17 de Diciembre de 2017
Dic
16

Batman

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La pixelada leyenda del hombre murciélago
Desde tiempos inmemoriables, el hombre ha gustado de tomar influencias para todas sus labores. La originalidad siempre ha sido una de las máximas aspiraciones a las que cualquier artista (y por artista entendamos, al menos en este contexto, a un dibujante de cómics, director de cine o desarrollador de videojuegos) puede optar, pero cuando casi todo parece inventado, uno se encuentra en época de sequía imaginativa o, simplemente, quiere aprovechar el tirón de un producto que ya cuenta con base de usuarios propia, llega la hora de tirar mano de otras disciplinas para coger ideas o incluso adquirir licencias para intentar extrapolar determinadas experiencias a otros campos. Por eso, y como ya apuntaba mi compañero Zappadown en su análisis de Freedom Force, el uso de superhéroes en películas y videojuegos se ha multiplicado durante los últimos años.

Por desgracia, la mayor parte de estas traslaciones acaban dejándonos productos bastante mediocres que muy rara vez hacen honor a la obra original de papel. Este fenómeno siempre me ha dejado bastante indiferente dado que no sigo con especial atención a ninguno de estos populares personajes, pero aun así siempre ha habido uno que me ha fascinado más que cualquier otro: Batman. Desde luego no soy el más indicado para hablar sobre si ha sido o no el mejor adaptado al cine, pero lo que no se puede negar es que algunas de las obras resultantes de los escarceos del hombre murciélago ante las cámaras han dejado una huella imborrable en la industria. Para muestra, el reciente The Dark Knight (El Caballero Oscuro), que independientemente de su estatus como largometraje basado en el héroe de Gotham City, se ha convertido en una de las películas más aclamadas por la crítica y el público.


Pero si hay otra película que pueda rivalizar con la obra de Christopher Nolan, y quizás incluso superarla (ese es un berenjenal donde, al menos hoy, no pienso meterme), es la adaptación que Tim Burton hizo en 1989. Capitaneados por el director de películas tan variopintas como Eduardo Manostijeras o Mars Attacks!, y bajo el escueto nombre de “Batman”, Michael Keaton y Jack Nicholson dieron vida a una de las parejas más memorables del cine de superhéroes. Sobre la película, poco más que añadir. El que la conozca ya sabrá de lo que hablo, y el que no, siempre puede optar a buscarla. Porque hoy, casi veinte años después de su estreno, sigue siendo de lo más recomendable que se puede ver tanto en términos de cine inspirado en cómic como del celuloide en general.

Pero esto es un blog de videojuegos (aunque por los anteriores párrafos casi no lo parezca) y hoy no vamos a comentar la obra de Tim Burton, sino el homónimo juego publicado ese mismo año para NES. Aprovechando la licencia de esta gran película, Sunsoft desarrolló uno de los títulos más memorables lanzados para la primera consola de sobremesa de Nintendo, superando de paso ese mito que dice que los videojuegos basados en licencias fílmicas siempre acaban resultando productos mediocres. Al igual que la película se había hecho un sitio por su calidad, independientemente de estar basada en este u otro personaje, el juego se podía disfrutar aunque nunca antes hubieras oído hablar de este justiciero enmascarado o de su eterno archienemigo, Joker.


Porque a pesar de contar con la licencia, este Batman para NES se tomó con cierta libertad el trabajo de hacer una adaptación. Con poco más allá de un par de anecdóticas escenas intermedias (con frases directamente extraídas de la película) o alguna que otra localización, el juego se limitaba a usar estos elementos para dotar de un trasfondo común a la aventura, pero donde luego creaba su propio mundo, sus propios enemigos y, en definitiva, su propio desarrollo. Los ocasionales guiños nos hacían sentir en el mismo universo (el final del juego, por ejemplo, era prácticamente el mismo de la película) pero a la vez nos dejaba explorar unos niveles mucho más variados, que de hacerse una adaptación más estricta seguramente no se hubiesen permitido justificar.

No obstante, el espíritu de esa Gotham oscura y siniestra recreada con maestría por Tim Burton se logró trasladar también de forma elogiable al juego, a pesar de las posibles limitaciones que la consola podía tener. Desde las calles del primer nivel a los laboratorios y alcantarillados de los siguientes, esta adaptación del universo del “señor de la noche” no escatima en recursos para crear unos escenarios muy ricos en detalles y colorido, pero sin renunciar a ese genuino componente lóbrego que se muestra como denominador común para todos ellos y define tan bien la esencia del título. Las electrónicas y pegadizas melodías (muy adecuadas todas ellas) que ambientan cada nivel ponían la guinda a un apartado técnico de lujo para la consola.


A lo largo de un total de cinco niveles iremos avanzando en un juego que se podría catalogar como el prototipo de aquella época: una equilibrada mezcla de acción y plataformas que requiere importantes dosis de paciencia. Nuestro pixelado superhéroe dispone de cuatro ataques (seleccionables con el botón Select y ejecutados con el B) para hacer frente a los numerosos enemigos que nos harán frente a lo largo de la aventura: el básico puñetazo (el único ataque de uso ilimitado), el bumerán (en efecto, la típica arma arrojadiza que vuelve tras ser lanzada, aunque curiosamente aquí se gastan cual proyectil), la pistola y una especie de triple disco, tan eficaz como costoso en términos de munición. Hablando de la munición, estas armas comparten el número de proyectiles. O en otras palabras, cuando recogemos munición de los enemigos caídos esta se suma a un número que aparece en pantalla y podemos emplear en el arma que más nos guste.

En cuanto al componente plataformero, el diseño de niveles se encarga de todo para que nosotros tengamos una experiencia lo más interesante posible. Con enemigos y obstáculos inteligentemente distribuídos, tendremos que ser hábiles en el uso del escenario para realizar los movimientos oportunos, de forma que no vayamos a parar encima de un molesto rival, líquidos radiactivos, campos eléctricos o simplemente no nos precipitemos y nos veamos obligados a repetir una determinada sección. Para evitar en la medida de lo posible estos momentos de frustración, la clave será dominar el doble salto. Como era de esperar, el presionado del botón A nos servirá para saltar, pero si lo pulsamos una segunda vez estando en contacto con una pared realizaremos un segundo salto en la dirección opuesta, de forma muy similar a la de otros títulos como Super Mario 64. Esta habilidad (que se puede encadenar para subir grandes trechos sin tocar suelo firme) es absolutamente indispensable para llegar a buen puerto en la aventura, y las secciones basadas en ella pueden ser las más frustrantes o las más divertidas en función de nuestra pericia ejecutándola.


Los cinco niveles se dividen a su vez en varias subfases. Cada vez que nuestro personaje muera desapareciendo en una vorágine de fuego (y créeme, lo hace con insultante frecuencia), reiniciaremos desde el principio de cada una de estas subfases. Por suerte, el número de continuaciones es ilimitado, por lo que a base de repetir una y otra vez esos saltos que se nos resisten o probando distintas formas de enfocar las peleas, será posible ir avanzando. Eso sí, el cartucho no contaba ni con pila interna para guardar la partida ni con el recurrente sistema de “passwords”, por lo que si apagamos la consola seremos obligados a reiniciar desde el principio del juego. Al final de cada nivel nos estarán esperando los indispensables jefes de turno, de dificultad variable y diferentes patrones de combate que nos harán pensar en las estrategias recomendables para poner fin a sus malévolos planes.

En definitiva, quizás Batman no sea ni el mejor juego de su época ni haya trascendido de la forma que otros contemporáneos suyos (como Megaman o Ninja Gaiden) han hecho. No obstante, he querido rescatarlo del olvido por dos motivos: el primero, señalado ya al empezar el texto, es el hecho de que detrás de esa leyenda que dice que las adaptaciones del cine al mundo de los videojuegos solo conllevan productos decepcionantes nos podemos a veces encontrar con títulos de gran calidad, como es el caso (aunque no sea una adaptación excesivamente fiel). El segundo, que a pesar de que estamos ante un juego que realmente no ha revolucionado nada a ningún nivel, merece ser recordado por lo bien que adaptó las mecánicas de la época y las aunó a una cuidada puesta en escena (pensando en los medios disponibles), que dotaba al título de una personalidad inconfundible. Todo un clásico que supo hacer honor a su nombre.


5
Valoración media: 5 (12 votos)

18 Comentarios:

Leía tu texto mientras

Leía tu texto mientras escuchaba la BSO de Sonic 2 en HD xD así que me siento retro total para darte la pedazo de medalla que te mereces ^^

Decir que pocos juegos hay que superen a la película o al menos no queden en un despropósito. Un ejemplo sería Blade Runner, juego de PC que no contó con el rostro de Harrison Ford pero que es un imprescindible para todo jugón (Una aventura gráfica de acción xD)

 

¿Una medalla?

¿Para mí? Muchas gracias, ya casi no recordaba que del 95 para atrás había las retromedallas, voy a tener que comentar más juegos de esta época, que últimamente solo le doy a las 3D (intentaré cambiar eso, acabo de cumplir años esta misma semana Embarassed y ahora me siento un poco más "viejo" como para comentar glorias pasadas... aunque quizás mi próxima entrada sea sobre un juego de este año Very Surprised).

Dicho esto, vuelvo a desaparecer rumbo a las yermas tierras sin internet donde viviré hasta el fin de semana (eso sí, después ya empiezan las vacaciones y espero prodigarme algo más por aquí) xD

Un saludo y gracias por comentar!

Pues eso...

...que ya iba siendo hora de que dedicaras tiempo a los píxeles...que te estás acomodando en el mundo poligonal ;)

En su día, tuvo bastante éxito, si bien no ha trascendido como otros clásicos de la NES. Puede que sencillamente se deba a que es un adaptación cinematográfica...aunque la verdad, nija gaden y megaman, a pesar de haber llegado hasta nuestros días, están un pelín desvirtuados (sobre todo el robotijo azul).

Yo nunca llegué a jugarlo, pero me lo imaginaba tal y como lo describes...lo típico de la época; saltos imposibles, acción milimétrica, fases y subfases...lo que me ha sorprendido es lo del doble salto, y lo de los "continues" infinitos.Ninguna de las dos cosas es muy común de esos años ^^u

Un saludete, Franchuzas...que tus paseos por las ignotas tierras sin internet sean satisfactorios ^^

 

Batijuego

Yo no llege a probarlo, pero en esos dias oia mucho que era un juego dificil como pocos.

Otro buen analisis marca Hazard Games, mil aplausos y 5 estrellas.

Salgo del yermo 10 min. ^^

@ Zerael: Dedico tiempo a los píxeles... y ya ves que acogida, tres comentarios y por encima ninguno lo ha probado xDD

@ primus rainstar: Pues sí, las dos primeras fases eran bastante asequibles... después se volvía rematadamente difícil (conozco gente que llegó a sacar el cartucho de la consola y lanzarlo contra al suelo por la desesperación... Sé lo que estáis pensando, pero no he sido yo, que el juego me lo había dejado un compañero de clase y no era plan de rompérselo xDD).

Saludos y gracias por comentar!

Otro que no lo jugó, pero

Otro que no lo jugó, pero que tiene una pregunta para el autor: ¿has bailado con ornitorrincos a la luz de la luna?Angel

@ Auric:

Very Surprised

Si!!!

Tengo el orgullo de decir que yo si lo probe en aquella remota época, con aprox. 5 añitos por primera vez. Un primo que tambien vivía en Suiza, me lo prestó un tiempo y aquella introducción era algo increíble en aquel tiempo (igual que la del Ninja Gaiden que aún sigue "grabada en mis retinas"), la música pegadiza, su calidad, su dificultad (de aquella era imposible, despues se me hizo muy dificil) y su fuerte banda sonora, hacen de este un auténtico clásico.

Por fin vuelven los grandes clásicos de la mano de Franchuzas y por la puerta grande.

@Franchuzas

Eres el p**o amo

@Todos

 
 
 LMAO

BATMAN NANANANANANANANAN XD

 Ah, qué nostalgia, aquellos tiempos que le machacaba los botones  a la NES, inolvidables; recuerdo cuando tenía como 6 añitos que en días de recreo lo jugaba; pero no me gustaba mucho. Quizás sea porque Spiderman siempre ha sido mi heroe icónico de los comics.

 

Excelencia como siempre, Franchuzas.

Un saludo

Hazardcueva.

De algún sitio tenía que venir el sobrenombre del lugar donde martirizas a tus ornitorrincos. Batman es posiblemente uno de mis héroes favoritos, sólo he visto una peli suya en la que los enemigos eran un tipo de hielo y Uma Thurman, no se cuantas veces la ví de pequeño en mi reproductor VHS con pegatinas de Phoskitos...

Obviamente no jugué al juego en cuestión, pero tampoco soy muy amante de las altas dificultades (últimamente algo más...) con lo que no creo que me decida a hacerlo...

5 estrellazas! Rescatar antigüedades nunca viene mal...

PD: ¿No sabrás el título de una peli en la que un niño se mete en un melocotón gigante? Es que me vino a la memoria y me apetece verla de nuevo, no me acuerdo de nada... Gracias a todo aquel que pueda darme alguna indicación...

@ todos

@ Zappadown: Sí, pero... ¿a que no sabías que Batman es una popular urbe kurda? Very Surprised

@ Auric Goldfinger: Ni tanto, solo he recortado las letras pertinentes. El mérito es tuyo, que me lo has puesto a huevo.

PD: Mira el mensaje del primer bloque lateral xD

@ Logan: Mmm... no lo pillo xDD (la imagen sí, la relación con esto no, estoy perdiendo facultades xDD)

@ Markov: ¿Te llevabas la NES para jugar en los recreos? ¡Que crack! xD

@ chouza: Pues esa en concreto no la he visto yo... pero que clásico el toque Phoskitos xDD

PD: ¿James y el Melocotón Gigante?

 

Saludos y gracias a todos por comentar!

 

No tuve el honor... cuando

No tuve el honor... cuando estaba la Nes, yo le daba al comodore... eso si que eran pixeles como dios manda... no estos juegos de Next gen como el que comentas...

Por cierto....

Rapsomaaaaaaaan rapsomaaaaaaaaaaaannnn!!nananana!

@Franchuzas

Acabo de ver el bloque y.... ¿esto no se considerará una colaboración LMAO?  Por favor, soy muy joven para ser un ornitorrinco.

 

P.D.: exijo que Logan se pase por aquí a explicarnos que pintan la imagen y pedobear con esto.

@Explikeision

La imagen de Pedobear la ponemos cuando alguien dice una parida xD

Y la de Internet que puse, era porque la estabais armando con el Joker, y vien yo de rompehilos xDDDD 

nananana!

@ rapsodos: Uy, sí, esto era verdadera "next-gen". Ni Pesetreses ni puñetas xD. Este Batman en algunas pantallas hasta casa parecía de SNES ( wooow Very Surprised)

@ Auric: No, tranquilo, de momento sigues libre... pero ten cuidado la próxima vez... xD

@ Logan: Ey, que el chiste del Joker y los "platypus" tiene su relación con la entrada xD

 

Saludos a todos y gracias por comentar! :)

Divina nostalgia...

Ayyyy... este fue mi primer juego de la NES y lo tengo enganchado a mi piel, siempre que pienso en la NES la música que oigo en mi cabeza es esta.

Era un juego con poco que envidiar a Ninja Gaiden, del cual superaba sus "cinemáticas" entre niveles (Ese impresionante batmobil)  o la adictividad del Megaman.

Desgraciadamente, que el juego no trascendiera tanto como otros juegos de NES se debe a dos cosas. En 1989 la fama de NES aun era relativa y aun estaba impulsada por las recientes apariciones de Super Mario en la television y el Batman que más recuerda la gente es la "secuela" basada en un comic editado como continuación de la película "Batman: Return of The Joker".