23 de Mayo de 2013
Jun
18

Diablo 3 y esas cosas

Tenía yo 12 añitos cuando salió Diablo 2, un juego del que había oído poco hablar. Por aquel entonces hacía nada y menos que tenía ordenador pero distaba mucho de internet así que los juegos de ordenador eran algo desconocido para el menda lerenda. No voy a narrar como lo probé en casa de un amigo y su sistema de juego y sus cinemáticas me fliparon como puede fliparse un niño de 12 años, pero os podéis hacer la idea que fue todo un show, más para mi padre el cual estaba obcecado en que los juegos de rol te volvían un loco asesino sanguinario (coffelcapullodelakatanacoff) y relacionaba rol con violencia, sectas y vaya usted a saber qué más. Así que tuve que tirar de artimañas e ingenio para que no se notase mucho que el juego había entrado en casa, pero como siempre he sido de estar encerrado en mi habitación pues como que no hubo mucho cambio. Por lo menos el momento que me pilló vio que los de Antena 3 se pasaban treinta pueblos y no era para tanto (no fue lo mismo con Carmaggedon 2, donde casi me arranca la cabeza de los gritos).

Han sido 12 añazos de cubos horádricos, de voluntades de Khalim, de Padrinos, de Heraldos de Zakarum, pociones totales de rejuvenecimiento, de “Mi tarea aquí ha concluido”, de Orbes Helados, Disparos Múltiples, Burlas, Lanzas Óseas, de “Espera un momento y escucha”, de cagarse en la madre que parió a Duriel, de Mephistos Run, de “Ni siquiera la muerte puede librarte de mí”, de expansiones, druidas y asesinas y un acto 5 ÉPICO. 12 años que no han pasado en balde para nadie, ni tan sólo para el juego que ha sufrido parches y más parches, asaltos a mano armada con vendedores de oro y objetos, PK, palabras rúnicas, joyas, nerfeos (explosión de cadáveres) y más nerfeos (eh, hammerdines?), de ir con otros 7 amigos para sobrevivir el Pandemonium. Y 12 años de Nivel de las Vacas, que no falte.

Han sido 12 años de cosas buenas y cosas malas.  A mí desde luego me pesa más lo bueno. Será porque soy un nostálgico, quien sabe.

 

El bárbaro muerto y el Nigromante pillando mientras los otros hacen el imbécil  

Druida y Asesina buscando por donde se sale de fiesta en Harrogath 

 

12 años dan para muchas cosas. Cambios en la tecnología, en el sector, en el modelo económico, en la empresa. Evidentemente que el juego tenía que incorporar cambios para que no fuera un mero clon con mejores gráficos, si no resultar un juego con personalidad e identidad propias. Y desde luego lo consigue.

Puede que el sistema de juego sea mucho más simple que en su antecesor a primera vista, pero tampoco es tan negativo como muchos afirman y sostienen. Diablo 3 se desprende del sistema de puntos de atributo de Diablo 2, acogiendo modos muy similares a un MMORPG (y a todos nos ha venido a la cabeza WoW, para qué negarlo), cosa que puede echar a muchos para atrás aduciendo una casualización marcada. Bueno, la hay. ¿Y que? El nuevo sistema de habilidades da muchas posibilidades a la hora de jugar, permitiendo combinaciones diversas de habilidades y runas, haciendo que el daño de cada habilidad dependa del arma hace que no haya “habilidades inútiles” y creando variados sistemas de juego en un mismo personaje (los llamados builds de toda la vida). Desde luego, a no ser que hayan cambios drásticos, no se verán cosas como el Bárbaro de Gritos o el Nigromante de Meleé, pero permite poder preparar habilidades distintas dependiendo si nos enfrentamos a mobs o boss. Otro punto a favor es la facilidad que ponen a la hora de unirse a una partida y el mantener conversa con todos los contactos de la cuenta de battle.net, aunque te deja vendido a la hora de jugar (y te puede costar que te mate un bichejo de mierda por felicitar un logro a un amigo o que pierdas la batalla en Starcraft II por decir lo inútil que es la nave nodriza Protoss). Por el loot ya no habrá peleas, pues cada personaje tiene su botín por separado (se acabaron los ninjas! YEAH!). Además, el juego aporta el sistema de logros, el auténtico vendehumo del WoW (esto lo dice alguien que consiguió el título de “El buscador” a base de fuerza de voluntad). Y otra cosa que me gusta mucho: los combates son espectaculares, con efectos visuales y sonoros variados. Hay algunas habilidades realmente llamativas,  y el diseño de los niveles, aunque tampoco es nada del otro mundo, está muy bien (sobretodo el acto 3, el mejor del juego con mucha diferencia). La banda sonora, el doblaje y las cinemáticas también lo parten, algo que se esperaba de Blizzard. Y también hay “nivel de las vacas”, aunque no como tal y mucho más pasteloso.

Otro gran punto a favor: las clases. Son 5, suficientemente variadas para adaptarse a gustos y formas de jugar, o simplemente no resultan similares entre sí, disponibles en masculino y femenino (no hay diferencias prácticas). Evidentemente hay desequilibrios y resulta relativamente más sencillo jugar con unas clases que con otras, aunque espero que vayan arreglándolo. Listadas, a grandes rasgos, aquí están:

  • Bárbaro: Das gut olde barbarian. El baba. El melee. El Conan (bueno, no).  El bárbaro la clase más convencional junto con el mago. Usa armas a dos manos, un arma en cada mano o un arma y escudo, su equipo especial son las Armas Poderosas (que pueden ser a una mano o dos, entre una variedad de hachas raras, hoces o troncos con clavos) y Cinturones Poderosos (que con ese nombre parece que estén powered by Diesel). Sus habilidades se basan en dar a lo que se le ponga delante (y no de manera cariñosona) y recibir bastante. Algunas de estas habilidades son burras hasta decir basta, como Terremoto, que golpea el suelo y empieza a chorrear lava por todos lados, o Cólera enloquecida (llamada cariñosamente por mi compañero de piso como Super Saiyan 4), en la que el baba se transforma físicamente y reparte masmejor. Otras ya son clásicos de la anterior entrega, adaptados a esta forma de jugar eso sí, como Torbellino, Salto o Porrazo (la primerísima de todas, en la que el punto tenía que servirme hasta conseguir Frenesí a nivel 24, que recuerdos xD). Es una clase muy espectacular en general, donde prima lo burro, basto, bestia y batracio (porque esa forma de saltar no es muy grácil y porque me faltaba un adjetivo con B). Fue en un principio, la que salió peor parada hasta que empezaron los arreglos como la reducción de un 30% de daño (de la cual el Monje también se benefició) porque si ir por normal era un paseo (hasta el primer acto en pesadilla, más o menos…), ahí empezaba la pesadilla para el brutaco (o brutaca) de Arreat. Porque si había auténticos pros del juego (aunque en este caso fuera el mejor guerrero tanque de Europa en WoW) con equipo “decentillo” (coffStormshieldcoffPadrinocoff) que ya se tomaban a cachondeo aquello de “ir de tank”, para recibir una sola hostia de cualquier bichejo y palmarla al momento. De todas maneras, aunque aquellos tiempos nefastos ya pasaron, tampoco sigue siendo un paseo ir con el Bb por averno. Y menos, solo. Aún no he podido probarlo en profundidad, así que me reservo la posibilidad de hacer un análisis más exhaustivo de la clase más adelante. 

  • Cazador de Demonios: Abreviado como dh, el Cazador es una auténtica máquina de matanzas y carnicerías. Clase heredera directa de la Amazona y la Asesina, las trampas y los ataques a distancia son su modus operandi. Capas, carcaj y ballestas a una mano son su equipo particular, y se gasta un estilo llamativo y siniestro. Mola cacho.Lo que ya no mola tanto es que el más mínimo toque te tumba, siendo realmente frustrante si no eres ágil a la hora de usar las mil y una artimañas para escurrir el bulto cual funcionario de ayuntamientos 5 minutos antes de la hora de irse. Volteretas, trampas e incluso una habilidad de invisibilidad permiten alargar la vida útil de esta máquina de DPS, con lo que junto al arsenal ofensivo se alza como una clase de kiteo y de poner cuanta más distancia, mejor (spammear con alt y click sigue siendo la mar de útil, como con la Amazona y su Disparo Múltiple) entre las hordas de zombis, demonios, bestias inmundas, osos amorosos y sectarios cromenagüers. Se ha convertido en una de las más populares debido a la facilidad que tiene para desplegar un DPS alto muy temprano y su alta capacidad de supervivencia (aunque por lo menos el verdadero motivo por el que me hecho una es porque dispone de una habilidad muy útil para farmear oro y me viene genial para sponsorizar a mi pobre Monje, que estoy en Infierno acto II y me cae una somanta hostias por cada raro o elite que me cruzo con el). Es una clase divertida y ágil de llevar, aunque no la considero para gente que no tenga mucha experiencia ya que no es solo “Disparar y Olvidar”, además de ser la única clase que gestiona dos recursos distintos. 

  • Mago: la otra “clásica y convencional” del juego. Con una estética claramente asiática, y hay que ver las burradas que han llegado a soltar sobre la contrapartida masculina de esta clase en los foros, rozando… que coño: homofobia por doquier. Vale que sea demasiado de anime (ergo, niño bonito oriental), pero si no te gusta tienes otras 4 opciones bien variadas que son. Su personalidad directamente me parece de una calandracacidad OVER 9000, pero la maga tiene la misma dobladora que Penny de Big Bang Theory y eso mola. O no. O Chuck Testa.Su equipación consiste en varitas, gorros y capuchas y offhands del tipo orbes o libros. Proyectiles arcanos, novas de hielo o teletransporte a meteoritos, rayos desintegradores (lol) o burbujas temporales forman su arsenal, que le otorgan más versatilidad de la que podríamos haber imaginado en un principio.“Ni es un cañón ni es de cristal”. Estas palabras definen al lanzador arcano en toda su forma. Si bien es cierto que se puede llegar a alcanzar DPS altísimos con esta clase, hay que decir que de momento no llega a la burrada del dh, ni tampoco es tan flojeras al disponer de la Piel Adamantina (que hasta que  la nerfearon suponía un exploit mu feo que consistía en tirarse esta skill y ponerse el equipo a tope de regeneración de vida, con lo que aguantaban de todo) o el Teleport, aunque esta aún está por pulir a nivel funcional.Como tampoco he podido probar esta clase más allá de la beta (como el bb o el wd, vaya), también le reservo un derecho a revisar esto más adelante.

  • Monje: cuando la vi, pensé: “ya sé qué clase quiero pillarme de main”. Desde luego, la temática asceta siempre me ha llamado la atención, dentro y fuera de los juegos. Sabin era mi personaje favorito en FFVI, la mayoría de personajes que me he hecho en Neverwinter Nights o Elder Scrolls o whatever siempre han sido monjes, y al no ser una clase excesivamente popular (han tardado un pelín en incluirla en WoW, y aún espero seriamente al Bardo), provocó gozo y jolgorio en mi interior en cuanto vi anunciada la clase. Garras de diverso tipo, bastones bo y puntos de equilibrio como equipación particular para ser fieles a la clase (nadie ve a un monje con escopeta a no ser del cura en Machete). Sus habilidades resultan una mezcla de las auras del paladín y artes marciales de la asesina, aunque muy de manera propia y particular. Es la única clase que dispone de una habilidad de cura capaz de sanar a otros personajes sin contar runas, además del mantra de curación, lo que unido a otras habilidades le convierte en una sólida clase de soporte, aunque pudiendo realizar las tareas de tanque y DPS moderado.Es la otra clase melee del juego, y al contrario que el bárbaro depende de la destreza para sobrevivir a base de esquivar. No resulta especialmente explosiva para destacar como DPS, requiriendo mayor tiempo y dinero invertidos para equiparlo decentemente en los retos superiores…como el Bárbaro, vaya. Debo decir que estoy atascado en el acto II de Infierno, porque si se juntan los astros y me sale un elite con una combinación cabrona de habilidades, cosa que es mayormente siempre, me petan el cacas y no me mola nada. Así que a sponsorizar con el DH hasta que pueda acceder a mejores piezas y plantar cara decentemente.

  • Médico Brujo: híbrida entre el nigromante y el druida. No, ahora en serio. Híbrida entre el nigromante y el druida. Rara, peculiar y sorprendente. Puede realizar funciones de caster o de tanque. De tanque. Un caster haciendo de tanque sin tener que kitear, siendo la clase menos convencional de todas, desde luego. Sus objetos temáticos son máscaras chamánicas, cuchillos rituales y muñecas vudú o serpientes para offhand. Sus habilidades van desde invocaciones, hechizos AoE, pegatinas clásicas del brujo del WoW, maldiciones, debuffos… Sin duda es la clase más original del juego, con mucha diferencia. Puede invocar una lluvia de sapos, que dependiendo de la runa, pasan a ser sapos de fuego, sapos toro o incluso un sapazo gigante que se come a los enemigos (en PvP tiene que ser la risa ver como tu Gamabunta se come al rival y la cara de tonto que se le tiene que quedar). También dispone de uno de los ataques más potentes y bizarros del juego: los osos zombi. Osos, zombi, doctor, brujo. ¿Qué relación hay? Diablo 3, carnicero en Averno en 9 segundos. La cantidad de daño aumenta a algo brutal, llegando a cuadruplicarse y permitir proezas como la anteriormente descrita. Me imagino que la entrevista de trabajo para entrar en Blizzard debe de ser más o menos así: 
    • RRHH: vale, después de haberte hinchado a drogotas alucinógenas vas a decirnos lo primero que se te ocurra y de eso sacaremos algo para nuestro próximo juego.
    • Tío Random: kung fu panda.
    • RRHH: ¡voy a hablar con el director! ¡Ya tenemos idea para una nueva expansión de WoW!
    • Tío Random: inutilidad voladora.
    • RRHH: ¡marchando una nave nodriza para los Protoss!
    • Tío Random: osos zombi.
    • RRHH: OMG FIRME AQUÍ ES UNA MINA DE ORO ANDANTEEEE    BRLGBRLGLRBLLB
Y así sucesivamente. Es la tercera clase que tengo pendiente por probar, aunque por lo que he visto las mascotas son inútiles en Pesadilla (me imagino que van a arreglar ese problema) y dispone de una única maniobra evasiva (mundo espíritu o algo así, en la que nuestro doctorado en brujería se convierte por un breve lapso de tiempo en el que hay que poner nuestro negro culo a salvo). Aunque al principio me supuso una desilusión grandota, con el tiempo ha ido perfilándose como toda la más novedosa y sorprendente.

Cada clase tiene sus diálogos con los NPC, con su propio “trasfondo” y personalidad (el componente rolero de Diablo nunca fue muy auténtico que digamos). Como he dicho antes, el doblaje suena a muy buen nivel y personalmente me quedo con la voz del monje y de la maga.

 

Vestidos para la ocasión. 

Como no podía ser de otra forma, el juego también tiene sus puntos negativos: el modo normal es extremadamente fácil y pesadilla tampoco es que cueste sudor pasárselo. El argumento presenta altibajos en el ritmo (el segundo acto para mí representa un coitus interruptus, y más después del final del primer acto), además de un final que te deja bastante indiferente (el de Diablo 2 te hacía sentir MAL y el de Lord of Destruction te dejaba con cara de tonto) que todo indica que está enfocado para las expansiones, de las que hay dos confirmadas. El sistema de misiones también me chirria un poco, aunque entiendo que esté hecho así para facilitar el subir personajes a nivel alto para los que ya lleven 4 o 5 pjs y facilitarles los rushes. Siguiendo con los puntos negativos, hay fallos de diseño, como por ejemplo que entres en unas ruinas en las que hace miles de años que no entra ni el polvo y te encuentres un “aldeano muerto” ahí tirado, echándose la siesta. Otra cosa es que no te explican en ningún momento de donde sale Leah. Sí, muy bien, se perfectamente todo lo que te dicen de ella en el juego, pero no te dicen en ningún momento cuándo la adoptó Deckard Caín: hace 21 años hubo la marcha del peregrino oscuro hacia el este. Cuando las fuerzas de Diablo arrasaron Tristán (el momento en el que rescatamos a Caín), Adria ya había desaparecido del mapa, por lo que no te dicen en ningún momento cuándo da en adopción a Leah. Otra cosa de la que me quejo, el sistema de crafteo, que da mas pena que gloria de lo caro que resulta, así como el ya mencionado chat y la no inclusión del chat de voz, que lo encuentro tan útil y necesario para poder jugar en equipo (si, soy consciente de que existen Ventrilo o TeamSpeak, muchas gracias). Pero lo que realmente me saca de quicio es la subasta. No he descubierto la sopa de ajo con estas palabras, pero aunque la subasta con oro tiene su utilidad también reduce parte de la dificultad del juego a encontrar algo mejor que lo que tienes mientras lo puedas pagar. Y ya de la subasta con dinero real… Sólo espero que les explote en la cara, porque se nota bastante que han enfocado el juego a potenciar la necesidad del equipo del personaje, haciendo que se parezca más a determinados MMORPG (si, yo también oigo en mi cabeza una voz que dice WoW). Y es que se hace imposible llevar a un personaje con equipación de nivel relativamente inferior a partir de Infierno. El DPS se hace notar mucho, así como la vida. Da la sensación que eres tan bueno como lo sea tu equipo, como en los MMORPG (WoW again), aunque esto último ya es a nivel personal. Otra cosa que veo muy mal es el límite de 4 jugadores como máximo por partida. Espero que lo aumenten pasado un tiempo.

Es un juego que no requiere tanta dedicación y paciencia como su predecesor (sí, es bastante más casual, contentos?), que no creo que llegue a simbolizar lo mismo para algunos, entre los que me incluyo, aunque si bien me va a ofrecer horas y horas y horas y horas y horas de vicio.

En fin, me voy a echar horas pegando flechazos y patadas en el culo. Keep it real =P 

5
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1 Comentario:

............

Buena opinion y una buena forma de dar a conocer las distintas clases, lo que es yo en cuanto empieze a laburar nuevamente lo primero que hare sera pillarme Diablo III y SC2 HOS