Unos años más tarde, en el 2005, actualice completamente mi equipo y me compre un nuevo PC, con Windows XP. Qué decir de este SO que no se sepa. Posiblemente, la mejor versión de Windows hasta ahora: rápida, ligera y con un buen acabado grafico.
Un par de años después adquirí un portátil. Este, para mi desgracia, traía de serie Windows Vista. Si antes comentaba que XP es considerado por muchos el mejor SO de Microsoft, Vista tiene todos los galardones contrarios. Muy bonito, si, pero tremendamente exigente con los requisitos técnicos y muy mal optimizado (mi portátil lo movía a duras penas).
Más tarde, y tras un par de años “sufriendo” con Vista, decidí instalar Windows 7 para ver si la cosa mejoraba. Y vaya si lo hizo: el nuevo SO tenia las mejores características de Vista (principalmente la apariencia, haciéndola en mi opinión aún más atractiva) pero con una optimización visiblemente mejorada.


