Perdonad que personalice por unos instantes este análisis -en realidad homenaje-, pero debo admitir que Phantasy Star supone un punto de inflexión en mi vida como jugón, un antes y un después en los videojuegos. Hasta entonces había jugado yo sin planteamientos ulteriores a los muy populares Game&Watch o a imperecederos títulos de NES, de MSX o de Spectrum. Incluso antes había disfrutado de la Atari 2600, y de los mismísimos PONG o PAC-MAN.
Pero con Phantasy Star se despertó una chispa en mí. A mis 11 años comprendí que los videojuegos eran algo más que mero entretenimiento. Que podían ofrecer experiencias comparables a las del cine y la literatura. Que eran, en definitiva, una forma de arte.
Con el tiempo he aprendido a ampliar el campo de miras, he tratado de entender qué hace de un videojuego arte. Pero fue Phantasy Star el título que me abrió los ojos. No os quiero aburrir con los detalles sobre el cúmulo de casualidades que lo trajeron hasta mis manos, pero debo decir que agradezco de corazón a la diosa Fortuna que desencadenara esos acontecimientos fortuitos...
Phantasy Star comienza con un planteamiento "starwarsiano": el asesinato de un relevante miembro de la rebelión contra el malvado rey Lassic que, antes de morir, da un último mensaje a su hermana Alis. Ella se compromete a no fallarle, prometiéndole que su muerte no será en vano.
Aunque para los estándares de hoy pueda resultar muy tosca, en su momento esta introducción "cinematográfica" con imágenes fijas y cargada de contenido emocional fue muy potente, y preludio de una de las primeras historias épicas que pudimos disfrutar en el mundo de las consolas.
Con este arranque se pondría en marcha el desarrollo de juego que hoy es tan habitual en los jRPG. Alis iniciaba su andadura en el pueblo de Camineet, sin prácticamente dinero -mesetas-, sin armas efectivas y sin experiencia en la batalla. Allí aprendería a interactuar con los autóctonos para obtener información, a salir al campo en busca de combates por turnos que la fortalecieran, a comprar objetos o equipar armas, y a explorar peligrosas mazmorras repletas de secretos. Todo ello servido desde una bellísima y muy colorida perspectiva cenital, que sólo cambiaría a vista en primera persona en determinadas circunstancias, tales como combates, conversaciones, o al entrar en tiendas y casas.
Mención especial merecen los impactantes y rompedores "dungeons", ya que al entrar en ellos se pasaba a una primitiva perspectiva en 3D muy fluida -no fija como sí ocurría en el caso del mítico Dungeon Master para PC aunque gráficamente mucho más simple-, que permitía giros prefijados de 90º. Todavía conservo los complejos mapas realizados sobre papel para no perderme en esos intrincados laberintos.
A lo largo del juego adquiriríamos conjuros, hallaríamos nuevos compañeros y viajaríamos en muy variados vehículos. Combatiríamos en desigual batalla contra enemigos diversos -muy bien animados y enmarcados en hermosos escenarios de diferente naturaleza- que aparecerían por sorpresa y nos arrancarían un silencioso gemido, preocupados por la integridad de nuestros héroes. Y así regresaríamos al pueblo más próximo, magullados y malheridos, temiendo un nuevo combate inesperado, para recuperar energía en la clínica y salvar partida -o incluso resucitar a nuestros fallecidos- en la primera iglesia con la que nos topáramos.
Sentiríamos que tomábamos decisiones relevantes, durante el combate, al elegir un destino, al optar por huir de una situación peligrosa, al abrir un cofre, o abandonarlo por miedo a encontrar en él una trampa. Al entrar en una mazmorra, o al girar a un lado o a otro en una de sus innumerables bifurcaciones.
Y es que Phantasy Star tuvo la capacidad de introducirnos en un mundo nuevo que mezclaba de forma coherente magia y medievo con elementos de ciencia ficción. Supo empapar y remover en él al jugador hasta identificarlo con los protagonistas, hasta hacerle sentir que compartía con ellos una larga aventura que trascendía la pantalla y en la que se hablaba de venganza y de amistad, de miedo, honor y héroes. Con pocas palabras, con relativo contenido, pero con una intensidad absolutamente desconocida para quienes jugábamos a videojuegos en aquellos lejanos días. Y aunque quisimos explorar todos los rincones del sistema Algol y descubrir todos sus secretos, comprendimos entristecidos que toda epopeya debe acabar, que toda buena historia tiene un final que hay que saber abandonar al capricho de la memoria.
Desafortunadamente al juego no se le dio ningún reconocimiento cuando salió en España. Por supuesto influyó el hecho de que saliera en inglés, pero tampoco ayudaron las miopes críticas de la prensa especializada de nuestro país. Los jRPG pasaron sin pena ni gloria durante la siguiente generación de consolas y creo que los siguiente tres títulos de la saga -ya para los 16 bits- cruzaron de puntillas el viejo continente. Y aunque ciertos títulos empezaron a despuntar en esos últimos años, no fue hasta la llegada de Final Fantasy VII cuando finalmente los españoles encumbramos un género al que habíamos dado la espalda durante casi una década.
No puedo cerrar este breve pero sincero homenaje al clásico sin dejar de recordaros que a día de hoy podéis recuperar esta joya gracias a la consola virtual de Wii. Quienes tengáis más suerte y sepáis japonés no deberíais dejar de comprar el remake para PS2 que lanzó SEGA hace cinco años en su colección SEGA AGES, con gráficos actualizados, voces y audio muy mejorado.
Una última advertencia: Phantasy Star ha envejecido mal, su mecánica de juego es primitiva y su argumento excesivamente simple. Hay que enfrentarlo con la mente lúcida y una muy sincera perspectiva histórica. Sin prejuicios y con muchas ganas de entender los orígenes de un género.
Sin duda será un auténtico caramelo para los paladares más nostálgicos, acostumbrados a los sabores fuertes.
Sobre estas líneas tenéis los primeros cinco minutos del juego.
Espero leer vuestros comentarios, apreciaciones y correcciones. Un saludo a to2!

8 Comentarios:
Mil gracias por esta gran colaboración
22 de Agosto de 2008 • 03:47 — FranchuzasMil gracias por esta gran colaboración, alcabcucu, y como ya te he dicho antes, cuando quieras repetir tienes las puertas abiertas de par en par
Saludos!
Es el principio de una gran
22 de Agosto de 2008 • 08:36 — Ellolo17Es el principio de una gran saga que no me llamo la atencion hasta el juego de Dreamcast...
Un saludo.
ES UNA PENA
22 de Agosto de 2008 • 09:51 — electroblogConciso y claro el
22 de Agosto de 2008 • 12:45 — zappadownFantasia
22 de Agosto de 2008 • 13:21 — primus rainstarEl primer JRPG siempre se recuerda con cariño, ah FFVIII, como te quiero.
Yo llege a jugarlo cuando probe el recopilatorio de GBA, y concuerdo con lo que dices sobre que el juego no ha envejecido bien. Pero en la epoca en que salio debio estar por encima del resto de las cosas que salian al mercado.
Una gran saga
23 de Agosto de 2008 • 03:01 — saintbalrog (invitado)PHANTASY STAR 4
15 de Noviembre de 2008 • 12:24 — giro (invitado)Medalla
30 de Noviembre de 2008 • 14:30 — LoganKeller