El Enigma de la Abadía
Blog sobre el desarrollo, novedades y noticias del próximo gran éxito en el género de las aventuras gráficas "El Enigma de la Abadía". Basado y tomando como referencia del famoso juego "La Abadía del Crimen"
Mi niño no me estudia. Se pasa el día entero pegado a la pantalla del ordenador o de la tele, jugando a los videojuegos.
Todo tiene un lado negativo, es la forma pesimista de ver la botella medio vacía en vez de media llena.
Como profesor, he de reconocer que muchas clases y en especial muchos profesores son aburridos a matar. Tratan de dar su temario como si recitaran verso, pero de la forma más monótona, monotonal y estática posible, que al rato tienes que ponerte palillos en los ojos y hacer esfuerzos titánicos para no dormirte, por muy interesante que sea el tema.
Otros, empiezan a enrollarse consigo mismos que al final de la clase no sabes si estaba enseñando inglés, ciencias naturales o historia del arte.
Pero está claro que muchas veces la culpa no es del profesor. Los alumnos van a clase, como quienes van a presentarse a comisaría. En estos casos, si el alumno no quiere aprender en absoluto, lo tenemos realmente difícil.
He aprendido, a lo largo de los años y es que para llegar a los alumnos, hay que meterse en su mundo, en su campo. Que se identifiquen con el problema en cuestión, que el problema se convierta en suyo y quieran resolverlo porque es una cuestión de la vida o fue una cuestión de la vida. Para ello, no hay que explicarles, hay que darles media información y que ellos busquen la solución más lógica, pero sobre todo, que ellos hagan la clase y no yo.
¿Qué tiene esto que ver con los videojuegos? Muchísimo.
Estamos en un medio que ya de entrada eligen ellos, que obtienen el máximo de atención del jugador, que desde el principio enseñan algo, sea el control del juego, el mapa, los movimientos, el entorno, etc. Y que ellos son los que están implicado y controlando el juego.
A mí como profesor no se me ocurre ningún otro método de enseñanza más eficaz que los videojuegos.
De entrada, el jugador quiere jugar una y otra vez al juego, si le es entretenido, lo que además reafirma sus conocimientos.
Hoy en día están de moda los juegos educativos, que además son extremadamente adictivos, tales como Brain Training, Mi experto en vocabulario, English Training, Cooking Mama o Nintendogs y es que todos queremos ser más listos, más rápidos mentalmente o más cultos y al igual que los arcades aumentan los reflejos, la capacidad de reacción, la captación de objetos en movimiento y la lateralidad, estos juego intelectuales ayudan al cerebro a calcular o aprender más vocabulario.
Después tenemos los que enseñan historia, como muchos de los FPS tipo Medal of Honor, o la inmensidad de juegos de estrategia en tiempo real, como Age of Empires, Caesar, Praetorians, Imperium, Empire Earth, Civilization, Patrician y la serie Total War, enseñan bastante historia además de entretener.
Pero si hasta el God of War da sus pequeñas lecciones de mitología griega entre desmembramiento y desmembramiento.
Si los juegos causan adicción y necesitamos la atención del alumno para enseñarle un tema, ¿no puede ser ese el camino también?
Si una clase dura una hora (50 minutos) y un juego puede (o debería) durar entre 4 a 100 horas, ¿no es suficiente atención del jugador? Y si el videojuego está basado en elementos históricos reales, los puzles en enigmas matemáticos lógicos, entre texto y texto aumentamos el vocabulario, cada elemento tiene una explicación, un porqué y tiene verosímilidad histórica, el jugador además de jugar y pasárselo bien, gana de forma casi subconsciente, conocimientos, cultura y está dedicando su tiempo de ocio a pasarlo bien y de paso aprender.
Para eso, el equipo de guionistas y el de dirección artística no pueden caer en errores tan graves como los anacronismos, que lo que conlleva es a desaprender.
¿Cómo puede haber maíz o patatas antes del siglo XV si aún no se había descubierto América? ¿Cómo puede haber pasta en Europa antes del siglo XIII si Marco Polo aún no la había traído de China?
Esto es lo que prometemos con nuestro juego. Una base histórica completa con argumentos reales y con estudios históricos tan sorprendentes como los de El Código Da Vinci y animamos a cualquiera que se interese en el tema de la abadía, una vez haya finalizado el juego, siga la línea de investigación que dejamos en “El Enigma de la Abadía” y descubrirá cosas sorprendentes.
Proponemos que cada momento de la historia tiene una razón de ser, basado en historiaa verídicas, hechos insólitos que hoy en día se están descubierto aunque algunas cumbres lo intenten ocultar, proponemos la integración del jugador en la historia, pues como para aprender a hablar inglés, nada mejor que estar en Inglaterra y para aprender bien el mundo medieval, nada es mejor que estar en el medio de él, su entorno, su cultura, sus costumbres, su gente y su forma de pensar, eso sí, sin ningún anacronismo y sazonado con nuestra poderosa imaginación.
Pondremos nuestro granito de arena en ofrecer cultura gratuita al servicio del jugador y que una vez haya terminado nuestro juego, además de divertirle, le haya enseñado algo sin ni siquiera haberse dado cuenta.
Blog sobre el desarrollo, novedades y noticias del próximo gran éxito en el género de las aventuras gráficas "El Enigma de la Abadía". Basado y tomando como referencia del famoso juego "La Abadía del Crimen"

2 Comentarios:
Hombre, como complemento a
5 de Julio de 2008 • 12:15 — ShaiyiaHombre, como complemento a una educación no estaría mal, pero desde luego no iría más allá.
Al alumnado se le debe enseñar por otros medios, se ha de motivarles. Todos sabemos como llegan a las aulas, el nivel de desmotivación, que muchos sienten perder el tiempo, y nuestro deber como educadores es precisamente dar a eso la vuelta y conseguir que las personas que llegan con morros de dos metros y cabreados, terminen el curso con la sensación de que ha valido la pena el esfuerzo.
Es costoso, se necesita mucho trabajo, perocomo educadores es nuestro deber (otra cosa es que muchos pasen de cumplirlo)
La familia también tiene su parte
5 de Julio de 2008 • 13:10 — markusY aparte de la familia, el mundo que nos rodea, y como va evolucionando todo.
En mi opinión, por la experiencia que voy acumulando (como hijo y como padre), es la familia la que aporta los valores de base, el punto de referencia con el que cada uno se enfrenta al mundo que le rodea. Creo que eso es más potente que lo que pueda ocurrir fuera de ese ámbito, aunque sin desmerecer el resto, por supueso. La vida de la familia se ve irremediablemente afectada por las posibilidades que tenga, su propia historia y contexto... yo tengo dos crios de 5 añitos (mellizos :-), y así es como lo veo ahora con ellos. No se como será más adelante, pero sí que pienso que lo que les marca más ahora es lo que ven dentro de la familia. No se si será aplicable en otros casos.
Y luego, pues claro que está estupendo que en un videojuego se pueda aprovechar la oportunidad que ofrece su capacidad de impactar para enseñar cosas. Eso me parece muy loable por vuestra pare, está genial!