, me gustaba su compañía

-¿Podrías contarme qué te pasó? Stein te trajo sobre la hombrera de la armadura y me temí lo peor – Preguntó
-Me dispararon en el estómago, pero he sobrevivido – dije con tono de héroe
-Oye, ¡No me vengas con esas! Que cuando quieres eres más tierno que la gelatina balística – Dijo Lera entre carcajadas
-Vale, no me dolió cuando noté los disparos, noté como algo se estrellaba contra la armadura y caí inconsciente, me golpeé con algo – Dije
-Al menos vives, no me habría gustado que hubieras muerto, eres uno de mis mejores amigos…. – Dijo ella, mientras miraba mis heridas
-Sí, somos buenos amigos… - Dije con la mente en blanco
-Ya he enterrado a James ya mi hermano… dos grandes pérdidas…. – Dijo ella apenada
-Nuestros dos mejores paladines, muertos, esto se nos está yendo de las manos, está durando mucho y no vamos a sobrevivir lo suficiente – Dije enfurecido
-Hablaré con Elijah, a ver qué me dice, si esto se termina pronto o no. Estoy harta de luchar
-Quiero echarme a dormir, si no te importa…
-Ah, claro, descansa a gusto, no te interrumpiré a menos que sea importante

Lera abandonó la habitación dejándome solo. Me tumbé en la cama y me acurruqué en una bola. Al poco tiempo me desperté, me levanté y me puse la armadura, me colgué a la espalda el fusil y fui a buscar al Elder. Sabía que estaba en Helios siempre estaba allí, así que me encaminé a la central.

El camino largo era peligroso: mucha RNC, así que tomé el atajo que descubrí al poco tiempo de formarme como caballero. Salí del búnker y fui recto hacia una gran elevación de terreno, retiré la verja de seguridad y salí. Por allí podría ser igual de peligroso si me quedaba a luchar, puesto que por ese barranco estaba plagado de escorpiones rad, aunque según ibas caminando llegabas a un puente que se estrechaba lo suficiente como para que los escorpiones rad grandes no pudiesen pasar, pero sí las crías, las lentas crías de escorpiones rad, lentas y débiles, que de dos disparos acababas con ella.

Escapé de allí para encontrarme con el camino del Este por el cual podía acceder a la central. Sin pensármelo mucho, tiré por allí, ya solo me quedaba andar, ni mutantes ni nada, aunque me detuve.

Puse en práctica un método que un paladín ya muerto me enseñó: “al caminar procura hacer poco ruido y pon tus sentidos alerta. Los enemigos pueden estar tras esa piedra y tú no saberlo”. Me quedé parado, en silencio y escuché. A lo lejos, podía escuchar como un grupo muy numeroso de personas se acercaban dando pasos rápidos y pesados

-Paladines – pensé.

Eso habría sido bueno, pero no, eran tropas pesadas de la RNC, soldados armados con servoarmaduras T-45d desmontadas, manteniendo lo necesario para una óptima protección, pero sin requerir un entrenamiento especial. Los cascos parecían no haber sufrido modificaciones, pero apostaba mi fusil que habrían retirado el módulo de visión térmica para mantener únicamente el de visión nocturna.

Aguardé tras una roca enorme y pensé que hacer: podía dispararles, pero no serviría de nada, las servoarmaduras estaban templadas*, un cartucho de 5mm de chaqueta metálica no le haría ni cosquillas al usuario, y si además llevaban una armadura de reconocimiento ya podría considerarse invulnerable a la munición metálica, únicamente podía atravesarse con cartuchos del .50MG, o disparando a aquellos puntos débiles del traje

También podía correr, pero estaba lo suficientemente lejos de ellos como para observarles, y lo suficientemente cerca como para notar que algo se movía. Si los disparaba no quedaría nada de mí: ametralladoras del .308, lanzacohetes, lanzagranadas… Eso era una fiesta de destrucción, tenía que pensar algo rápidamente

Me senté de espaldas a la roca y comprobé los bolsillos de mi armadura: 3 estimulantes, 5 cargadores de 20 cartuchos para el M16 y una botella de agua purificada. Me quité el casco y miré hacia abajo, no tenía material necesario para enfrentarme a esos soldados, no tenía la habilidad de pasar desapercibido tras ellos para huir, y no estaba dispuesto a intentar un ataque, ya que sería mi muerte, tenía que esperar a que se largaran o a que unos paladines les atacasen.

Mantuve mi posición, me tumbé en el suelo con el fusil a un lado y me puse a observarles. Tenía una buena posición, estaba a la misma altura que ellos, y además una planta me tapaba casi entero, así que sería difícil que me viesen


*Templado: proceso de mecanizado el cual consiste en calentar una pieza metálica hasta su punto de ebullición y rápidamente sumergirla en agua fría par alterar su forma química y otorgarle mayor tenacidad

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