Echando la vista atrás, recuerdo que en la caja
de Nintendo 64 figuraba un título que rezaba “la máquina de la
diversión”. Como todo mozalbete en su total exultación al recibir una
de las consolas del momento, no presté demasiada atención a aquella afirmación de la que alardeaba de manera muy comercial la máquina de Nintendo.
Pero lo cierto es que luego descubrí que dicha afirmación estaría soportada
por un gran historial de títulos de soberbia calidad, sobre todo si
tenemos en cuenta que entre ellos figuran obras del calibre del
revolucionario Super Mario 64 o el gran Ocarina of Time. Aunque no tan
conocido, otro de los que soportaban sus hombros los cimientos de aquella
aserción era Jet Force Gemini, una de las piezas clave que convirtió
la frase “la máquina de la diversión” de un mero ademán ideado por el
departamento de mercadotecnia a una verdad absoluta.
La empresa británica Rareware (o simplemente Rare), en su época más
prolija y dorada, nos trajo a nuestra consola de sobremesa una
emocionante e inolvidable aventura interplanetaria al estilo de la
ciencia ficción pura y dura. Un colorido y trepidante shooter en
tercera persona, amenizado con las sublimes, épicas y dramáticas
composiciones de Robin Beanland y Graeme Norgate. Jet force Gemini
narra la historia del tirano Mizar, malvado líder de una raza de
artrópodos alienígenas que intenta dominar la galaxia. Su primer
objetivo es Goldwood, un planeta de frondosos bosques donde logran
esclavizar a unos pacíficos mamíferos denominados “tribals” (una raza
de tecnología simple y no demasiado brillante que recuerda a los
entrañables Ewoks de Star Wars).
Tiempo después, nuestros protagonistas, el
equipo Jet Force (conformado por dos hermanos gemelos, Juno y Vela, y
un perro adiestrado, Lupus -chistes sobre el Dr. House aparte-) se
hayan en su nave cuando una señal de emergencia los previene del
peligro inminente que los acecha. Tras rechazar el abordaje de los
hostiles súbditos de Mizar (llamados “Drones”), el equipo Jet Force se
pone en marcha, pero no sin pocos problemas: el súbito ataque de los
Drones separa a Juno de Vela y Lupus. Juno logra aniquilar al pelotón
de Drones y a bordo de su pequeña nave personal pone rumbo al silvestre
planeta Goldwood. Así, en busca de sus ahora perdidos compañeros, se
inicia este trepidante periplo que nos llevará a poner fin a la tiranía
de Mizar.
Ya en la piel de nuestro personaje, Juno, empezamos a escudriñar
el control para conocer los patrones de movimiento y disparo. En los
primeros compases notaremos la evidente incomodidad del control, quizás
la lacra más criticable del juego, al que deberemos acostumbrarnos y
dominar, dado que Jet Force Gemini no es un juego para nada sencillo
(especialmente en la recta final). El salto está asignado a uno de los
botones C, mientras que el cambio de armas está asignado a el A y el B. Es un control sumamente atípico y, aunque te acostumbres a sus patrones, es normal confundir a veces los
botones, ya que no se parece en nada a los esquemas de control de otros
juegos de Nintendo 64 a los cuales estábamos cómodamente adaptados.
La precisión manual (presionando el botón R)
carece de efectividad y comodidad. Es por ello que se compensa con un
auto apuntado que solo se puede utilizar para enemigos frontales, y
difícilmente para enemigos a mayores alturas, por lo que disparar
frenéticamente no es algo recomendable en una situación tan
desfavorable.
Dejando de lado su control un tanto irregular, durante las
aventuras de Juno, Vela y Lupus a través de las diferentes
inmediaciones de cada nivel, nos toparemos con aliados, y como es de esperar, algunos nos relatarán su versión de la historia mediante
texto o cinemáticas, desvelándonos e hilvanando los puntos sustanciales
de la trama. También nos proporcionarán llaves u otros objetos,
obviamente para abrir puertas bloqueadas. Otras veces estamos obligados
a ayudarlos en búsquedas de ítems, en forma de miniquests que debemos
cumplir. Los únicos aliados que nos podrán ayudar directamente e
indirectamente son dos personajes artificiales: el que ayuda
directamente es Floyd, un dispositivo robótico que tuvo la suficiente
inteligencia artificial para diferenciar los valores morales de cada
bando. Siguiendo su propio criterio, decidió renegar de los designios
de Mizar, evitando que un pelotón de Drones fusilaran a unos tribals
esclavos. Pero esta buena obra terminó por castigarle, ya que tras
alcanzarle un proyectil de láser permanece despedazado en el lóbrego y
pantanoso planeta Tawfret.
Controlando a Juno deberemos buscar las tres
piezas que lo componen y conseguir así un inestimable aliado que puede
ser manejado por el segundo jugador para investigar sitios inaccesibles
para todo ser ajenos a Mizar. El segundo jugador que controle a Floyd
puede contribuir a la causa, ya sea porque, a pesar de que sus
movimientos y radio de acción dependen del primer personaje, puede
disparar proyectiles láser a los enemigos (doblando así nuestras
posibilidades de éxito, a menos que el segundo jugador tenga el pulso
de un maraquero). Después, al llegar a unas plataformas con la silueta
de nuestro pequeño amigo, podremos participar en una carrera
contrarreloj viajando a través de conductos para así cumplir un
objetivo específico, que por lo general no varía de la colección de un
determinado número de ítems o la destrucción de una arquitectura o
módulo.
El otro personaje que ayuda indirectamente es el Diamond Geezer, un
robot mercenario que nos vende salud y munición a cambio de “Mizar
tokens”. Se suponía que Diamond Geezer era un robot para suministrar
recursos a las tropas de Mizar, pero como sabemos, la avaricia rompe el
saco, y este personaje termina siendo un mercenario que vende sus
servicios al mejor postor.
Cada miembro del Jet Force tiene diferentes
habilidades: Juno está ataviado con una robusta armadura pesada, capaz
de resistir fácilmente el nivel de temperatura de las tórridas lavas;
es decir, puede caminar en ellas sin ningún problema. Por su parte,
Vela es capaz de bucear sin miedo a ahogarse, ya que su capacidad
pulmonar ha sido modificada para soportar la respiración bajo el agua
durante un tiempo indeterminado. Y por último tenemos a Lupus, un
cánido que cuenta con propulsores, por lo que puede mantenerse
planeando en el aire durante un tiempo. Todas estas habilidades son las
que les permiten adentrarse por diferentes planetas y sobrevivir en el
intento.
El repertorio de armas es más que suficiente para satisfacer las
necesidades estratégicas de cualquier jugador. Al principio, contaremos
con la pistola estándar, que se podrá disparar con una cadencia
máxima de siete proyectiles continuos. Cuando se sobrepasa ese límite,
la cadencia de disparo disminuye drásticamente. La escopeta de plasma
sigue los mismos patrones que la pistola estándar, a excepción de que
carga y libera energía. Estas dos armas son las únicas que tienen ese
detalle que las discierne del modo del uso de las otras, ya que las
demás poseen los atributos idiosincrásicos de toda armamentística de un
juego: rifle, ametralladora, lanzallamas, lanzacohetes, minas,
granadas... Y hasta incluso comida para peces, uno de los “easter eggs”
más inusitados en un videojuego, además de la curiosa y risible
aparición de “Its Mr. Pants”. ¿Se preguntarán por qué doy un énfasis a
los diferentes tipos de armas? Porque Jet Force Gemini tiene un
repertorio de armas realmente original, que al dispararlos quizás
incluso nos recuerde a los célebres “mata-marcianos” arcade, o a
los “run and gun” como Gunstar Heroes, Contra o Metal Slug, entre
otros. El ataque continuo de los enemigos, las apariciones en masa y el
ritmo semifrenético que generalmente debemos llevar nos recordarán más
a estos clásicos que a las ofertas de los shooters en tercera persona
actuales.
El ejército de Mizar está compuesto por una
ingente variedad de enemigos, lo que unido al irregular control y una
dificultad que aumenta según avanzamos por el juego -y a diferencia de
GoldenEye y Perfect Dark aquí no es modificable-, pueden llegar a
suponer un incordio para los jugadores menos hábiles que se envuelva en esta épica aventura. Nuestros enemigos son de varias proporciones, así
como en una colmena existen hormigas con diferentes roles, y cada una
armada dependiendo de su rango, desde las numerosas y pequeñas hormigas
azules con armas de lenta cadencia a los insectoides enormes que
mantienen posiciones estratégicas armados con ametralladoras, escopetas
y lanzamisiles.
La IA de los enemigos es notable. Por ejemplo están las hormigas,
que se mantienen en constante movimiento en un intento de eludir tus
disparos; los que matan a los tribals con tan solo avistarte en las
inmediaciones, o los agobiantes robots centinelas que atacan en grupos
masivos y te rodean de tal manera que pueden dejarte en una situación
bastante desfavorable. Pero la IA de los tribals no resulta tan
espabilada y comedida como sus antagonistas, y aunque se alegran y
arrojan sus instrumentos de trabajo forzado al suelo al solo atisbo de
nuestra salvadora presencia, algunas veces suelen correr hacia ti
incluso en un fuego cruzado, detalle que hace tentadora la idea de
decapitar a balazos a uno de estos peludos personajillos. Si por un
casual matamos a un tribal delante de otro, éste nos verá con miedo, un
gran detalle por parte de Rare.
Como algunos ya sabrán, una de las misiones principales, aunque no
te guste, es rescatar a todos tribals esclavizados. Pero como en Jet
Force Gemini existe el fuego amigo, si se desea se pueden masacrar. Incluso sus cabezas son coleccionables. Por suerte, si más tarde
volvemos a esa zona, reaparecerán los que no hayamos rescatado para que
sea posible completar el juego con éxito.
La colección de cabezas es un detalle muy tétrico
y propio de un “cazarecompensas”. El desmembramiento está a la orden
del día: cercenar a los insectos con una escopeta es algo sumamente
fácil, y con un lanzamisiles los volaremos en mil pedazos que saltarán
entre chorros de gelatinosa sangre verde. Por supuesto, esto se aplica
igualmente a los citados tribals. Armar una hecatombe después de
disparar a diestro y siniestro con la ametralladora es un detalle curioso y divertido. Muchas veces los drones caerán al suelo
agonizando, rodeados de moscas qué aparecen repentinamente. Entonces,
es tu decisión terminar el trabajo o esperar a que mueran en un
intervalo de tiempo breve.
El universo de Jet force Gemini nos transportará a remotos planetas
con mucha variedad de ambientaciones, que logran esa inmersión épica y
de ciencia ficción a la que pertenece este videojuego. Solo hay que
observar con detenimiento niveles como el insondable Cerulean, el
frondoso Goldwood, el yermo gélido de Ichor, los preciosistas
escenarios de Rith Essa, la tórrida e inhabitable superficie de
Eschebone, el aire colonial del palacio de Mizar o las fragatas
enemigas que surcan el espacio.
El apartado gráfico está muy bien elaborado y
repleto de agradables colores vivos, aunque algunas paredes bajan la
media por simular fondos con texturas de baja resolución. El diseño de
los niveles está dividido en zonas, y las puertas no se suelen abrir
hasta que parte de los enemigos de las inmediaciones sean eliminados.
Cada planeta, además, está dividido en dos o más subniveles. Cuando
llegamos hasta la entrada al próximo subnivel, aparecerá una pantalla
que nos enumerará la precisión durante el transcurso del nivel, las
armas más usadas y los tribals rescatados, como un referente para
tomarlo en cuenta en el futuro al adentrarse en el susodicho nivel de
nuevo (podemos repetirlos cuando queramos). En cada etapa de la
historia, ya sea de Lupus, Juno o Vela, nos enfrentaremos a un “jefe”,
que resulta ser un enorme insectoide con varios patrones de ataque. Al
enfrentarse a un jefe, el movimiento de nuestro personaje se limita a
ser lateral y se apunta manualmente con la mira. Los puntos débiles del jefe brillarán en momentos determinados, y generalmente destruir cada uno
de ellos los privará de un patrón de ataque. La dificultad de los jefes
es elevada, ya que es primordial aprender los puntos ciegos de cada
patrón de ataque o el mínimo fallo de alguna estrategia se pagará caro
(disminuyendo nuestra barra de energía significativamente).
Un detalle muy relevante es el esmero que el equipo de Rare que
tuvo en los efectos de sonido. El disparo del proyectil láser contrasta
perfectamente -o se acerca- al sonido de un arma láser; si un proyectil
pasa cercano al personaje, se escucha con claridad el sonido del
proyectil viajando a una gran velocidad. Aunque, los personajes aliados
que te encontrarás comparten una voz genérica, semejante al dialecto de
algunos extraterrestres de Star Wars. Por otro lado, los chillidos de
los “drones” pertenecen a efectos de sonido utilizados en el mundo
cinematográfico.
Tampoco faltó a la cita el inestimable
multijugador, y aunque este no resulte tan espectacular como el juego
individual, existe cierta variedad de minijuegos, como una etapa al estilo de
los shooters “on-rails” (como Time Crysis y House of the Dead) o un
juego de carreras. El modo que sí es un tanto decepcionante es el
clásico “deathmatch”. Cuenta con hándicaps y demás modos de
personalización, pero es diferente al ritmo del juego y solo puede
resultar gratificante con cuatro jugadores. Además, las diferencias
entre personajes en el multijugador son ínfimas, y esa diferencia
prácticamente solo recae en la estética del personaje.
Como datos anecdóticos, mencionar que la primera versión, mucho
antes de su lanzamiento, seguía un estilo “superdeformed” semejante al
visto en Final Fantasy VII, pero luego los personajes fueron
modificados para dar lugar a las estilizadas versiones que
controlaríamos en el juego definitivo. Por otro lado, citar también que
es uno de los pocos videojuegos cuya pantalla de título cambia a medida que avanzamos por el mismo,
dado que se unen los personajes que vamos desbloqueando.
Jet force Gemini establece un nexo entre los
matices que acostumbra plasmar la compañía Rareware en sus videojuegos
y todo el potencial para convertirse en una nueva gran franquicia de dicha compañía. Pero resulta que este juego, a pesar de cincelar su
nombre con todo mérito en la superficie marmórea que enumera los
mejores títulos de Nintendo 64, quedó como una joya atemporal sin
continuación. Quizá se deba a las políticas que ahora acata de
Microsoft, ya que si siguiera desarrollando videojuegos con Nintendo
quizás llegaríamos a ver una nueva entrega, pero lo cierto es que nunca
lo sabremos.
Quizás algún día nos den una sorpresa y engrosen el catálogo de
Xbox 360 (o su sucesora) con una nueva entrega de estos gemelos del
espacio y su peculiar mascota-compañero. Pero mientras tanto, que mejor
que revivir (o descubrir) la primera y genuina aventura de este
peculiar equipo espacial. Si logras acomodarte a su control y disfrutas
del trepidante estilo de juego, encontrarás aquí una joya con mucha más
fuerza de la que su relativamente desconocido título parece trasmitir.
Con una grandiosa banda sonora (de lo mejor de la consola), una
original estética, gran variedad de niveles y la espectacular
recreación del conflicto interplanetario, Jet Force Gemini es una obra
que no debería dejar de ser probada.
33 Comentarios:
Yo lo jugué al poco de
13 de Diciembre de 2008 • 20:41 — FranchuzasHace mucho que no lo juego, así que seguramente aprovecharé la ocasión para revivir la experiencia alguno de estos días y ver que tal ha envejecido.
Gran análisis, Markov, y muchas gracias por volver a colaborar :)
Markov...yo te mato!!!!!
13 de Diciembre de 2008 • 20:52 — ivanete84Puto ornitorrinco de los huevos, me has quitado la idea, iba hacer una entrada sobre este pedazo juego, con lo que me encantaba reventar a esos putos ositos....
o bailar en la discoteca de hormigas...
Un saludo y 5*
PD: Si, yo fuí un nintendero hasta la llegada de la wii......
Ivanete84
13 de Diciembre de 2008 • 21:01 — MarkovYo no soy ornitorrinco, soy un proscrito que trabaja entre las sombras y escribí el análisis utilizando un androide ornitorrinco para monitotizar las ilícitas actividades del capo Franchuzas y su clandestina destiladora de absenta. xD
Y en cuanto a que me adelanté pues, eso pasa.x-D
Nananananananananana....
13 de Diciembre de 2008 • 21:09 — ivanete84Yo no soy ornitorrinco, soy un proscrito que trabaja entre las sombras y escribí el análisis utilizando un androide ornitorrinco para monitotizar las ilícitas actividades del capo Franchuzas y su clandestina destiladora de absenta. xD
Tu no me engañas.....
Insecticida por favor...
13 de Diciembre de 2008 • 21:34 — chouzaHas vuelto a recaer en la adicción que supone colaborar en HazardGames. Gran análisis de un juego que no tuve el placer de probar pero que al enterarme del elenco principal de personajes vino a mi meoria un leve recuerdo de que lo quería en mi niñez... Rare raramente me defrauda así que supongo que Jet Force Gemini no va a ser la excepción cuando lo pruebe en un futuro. Una hecatombe insectiloide suena a planazo de fin de semana, no me divertía yo ni nada destrozando hormigueros...
5 estrellazas again!
PD: Descargando Hogar...
Un detalle: (Si, hoy estoy
13 de Diciembre de 2008 • 21:37 — LoganKellerUn detalle: (Si, hoy estoy tikismikis xD) Lo de la pantalla de menú cambiar se ha visto también (ahora que me acuerdo) en el KOTOR 2 ;)
Yo no lo jugué pero si pude verlo jugar, aunque no le prestaba atención ya que solían ser momentos en los que llegaba a casa de mi colega y quitaba el cartucho para pegarnos de leches con el Goldeneye xD
¡Saludos!
xD
13 de Diciembre de 2008 • 23:04 — FranchuzasComo te ha calado ahí ivanete...
@ Logan: En efecto, pero o mal recuerdo en KOTOR2 habías varias distintas desde el principio, que se alternaban, mientras que en JFG iban cambiando en función de lo avanzado en el juego... ¿o me equivoco (que puede ser)? xD
Saludos!
@Franchuzas
13 de Diciembre de 2008 • 23:10 — LoganKellerAl principio en el menú salía Darth Sion. A mediados de la aventura, Darth Nihilus y al final Darth Traya así que según se progresaba cambiaba ;)
¡Saludos!
PD: Que conste que odio el KOTOR 2, fue una decepción acojonante.
Ah...
14 de Diciembre de 2008 • 00:02 — FranchuzasPues pensé que era algo aleatorio, debo rejugarlo xD. Que por otro lado, a mí sí que me parece un grandísimo juego, no me decepcionó para nada, aunque a más de uno le haya oído eso.
PD: De regalo, una pequeña muestra de la que sigue siendo una de mis B.S.O. videojueguiles preferidas.
chouza: Jugadlo por
14 de Diciembre de 2008 • 00:42 — Markovchouza: Jugadlo por emulación, para que mis reminiscencias coincidieran propiamente, lo bajé y pasé un par de escenarios en el project 64, no sé si está en español. Ve por allí, aunque no hay mucho díalogo.
Logankeller: no he jugado el KOTOR 2, pero si lo propugnas de esa manera , te creo cabalmente. xD
Franchuzas: ¿ Qué tal el animal crossing? ¿ Se parece a los Sims? Bueno, hasta otra me cuentas por msn.
Un saludo
Poco antes de la
14 de Diciembre de 2008 • 01:51 — mikgonzalezPoco antes de la desaparición de la nintendo 64 la compré en el rastro y cogí varios juegos, entre ellos esta joyita que no conocía, pero me animé al ver que era de Rare.
El control era un poco extraño y tenía su dificultad, pero ver los distintos mundos con su colorido me enganchó durante mucho tiempo.
Sin duda es un juego interesante para recuperar, y si no lo probastes para animarse a ello.
Jet Force Gemini fué, es y
14 de Diciembre de 2008 • 02:45 — ReNNoN (invitado)yo también lo tengo
14 de Diciembre de 2008 • 03:28 — skasaquellas navidades no las olvidaré... cuando de repente veo un envoltorio rectangular y pienso "a ver qué mierda es esta vez" y de repente veo "Jet Force Gemini" empecé a gritar como un loco ! ! ! ! !
ese juego me enganchó, y nunca me lo he llegado a pasar. A ver si vuelvo a poner la N64 y le doy caña :D
He aquí al juego que no
14 de Diciembre de 2008 • 14:04 — Auric GoldfingerHe aquí al juego que no deja dormir por las noches pensando en que la nueva Rare destroce su legado tarde o temprano, aunque por el momento no parece interesarles. ¡Saludos y 5
ornitorrincosestrellas!P.D.:cada vez que veía a un tribal oía una voz diciendo mátame.
Espesura gramatical
14 de Diciembre de 2008 • 20:58 — Lázaro (invitado)lázaro
15 de Diciembre de 2008 • 01:23 — Markov¿ Pedantería gramatical ? Para nada. Gracias por los consejos, uno de mis principales problemas gramáticos es lo que mencionas. Lo tendré en cuenta en un futuro.Y como lo mencionas, voy a corregirlo. pero tengo que hablar con Franchuzas.
Interpelar significa requerir en auxilio a alguien. Si está mal formulada, perdona por ello.
HoyGa UstEd
14 de Diciembre de 2008 • 22:54 — xuloputas (invitado)Me encantó este juego,
15 de Diciembre de 2008 • 10:21 — Duff_ManJoe, no puede ser que hayan
15 de Diciembre de 2008 • 13:42 — LoganKellerJoe, no puede ser que hayan reportado dos veces a
IvaneteXuloputas ¡Un post con nuestra parte oscura troll ya! xDPD: Yo que vosotros tendría cuidado si véis a un tal LoginKiller xD
Dejad al xuloputas en paz
15 de Diciembre de 2008 • 15:28 — ivanete84Sus palabras eran por el comentario del Lazarillo de Tormes, esto no es la r.a.e, Markov se ha currao una excelente entrada, y este individuo en vez de opinar sobre el juego se pone a criticar su texto como si de un flammer se tratara.
En todo caso os habéis equivocado de hombre a la hora de pedir moderación.
Saludos.
Ivanete84: No pasa nada, la
15 de Diciembre de 2008 • 16:02 — MarkovIvanete84: No pasa nada, la verdad es que antes de que el lázaro los mencionara ya me había percatado de varios errores garrafales que he cometido en los párrafos. Sé que no es la RAE, pero tampoco hay que pasarse por las bolas los canones de la escritura.
Le agradezco enormemente que me haya corregido,sin embargo, y pensándolo mejor, estuvo demás de que el tal "lázaro" me acusara de pedantería. Y según, a juicio de lázaro, yo pretendía asombrar a "mis lectores" xD.
Si pretendiera asombrarlos no partiría meramente desde la gramática, sino sobre la temática del texto.
P.D ¿ Tan enrevesado es mi estilo de escritura? Si es así, que alguien lo diga.
@Markov
15 de Diciembre de 2008 • 16:16 — LoganKellerSi, eres pedante, agormante, chanante y todo lo que termina en ante. Cuélgate y suicídate por el bien de la comunidad.
PD: ¿Hace falta decir que estoy en tono irónico?
Logan "killer"
15 de Diciembre de 2008 • 16:42 — MarkovEs que aqui la peña es es
15 de Diciembre de 2008 • 17:20 — Me_la_SUDA_51_veces (invitado)@Markov
15 de Diciembre de 2008 • 17:22 — LoganKellerNi se te ocurra escuchar esa radio. Lo que nos faltaba que un excelente blogguer se "casualice" en música xDDD
PD: Tanto troll... al final váis a despertar a LoginKiller... xD
logankeller
15 de Diciembre de 2008 • 17:42 — MarkovAgradece que al menos no son trolls hoygan.
Lo único que falta es que toda la miasma de Zonaforo se venga a gamefilia. xDxD
Tengo a los partidarios sudamericanos que le hacen comeptencia a los 40 principales.
Veánlo a su propio riesgo . xDDDDDDDDD
Exijo que se pase Shai por aquí, a ver lo que opina....
15 de Diciembre de 2008 • 17:42 — ivanete84Bideojuegos....Esto... ¡Pasalacabra!
15 de Diciembre de 2008 • 17:59 — RikkuInTheMiddleLas que me armáis! xD
16 de Diciembre de 2008 • 13:20 — FranchuzasBueno, supongo que me toca pronunciarme, que me ausento dos días y... xD
Sobre el estilo de Markov, no lo definiría como pedante, simplemente tiene su estilo. Aunque eso sí, creo que algo más de austeridad no vendría tampoco tan mal mal. Y no lo entiendas como una crítica o que me quiero poner en tu contra, amigo Markov. Creo que te marcas unos análisis de lujo llenos de información y detalles interesantes, y es un honor tenerte así colaborando con nosotros :) Tanto este análisis como el del Castlevania en su día me parecieron realmente geniales, y prueba de ello es la buena acogida que tuvieron (muchas visitas, muchos comentarios y ambos en portada). Pero dicho esto, a veces menos es más, y algo más de simpleza en el uso de las palabras puede hacer que un texto sea más digerible, aunque exprese las mismas ideas (y esto también lo digo para mí, que a veces puedo caer en lo mismo).
Claro que después hay que tener en cuenta otro importante factor que quizás muchos pasan por alto, y es que de un país a otro hay evidentes cambios en el habla (aunque ambos sean hispanohablantes) por lo que las palabras que aquí nos pueden sonar raras o rimbombantes quizá allí sean lo más común del mundo. No lo olvidemos.
Un saludo!
A,E,I,O,U el burro sabe más que tú.
16 de Diciembre de 2008 • 21:01 — MarkovUno de mis problemas gramaticales es el atiborramiento, sucede que cuando quiero desplegar gran lujo de detalles lo que logro es entorpecer la lectura por un lenguaje más enrevesado, y algunas veces se me va la mano y cometo laceraciones gramaticales como confundir la semántica de una palabra a otra - mirése que quería escribir "adolecer de carencias como"- y entre otros errores.
Ya arreglé los errores "oltoglhaficoss" del post, Franchuzas, te envío la versión 2.1 xD por mp, seré más concreto y más comedido cuando revise mis errores, de ahora en adelante.Pero claro ésta, no caere en la consición.
Un saludo, y la ausencia de Alcabcucu y Zappadown es bastante atípica e incómoda ¿ A dónde los has enviado Franchuzas?.
Editado a petición del autor :)
17 de Diciembre de 2008 • 16:13 — FranchuzasA los señores A. y Z. (que curioso que sean la primera y ultima letra del abecedario) no los he metido en ningún lado, si quieres reclamarles algo hazlo a ellos directamente xDD
Saludos!
¿ A. y Z.? ¿ Ahora es que te estás dando cuenta coño? xD
17 de Diciembre de 2008 • 18:08 — MarkovBien , bien, ahora si he corregido todos los errores que he visto, mirese "he visto". x_D
P.D ¿ Cómo te va en el Animal Crossing Franchuzas ? : D
El señor Z, cual hombre color en Reservoir Dogs
20 de Diciembre de 2008 • 22:52 — zappadownComo claves para la buena redacción considero primordial la claridad en el mensaje a transmitir. En un segundo plano resalta la elegancia del lenguaje bien empleado (la palabra correcta en el momento correcto) junto con la brevedad y la sencillez.
Por eso considero el estilo de Markov rebuscado para mi gusto en ciertas expresiones. Eso no tiene nada de malo en si , siempre que no se cometan errores gramaticales o dificulte la comprensión del texto.
A esto tengo que decir, que se lo dificil que es confeccionar un texto sin imperfecciones. Especialmente cuando das alas a tu creatividad. Yo mismo soy un desastre en esa temática ( amargando las tardes de Franchuzas) haciendo textos que parecen el mismo monstruo de Frankenstein. Hago un llamamiento mundial para revisar los textos (especialmente los que intenten saltarse el estricto estándar de calidad de la Hazardcueva,jejeje).
Un saludo y hasta despues!