19 de Diciembre de 2018
Jun
4

Shooters De Los Que Ya No Se Hacen Hoy En Día ¿Os Acordáis Del WolFenstein: Return To Castle?

Categorías: , ,
                                                    
 
 
Para no acordarse pensareis algunos. Ya ha pasado 22 años del inicio de una de las grandes sagas de Shooters de la historia, convirtiéndose en un gran exponente del género, y que hoy en día siguen siendo muy cotizados y unas joyas en bruto. Me refiero como no a los Wolfenstein, que cuya primera entrega, el Wolfenstein 3D dio el pistoletazo de salida a lo que conocemos hoy como juegos en primera persona, o Fps, o como se dice más de forma conocida Shooter. Aquella perspectiva donde la cámara se ponía en primera persona y donde solo se veía el arma, fue toda una innovación y causó furor ante los más puristas. Y que no tardaron de imitar otras grandes leyendas del género, como Doom, o Quake. Cuyo desarrollo, diseño de niveles, y otras curiosidades, eran casi un calco del Wolfenstein 3D. Después de 10 años arrasando con el Wolfenstein 3d, le tocó el turno a la siguiente entrega, su secuela, que redondeo el gran trabajo diez años antes, haciendo un Shooter magistral, divertido, variado, largo, y convirtiéndose en uno de los mejores Shooters de todos los tiempos. Esta vez me refiero, al Return To Castle Wolfentein, un Shooter realmente maravilloso de esos que hoy en día ya no se ven. Y que hoy voy a recordar, porque me hizo disfrutar como ninguno.
 
 
 
 
 
 
Todo género tiene un comienzo y el género Shooter no son una excepción. Wolfenstein 3D como os he comentado, dio el pistoletazo de salida hace 22 años y supuso toda una revolución. Y después de triunfar en PC, por fin hubo versión para consolas, para deleite de los usuarios. La historia nos trasladó a la segunda guerra mundial que era muy típico entonces. En la piel de B.J. Blaskowics, un agente especial de la OSA llamado para luchar contra los nazis. Pero aquí no había operaciones como overlord en Normandía u otros escenarios clásicos. Ya que nuestra misión seria descubrir los planes que se traían entre manos, en la división de asuntos paranormales des SS. Por ello, no solo luchábamos contra los soldados del ejército alemán, sino también contra las aberraciones y monstruosidades que sus científicos crearon usando malas artes.
 
 
 
 
Como todo buen Shooter, teníamos a nuestra disposición un completo y variado arsenal, con el que triturar a nuestros enemigos. En esta ocasión y siguiendo la línea del argumento, abandonábamos el realismo y podíamos usar armas tan fantásticas como, la Venom, o aparatos de pulsos electromagnéticos. Además de armas más clásicas como, una Thompson o rifles de precisión. A pesar de semejante potencia de fuego, no siempre era la mejor opción, entrar en una sala en plan Rambo y liarla a tiros hasta con el apuntador, era una muerte casi segura. A veces la mejor opción era el sigilo y matar a nuestros adversarios por la espalda, algo que se veía recompensado con la obtención de nuevos ítems y que añadía un alto componente de variedad, en un desarrollo ya de por sí, que estaba lleno de sorpresas. Como veis este Wolfenstein era bastante más que el típico Shooter y que hizo disfrutar a miles de usuarios.
 
 
 
 
 
 
 
Para combatir al gran repertorio de enemigos, tanto humanos, como paranormales. No solo teníamos un gran arsenal, sino también un gran e intuitivo control. Que junto al arsenal y al control ponían a prueba nuestra habilidad, y con ello plantar cara a unas inteligentes tropas nazis. Que eran capaces de ocultarse tras las esquinas, retroceder ante nuestro fuego, o lanzarse al ataque con extraordinaria puntería. El diseño de los escenarios aumentaba la diversión y la variedad de la acción. Así, en las llanuras heladas o las ciudades derruidas, el Rifle Francotirador resultaba fundamental para acabar con los enemigos alejados, mientras que en los estrechos pasadizos de las catacumbas teníamos que afrontar la acción directa no puedo dejar de comentar, que no solo era pegar tiros. Uno de los grandes entretenimientos del juego, era buscar coleccionable, así como tesoros, y zonas secretas que incrementaban la exploración. Que hacía que te patearas los escenarios en cada rincón, y además era un plus extra para rejugarte el juego. Había momentos de gran acción, que se implementaban magistralmente con momentos pausados y de tranquilidad, para explorar al máximo cada escenario.
 
 
 
 
 
También el apartado grafico no se quedaba atrás, como la recreación del fuego de los lanzallamas o los contundentes efectos sonoros, que completaban una ambientación cercana a lo que ofrecía antes los Medal Of Honor. A pesar de sus inmensas virtudes Wolfenstein tenía un defecto, solo tenía modo para un jugador, carecía de multijugador. Esto podía ser un mal menor porque la campaña era larga, y el juego no era fácil, la campaña constaba de unas 18 horas, sin contar la búsqueda de los tesoros, y zonas secretas que no eran pocas, y además era rejugable, con una campaña así la verdad es que el multijugador no se echaba de menos.
 
 
 
 
Pues hasta aquí la entrada de hoy, ya tenía ganas de hacer una entrada sobre uno de los Shooters que más me han divertido y me han llenado como jugador, y es que Fps como este ya no se hacen, igual el recién estrenado Wolfenstein: The New Order, os puede recordar viejos tiempos, porque es un juego bastante divertido y diferente que recuerdan a los mejores años de la saga, y tiene un gran sabor a clásico. Por lo demás, el género Shooter es uno de mis preferidos, y con este Wolfenstein casi llego al orgasmo videojuegil. 
 
 
 
 
¿y vosotros llegasteis a jugarlo? 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5
Valoración media: 5 (1 voto)

2 Comentarios:

...

Pues lo jugué no hace mucho, aun poseo la ps2 y un amigo me lo dejo la verdad es que me lo pase en grande jugandolo, es muy divertido, ahora estoy jugando al nuevo el The New Order y me esta gustando pero no es igual de grande que el Wolfenstein de tu entrada, gran articulo como siempre.

PUES

no me acuerdo de ese juego pero tene vuena pinta