Por fin está de vuelta la saga Elder Scrolls, saga que desde siempre ha recibido reverencias por sus gigantescos mapeados y su totalmente controlable ritmo de juego. La última entrega, Morrowind, ya fuera un excelente juego, a pesar de sus fallos. Pero The Elder Scrolls IV: Oblivion es diferente. Se las arregla para ser tan grande y tan épico como las anteriores entregas, sino más aún, gracias a la potencia de las nuevas consolas. Sin embargo, este título se presenta quizás más "casual" que los anteriores, cualquiera que hubiera pensado atreverse por primera con un gran juego de rol probablemente debería estar interesado en Oblivion, ya que te deja jugar al ritmo que quieras jugar. ¿Quieres destrozar todo lo que se mueva con tu espada? ¿Entrar sigilosamente por las noche a robar en las casas? ¿Ser un mago capaz de derrotar a cualquiera con solo un hechizo? Podemos hacer prácticamente cualquier cosa que nos planteemos.

El mundo de Oblivion es grande. Estúpidamente grande, de hecho. Hay un montón de ciudades por visitar, innumerables calabozos para explorar, así como una serie de lugares secretos que ofrecen todo tipo de golosinas (equipamiento, mejoras, conjuros, etc). Recorrer el mundo no es una gran tarea, sin embargo. Mientras que corriendo no somos especialmente raudos, si cogemos un caballo avanzaremos mucho más rápido. Además tenemos la opción de teletransportarnos a cualquier localización que hayamos visitado anteriormente (expecto las ciudades, a las cuales podemos ir desde el principio del juego, aún siendo la primera visita). Pero aquí podemos colar una pequeña queja: el mundo afuera de las ciudades tiende a estar muy vacío. Hay un montón de vegetación y árboles, pero no tanta densidad en términos de personas o enemigos con los que interactuar. Es agradable tener un mundo tan grande, pero aparentemente la mayor parte no tiene realmente ninguna función a parte de la de añadir kilómetros y más kilómetros de terreno para impresionar (y ciertamente lo logra).
Aún así, esto pronto se olvida, ya que la mejor parte del juego son sin duda las ciudades. Cada una tiene su propio conjunto único de extravagantes personajes y de misiones. Los personajes no jugables también tienden a comunicarse entre ellos, así que podemos tranquilamente escuchar las conversaciones sobre sus sugerencias para obtener pistas o de vez en cuando encontrar nuevas misiones. La palabra de tus obras también viaja por toda la tierra, así que puede ser que los personajes te halagen a causa de tu heroicidad o te aborrezcan a causa de sus viles actos.
Una cuestión que no es ya tan perdonable es el hecho de que Oblivion peca de ofrecernos bugs prácticamente cada cuatros pasos. Se puede comprender que haya algún bug dado el gran alcance del juego, pero algunas de las cosas que se pueden encontrar rozan lo surrealista. Algunos pueden ser más divertidos que perjudiciales, pero otros pueden fastidiar las misiones, como un personaje que en realidad no está en un lugar, o no aparece en la habitación de al lado cuando deberían. En cuanto a los tiempos de carga, a menudo son bastante largos, aunque tampoco se producen cada vez que se abre una puerta, afortunadamente. Esto, sin embargo, es comprensible dada la enorme cantidad de cosas que el juego tiene que cargar.
Gráficamente, Oblivion es simplemente magnífico. La entornos son impresionantes,
con gran cantidad de vida vegetal y mucho detalle en los edificios, al igual
que los propios personajes y sus expresiones. Sus rostros a veces casi parecen reales (algo feos, pero reales). También hay una buena
cantidad de efectos espectaculares. El diseño es muy bueno, con oscuros calabozos, interiores de casas exageradamente realistas (excepto por la
total ausencia de baños) e impresionantes construcciones en cualquier lugar que miremos. Sin embargo, hay algunas cuestiones técnicas
bastante preocupantes. La más obvia es la aparición o desaparición de objetos justo delante de nuestras narices, lo que tiende a ocurrir con mucha frecuencia en el mundo abierto, donde también presenciamos a menudo ciertas caídas de frames. Las animaciones son demasiado rígidas y toscas en ocasiones, en particular para nuestro personaje en la vista en tercera
persona, que más que correr parece que patina.
El juego está respaldado por una banda sonora orquestrada de gran calidad, como era de esperar. El audio es realmente esencial en la detección de enemigos, usa el viejo recurso de la música dramática cuando el peligro está cerca. La voces en general son muy buenas. Solo hay dos problemas: algunos personajes parece que suenan ridículamente estereotipados, pero no son muchos, así que tampoco es un asunto muy importante; pero, más importante aún, demasiados personajes comparten la misma voz. Es particularmente notable cuando tanto un personaje amistoso como uno enemigo comparten la misma voz. Pero dado el elevado número de personajes en el juego, es comprensible.
Xbox 360
PS3
