4 de Diciembre de 2008
Jul
11

Metal Gear Solid 4

Categorías: , , ,
 
Todo principio tiene un final

Vuelve Solid Snake, el espía más conocido del mundo de los videojuegos, en la que aparentemente será su última misión (y digo “aparentemente” porque con Kojima y sus giros eso nunca se sabe). Más de 20 años han pasado desde su primera aparición en MSX2 (Metal Gear, 1987), y tras una larga andadura, nuestro agente favorito (lo siento, Fisher) llega al final del camino. Viejo, cansado y enfermo. Con el tiempo más en contra que nunca, se deberá enfrentar a su destino en el título que tiene bastantes papeletas para convertirse en la mejor exclusividad de PlayStation 3 en toda la generación y uno de los mejores juegos de la historia. Empecemos.

A pesar de que el cuatro del título nos hace tomar conciencia de que esta es ya una saga con bastante kilometraje (y más aún si contamos con los episodios de MSX, Game Boy o PSP), Guns of the Patriots hace un exitoso esfuerzo por no ofrecer lo que para entendernos fácilmente denominaremos como “más de lo mismo”. Si algo se le puede agradecer a Hideo Kojima (creador de la franquicia) y su equipo es que con cada nueva entrega se han preocupado por ofrecer una nueva experiencia. La prueba la tenemos en que es dificil, por no decir imposible, conseguir unanimidad a la hora de decidir cual de los Metal Gear Solid es el más querido por los fans. Si bien el primero (PlayStation, 1998) quedará por siempre en un lugar especial por suponer el magnífico paso a las 3D (y lograr ese cuidado efecto cinematográfico que desde entonces ha caracterizado a todas sus entregas), Sons of Liberty y Snake Eater no se han quedado atrás. Guns of the Patriots llega ahora con una gran responsabilidad. No, mejor dicho dos: no solo estar a la altura de una saga que ha puesto el listón tan alto que podríamos decir que ya no lo hay, y además servir como epílogo esclarecedor para veinte años de intrigantes aventuras.


Desde el fantástico primer trailer hasta el día que el juego llegó a mis manos todo un torrente de información circuló por webs y revistas especializadas: el Octocamo, la reaparición de numerosos personajes, el deslumbrante nivel técnico... pero sin duda lo que se llevó la palma fue ver a un Snake prematuramente envejecido. El otrora fornido héroe con chascarrillos para cada ocasión peinaba ahora canas y demostraba un evidente desgaste físico. Todo parecía apuntar hacia un fatal destino próximo que se veía acentuado en el vídeo promocional donde Snake se introduce el cañón de una pistola en la boca y un repentino fundido en negro nos deja el desconcierto en el cuerpo. Con un evidente halo de tragedia y un tono más pesimista de lo común arranca Guns of the Patriots, que desde el primer momento logra hacernos sentir que definitivamente estamos ante la última entrega. De hecho, prácticamente todo el juego se dedica a atar cuaquier cabo suelto de los anteriores episodios. ¿Demasiada información para un solo juego? Puede, pero lo cierto es que salvo casos puntuales Kojima ha hecho bien su labor a la hora de concluir la saga.

Desde el primer al último acto, el juego nos va guiando gracias a una serie de cinemáticas generadas por el propio motor del juego, como de costumbre. Pero aquí ha habido una importante (y discutible) novedad. En cualquiera de las entregas de la saga Solid, el desgranamiento de la compleja historia se llevaba gracias a dos sistemas diferentes pero compatibles: las mencionadas cinemáticas y las charlas por codec. Este último es un método que ha sido no pocas veces rechazado por un importante sector de usuarios, alegando que si las escenas ya son normalmente intrusivas, las largas conversaciones por codec pueden llegar a romper la dinámica del juego en más de una ocasión. Pero lo cierto es que más que romper la dinámica, el codec era una parte inherente de dicha dinámica. Probablemente pocos fans de la saga se imaginarían un Metal Gear Solid sin él, aunque ahora no tendrán que hacer ningún esfuerzo, porque Kojima les acaba de enseñar como se hace: MGS4 prácticamente no tiene codec. Sí lo tiene en el sentido literal de la palabra, pero no con el significado de las anteriores entregas. Nos podemos comunicar con un total de dos personajes (y para más inri, uno apenas nos tiene que decir), mientras que otros secundarios que se pondrán en contacto con nosotros lo harán en momentos puntuales predefinidos por la trama, sin demasiada extensión
.


Lo cierto es que esta decisión es una arma de doble filo, ya que si bien se acerca más al reclamado dinamismo que algunos ansiaban, no es menos cierto que para gran parte de los seguidores de la saga uno de los mejores aspectos de los anteriores MGS eran estas líneas de diálogo, tanto las relativas a la trama como las secundarias. Los personajes nos daban hasta el más mínimo detalle de cualquier cosa, importante o trivial, desde el funcionamiento de alguna arma hasta la situación geopolítica. Nos daban pistas, nos contaban refranes, anécdotas o se daban situaciones de lo más curiosas (no pocos recordarán la recta final de Sons of Liberty, donde Campbell y Rosemary nos regalan el momento más hilarante de toda la saga). Pero poco de eso queda ahora, y personalmente me parece una verdadera lástima, ya que antes los secundarios lograban definirse con una personalidad compleja aunque no hiciesen acto de presencia real junto a nosotros. Se relacionaban con Snake en todo momento y podíamos acudir a ellos cuando quisiesemos. A pesar de estar físicamente solos en la misión, notabamos el apoyo de multitud de personajes francamente interesantes. Aquí a veces da la impresión de que han querido hacer un epílogo argumentalmente más lineal, lleno de escenas largas y las conversaciones justas para contar lo que faltaba por contar. Por lo general (lo cual no quita que se den algunas magníficas excepciones, vaya por delante) los personajes secundarios no tienen ese grado de profundidad que había antes.

Por contra, el trabajo de caracterización hecho con Snake sí que es elogiable. A diferencia de otros muchos protagonistas de videojuegos, cuya personalidad está poco trabajada o es moldeable gracias a las elecciones del jugador, la saga Metal Gear siempre se ha caracterizado por el arrollador carisma que desprende Solid Snake (Big Boss en Snake Eater). La muestra la tenemos en Sons of Liberty, juego que a pesar de contar con una impresionante calidad fue menospreciado en cierto modo por la aparición del personaje de Raiden como protagonista durante la mayor parte del juego. Snake es el prototipo de hombre duro, un héroe casi sobrehumano que salva el mundo y le sobra tiempo para bromear, ligar, soltar algún taco y fumarse un pitillo. Al menos ese es el Snake que todos conocíamos, porque Kojima se ha desviado de la tangente y nos ofrece una nueva visión del héroe. La visión más pesimista de una leyenda. Nos pone esta vez en la piel en un personaje que ha perdido repentinamente la juventud y siente como va de más a menos a paso acelerado. El rápido envejecimiento de de Snake contrasta con los demás personajes, que se mantienen prácticamente igual que en las anteriores entregas (genial actualización gráfica a parte). No encanja en un mundo que cambia demasiado deprisa. Incluso la guerra, la que prácticamente había sido su hogar, su forma de vida, ahora le parece algo frívolo que no comprende. Esta visión de Snake choca frontalmente con la que teníamos en otros capítulos, donde se caían en más tópicos que hacían de él lo que se dice “un tío guay”. Y personalmente, le agradezco a Kojima este interesante cambio. Más que mejor o peor, se debería catalogar como diferente, y siempre es bueno evolucionar y no anclarse en las mismas premisas
.


Argumentalmente, Guns of the Patriots ciertamente da la talla. Como hemos dicho, se trata de un juego destinado a atar todos los cabos sueltos (que no son pocos) y a cerrar la saga en forma de homenaje, ya que prácticamente todos y cada uno de los personajes aparecen de una u otra forma,f para “despedirse” de una forma simbólica del jugador. Esto vuelve a ser un arma de doble filo, ya que si bien a todos los aficionados les encantará tener de vuelta a Otacon, Meryl, Naomi y compañía (hay algunas sorpresas que prefiero no desvelar por si alguno aún no ha jugado ni ha estado especialmente atento a las grandes cantidades de información que han corrido por la red los últimos meses), también es cierto que a veces los guiños son tan constantes que hacen de él un juego prácticamente incomprensible para los que se hayan perdido alguno de los Metal Gear anteriores.

Sobre las cinemáticas, decir que cobran todo el protagonismo debido a la parcial supresión del codec. Prácticamente toda la historia se nos narra a través de ellas, cuya cantidad, calidad y sobre todo duración se ha disparado. Las hay de todas clase: épicas, sentimentales, graciosas y hasta esperpénticas. Sí, esperpénticas, ya que a pesar de que en algunas escenas lo ridículo es claramente intencionado, otras de carácter más serio e importante pueden acabar resultando desconcertantes para el jugador, diría casi que mal finalizadas. Son una clara minoría, pero fastidia que algunas de ellas sean en momentos claves del juego. Por no hablar de la sorprendente cantidad de primeros planos de escotes que inundan algunas secuencias (Kojima, Kojima...). En cuanto a la duración de las mismas, ha aumentado notablemente (debido a la ausencia de codec), siendo por lo común muy densas en contenido pero con una calidad técnica y puesta en escena ejemplar. Eso sí, en algunos tramos puntuales son excesivamente largas. No es que sobre contenido, sino que una vendría bien una tijera a tiempo y repartirlas entre más partes jugables, hubiese mejorado el conjunto. La primera vez que pasamos el juego quizás no seamos tan conscientes de ello, ya que la cantidad de información nueva que nos está llegando a través de ellas nos hace mantener la atención e incluso desear que se alargen más y más para seguir disfrutando de la gran historia. Pero cuando uno afronta las siguientes partidas, se hará consciente de que por lo general las partes con mayor tensión y calidad argumental son las que más se ven deterioradas en el plano jugable. Lo cual es una verdadera lástima, porque si hay un Metal Gear Solid cuya jugabilidad sea digna de tantas o más alabanzas como la propia trama, ese es Guns of the Patriots.

Y es que la evolución más grande del juego se encuentra sin duda en la parte donde controlamos a Snake por los amplios niveles. Al contrario que en las anteriores entregas, donde los escenarios eran bastante más cerrados y limitados (incluido Snake Eater, a pesar de ambientarse en medio de una selva), aquí se suprime cualquier posible signo de claustrofobia. De hecho, ni yo mismo conozco los límites de todos los mapeados, y eso que soy de los que exploran a fondo desde la primera partida. Sin duda, un factor muy a tener en cuenta a la hora de valorar la rejugabilidad del título. Guns of the Patriots nos vuelve a dejar en bandeja la opción de seguir dos claras estrategias: podemos avanzar cual shooter en tercera persona, disparando a todo lo que se mueva (soldados, Gekkos, lo que sea) o recorrer los niveles mediante sigilo (altamente recomendable sobre todo en los niveles de dificultad más duros), evitando a toda costa que nos vean mediante el uso de las típicas habilidades de Snake (esconderse en cajas, aprovechar cualquier recoveco) así como de otras nuevas aportaciones que detallaré más adelante. Normalmente, y esto es muy importante si tomamos la senda de la infiltración, el camino no es lineal, por lo que podemos observar y decidir que ruta es la más aconsejable para pasar desapercibido. Por supuesto habrá momentos en la que el avance será lineal, pero son los menos. En general se recrea pefectamente la sensación de estar en un gran campo de batalla.

El juego pone a nuestra disposión una enorme selección de armas que supera por mucho a la de cualquier entrega anterior. Podemos recoger cualquier arma del enemigo, aunque desafortunadamente algunas están bloqueadas para ser utilizadas por los soldados de determinado PMC (Compañías Militares Privadas). Pero en cierto momento del juego nos cruzaremos con un nuevo personaje, Drebin, gracias al cual podremos eliminar dicho bloqueo de seguridad y así usarlas cuando nos venga en gana. Además, mirillas, silenciadores, apuntado láser o lanzagranadas son mejoras que también podemos aplicar a distintas armas y conseguir así varias combinaciones. Solo tenemos que pulsar un botón y gracias a nuestro ya nuevo amigo Drebin podremos hacernos en cualquier momento con todas estas características, así como alguna otra novedad que el jugador irá descubriendo según avance. Un nuevo mundo de posibilidades se abre para todo aquel que prefiera dejar el sigilo un poco de lado, y que se acentúa por la notable mejora en el apuntado (más propia de un shooter en tercera persona)
.


Otra de las interesantes novedades en la saga es el MK II, una especie de mini Metal Gear que podemos usar para tareas de reconocimiento. Lo manejamos por control remoto y hasta podemos soltarles descargas a los soldados desprevenidos, pero lo cierto es que hay muy pocas ocasiones en las que realmente necesitemos su ayuda. No ostante, como añadido que es, siempre se agradece. Lo que sí cambia por completo la dinámica del juego es el nuevo traje de Snake, conocido como Octocamo. Llamado así por basarse en el sistema de camuflaje de los pulpos, este curioso invento nos permite que al acercarnos a una pared o suelo, nuestra indumentaria pueda adoptar el mismo color y textura para que podamos mimetizarnos con el ambiente. A efectos prácticos funciona como los trajes y pinturas de MGS3, pero lo cierto es que ofrece aún más posibilidades y tiene el gran añadido de que cambia en tiempo real, ahorrándonos el proceso de ir al menú que antes interrumpía el juego.
 
También contamos con otra herramienta importante como es el Solid Eye, esa especie de parche que lleva Snake y nos permite detectar enemigos a nuestro alrededor o usar la siempre funcional visión nocturna. Es también uno de los gadgets más útiles a la hora de enfrentarse a las peleas de los jefes, que como de costumbre no podrían faltar a la cita. Esta vez el desarrollo del juego se distribuye de otra forma. Si bien antes solía ser un todo compacto, en esta ocasión se divide en varios capítulos, cada uno de los cuales sucede en un lugar distinto. Aún corriendo el riesgo de sonar repetitivo (creo que es ya la tercera vez que voy a usar esta expresión en lo que va de análisis) esto puede tomarse de nuevo como un arma de doble filo: es cierto que esto provoca que el juego sea mucho más variado en situaciones que los anteriores (lo cual siempre es bienvenido), pero a veces da también la sensación de que todo está hecho como con una plantilla. Apareces en un punto, avanzas unos escenarios y luchas con un jefe final. Luego vuelves al avión, te desplazas a otro punto y vuelta a empezar. Es cierto que esta es una forma bastante simple de definir el desarrollo, pero también lo es que a partir del segundo capítulo uno ya se puede imaginar que le espera en los siguientes. Aunque lo cierto es que es un precio relativamente pequeño a pagar si así logramos esa ansiada y refrescante variedad de localizaciones. Donde sí creo que podría haber una sustancial mejora es en la presentación de los jefes finales. La principal novedad son los miembros de "Beauty and the Beast", cuatro bellas mujeres encorsetadas en unos mecánicos trajes humanoides con rasgos de algún determinado animal y aspecto de haber salido de un cómic de la Marvel.
 
Pero no es su estética la que falla (todo lo contrario), sino que falta esa interacción con Snake que se daba en las otras entregas. Simplemente aparecen al final del capítulo y tú tienes que matarlas. Una de las bonitas tradiciones en los otros MGS era que incluso había varias luchas con algunos de ellos. Eran más profundos, te presentaba al enemigo y al final mostraba todo su poder en la lucha final. Aunque la primera pelea contra una de las "bestias" de Guns of the Patriots resulta bastante impactante (sobre todo por lo que pasa después de la pelea, donde descubrimos como y quienes son en realidad estas damiselas), después el juego cae en una pequeña redundacia al repetir prácticamente el mismo esquema para las otras tres. Pero bueno, este es un aspecto criticable poniéndose puntilloso, porque lo cierto es que de todas formas no dejan de ser grandes batallas (aunque no tan memorables como pudieran).
 
Además de todo lo citado, que corresponde al brillante modo principal, Metal Gear Solid 4 ofrece también un entretenido modo online para 16 jugadores. No faltan el Deathmatch y Deathmatch por equipos, los cuales se dejan jugar a la perfección, siempre que partamos de la base que no estamos ante un shooter tradicional. Porque sin duda el modo estrella es la variante en la que un jugador toma el papel de Snake y otro lo apoya controlando al MK II. Disparar a otros puede ser divertido, pero para los amantes de la infiltración esto ya será el clímax. Por su parte, el encargado de controlar al MK II tampoco se quedará atrás, puesto que podrá hacerse invisible y corretear entre los otros jugadores, dándoles descargas con su tentáculo. También se incluyen otros interesantes modos como conquistar bases por equipos o misiones de rescate similares a las que había ya en Metal Gear Solid 3: Subsistence. El único pero que se le puede poner es que el proceso de crear una cuenta es un pelín laborioso. Afortunadamente, la variedad de opciones en la personalización y el gran número de jugadores en línea hacen que rápidamente olvidemos este proceso. Sin duda un gran extra que alargará mucho la vida del juego, y que para aquellos que puedan disfrutarlo servirá como un fenomenal sustituto de las VR Missions, que lamentablemente no se han incluído en esta ocasión.
 

Llegando ya al final de este análisis, no quería cerrar sin mencionar dos de los mejores apartados del juego, los gráficos y el sonido. Es bien conocido que hoy día el apartado técnico es uno de los principales focos de atención a la hora de evaluar un título, práctica con la que no estoy del todo de acuerdo si bien sí que reconozco su valía. Lo cierto es que en este texto he preferido centrarme más en el juego en sí que en este apartado, pero haciendo los méritos que hace MGS4 sería una gran injusticia dejarlo de lado. Y es que como podéis comprobar en cualquiera de las imágenes o vídeos que circulan por ahí, el título presenta un nivel técnico apabullante. Puede achacársele alguna que otra textura mejorable, o incluso alguna animación que haga recordar a sus tiempos de PS2 (¿otro guiño?), pero el conjunto es sencillamente uno de los más impresionantes que se han visto nunca en un videojuego. Y como no, acompañado todo por la gran banda sonora que Harry Gregson-Williams nos vuelve a dejar. Mención también a los efectos de sonido, porque no se quedan atrás y logran una recreación perfecta que pone la guinda a esta maravilla visual.
 
Kojima tenía una gran responsabilidad con todos sus fans. Todos queríamos que Guns of the Patriots fuese el más grande, el más variado, el más espectacular, el más jugable... y el genio nipón ha sabido responder a las expectativas. Un gran colofón para una saga histórica que ha roto toda clase de moldes. Es cierto que cuenta con algunas carencias (la ausencia de doblaje) o pequeños defectillos como los anteriormente citados (también los fans deben ser críticos), amén de la conocida lacra de los tiempos de instalación (al empezar el juego y entre cada acto). Pero aún con esas, estamos ante un juego casi redondo y extremadamente cuidado en cada detalle. Sin duda, de lo más grande que hemos visto y probablemente veremos esta generación. Tras más de veinte años de carrera, Snake ya puede descansar tranquilo. Se lo ha ganado.
 
 
5
Valoración media: 5 (10 votos)

12 Comentarios:

Excelent-ísimo análisis,

Excelent-ísimo análisis, Franchuzas, remarcando todo lo bueno y todo lo malo del juego. Tristemente, no tengo todavía una PS3, así que no puedo analizarlo y decir en qué partes coincido contigo y en cuáles no.

Gracias : )

Lo cierto es que a día de hoy yo tampoco tengo la PS3 (y no porque no quiera, sino porque mantener tres consolas al mismo tiempo se queda un pelín lejos de mis posibilidades), pero gracias a un amigo me he tirado toda esta semana con él Very Happy. Ya sabes, si se te presenta la oportunidad de catarlo, no lo dudes.

Saludos!

Al final no era el Me Gusta

Al final no era el Me Gusta Sobar 4... Depressed Very Happy

Ahora en serio, es un juegazo como la copa de un pino con gráficos e historia increíbles (como tu analisis), y poder utilizar el FaceCamo con la cara de Snake joven, no tienen precio (esto último demuestra que las cinemáticas utilizan el motor del juego, ya que se pueden conseguir algunas realmente surrealistas).

P.D.: Si quereis ver una imagen friki, configurad la cara de Otacon con el FaceCamo (se consigue con el Mk II en el primer briefing) y el traje con corbata de Snake: y tendreis a ¡OTACON en plan HITMAN! LMAO

Well...

No está mal, no está mal...nada mal, de hecho Very Happy

Gran exposición, como de costumbre, y razonamientos con los que coincido casi en su plenitud. A ver si me pongo con mi análisis, por cierto.

Buen trabajo, sin duda (5 estrellacas).

 

EDITO. joer, qué gran truco Rikku, a ver si lo pruebo.

Viva Snake

Tremendo articulo, tanto en calidad como en cantidad de texto, del juego que esta en el primer lugar de los titulos que quiero. Definitivamente Kojima cumplio las expectativas y cerro la saga con broche de oro.

Mil aplausos y 5 estrellas.

No lo voy as poder jugar

No lo voy as poder jugar hasta que mi amigo con su PS3 me la preste (Previo prestamo mío de mi futura 360 con Mass Effect incluído xD) así que de momento solo puedo aplaudir esta currada de análisis que te has pegado.

5 metal gears para tu contador ;)

Un analisis impresionante.

Un analisis impresionante. Y si, tienes razon en el post que me has dejado. Yo he jugado a este (recluido con un amigo un fin de semana, y al dia siguiente me lo casque yo solo), y es impresionante. Apabulla todos tus sentidos. Pero es lo que has dicho del galaxy. Esta siendo soberbio. Esa era la palabra que no se me ha ocurrido antes. Soberbio.

Y lo digo enserio, divertirme como me divierto hacia años. Porque el metal gear, con todo lo que me encanta como argumento personajes etc etc, es otro concepto. Que en ese para mi es el mejor por ahora. Pero son "deportes" diferentes. Y el galaxy me ha sorprendido mas de lo esperado. 

P.D no puedo despedirme sin admitir que el MKII no lo he usado ni una sola vez XDDDDDDDDDD solo la vez que te "obligan". 

Gracias de nuevo, a todos : )

Y lo siento Rikku, con el Me Gusta Sobar 4 necesitaba mucho tiempo para explayarme, y un poco antes de la hora fijada aún no había llegado ni a la mitad, así que para salir del paso escribí rápidamente este análisis, ya que como quien no quiere la cosa me di cuenta de que compartían las iniciales (lo sé, soy un lince xD). Ya quedará para otra ocasión el verdadero y genuino MGS4 ;)

rapsodos: en efecto, la verdad es que son juegos muy diferentes, y si bien MGS4 (Metal Gear, entiéndase xD) es un juego muy, pero que muy grande, Mario Galaxy a nivel jugable es... no sé, no tengo palabras. Cada nivel es como cambiar de juego, y cuando tienes que conseguir alguna estrella en los ya visitados, cambian por completo el desarrollo. Es un juego en el que pasan las horas sin que aparezca ni un solo atisbo de rutina o predictibilidad (quizás solo con los cometas, que conforman una muy pequeña parte del título). Pero bueno, eso tampoco le quita méritos a Snake, que ofrece una experiencia completamente diferente y se mueve a otros niveles (ni mejores ni peores). Son dos formas distintas de entender un videojuego, y que cualquiera que se considere buen jugador debería probar con calma.

Respecto a lo del super

Respecto a lo del super mario, fallo mío xD El lunes actualizo y lo cambio (Y de tontería nada, que puede llevar a confusión xD)

Gracias por el toque y un saludo colega :) 

XD

Nada hombre, era por decir, no tiene importancia (el de Game Boy es el mismo juego pero con un par de extras). El caso es que los que entren aquí ahora se sentirán desconcertados por este mensaje, así que dejo un enlace a la entrada para que sepan de que hablamos, y de paso hacer publicidad sobre las medallas retrogamers xD HazardGames ya tiene dos, yuju! Very Happy

PD: De nada, hombre, gracias a ti por el cumplido Embarassed (pongo esto aquí para no escribir otro mensaje y parecer que intento "popularizar" mi blog descaradamente xD).

Y mas que deberías tener

Y mas que deberías tener porque te lo curras que da gusto. Yo al menos estoy orgulloso de dar las medallas a tu blog.

PD: Gracias por el spameo xD 

MUY BUENO PERO...

INSTALANDO MI COMENTARIO (5 minutos)

Vale, ya lo tengo y después de esperar a que Snake se fumara casi toda una cajetilla (cuanto vicio) ya lo he jugado…

VIDEO DE CÓMO HE JUGADO (3 minutos)

Y si, muy bueno, como tu reanálisis…

VIDEO LEYENDOME TU ANALISIS (4 minutos)

Lo único malo que le veo, es que…

VIDEO RESUMEN DE TODO LO VISTO CON MUSICA DE SUSPENSE (6 minutos)

Que tantas interrupciones no son buenas…

VIDEO DE DESPEDIDA (10 minutos)