
Allá por el 1995, tan solo un año después del lanzamiento de
Final Fantasy VI, la popular compañía japonesa Squaresoft enseñó al mundo una pequeña
demostración técnica en la que podíamos ver en pleno combate a unas versiones tridimensionales de tres de sus protagonistas: Locke, Terra y Shadow. Dicha demo no era sino una prueba para experimentar con la tecnología que la futura Nintendo 64 pondría a su disposición. La séptima entrega de la saga estaba ya en camino y los fans de los seis títulos anteriores no podían sino entusiasmarse ante la perspectiva de ver el salto de su saga predilecta (o una de ellas al menos) a las tres dimensiones.
Pero dicha entrega nunca llegó a ver la luz en la nueva consola de Nintendo. La elección del cartucho frente al CD decantó la balanza de Square a favor de una Sony recién llegada al mercado (al menos como desarrolladora de consolas). Un mayor espacio (así como la posibilidad de servirse de varios discos) y unos costes de producción inferiores hicieron que, tras casi diez años de “convivencia”, tanto esta saga como las obras de Square en general abandonasen a la gran N. De hecho, no sería ya hasta el 2002 cuando Final Fantasy: Crystal Chronicles de GameCube sirvió como una simbólica pipa de la paz para estas dos grandes compañías (si bien la preferencia de Square por las plataformas de Sony a la hora de lanzar sus juegos estrella sigue siendo evidente en la actualidad).
Pero ese no es el tema a tratar hoy. Con lo que nos tenemos que quedar es que a primeros de 1997, la imponente urbe de Midgar cogió el relevo de la pequeña villa de Narshe gracias a una espectacular intro CG que ya forma parte de la historia de los videojuegos. Un mundo mucho más modernizado de lo que tímidamente había apuntado el steampunk de FF VI se presentaba ahora ante nosotros, con sus relucientes rascacielos metálicos y un opresivo ambiente, casi inhumano, producto de la industrialización. Mientras la florista Aeris pasea por las calles de Midgar, ajena a la odisea que estaba a punto de comenzar, un tren llega a la ciudad. En él viajan varios miembros de Avalancha, un grupo que pretende acabar con la explotación de recursos naturales que la Corporación Shinra (una gran compañía energética) está llevando a cabo mediante unos grandes reactores.
Formando parte de Avalancha nos encontramos con Cloud, un ex-Soldado (las fuerzas de élite de la propia Shinra) que ahora se gana la vida como mercenario. Lejos del entusiasmo por la causa que desprenden los demás miembros de Avalancha (liderados por el malhumorado Barret), Cloud muestra bastante indiferencia tanto por la misión como por sus compañeros de equipo. No obstante, todos juntos logran avanzar hasta los núcleos de algunos reactores... pero algo sale mal y el grupo se divide. Lo que pasa de aquí en adelante, unos ya lo sabréis y otros quizá estéis a la espera de descubrirlo algún día de estos, por lo que no entraré en detalles. Solo decir que argumentalmente estamos ante uno de los mejores exponentes de la saga (que no es poco decir) y que nuestro viaje, tanto por Midgar como por las decenas de localizaciones que se extiende más allá de esta, guarda muchas sorpresas.
Por otro lado, siendo el argumento uno de los mayores atractivos con los que suele contar este género, no podría dejarlo de lado sin hacer antes una pequeña valoración. Rebuscada y delirante, la historia mezcla un montón de personajes de diversa índole y agita los acontecimientos con una coctelera para que la mayor parte del tiempo no estemos muy seguros de lo que está pasando. Sin duda, algunos de sus protagonistas han trascendido mucho en la industria (¿quién no conoce a Cloud, Sefirot o Aeris?), pero al mirar el guión con lupa (e incluso sin ella), uno descubre que esto se debe más al estar en el momento y en el lugar adecuado que a indiscutibles méritos propios. La buena noticia es que esta dura sentencia no implica en ningún momento que la calidad del argumento de Final Fantasy VII sea baja. Todo lo contrario. Solo pretende matizar la importancia que tiene un correcto contexto histórico.
Juegos como Final Fantasy IV y VI, Chrono Trigger, Lunar, Breath of Fire o Terranigma (entre muchos otros) marcaban años atrás el camino a seguir. Eso sí, generalmente lejos de nuestras fronteras. Y cuando rara vez llegaban, lo hacían sin levantar expectación: el rol japonés era cosa de cuatro personas mal contadas. Final Fantasy VII, con sus bonitos gráficos tridimensionales y una mayor accesibilidad para el jugador medio, abrió definitivamente las puertas a un género casi ignorado. Ahí reside su mayor mérito, hecho por el cual merece ser recordado tanto tiempo después. Sin duda tenemos mucho que agradecerle a la obra de Square, que aunque no rompió moldes ni se desmarcó realmente de sus antecesores en algo que no fuera el plano técnico, sirvió de puente entre dos culturas “videojueguiles” que ya jamás volverían a separarse.
Dejando breves lecciones de historia a un lado, veamos ahora con mayor profundidad que nos ofrecía el juego. Si argumentalmente superaba con creces el examen al que todo Final Fantasy suele ser sometido (conjugando ciertos clichés prácticamente inevitables del género con momentos realmente estelares, de esos que permanecen en la mente del jugador mucho después de haber apagado la consola), ¿qué podemos decir sobre el resto de apartados? Para empezar, visualmente nos encontrábamos con una de cal y otra de arena. Tras la espectacular CG introductoria (así como en muchas otras cinemáticas que aparecían a lo largo del título), FF VII transitaba de forma natural del vídeo al propio juego. Con una técnica muy similar a la que ya habían mostrado juegos como el primer Resident Evil meses atrás, la flamante nueva obra de Square conjugaba personajes tridimensionales con fondos prerrenderizados estáticos (en los que ocasionalmente se introducían animaciones).
Y sin duda el resultado era muy vistoso para la época, sobre todo si lo comparamos con sus inmediatos antecesores bidimensionales. Es cierto que los modelados eran bastante simples, especialmente si los ponemos al lado de otros juegos de la era 32 bits (como los propios Final Fantasy posteriores, VIII y IX, o el antes citado Resident Evil) y a veces costaba reconocer, por ejemplo, donde acababa el brazo y donde empezaba la mano de un personaje; pero eso no logra empañar el gran salto técnico que se dio en esta entrega. Además, los fondos prerrenderizados gozaban de gran detalle y un elogiable diseño artístico, muy variado según avanzábamos por el juego, con sus ciudades, pueblos, bosques, cuevas, desiertos, montañas nevadas, el fondo del mar o incluso hasta un parque de atracciones. Una exquisita ambientación que ponía el broche de oro a nuestro periplo.
Sin embargo, cuando unas líneas atrás hacía referencia a que el aspecto gráfico de Final Fantasy VII nos dejaba una de cal y otra de arena, no me refería tanto a la simpleza de los modelados de cada personaje como a la práctica ausencia de expresividad por parte de estos. Mientras una de las características más recordadas de los Final Fantasy de SNES era esa recurrencia de guiños, risas y demás animaciones destinadas a que cada personaje, aun siendo un mero dibujo, pudiera expresar sentimientos sin necesidad de evidenciarlo mediante líneas de diálogo, esta séptima entrega no se pudo permitir dicha incorporación debido a una cantidad de polígonos demasiado baja como para recrear diferentes gestos (tendríamos que esperar hasta Final Fantasy X). Como solución alternativa, en esta ocasión los personajes se inclinaron más por movimientos corporales, como levantar los puños o bracear con violencia.
Eso sí, una vez sumergidos en el fragor de los combates por turnos (los que, como de costumbre, ocupaban un gran porcentaje del tiempo dedicado al juego), el uso de las tres dimensiones mostraba su potencial más que nunca. A diferencia de los escenarios corrientes, las zonas de combate sí eran completamente tridimensionales (al igual que el mapamundi, por cierto). Asimismo, los propios personajes dejaban atrás sus sencillos modelos super-deformed para lucir unos nuevos, creados específicamente para las peleas, mucho más detallados y estilizados (mejora que se aplicaba también a los enemigos, por supuesto). Todo esto, unido a los espectaculares efectos de cada magia o las impresionantes invocaciones, hacía de las batallas de Final Fantasy VII un auténtico festival audiovisual a años luz de sus antecesores. Simplemente sensacionales.
Enlazando con el tema de las peleas, toca desplazarnos ahora a la materia jugable (y nunca mejor dicho lo de “materia”, como explicaré más adelante). Si bien la evolución en el aspecto gráfico fue muy grande, a nivel jugable Final Fantasy VII era casi idéntico a sus predecesores. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Esto debieron pensar en Square, que si bien añadieron algunos detalles (como venía siendo costumbre entrega tras entrega) mantuvieron la estructura básica de los títulos de SNES. De esta forma, volvieron los combates aleatorios; el equipamiento de diversos accesorios que nos proporcionaban toda suerte de mejoras; el Sistema de Batalla Activo, por el cual cada personaje debía esperar a que se rellenara su barra de acción antes de atacar (FF IV); o los populares “limit breaks”, poderosos ataques que se activaban cuando un personaje recibía determinada cantidad de daño (FF VI).
Como principales novedades de esta entrega, podemos señalar la reducción a tres del número de personajes controlables durante las batallas (antes solía oscilar entre los cuatro y los cinco) y el sistema de materias. Si bien podemos considerar lo primero como una aportación menor y lo segundo una adaptación del sistema de magicitas utilizado en Final Fantasy VI, también es cierto que las materias tenían ciertas particularidades propias: estos orbes equipables se dividían en varios colores en función de su finalidad. Así, teníamos las materias verdes, encargadas de proporcionarnos nuevos ataques; las amarillas, que nos concedían habilidades especiales como robar o comprobar la vida restante de un enemigo; las violetas, que potenciaban nuestros atributos; las azules, que se podían combinar con otras materias; y las rojas, que ponían a nuestra disposición las tan espectaculares como útiles invocaciones.
Pero por supuesto no todo iba a ser peleas. Dentro del típico desarrollo (que nos llevaba de una ciudad a otra, conociendo gente, investigando, descubriendo un poco más de la trama y, en último término, acercarnos al enfrentramiento final) se iban introduciendo interesantes situaciones que lo convertían en un periplo muy agradable y donde la monotonía rara vez hacía acto de presencia: ahora estamos asaltando un reactor mako para poner una bomba; luego nos disfrazamos de mujer para engañar a un proxeneta; más tarde salimos a cazar un chocobo; hasta nos llegamos a ver participando en un desfile militar en el que tenemos que dar bien los pasos si no queremos que nos descubran. Supongo que con estos ejemplos se aprecia perfectamente la idea, pero desde luego hay muchos más que se podrían comentar.
Y por si esto fuera poco, en el extenso mundo de Final Fantasy VII también encontrábamos tiempo para disfrutar de toda clase de minijuegos que amenizaban el ya de por sí variado desarrollo. Unas veces era por exigencias del guión, como la trepidante persecución montados en una moto (donde incluso debíamos golpear a nuestros contrincantes, al más puro estilo Road Rash), el descenso por la ladera de una montaña con nuestra improvisada tabla de snowboard o una carrera de chocobos. Otros, en cambio, se realizaban de forma opcional, destacando los de Gold Saucer (el parque de atracciones). Allí podíamos participar en un montón de minijuegos previo pago, desde pruebas de disparos on-rails a tirar unas canastas en busca de premios, pasando por los ya antes citados (motos, carreras de chocobos...), que podían volver a ser disfrutados aquí de nuevo. Sin duda, una parada obligada en el camino.
Como parados también nos quedábamos a veces al deleitarnos con el soberbio repertorio de melodías que amenizan e incluso dan sentido a cada momento. La banda sonora corrió de nuevo a cargo del gran Nobuo Uematsu, que tras una impecable trayectoria con esta saga volvió a sorprender a propios y extraños con algunas de las composiciones más memorables que ha visto la industria hasta la fecha. A destacar, melodías tan brillantes como el emotivo tema de
Aeris, el inquietante
Listen to the Cries of the Planet (preludio a uno de los acontecimientos más impactantes de todo el juego, incluso de la saga) o el
One-Winged Angel que retumba en la épica batalla final. Por su parte, los efectos de sonido (explosiones, magias, invocaciones...) son más que correctos y cumplen a la perfección con su cometido a la hora de ambientar las batallas.
A pesar de sus innumerables virtudes, Final Fantasy VII también contaba con algunos detalles que de haberse pulido lograrían redondear aún más la experiencia de juego. Al igual que en muchos de sus congéneres, las batallas aleatorias eran muy frecuentes, lo que podía acabar resultando cansino para más de uno. A esto había que unirle que los nuevos combates en tres dimensiones, si bien eran muy espectaculares, se desarrollan de una manera bastante más lenta de lo habitual. Magias, habilidades especiales e invocaciones (sobre todo estas últimas) podían alargar durante minutos hasta la batalla más sencilla. Y por último, aunque este sea un defecto achacable a la versión española del juego (desconozco si ocurría lo mismo con los demás idiomas), teníamos un trabajo bastante pobre con la traducción, donde aparecían frecuentes errores ortográficos e incluso malas interpretaciones en algunas frases. Una lástima.
Concluyendo ya, Final Fantasy VII no solo es un grandísimo juego. Aun con sus defectos y su relativa falta de originalidad en la mecánica, pocas veces uno tiene esa sensación de estar ante un pedacito de historia. Es la mano que tendió Occidente a Oriente, en señal de que de ahí en adelante empezaría a mostrar más interés y respeto por su cultura rolera (cultura que nos ha brindado algunos de los mejores juegos de la historia). Sin duda es una pena que muchos tuvieran que esperar hasta tan tarde para descubrir el encanto y la magia que se escondía tras esta clase de títulos, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y que mejor forma que introducirse en el género que con una obra de estas dimensiones: tres CDs repletos de asombrosas cinemáticas, espectaculares combates, melodías de ensueño, montones de divertidos minijuegos, una fabulosa ambientación y una historia realmente apasionante. Un verdadero clásico que nadie afín a esta industria debería perderse.
23 Comentarios:
Un clásico ya comercial
24 de Mayo de 2009 • 07:29 — Ring TeamSin duda FFVII es un clásico como pocos. Mis momentos favoritos fueron las del parque de atracciones (tenía pocos años). Y el argumento y sus personajes le dieron vida a esta fabulosa aventura.
Pero hay una cosa de la que hizo que dejara de gustarme este juego y que a la vez me recontrasaca de mis casillas. Y es que ese juego tuvo tanto nivel de merchandising que hasta se extendió en películas y videojuegos. Para mí, un videojuego o película JAMÁS debe ser un producto de merchandising (otro motivo por el que no me gusta Crepúsculo o los últimos filmes de Harry Potter), ya que debe ser de calidad, no comercial.
Brutal análisis, Franchuzas, y 5 estrellas de parte de la madre de Sephiroft. xD
¡Déjate de FFVII!
24 de Mayo de 2009 • 13:28 — LoganKellerEl pueblo pide análisis de System Shock 2 o de STALKER ¬¬ xD
Sobre el juego, esta aquí en mi PC esperando que algún día me de por reparar un fallo con los videos que trae la versión PC... ya me pondré algún día :P
Poco que añadir a lo dicho
24 de Mayo de 2009 • 14:54 — rapsodosPoco que añadir a lo dicho XDDD
Estoy de acuerdo con tu analisis. Lo que ya no tanto con el comentario de Ring.
"Pero hay una cosa de la que hizo que dejara de gustarme este juego y que a la vez me recontrasaca de mis casillas. Y es que ese juego tuvo tanto nivel de merchandising que hasta se extendió en películas y videojuegos. Para mí, un videojuego o película JAMÁS debe ser un producto de merchandising (otro motivo por el que no me gusta Crepúsculo o los últimos filmes de Harry Potter), ya que debe ser de calidad, no comercial."
¿Hacemos un listado de las peliculas que son adaptaciones de novelas?
¿O mejor aclaramos que un producto de Merchandising dificilmente seria cualquiera de los juegos del Compilation, peliculas de harry potter, o incluso un libro (en el caso de las novelas del Resident evil)? Por muy mierdosos que sean algunos de esos productos, o que los consideremos como tal, eso no llega ni de lejos a ser un producto de Merchandising.
Tu "jamás", deberia ser matizado atentamente. Es mas, creo que cualquier producto, podria ganar muchisimos enteros si tiene un merchandising que consista en un videojuego, o incluso pelicula. El problema de eso es que como merchandising puede no salir demasiado rentable. ¿O es que directamente no te gusta el Merchandising?. Aparte que eso de "comercial", no lo usas en un contexto correcto. Comercial lo es, pero yo de tu comentario entiendo que eso es algo negativo.
No debes confundir un merchandising de este tipo
Que encima esta bien hecho, con esto de aqui (que es lo que mas se acerca a lo que puedes llegar a insinuar).
Pero por mucho que insinues, no es merchandising. Puede que lo que quieras decir es que sea una maquina de Marketing, pero eso es algo a lo que aspiran casi todos los que sacan peliculas, videojuegos o libros.
Bueno...
24 de Mayo de 2009 • 15:37 — Zerael... para mí, como para tantos otros, Final Fantasy VII es el máximo exponente de los JRPGS y de los videojuegos en general. Sus dos únicos fallos, a mi parecer, son la terrible traducción al castellano (bochornosa) y la brutal explotación que se ha hecho de sus personajes en posteriores productos de S-E. Y lo último, lógicamente, poco tiene que ver con el juego en sí ^^U
Por eso no comparto algunas de tus críticas ^^U Por otra parte, me parecen coherentes. Sin embargo, creo que no es cierto que los personajes carezcan de profundidad -el problema es que la historia los supera en importancia por la propia dinámica de la narración-. Y lo digo por una sencilla razón: hasta FFVII, los guiones de los JRPGS eran muy pobres, sobre todo en lo que se refiere a líneas de diálogo. Por supuesto, es sólo mi opinión ^^U
También soy consciente de que a pesar de haberme pateado la saga en su totalidad, y haber completado otros tantos pesos pesados del género, nunca he disfrutado tanto como la primera partida que le dediqué a FFVII. No descarto que haya algo de nostalgia de por medio (pero insisto en lo de la importancia del guión, algo que no se suele mencionar).
Por otra parte, soy de la opinión de que el sistema de magicitas tiene muy poco que ver con el sistema de materias. Argumentalmente es obvio por qué... jugablemente... bueno, creo que son tan parecidos entre sí como lo son el resto de sistemas al de Final Fantasy V (y Final Fantasy III). Creo que esas peculiaridades propias (como los son la asignación de colores a funciones y demás) son las que dan vidilla a los sistemas de habilidades, porque en el fondo, son todos iguales -o al menos, comparten la misma filosofía-.
Pero bueno, como ya te he dicho, creo que son críticas coherentes y razonadas ^^u
Así que nada, una vez más, te has marcado un análisis estupendo ^^ (¡ya era hora de que apareciera por el blog!)
Estuars iterius ira veheminti
24 de Mayo de 2009 • 16:41 — MarkovEstuars iterius ira veheminti
SEPHIROT, SEPHIROT
Aquel ostentoso y vehemente villano que vislumbró con 5 líneas diálogo.
Es coña.
Una de las obras magnas de squaresoft, antes de aquel mandarriazo que se dió al integrase a Enix. Excelente historia, personajes geniales aunque algunos un tanto abocados a los clichés, apartado técnico soberbio y evocador a pesar de la lobreguez de algunas texturas y polígonos ( como las del escenario en motocicleta). Lo que me fastidió de FF VII es la ausencia de "tasa de crecimiento" propio de cada personaje, no existen clases, todos los personajes gracias a la materia puedes desarrollarlos como quieras, a pesar de que cada uno poseía un arma que lo identificaba, al menos es o es lo que pude yo lograr. Y sí, se agradecería que el ritmo de batalla hubiese sido más trepidante, no me extrañaría que Logan "abdicara" a pasar FFVII en PC por lo mencionado anteriormente
.
Bueno, quizás por el hecho de ser el primer FF en 3D podemos ser un poco indulgentes con lo referente a apartado técnico y no quitarle mérito a la calidad del videojuego.
Sin embargo, si me dieran la oportunidad de ensalzar un JRPG a ser considerado el culmen de su género, no sería FFVII ni FFVI no Crono Thrigger, sino en cambio, ( Franchuzas de seguro me está leyendo la mente ahroa mismo xD) al opacado "Xenogears", eso sí que es una lección de los que debe ser un buen Jrppg, e incluso, un rpg occidental, aunque Vagrant Story ocupa otro estrato por ser un "especial" en su género.
Gran análisis, compañero.
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xD
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Te ha dado por las sagas
24 de Mayo de 2009 • 17:30 — SoneZoneTe ha dado por las sagas que dieron el salto al 3D eh.
. Pero veo más de trasfondo en esta entrada tu comentario que fue el juego que sirvió de puente entre oriente y occidente, algo ya de agradecer a esta obra para siempre. Hay que ver lo que daba de si el prerrenderizado por aquel entonces, es más, fue lo que me cautivó más al ver las primeras imagenes del juego, ese detalle, ver una lavadora usada de mesa en los suburbios, me pareció impresionante una cosa tan insignificante, esos detalles fue lo que me hizo pasar por alto ese diseño de 4 poligonos en los personajes. Amén de cuando empezé a jugar, la historia hizo el resto.
La verdad es que es una obra exquisita, aunque me dio la sensación que la parte de Midgar era la mas trabajada en todos los sentidos y hacía el trabajao de adentrarte completamente al juego. Cuando salíamos de allí, daba hasta lástima abandonarla y parecía que venía cierto bajón, pero se solventaba de forma excelente. recuerdo que el primer detalle era encontrar esa serpiente clavada en una estaca obra de Sefirot. Ahí empezaba el momento de las sorpresas y que el bajón no duraría demasiado. Un juego inmenso. (Shit... ojalá me den el orgasmo del remake)
@Ring: Bueno, Rapsodos ya ha hecho corrección a tu comentario de merchandising. Pero si te gusta un juego no veo que tu razonamiento se sostenga por ningún lado como para dejar de gustarte este juego, o te gusta o no. Es normal que se quiera sacar tajada de un gran éxito, y salen cosas horribles pero también de estupendas, pero eso es algo a parte. El juego es el juego, una obra maestra (si eres de a los que les gusta). Y después toda la parafernalia comercial es otra cosa, perfectamente entendible que se odie pero no como para que el juego pague las consecuencias cuando no es ni su culpa sino de la codicia humana. y francamente, yo haría lo mismo si así me saco pasta. Aunque digan que no, el dinero da almenos el 60% de la felicidad.
. Pero si no te gusta deberías culpar a los responsables, no al juego cuando hizo su trabajo de no poder reprocharle nada.
Contestaciones varias
24 de Mayo de 2009 • 18:14 — FranchuzasRing Team y rapsodos: Yo me he limitado a valorar el juego, los productos que hayan salido depués creo que para nada deberían interferir en la valoración que tenemos de la obra original. Dicho esto, y dirigiéndome a Ring Team en concreto, ¿cómo distingues lo que catalogas de "comercial" y lo que señalas como productos de "calidad"? ¿Acaso ambos términos no pueden ir juntos? Yo creo que sí pueden, y a menudo lo hacen. No entiendo muy bien el porqué de tu crítica así en general, sinceramente. Aunque sea cierto que a veces se lanzan (en todos los ámbitos) muchos subprodutos aprovechando el tirón de una licencia, las generalizaciones así de tajantes no son buenas consejeras.
Logan: [Spoiler] Coming soon... [Spoiler]
Zerael: Una discrepancia y una matización.
La discrepancia, que sencillamente no estoy de acuerdo en lo que dices del guión. Para mí, el guión de FFVI es mejor que este. ¿Por qué? Argumentalemente no es tan complejo y rebuscado (eso lo admito y lo confirmo), pero los personajes me parecen mejor caracterizados. Sé que quizá ahora me vengas con eso de que muchos eran bastante planos, y sí, generalmente a más personajes, menor profundidad (FFVI tiene más que VII), pero eso no quita que los "fundamentales" (Terra, Locke, Celes, Edgar o el grandioso Kefka, entre algunos otros que también podríamos rescatar) me parezcan más "reales". Con esto no quiero decir que los del VII me parezcan demasiado fantasiosos. Sencillamente, no me los "creo" tanto, me parecen más artificiales (en general). No me dejan esa sensación de que detrás de ellos haya realmente un ser con sentimientos y motivaciones más "mundanas", como las que cualquiera de nosotros pudiera llegar a tener en un momento dado de vernos arrastrados a acontecimientos de esa naturaleza. Y eso por no hablar del gran sentido del humor, desaparecido en gran parte. VII ha logrado emocionarme, pero ¿hacerme reir? Rara vez. Para mí, el del VI sigue siendo el mejor elenco de la saga, y si alguna otra entrega me ha hecho dudar sobre esta afirmación no ha sido la séptima precisamente, sino la novena.
Una dudilla... ¿a cuál jugaste antes, al VI o al VII? Porque de haberlos jugado en orden, me extraña que defiendas esa postura con tanta seguridad. De hecho, serías la primera persona que conozco que, jugando antes al VI, ve el guión del VII superior. Aunque supongo que hay gustos pa' to' ^^
La matización, en cuanto a las batallas. Es cierto que esta entrega aportó sus cosas, pero en eso creo que nunca te he llevado la contraria:
Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Esto debieron pensar en Square, que si bien añadieron algunos detalles (como venía siendo costumbre entrega tras entrega) mantuvieron la estructura básica de los títulos de SNES.
El sistema de materias no es un calco del de los magicitas, pero sí bebe mucho de él (y de los anteriores) como para no citarlo. No creo que sea una crítica manifiesta, sino incluso una virtud para los que estaban encantados con el sistema tradicional de la saga (mira si no la que se armó años después con FF XII en cuanto les dio por revisar en profundidad el sistema de combate xD).
Muchas gracias por tu argumentación, siempre es un placer leerte ^^
Markov: El guión de Xenogears (en mi opinión) es EL guión. A falta de jugar al Planescape: Torment, del que me han hablado maravillas en ese aspecto y es una espinita que tengo dolorosamente clavada, me parece que el juego de Square cuenta con el guión más elaborado, inteligente y sorprendente que el de cualquier otro juego que haya probado. Eso sí, como juego en sentido estricto, tiene muchas cosas mejorables, lo que en mi opinión le resta importantes puntos a la hora de batirse con los referentes del género. Es un lástima, pero a pesar de lo que he dicho, creo que no es ni una sombra de lo que podría haber sido. Un remake de ese juego (aunque conservara los gráficos, el problema no está ahí sino en el desarrollo) sería la decisión más inteligente que podría tomar Square. Y no obstante, pongo la mano en el fuego a que no lo va a hacer.
SoneZone: ¿Sí? Curioso, a mí lo que más me gustó fue cuando salí de Midgar y el mundo se abrió al fin ante mí, deseando ser explorado (empezaba a tener cierta sensación de claustrofobia tras tantas horas sin ver nada parecido a un mapamundi xD). Lo de la serpiente... menudo momentazo. La primera vez en el juego en la que uno tenía la sensación de que lo de derrotar a Sefirot se nos podía quedar algo grande...
Por supuesto, al final no fue así (salvo que fuésemos algo torpones)
Un saludo a todos y muchas gracias por comentar ^^
Otro análisis para el
24 de Mayo de 2009 • 18:36 — alcabcucuOtro análisis para el recuerdo.
Coincido plenamente con todas las apreciaciones de Franchuzas sobre el juego. Un título imprescindible a la sombra de FFVI, pero con un lavado de cara a nivel técnico que causó un importantísimo impacto en la comunidad jugona. Especialmente para los europeos. Defenderé siempre los combates de FFVII: espectacularse a nivel gráfico, hasta el exceso.
La incorporación de las cinemáticas le dio, valga la redundancia, un toque más cinematográfico al juego:los jrpg se hicieron más cercanos, más accesibles, y un torrente de nuevos jugones se incorporó a un género que ya brillaba con luz propia desde hacía años.
Sin duda, a nivel de desarrollo y situaciones, yo todavía no he visto nada comparable a FFVI. Ya no tanto por su historia, o sus personajes -inolvidables- sino por cómo se enlazaban los acontecimientos, de una forma tan natural y coherente que todavía se me hace difícil imaginar algo tan perfecto.
Por supuesto, a nivel del personajes, FFVII no puede competir con FFVI. Ni siquiera el gran drama de FFVII consigue (a veces pienso que forzaron ese acontecimiento para darle al juego una fuerza que de otro modo no conseguía alcanzar) igualar a su antecesor. El encaje, las relaciones y la evolución de los personajes centrales de FFVI es ejemplar. Tampoco Xenogears puede compararse a FFVI en ese aspecto: uno no necesita historias enrevesadas para experimentar emociones, pero sí personajes que funcionen, especialmente que funcionen entre sí. FFIV fue el primer jRPG -que conozco- que dio un firme paso en esa línea. Y FFVI todavía no ha sido superado, bajo mi punto de vista, en ese sentido.
Luego tenemos la "filosofía" opuesta, como lo es el caso de FFXII, donde el hincapié se pone en crear un mundo con su propia historia, su propio universo, en el que los personajes son mucho menos relevantes que el argumento en la que se hallan inmersos: también funciona, pero es otro tipo de apuesta. Ahí es donde FFXII (al que creo que se ha criticado muy duramente en más de una ocasión) brilla con luz propia.
Corto ya, que me enrollo. Felicidades Franchuzas por otra lección que debería ruborizar a muchos de esos que se autodenominan profesionales.
Salu2, y hablamos en muy poco tiempo!!!
Bueno, en el sentido
24 de Mayo de 2009 • 18:57 — MarkovBueno, en el sentido estricto de la palabra , prefiero el sistema de batalla de Xenogears que la que poseen gran parte de los Jrpgs de abolengo. Sin embargo, es cierto, a la hora de batirse con los "grandes" del género en ese sentido, no tiene mucho con que rebatir su estrato.
Por otra parte, Preferiría que Squarenix no pensara en desarrollar un remake de Xenogears, temo que podría quedar como un "Xenosaga"; ya que, a pesar de que los videojuegos de Xenosaga no están nada mal , carecen de ese brío y calidad que rezuma Xenogears.
El videojuego que mencionas, habrá que probarlo.
( Mi idiosincrásica costumbre de dejar más espacios de los que requiero)
@Franchuzas
24 de Mayo de 2009 • 19:49 — SoneZoneOjo, no digo que no. Si te digo la verdad aun no me lo creía, viví algo inmenso en Midgar durante horas, y salir de allí y abrirse el mundo y pensar que sólo acabábamos de caminar por la punta del iceberg se hacía una sensación descomunal en cuanto a proporciones del juego, eso no lo niego. Pero creo que es un inicio muy mimado y trabajado, muchas cosas acontecen ahí: los reactores, Don Corneo, el secuestro de Aeris, la visita a distintos sectores, el asalto a la sede de Shinra, la fuga con la masacre, la escapada en moto,... Muchas cosas. Era la sensación de que se acababa una especie de capítulo y todo se veía muy tranquilo... pero desde luego duró poco.
Pero sí que es cierto que me encanta el comienzo y todo el cacho de Midgar.
Y otra cosa que me encantaba era Arma, las opcionales, como un mensaje de precaución que te decían "no te acerques sino quieres morir", una especie de prohibido tocar o acercarse y eso te picaba para hacer lo contrario, acercarte lo máximo posible. xD. No hace falta mencionar quienes eran no? xD. Algo para lo que presumir si se tenía éxito. Aunque me sigo quedando con mi mayor everest: Ente Omega en FF VIII ¬¬.
Round 2
24 de Mayo de 2009 • 20:46 — Franchuzasalcabcucu: Antes de nada, muchas gracias por sacar tiempo y pasarte por aquí ^^
Como ya casi es costumbre, coincido contigo palabra por palabra. FF VII es grande, pero lo de FF VI (y más teniendo en cuenta los limitados medios de la época) es impresionante. Como ha resistido el paso del tiempo y lo "humanos" que siguen siendo sus personajes frente a las múltiples parafernalias que recibimos de ahí en adelante.
En cuanto al Xenogears, estoy de acuerdo en que una historia enrevesada no es la clave de un buen argumento, pero es que además aquí los personajes, si bien quizás no alcanzaran todos el nivel de los del FF VI, también eran realmente brillantes (bajo mi punto de vista): Fei, Elly, Citan... o el plantel de villanos, que tienen incluso tanta o más "chicha" que los propios protagonistas (me quito el sombrero ante Id y Grahf). Al igual que VII, es un juego más rebuscado y "mareante" que la sexta entrega de FF, pero aún así, por tratar tan diversos temas (religión vs ciencia, control de masas, reencarnación, enfermedades mentales...) y hacerlo de la forma que lo hace, para mí Xenogears es un caso aparte dentro de este mundillo.
Sobre FF XII, nada que añadir que no dijera ya en su día, cuando hice el análisis y que se resume básicamente en lo que tú ya acabas de decir ^^
Un saludo y reiterar de nuevo mi agradecimiento (y sobre "lo otro", sin prisas)
Markov: A mí también me encanta el sistema de batalla de XG. El problema lo veo en el abuso de las mismas y la sensación de que muchas veces no nos sirven de nada (compensa directamente ir a por los jefes, que son muy abundantes y nos recompensan con más subidas de niveles que las peleas corrientes). Luego están algunas mazmorras (especialmente enrevesadas, y donde el tránsito es más lento de lo recomendable por los citados combates) y las secciones de saltos, que se me antojan bastante imprecisas.
SoneZone: Lo cierto es que esa primera sección es muy intensa (llegando a su clímax en la persecución de motos, un minijuego que me dejó con la boca abierta ya que no me esperaba ver algo así en un juego de rol), pero claro, al mismo tiempo es la parte más lineal (supongo que una cosa casi que implica la otra). Aunque sin duda es un inicio brillante.
Sobre las Armas... grrrr
No recuerdo cual exactamente, pero una me dio bastantes quebraderos de cabeza (en plan palmarla a los tres turnos o así xD). Finalmente acabé con ellas.. y sí, como el del FF VIII nada
Un saludo a ambos también, y gracias por comentar. Yo ahora me tengo ir, pero seguiré vigilando esto desde la distancia
Nos vemos!
Vaya ^^u
25 de Mayo de 2009 • 16:29 — chouzaNunca me he sentido muy atraído por la saga Final Fantasy. Ninguno de los juegos a los que he jugado de la misma me ha conseguido atrapar realmente. Quizá porque no he sabido elegir los adecuados... Sólo he jugado al IV y al X. Mientras que el cuatro lo veo bastante malo, por no decir otra cosa, el diez sí que me ha transmitido algo más...
Acompañar a Cloud es una tarea que tengo pendiente, me suele molestar mucho que las batallas se hagan reiterativas (ya el colmo es que no tengan un ritmo rápido...), pero si en el resto de apartados cumple sobradamente me aguanto.
Me ha llamado mucho la atención la última imagen del análisis, no sé que interpretar de ella, incluso habiéndome sometido a destripes varios acerca del argumento. Creo que puede ser el FF que realmente me enganche, su estética me llama y lo que he sacado en conclusión de tu gran análisis es que es un gran juego, que todas las flores que le echan tienen sentido y que hay que probarlo sí o sí...
5 estrellazas como de costumbre.
PD: Perdón por no comentar más a menudo, pero en esta época estoy muy liado...
En mi caso, FFVII es el
25 de Mayo de 2009 • 18:20 — Sinh82En mi caso, FFVII es el videojuego que más me ha hecho "sentir" en mi vida. Yo lo jugué poco después de su lanzamiento, con un conocimiento muy básico sobre videojuegos en general y sin saber la verdadera importancia de esta saga. Se convirtió en mi videojuego favorito por sus propios medios y sin ninguna influencia externa, ya que ni siquiera había entre mis conocidos otra persona que lo tuviera (ahora con internet se pueden encontrar miles en un pispás). Eso sí, hay otras entregas de la saga que también me han encantado casi al mismo nivel, aunque sin alcanzarlo, incluyendo FFIV, FFVI y FFX. Dentro de Square, otro título que me parece impresionantes es Chrono Trigger.
Lo único que no me gusta de Final Fantasy VII es el extremo fanatismo al que ha dado lugar con el paso de los años, potenciado en gran medida por la famosa compilación.
Por cierto, la traducción al inglés también era pésima y tenía gran cantidad de fallos. La traducción española, hecha a partir de la inglesa, además de heredar sus errores, introdujo algunos propios, como los fallos en el género de los personajes. Está claro que los traductores no probaron el juego e hicieron una traducción literal, ignorando el contexto o trasfondo en el que se desarrollaban los diálogos.
Afortunadamente, esto se corrigió con la fantástica traducción de Eduardo López Herrero en entregas posteriores (FFVIII, FFIX, FFX, FFX-2, FFXII, Kingdom Hearts, etc.), hechas en este caso a partir del texto original en japonés.
Por cierto, Square y Nintendo no hicieron las paces con Final Fantasy Crystal Chronicles de GameCube, sino con Final Fantasy Tactics Advance para Game Boy Advance, que salió antes.
!el mejor de la historia!
25 de Mayo de 2009 • 18:45 — Invitado (invitado)@ Franchuzas
25 de Mayo de 2009 • 23:02 — ZeraelCompletamente de acuerdo con lo del sentido del humor... salvo por una excepción (para mí monumental): el episodio opcional en la posada de la abeja y las muchas posibilidades de conversación que se derivan. En general, todo el tema de la vestimenta de Cloud en el mercado muro es desternillante (si no fuera por la traducción, aún lo sería más).
Sobre los personajes, no comparto tu punto de vista, pero mucho me temo que ambos juegos tienen sus pros y sus contras al respecto ^^u (vamos, que lo que a uno le falta el otro lo tiene). Lo único que puedo decir es que a pesar del maravilloso pixel art de FFVI, las líneas de diálogo de FFVII me resultan más emotivas -y de paso, mejores a la hora de delimitar a los protagonistas-. No es más que una cuestión de gustos y diferente grado de nostalgia ;) (sí, FFVII fue el primer FF al que jugué, si descontamos el FF de game boy)
Releo el texto y me doy cuenta de que malinterpreté tu descripción de las materias y los sistemas de habilidades ^^U Excel ya me ha mandado a lavar unos retretes por ello, don't worry XD
Gracias por lo detallado de tu contestación ^^
Un juegazo en toda regla
25 de Mayo de 2009 • 23:05 — MeteoWolf19El juego tiene una historia que te engancha desde el primer momento, la excelente utilización de las materias, una música que para mí es una obra de arte... Lo único que podría achacar a este juego son los gráficos de los personajes (que no sabías donde les terminaba el brazo y empezaba la mano
). Tampoco se salva la vergonzosa traducción al castellano del juego, pero al menos gracias a eso nos quedan grandes frases (¿Alguien dijo "Allé voy"?).
Pero lo que más me gustaban eran las batallas, en las que podías dar una soberana paliza a los monstruos más fuertes que te podías imaginar. ¿Y las invocaciones?, soberbias, aunque la que más me gustaba era la del poderoso Bahamut Zero, atacando desde el espacio.
Ahora que recuerdo este juego, me pregunto si el resultado del mismo sería el mismo de haberse hecho para Nintendo, en vez de para Sony...
Excelente entrada.
Este es mi videojuego
28 de Mayo de 2009 • 10:36 — CellsiusFINAL FANTASY 7 PC – CD
28 de Mayo de 2009 • 20:56 — FINAL FANTASY (invitado)Round 3!
30 de Mayo de 2009 • 02:16 — Franchuzaschouza: No tienes porque disculparte, hombre. Quien más y quien menos está especialmente atareado en esta época xD
Sobre la experiencia con la saga, decirte que a mi parecer, esta saga no está hecha para ti (lo que no es nada grave, pasa más a menudo de lo que creemos y dentro de todos los géneros). Quizá luego encuentres alguna entrega que te encante (este VII u otra), pero partiendo de la base que consideras al IV "bastante malo, por no decir otra cosa" cuando es de lo mejorcito del género, pues... De todas formas, ánimo, quizá algún día... xD
Sinh82: Desconocía ese dato sobre la traducción, mil gracias por el aporte! Y en efecto, el acceso a internet nos ha abierto muchas puertas en todos los sentidos, y cómo no, también a la hora de compartir nuestras experiencias "videojueguiles" ^^
Invitado: Una cosilla... por mucho que se empeñe Square, creo que lo tiene difícil para igualar el sabor de boca que te dejó FF VII. Si, como bien dices, por aquel entonces tenías tan solo 10 años, lo veo muy (pero muy) complicado para que algo te llegue de esa manera (aun siendo mejor sobre el papel). Pero bueno, nunca se sabe.
Zerael: Sí, pero no deja de ser un momento puntual. En FF VI (siempre bajo mi punto de vista, sobra decirlo) los personajes son más naturales porque no se limitan a ser graciosos en un contexto que así lo demande. Es algo intrínseco a su personalidad, saben pasar de la tristeza a la comicidad cuando toca hacerlo, y lo hacen con mucha frecuencia durante la aventura. Para muestra, un botón. Después de que Locke y Terra abandonen Narshe en busca de protección para la muchacha por el incidente de los Magitec (al inicio del juego), llegan a Fígaro y se encuentran con el rey Edgar en la sala del trono. Edgar y Locke cuchichean.
EDGAR: ¿Quién dices que es esta chica...?
[El rey examina de arriba abajo a Terra]
EDGAR: ¿Quién eres? Oh... ¡Mil perdones! No dice mucho en mi favor tratar así a una dama en el primer encuentro... Soy Edgar, rey de Fígaro.
LOCKE: Jeje... ¿Te sorprende que alguien como yo conozca a todo un rey?
¡Venga, nos vemos luego!
[Locke se va y deja a Edgar y Terra]
EDGAR: ¿De modo que eres soldado imperial? No temas. Somos aliados del Imperio. No tengas reparos en descansar cuando te plazca. Fíate, no voy a ponerte un dedo encima.
TERRA: ¿Por qué eres tan amable conmigo? ¿Es por mis habilidades?
EDGAR: Te voy a dar tres motivos. Uno... ¡Tu belleza me ha cautivado!
Dos... ¡Me muero de ganas por saber si soy tu tipo!
Tus habilidades... quedarían en última posición.
TERRA: ¿...? ¿Pero qué dices?
EDGAR: Vaya, supongo que mi técnica se está quedando algo anticuada...
Más adelante, tras la primera aparición de Kefka y la huída del castillo (no voy a entrar en más detalles por si alguno de por aquí no ha jugado), hay una lucha contra armaduras Magitec. En ella, Terra hace uso de su magia, lo que sorprende tanto a Edgar que deja de luchar:
LOCKE: ¿Qué pasa, Edgar? ¿Por qué has pegado ese bote de repente?
EDGAR: ¿Has... has... visto lo mismo que yo? ¿Lo has visto, verdad? ¡¿Verdad?!
LOCKE: S... sí, la chica tiene tablas, ¿no?
EDGAR: ¡¿Ta... tablas?! ¡La chica ha usado magia! ¡MA-GIA!
LOCKE: MA... MA... MA... MA... MA... MA... ¡¿MAGIA?!
[Ambos van a un rincón a cuchichear]
EDGAR, LOCKE: Bsbsbs... Bsbsbs...
[Luego, se vuelven hacia la muchacha.]
EDGAR: Terra... Eras Terra, ¿no? Esto, verás... ¡¿Has hecho magia?!
TERRA: Perdón, no quería...
LOCKE: No, perdónanos tú a nosotros. No era mi intención ponerme tan histérico con el tema...
EDGAR: Emm... tampoco la mía, pero es que... ¡la sorpresa ha sido mayúscula! ¡Ha sido la primera vez que...!
TERRA: .........
LOCKE: No la agobies, ¿vale, Edgar? Terra sabe usar magia y nosotros no. ¡Y no le des más vueltas! Lo que realmente importa ahora es... ¡que su magia nos puede servir de ayuda!
TERRA: ¡Gracias, Locke! ¡Gracias, Edgar!
[Les guiña un ojo a ambos y estos se ruborizan. Luego siguen con el combate]
(Supongo que también sobra decir que esta escena así fuera de contexto, sin ver a los personajes y sus expresiones, pierde mucho, pero sirve al menos para hacerse una idea de lo que intento explicar, con mayor o menor fortuna).
Y como estas, decenas y decenas de ejemplos que (y repito, a mi parecer) hacen de los personajes de FF VI un elenco más natural, más humano (no solo por lo meramente gracioso, sino por lo espontáneo de sus reacciones).
Lo que sí reconozco es que FF VII tiene una mitología más rica. Shinra, los Turcos, Sefirot, Avalancha, JENOVA, Soldado, etc etc. Es un universo fascinante y muy elaborado. Pero con todo no puedo dejar de pensar que de no haber estado en el sitio adecuado en el momento adecuado, su impacto sobre los jugadores no habría sido el que fue (si bien sin duda dejaría igualmente una huella imborrable, al César lo que es del César).
Y bueno, por otro lado, tras tu confirmación sigo sin conocer a nadie que ponga por delante a la séptima entrega habiendo jugado antes a la sexta. ¡Mwi ji ji!
Supongo que esto ya no da mucho más de sí (tú tienes tu opinión y yo la mía), pero bueno, ha sido todo un placer tener este pequeño debate contigo ^^
MeteoWolf19: Supongo que, de haber salido en Nintendo 64, se hubiesen prescindido de las cinemáticas (he tenido en mis manos la versión PC, y en su directorio se puede comprobar que las mismas ocupan una barbaridad!). Ahora bien, ¿sería más corto el desarrollo del juego? Puede ser, pero ya nunca lo sabremos xD
Cellsius: Sin duda todo un clásico. Eso sí, quien lo juege a día de hoy debe tener cierta capacidad para abstraerse y ponerse en situación, porque a nivel técnico no ha envejecido demasiado bien. Aun así, el diseño es muy variado, precioso en líneas generales, lo que unido a su argumento seguro que puede llegar a atrapar a las generaciones más jóvenes (siempre que estas no se limiten a valorar los juegos por el aspecto) xD
FINAL FANTASY: ¿Ein? ¿Spam? ¿Información general? ¿Ida de olla? Tu comentario me ha dejado un poco descolocado xD
Un saludete a todos y muchas gracias por comentar ^^
Los diálogos que has
30 de Mayo de 2009 • 03:35 — alcabcucuLos diálogos que has descrito, especialmente el del encuentro de Terra con Edgar, me han arrastrado hacia atrás en el tiempo. No exagero al decir que he llegado a sentir un dolor punzante en lo más hondo: maldita nostalgia!! Recuerdo esos momentos como si fuera ayer!
Hay muchos diálogos (y monólogos) memorables. Me vienen a la cabeza ahora la gran decisión de Sabin y Edgar, el intenso momento entre Locke y Celes, los miedos de Terra, la dolorosa tristeza de Cyan, la maldad inexplicable de Kefka (que me recuerda muchísimo al Joker de "El Caballero Oscuro")... No sólo fueron los personajes, sino la magnífica -y totalmente creíble- relación que se establecía entre ellos, o la irrepetible sensación de estar participando en una obra de teatro perfectamente narrada...
Una última apreciación: quizá el universo de FFVII fuera más rico que el de FFVI, sin embargo creo que no hay FF en el que encajaran con tanta brillantez jugabilidad y argumento. Me refiero, por supuesto, al papel de los Espers y el de la Magia (FFVII imitaría después la fórmula), y en menor grado a lo bien que casaban las habilidades especiales de cada personaje con su naturaleza, incidiendo en gran medida en esa personalidad tan intensa y que tan difícil se nos sigue haciendo olvidar: Terra, Locke, Edgar, Celes, Sabin, Cyan, Setzer, Shadow, Relm, Gau, Strago, ¿Gogo?... Leo, Kefka... y digo sus nombres de memoria: seguro que alguno me dejo, pero es que hace muchos años que no toco el juego.
Salu2!!
@ alcabcucu
5 de Julio de 2009 • 07:03 — Franchuzas¡Te dejas al mejor de todos!
¡El gran Ultros! Para quien no haya jugado, es solo un pulpo con dientes. Para quien sí... sobran los comentarios
Por otro lado, muy acertada esa comparación con el Joker, sino incluso más desquiciado.
Que por cierto, hablando de Kefka, [SPOILER] de los que yo recuerdo al menos, es el único villano que consigue su cometido. Aunque finalmente la tropa de héroes acabe con él, logra hacer mella en el mundo (recordad la segunda parte de la aventura, con un mundo destruido y casi irreconocible) [SPOILER]
Vaya, al final hablamos más del FF VI que del VII. Cosas que pasan xD
Un saludo!
Será que me estoy haciendo
28 de Julio de 2009 • 18:04 — electroblogno puede ser mas cierto lo
4 de Noviembre de 2009 • 14:36 — mhtdtrno puede ser mas cierto lo de q ffvii acerco oriente a occidente ya que yo que ya llevaba seis anos jugando a videojuegos fue el primero de la saga que probe y, gracias a el, he descubierto no solo los anteriores, sino tambien otras grandes sagas como dragon quest, chrono trigger y demas.
como siempre un gran articulo sobre otro de esos juegos que, por mas que juegues, no te cansaras nunca