16 de Noviembre de 2018
Feb
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Análisis: Castlevania: Harmony of dissonance

Plataforma: Game Boy Advance.

Año de lanzamiento: 2002.

Género: acción y aventuras-metroidvania.

Desarrollador: Konami.

Introducción

Juste Belmont viaja junto a su amigo, Maxim, para rescatar a Lydie, amiga de ambos, de un extraño castillo en el que parece estar secuestrada. Con este planteamiento se inició un juego, que si bien no era el más digno sucesor de Symphony of the night, sí podía considerarse un juego superior a su antecesor, y es que motivos no le faltan dado el salto con respecto al anterior y la calidad del juego en general. Los gráficos son buenos, la historia es menos comercial que la del anterior, la jugabilidad es más amplia y los añadidos también.

Gráficos/tecnología

El sprite del personaje, en mi opinión, se ve mejor que el del anterior juego, al menos un poco, porque siendo de una consola con esa potencia, la diferencia tampoco puede ser tanta, aunque por otro lado, no me gustó ese borde medio feo que le pusieron. En cuanto a variedad de escenarios y enemigos, el juego avanza bastante en este sentido, ahora no sólo se trata de un castillo, sino de dos que vendrían a estar “superpuestos” y a los que hay que explorar si se quiere sacar un gran porcentaje del juego o simplemente avanzar en la aventura. Esto hizo que el juego fuese más amplio que su antecesor, y a eso hay que agregarle que la cantidad de enemigos se duplica, ya que cada uno tiene su equivalente en la otra dimensión/castillo. Los efectos no se puede decir que hayan avanzado mucho, tampoco es que pudieran producirse muchos cambios de todas formas. Y en cuanto al colorido y gráficos en general, el juego es bastante bueno, hay enemigos y escenarios de todo tipo y bien diseñados.

 

 

Nota: 9,1.

Jugabilidad/innovación

Este es el mejor punto del juego, la cantidad de extras, que el mapa sea el doble de grande al tener dos dimensiones y que la historia fuese convincente, lo hicieron un juego bastante bueno. Sobre los extras, ahora hay un modo llamado Boss rush, basado en destruir a todos los jefes finales del juego con el látigo, caza-vampiros, y un arma en especial que se elije al principio, con tres dificultades para determinar la cantidad de jefes a vencer, y a eso hay que sumarle que se puede jugar con el amigo de Juste, Maxim. Las dos dimensiones del castillo hicieron que el juego fuese el doble de largo de lo que uno podría pensar en un principio y brindan una agradable sorpresa. La historia era convincente, tenía ciertas cosas de ser algo normal pero tampoco era una excusa para vender un juego o algo así. De todas formas, hay algo en este juego que va mal, y es que, a diferencia del anterior, Harmony of dissonance es fácil como sí sólo, prácticamente todos los jefes de final de fase pueden vencerse a la primera y eso que no recuerdo haberme esforzado mucho en subir de nivel. La movilidad del personaje es sencilla y tiene de bueno que puede correr desde el principio, y el sistema de combate basado en libros cumple con su cometido, lástima que a veces las cosas se pongan bastante fáciles, sobre todo al usar el libro del viento combinado a las cruces y otras combinaciones más (como esos cien cuchillos que Juste puede lanzar en tan sólo unos segundos).

El mapa del juego (que se duplica como en Symphony of the night).

Aunque este no sea combatible, hay enemigos que alcanzan este tamaño (aunque creo que sólo era uno). 

Nota: 9.

Sonido

Para ser un Castlevania, pienso que le hizo falta algo de presencia a la música, creo que en ningún momento habré oído un tema pegadizo de esos que la saga siempre trae, por otro lado, no hay lugar que no tenga su propio tema y eso le da bastante crédito (aunque esto ya se ve en cualquier juego de la saga). Sobre sonidos, estos cumplen y todo, sobre todo cuando Juste lanza alguno de sus golpes especiales a través de la combinación de un libro y un arma secundaria o el sonido de los enemigos al ser golpeados (más que nada por el látigo que viene con un mazo al final XD).

Nota: 8,9.

Conclusión

El juego es bastante bueno, no es el mejor de la saga pero eso no le quita merito. Todo el conjunto en general está bien, por lo menos mejor que en Circle of the moon, que también era un buen juego pero no creo que tanto como este. La historia tiene de bueno que es seria y un par de cosas más pero tiene cierto aire que podrían haber mejorado, el haberla trabajado más hubiera hecho que pensara que querían aportar algo útil a los hechos de la saga, pero no es muy relevante en el universo Castlevania. La jugabilidad está bastante bien, se agradece que el juego tuviese dos dimensiones para expandirlo más (además de que los más ambiciosos tienen un castillo de un tamaño mayor para explorar). El resto de contenidos están a un buen nivel, sólo la banda sonora está un poco por debajo porque no hubo un tema que me enganchara como en otras entregas.

Lo mejor

Las dos dimensiones que presenta el castillo.

Los diseños de los entornos y los personajes (aunque no me agrada el borde azul del protagonista, ni siquiera se entiende por qué es así).

Los extras le dan bastante duración, como el Rush mode y jugar con Maxim (simplemente hay que poner su nombre al iniciar una partida), es más, creo que también traía para jugar con Simon Belmont en su versión de 8 bits (aunque no me interesé mucho por esto).

Lo peor

No hay un tema que enganche de verdad.

Es facilón como si sólo, si Circle of the moon representaba un reto con los jefes finales y la obligación de subir de nivel, en Harmony of dissonance esas cosas simplemente no aparecen. No sé si me estoy volviendo muy hardcoreta o simplemente el juego es muy fácil.

Nota final: 9.

Pronto traeré el análisis de Aria of Sorrow, hasta la próxima. 

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