
Es curioso comprobar que si indagamos en el origen de grandes sagas del mundo de los videojuegos podemos ver como muchas de ellas surgieron de acontecimientos curiosos, triviales o cotididianos. Miyamoto y su jardín dieron lugar a Pikmin, Squaresoft y su bancarrota a Final Fantasy, Satoshi Tajiri y su pasión por coleccionar insectos a Pokémon... Algo más siniestro, pero no menos curioso, es el caso del desarrollador nipón Shinji Mikami, que tras sufrir una pesadilla en la que se hallaba encerrado en una mansión, intentó darle vida en forma de videojuego.
El resultado fue Biohazard (conocido como Resident Evil en América y Europa), una excelente obra lanzada para PlayStation, PC y Sega Saturn, que no solo marcó un antes y un después en la industria sino que dio lugar a una saga cuyas ventas superan ya los treinta millones de copias. Tras haber recordado hace poco la soberbia secuela lanzada en 1998, hoy retrocedemos un par de años para descubrir el origen de la saga de terror más exitosa de los videojuegos. Y por supuesto, tampoco podríamos dejar de echar un vistazo al genial “remake” del mismo título, lanzado seis años después para GameCube.
El origen del mal
Recuerdo perfectamente la primera vez que jugué al Resident Evil original. No había oído hablar antes de la saga, y con razón: apenas llevaba unas semanas en el mercado y no se le había dado ni una décima parte de bombo de lo que se da hoy día a juegos mucho menos relevantes. La primera impresión no fue todo lo buena que podría. Tras ver la carátula, donde un señor poco agraciado sostenía un rifle, y la introducción en blanco y negro rodada con actores reales, de calidad discutible (como posible homenaje a una película de serie B cumplía, pero vista hoy y comparándola con lo que fue luego el resto de la saga, resulta cuanto menos ridícula), llegué a dudar si el juego tendría realmente algo interesante para ofrecerme. Pero vaya si lo tenía.
La por aquel entonces desconocida Raccoon City era una ciudad norteamericana como otra cualquiera hasta que una serie de misteriosos asesinatos empezaron a turbar a la población. El equipo Bravo de S.T.A.R.S. (Special Tactics And Rescue Service) es entonces enviado a las afueras de la urbe para investigar el motivo de dichos crímenes, pero pronto se pierde el contacto y un segundo equipo (Alpha) acude al lugar para proseguir la investigación y obtener pistas sobre lo ocurrido con sus compañeros. Esta última cuestión es ya respondida en la citada escena introductoria, donde una especie de zombi-lobo-algo intenta merendarse a nuestro escuadrón en medio del bosque. Los supervivientes huirán a una mansión cercana donde la pesadilla de Shinji Mikami al fin se materializará.
En la piel de Chris Redfield o Jill Valentine tendremos que investigar a fondo la mansión para descubrir que está pasando realmente, de donde han salido esas criaturas que parecen plagar la zona y encontrar a cualquier posible superviviente, ya sea del equipo Alpha o del Bravo. Una serie de documentos y diarios repartidos por el escenario, unido a alguna que otra secuencia (que afortunadamente utilizan el motor gráfico del propio juego y no actores reales como al inicio) servirán para ir desvelándonos a cuentagotas el interesante argumento con el que cuenta el juego, lleno de terror, muertes y conspiraciones.
Toda cuanta habitación existe en la mansión (y alrededores, dado que en ciertos momentos incluso saldremos de ella) será explorable y contará con jugosos secretos en forma de armas, munición, hierbas para curarnos y toda suerte de objetos que serán requeridos en los múltiples puzles que saldrán a nuestro encuentro durante la aventura. Por suerte o por desgracia para nosotros, dicha mansión tiene dos características que hacen de nuestra estancia en ella un periplo apasionante y un poco frustrante a la vez. La primera, su tamaño es descomunal: tiene varias plantas con decenas de habitaciones, pasillos, balcones, escaleras, ascensores y un largo etcétera de estancias por descubrir.
El quid de la cuestión (y segunda característica a la que me refería antes) reside en que la mayoría de las habitaciones no serán accesibles desde el inicio. No obstante, en la propia casa tendremos las claves para abrir cada una de ellas: diferentes tipos de llave, escudos que cuelgan de las paredes, relojes que se mueven, productos químicos para envenenar plantas gigantescas, galerías de cuadros con acertijos o hasta un piano que debemos tocar (previa consecución de la pertinente partitura). Todo está patas arriba al comienzo y nuestra será la tarea de poner orden al caos que reina en esta peculiar mansión de los horrores.
Por supuesto los zombis y demás criaturas no podían faltar a la cita. Aunque los puzles abarcan la mayor y más “sosegada” parte de la aventura, los enfrentamientos juegan también un papel fundamental. Su mera aparición será amenazante, y no solo por lo desagradables (en el buen sentido de la palabra, si es que esa palabra puede tener un buen sentido) que resultan por su diseño, sino por lo retante que resulta el juego en ese aspecto. Los enemigos son bastante resistentes, la munición escasea y el sistema de apuntado no es todo lo cómodo que podría debido al sistema de cámaras.
Los escenarios de Resident Evil se contruyen mediante fondos prerrenderizados (de gran calidad para la época) sobre los que se mueven personajes tridimensionales. Dado que los escenarios son de pega y la cámara no se puede mover por ellos sin descubrir el pastel, las vistas van cambiando para ofrecer distintas perspectivas según convenga. A pesar de este cambio, los personajes se mueven siempre en relación al pad (o teclado) y no en relación a la posición que ocupan en pantalla, por lo que no es raro cometer al inicio errores como ir corriendo hacia la pantalla y girar a la izquierda cuando en realidad le hemos dado a la derecha, acabando a veces en las fauces de un afortunado y famélico enemigo.
Aun así, con algo de práctica este escollo pasará a un segundo plano en favor del agobio que supone quedarse sin munición o hierbas curativas en medio de una partida. El nivel de dificultad es bastante alto (seguramente sea la entrega de la saga más dura en ese aspecto) por lo que administrar nuestros recursos y adaptarnos al tosco control (acciones como girar 180 grados se antojan muy lentas) será imprescindible para avanzar en un entorno cada vez más hostil. Los lentos (aunque peligrosos) zombis darán paso a los Hunters (unos monstruos verdes con muy mala leche), arañas gigantescas, perros o quimeras. Eso por no hablar de los jefes finales, casi media docena de formidables criaturas que nos pondrán contra las cuerdas de no tener extremo cuidado con ellas.
Dos aportaciones originales que hizo también este juego (y se repetirían en las sucesivas entregas de la saga) son la forma de guardar la partida y el particular sistema para el almacenamiento de los objetos. La primera se resuelve gracias a una serie de máquinas de escribir repartidas por la mansión, que solo se podrán utilizar si tenemos cintas de tinta. Estas se encuentran por ahí desperdigadas, son finitas y gastamos una cada vez que guardamos, añadiendo así un nuevo componente estratégico al juego (imaginad sino que gracia llegar a la recta final y no poder salvar el avance porque hayamos despilfarrado cintas en los primeros compases).
En cuanto al sistema de almacenamiento de ítems, nuestro inventario será muy limitado, por lo que la abundancia de objetos y armas supondrá un serio problema salvo que usemos unos cofres “mágicos” repartidos por el juego (muy a menudo se podrán encontrar en las mismas habitaciones que las máquinas de escribir). En estos cofres podremos dejar todos los objetos que no necesitemos en un momento dado, para liberar espacio en el inventario, y luego recogerlos cuando nos hagan falta. La gracia radica en que todos estos cofres parecen estar conectados entre ellos, por lo que aunque dejemos un determinado ítem en el cofre de una habitación concreta, este podrá ser recuperado desde cualquier otro cofre del juego. Una curiosa utilidad que sin duda fue muy bien recibida.
Resident Evil, al igual que cualquiera de sus sucesores, no es un título especialmente largo. Afortunadamente, esa es una carencia que suple sin problemas gracias a la apasionante experiencia que ofrece, su elevada dificultad y la rejugabilidad marca de la casa, ya que cuenta con dos personajes a elegir, Chris y Jill, en función de los cuales el desarrollo del juego variará ligeramente (además de contar con secundarios y secciones propias, cada uno tendrá sus propias habilidades, como el inventario más amplio de Jill o la mayor resistencia física de Chris).
En definitiva, aunque se haya quedado algo anticuado con el paso del tiempo, Resident Evil sigue siendo uno de los mejores y más importantes exponentes del género acuñado como survival horror, de tal forma que incluso llegó a ser considerado por muchos como el primero de ellos. Por supuesto eso no es cierto (la saga Alone in the Dark data de varios años atrás y recoge ya muchos de sus elementos), pero sí supuso en cierto sentido un auge para este género en la era de los 32 bits, de una forma muy similar a la que Final Fantasy VII supuso poco después para los JRPG en Europa. Lo que se dice todo un clásico.
El mal se perfecciona
Cuando un juego tiene especial éxito en su día, no es de extrañar que en las generaciones posteriores su desarrolladora se piense seriamente hacer una reedición. De hecho, Capcom y su saga Resident Evil son una buena muestra de ello, ya que las entregas de PlayStation fueron relanzadas en consolas como Dreamcast o GameCube, o incluso las exclusividades de esta última (el presente juego y Resident Evil Zero) acaban de ser llevadas a Wii. Este es, sin duda, el camino fácil, clásicos que suponen una inversión barata y que desde el primer momento empiezan ya a ser rentables. Y después está el camino no tan fácil, más costoso para la empresa pero infinitamente más satisfactorio para el usuario: los remakes.
Obras tan memorables como Metal Gear Solid, Conker's Bad Fur Day o Final Fantasy IV han pasado por el trámite que esto supone, contar con una versión de sí mismos adaptada a la potencia de nuevas consolas. Pero todos ellos, al igual que la mayoría de remakes, han contado siempre con un importante handicap: el peso del original era tan grande que por mucho lavado gráfico que se les hiciese, estas nuevas versiones nunca llegaban a brillar a tanto como ellos en su día. Entonces llegó Capcom, se sacó este título de la manga y terminó de golpe con todos los tópicos posibles sobre remakes. Porque aunque suene como una frase realmente tópica, eso de “mejor que el original” muy pocas veces se cumple. Pocas, pero no ninguna, y he aquí que tenemos el mejor ejemplo posible.
Desde sus inicios, la franquicia Resident Evil había estado asociada a la marca PlayStation. A pesar de ser una saga multiplataforma, todas las entregas salían para las consolas Sony y era allí donde solían tener más éxito. Por ello, cuando se empezaron a descubrir datos sobre la sucesora de Nintendo 64, GameCube, la sorpresa fue mayúscula al salir a la luz un contrato firmado entre Capcom y Nintendo por el que varias entregas serían desarrolladas en exclusividad para el cubo. La primera de ellas sería ni más ni menos el remake de la primera entrega de la saga, del cual pronto empezaron a salir imágenes de sorprendente calidad.
En su condición de remake, este Resident Evil podía parecer destinado a un éxito mediano, pero lo cierto es que el resultado pulverizó toda espectativa posible en torno al título. El juego, lejos de ofrecer un simple lavado de cara en forma de actualización gráfica, fue completamente rehecho (haciendo más que nunca honor al término remake): nuevos escenarios, nuevos puzles, nuevos personajes, nuevos movimientos, nuevas escenas (los vídeos con actores reales se sustituyen aquí por CGs de gran calidad) e incluso un nuevo doblaje acompañado de una sustancial mejora del guión. Resident Evil Remake (al que denominaré de ahora en adelante como REmake para evitar confusiones con el original) no fue diseñado tanto como una actualización sino más bien como si fuera un juego nuevo que tenía que abrirse camino en el mercado por méritos propios más allá de su nombre.
Gráficamente la mejora fue brutal. Si recordamos el inicio de esta entrada, el juego venía inspirado por una pesadilla de su autor, Shinji Mikami. Viendo las tres entregas lanzadas para PlayStation y PC, podemos decir que una pesadilla nunca fue tan fructífera, pero según declaraciones del propio Mikami, el juego (o la saga, mejor dicho), a pesar de convertirse en un producto de mucho éxito, nunca llegó realmente al nivel que él hubiese deseado cuando empezó a diseñarlo años atrás. Sin duda la primera entrega podía presumir de una ambientación agobiante, pero el desarrollador confesó posteriormente que no había resultado lo suficientemente terrorífica para lo que tenía en mente. Y según él mismo, REmake fue su oportunidad de oro para hacer realidad el juego que las limitaciones técnicas no le habían permitido realizar seis años atrás.
En líneas generales, la mansión y los enemigos siguen siendo los mismos, pero la ambientación ganó muchos enteros. La recreación de cada sala es magnífica, llena de detalles y a un paso del verdadero fotorrealismo. Los escenarios prerrenderizados siguieron aprovechándose de ese truco para lucir infinitamente mejor que cualquier otro juego completamente tridimensional de esa época. Una técnica que parecía ya explotada en la anterior generación con obras tan variopintas como los propios Resident Evil, los Final Fantasy o los Parasite Eve, dio aquí un salto cualitativo tan grande que a día de hoy, ya en pleno 2009, el juego puede competir en realismo con prácticamente cualquier título de la actual generación.
Además del extremo detallismo de cada estancia, la iluminación juega un papel muy importante en la ambientación. Aunque los veteranos reconozcan a la perfección los escenarios que repiten desde el original, la inquietante atmósfera que se palpa en el título hará que esta mansión casi parezca otra. Por su parte, los personajes está a años luz de los de la anterior versión: la mejora gráfica en los modelados es apabullante, sus animaciones son muchísimo más realistas (ya no se mueven como robots sino que caminan y giran con movimientos sorprendentemente naturales), la iluminación afecta sobre ellos (oscureciéndolos o iluminándolos cuando corresponda) y generan sombras en tiempo real sobre los escenarios en función de las fuentes de luz (en lugar del típico círculo negro bajo los pies que solía aparecer en las otras entregas).
Los enemigos merecen también un tratamiento aparte. Al igual que los protagonistas, todos ellos han experimentado una grandísima mejora gráfica, tanto en relación a los modelados como a las animaciones. Desde los zombis corrientes (como podéis apreciar en estas imágenes, la diferencia entre versiones es abismal) a los nuevos Crimson Head (explicaré más tarde las características de este fascinante tipo de enemigo), pasando por los Hunters, las arañas o las quimeras, y sin olvidar por supuesto a los grandes jefes finales, las criaturas de REmake resultan mucho más escalofriantes y amenazadoras que nunca. En definitiva, REmake goza de un apartado gráfico espectacular al cual solo se le puede achacar un pequeño defecto en forma de clipping (en ciertas situaciones, al apuntar nuestra arma puede atravesar los escenarios).
Pero como ya hemos dicho, las mejoras no se limitan al aspecto técnico. El juego incluye multitud de mejoras y añadidos jugables que hacen de él una verdadera golosina tanto para los recién llegados como para los que ya se hayan pasado tropecientas veces el original. Sigue teniendo ese peculiar control, bastante ortopédico al inicio, pero ahora los personajes son más ágiles al moverse y girar (aparte del valioso añadido del giro de 180 grados instantáneo, realizado con B + abajo o el stick C). También se incluyen los útiles ítems de autodefensa, un total de tres armas (granadas para Chris, pistolas de descargas eléctricas para Jill y dagas para ambos) que se pueden usar de forma automática o manual (presionando L cuando nos agarre alguna criatura) y nos liberarán inmediatamente sin sufrir ningún daño. Al igual que con las armas normales su uso no es ilimitado (ni siquiera el de las dagas), por lo que tendremos que buscarlas por la casa.
El desarrollo del juego variará notablemente para ambos personajes, que se encontrarán con puertas, objetos y puzles que no aparecían en el original. Varias secciones (tanto dentro como fuera de la mansión) han sido añadidas a la vez que se respeta el diseño original (es decir, aparecen nuevas zonas pero no se eliminan las antiguas), alargando la vida del título y llevándonos a nuevos sitios donde además tienen lugar algunos de los mejores momentos del juego, como la pequeña sección a través del bosque y la cabaña al final del mismo, donde nos aguarda una nueva criatura vital para la trama (uno de los añadidos más interesantes del guión).
Aparte de la espléndida ambientación que se ha logrado en esta entrega, otro añadido que aumenta la tensión al jugar son las nuevas características que tienen los zombis. Por un lado (y esto también es extensible a los Hunters), ahora no se limitarán a permanecer durante horas en la misma habitación, sino que pueden abrir puertas y subir o bajar escaleras, haciendo de la mansión un lugar mucho más impredecible y peligroso. Después tenemos los antes citados
Crimson Head, una nueva variante que multiplica la emoción del juego. Al inicio todos los zombis serán igual de lentos y patosos como es habitual en la saga, pero una vez eliminados quedarán en el suelo en lugar de desaparecer. Da igual las horas que pasen o las vueltas que demos, ellos seguirán ahí inmóviles... hasta que resuciten, claro.
En cierto momento se levantarán y volverán a por nosotros en forma de Crimson Head, una nueva mutación causada por el virus T. En este estado son mucho más rápidos (más que nuestro personaje, de hecho) y nos atacarán con sus afiladas zarpas, haciéndonos un daño bastante mayor que el de su anterior versión fallecida. Solo hay tres formas de evitar a estos peligrosos enemigos: la primera, no matarlos en su forma de original de zombi (lógico); la segunda, intentar reventarles la cabeza a los zombis normales para que no muten tras morir (es algo azaroso, pero la probabilidad de que esto ocurra aumenta si apuntamos hacia arriba al dispararles o usamos armas potentes como la escopeta); y la tercera, una vez caídos por primera vez, rociarlos con queroseno (encontreremos una petaca rellenable casi al principio del juego) y prenderles fuego con el mechero para evitar definitivamente que vuelvan a la vida.
El juego cuenta también con una serie de interesantes nuevos modos. Para empezar, la dificultad se puede escoger al principio entre fácil y normal (el modo difícil tendrá que ser desbloqueado), por lo que mantiene el reto del original a la vez que tiende una amistosa mano a la gente menos hábil que no quiera desesperarse con tanto zombi y tan poca munición. Y para los que quieran ponerse de verdad a prueba, existen otras modalidades desbloqueables como una versión en la que las cajas no están conectadas entre sí (solo podremos recoger los objetos en la misma caja donde los hayamos dejado) y otra donde todos los enemigos (desde los zombis a los jefes finales) son invisibles. Incluso se añade un curioso extra por el que uno de los miembros de S.T.A.R.S., ahora convertido en Crimson Head, vaga por la mansión apareciendo donde menos lo esperemos. ¿Cuál es la gracia? Pues que dicho excompañero tiene el traje lleno de granadas, por lo que al primer disparo... ¡BOOM!
Si el primer Resident Evil fue un juego grande, este REmake es un juego colosal. Coge todo lo que hacía destacar al original y lo eleva al cubo (en efecto, un chiste relacionado con el nombre de la consola), convirtiéndose en el que es hoy por hoy el mejor exponente de la franquicia de Capcom. REmake no solo es un claro homenaje al género, sino la culminación del mismo. Un juego soberbio que llevó la saga a otro nivel, un nivel que aún no ha sido superado más de seis años después en el mundo de los survival horror. Si nunca has jugado a REmake de noche, con la luz apagada y el volumen alto (o unos buenos auriculares en su defecto), aún no sabes lo que esta saga, ahora tristemente reconvertida en shooter, puede dar de sí.
19 Comentarios:
Joer
11 de Enero de 2009 • 17:38 — ZeraelMe han entrado ganas de jugar al REmake...¡y eso que nunca he llegado a completar el original!
Nunca he sido un amante de esta saga, supongo que por la repulsión casi inconsciente que siento por los zombis. La segunda entrega es la única que jugué hasta el final.
Siempre he pensado que la primera parte me gustaría más -sobre todo por lo que comentas de la dificultad y la abundancia de puzles, pero ya me pilló muy metido en otros menesteres videojueguiles.
Muy buen doble-análisis, sobre todo porque me he enterado de algunas cosas que desconocía -obviamente. Eso de la pesadilla suena intrigante, pero también a leyenda negra-marketing ;)
A veces me sorprende ver la cantidad de buenos títulos que me he perdido en el cubo de nintendo ^^U
El inicio de una gran saga
11 de Enero de 2009 • 18:35 — 05_kefka_06El inicio de una gran saga que hoy por hoy ya no es lo que era (Opinión personal). No he tenido la oportunidad de jugar al original ni al remake con lo que no voy a poder darte mis impresiones. Esto no quita el que hayas hecho una entrada excepcional. No hace mucho vi en el Media Martk un pack que contenía las tres primeras entregas para PC y como no podía ser de otra manera, no lo compré (cuando aprenderé...).
Un saludo y 5 estrellas.
La verdad sea dicha es que
11 de Enero de 2009 • 19:02 — rapsodosLa verdad sea dicha es que no conocia tantas "peculiaridades" del REmake. Como para mi todo fue nuevo xDDD
Genial analisis, digno del señor de los ornitorrincos!!!
REmake, una obra maestra
11 de Enero de 2009 • 19:03 — ivanete84Sin duda es un juego con unos gráficos y ambientación excelentes, dignos de esta generación.Tengo la Gamecube y gracias aquel acuerdo entre las empresas, dispongo de todos los juegos (excepto los survivors) y sin lugar a dudas para mí, este es el mejor de largo.Un excelente equilibrio entre acción y puzzles, añadiendo nuevas opciones de movimiento y armas secundarias, ademas de algunos exclusivos escenarios, en fin...lo que has dicho tu xDD
Una lástima que luego tiraran por otra vía, ya sabéis...
Un saludo y 5 estrellazas.
RE.
11 de Enero de 2009 • 20:36 — chouzaMi primera experiencia con la saga fue el port a Ds. Sin duda un gran juego, con una ambientación fantástica, la variedad de situaciones y de escenarios es indiscutible e imaginativa a pesar de que poco se puede innovar en una vieja mansión. La jugabilidad, una vez que te acostumbras, es muy natural y la más adecuada sin ninguna duda. Es cierto que muchos son detractores del ortopédico movimiento de nuestros personajes y del impreciso sistema de apuntado (a mí no me pareció tan impreciso, creo que no fallé un solo tiro en todo el juego…) pero ahora con el rumbo que ha tomado la saga, que simplemente es diferente, ni mejor ni peor, pero ese tema es un debate que me apetece estudiar con más tiempo en otra ocasión, los mismo que detractaban esos aspectos quieren que vuelvan a ser la seña de identidad de los títulos futuros…
Yo pienso que RE se ha adaptado a los nuevos tiempos de forma magnífica (RE4es un juegazo y a ver que sale de RE5…) y que para recordar a los antiguos la mejor opción es encerrarse una semana en tu habitación y rejugarlos todos, uno a uno…
Una de las cosas que menos me gustaban era el sistema de guardado, lo ideal hubiera sido una opción antes de empezar la partida que te dijese si querías ese sistema o uno más convencional (cintas de tinta ilimitadas o algo parecido), que hubiera quitado gran parte de la magia del juego es cierto pero por otra hay muchos jugadores que simplemente no tienen el tiempo suficiente como para que cada vez que se ponen a jugar puedan echarse una hora avanzando lo suficiente como para que las cintas de tinta le resulten rentables y no se acaben al final del jugo. La munición es muy limitada incluso en los niveles de dificultad más bajos y hasta que uno aprende que en los survivals horrors una de las normas fundamentales es que no hay que matar a todo bicho viviente sino correr en la mayoría de los casos pasan bastantes días…
Hablando ya del Remake, sólo una cosa: ¡lo quiero! Pintaza impresionante y lo que has citado de los extras lo desconocía con lo que mi interés se ha visto exponencialmente elevado (no pienso hacer ese chiste…
). A ver si lo veo de segunda mano en alguna tienda, si no me esperaré hasta que lo saquen en Wii al igual que el Zero que también pinta de maravilla…
Felicidades por el análisis. 5 estrellazas.
PD: En el Remake no hay tofu ¿verdad?
:)
11 de Enero de 2009 • 20:39 — ArckanoidGenial análisis.
Yo tuve la oportunidad de probar el primer Resident, y me encanto, aunque lo probe después de haber jugado al tres y al dos, así que me pareció más difícil, pero igualmente más encerrado.
En estos momentos estoy descargando el REmake para Wii, en su versión japonesa dado que aquí no nos llega :( y espero disfrutar de este juego como disfrute de las primeras entregas.
Y sobre el nombre Biohazard, la historia que yo conozco es que las implicaciones políticas del nombre hicieron que capcom se decidiera por Resident Evil, además de que Biohazard es una palabra demasiado común en Estados Unidos, así que no generaba el impacto que generó Resident Evil.
Saludos!
Contestaciones varias y mini-galería ^^
11 de Enero de 2009 • 21:11 — FranchuzasYa está bien de tantas
11 de Enero de 2009 • 21:51 — electroblogYa está bien de tantas felicitaciones! Pero si él no hace los análisis!, se los arreglan otros! Este artículo realmente empezaba así...
RESIDENTE EVIL ONE ES UN JUEGO DE COJONES! (imaginad el resto...) XD
Normalmente te comento mis impresiones si lo he jugado, lo he probado, o no me suena de nada. En esta ocasión he de decir que tanto Resident Evil como Final Fantasy VII y Metal Gear Solid fueron los tres grandes títulos de la PSX en pugna con otras tremendas joyas. Simplemente pasar de las 16bits y encontrarte con esto, fue como darte de bruces con una verdadera nueva generación de juegos, que lamentablemente sólo se han ido mejorando en su apartado gráfico en sus generaciones siguientes. Es por este mismo motivo que no suelo jugar a muchos remakes PERO ES QUE DESCONOCIA LA CALIDAD GRAFICA DE ESTE! SIMPLEMENTE IMPRESIONANTE! CREO QUE SU VERSION GAMECUBE O MAS SEGURAMENTE LA WII CAERA SEGURO! ojala todos los remakes fueran como este!
GENIAL ENTRADA! (Tengas o no tengas a los duendes detrás... dándote por... dándote apoyo, por supuesto! SINCERAMENTE, 5 ESTRELLAS SON UNA MIERDA PARA PUNTUAR ESTA ENTRADA DE 100! SALUDOS!
Sólo había jugado un poco
12 de Enero de 2009 • 02:57 — magneto23Esto sí era terror
12 de Enero de 2009 • 05:37 — yomismo947excelente entrada
12 de Enero de 2009 • 06:02 — solid_caimyo lo tengo de coleccion
5 estrellas
semper fi
SolidCaim
NOTA MENTAL... Franchu me
12 de Enero de 2009 • 10:51 — RikkuInTheMiddleNOTA MENTAL... Franchu me está haciendo competencia desleal... Hay que regalarle una dosis letal de virus-T: sólo puede quedar uno.
Bromas aparte, yo tengo una historia curiosa con este juego. Me compré el RE original para PC en el 2003, cuando tenía un Pentium Celeron de 333 MHz, así que el juego iba bien y tal. Pero al poco me cambie de ordenador a un Pentium IV. Resultado: locura total. Los zombies iban acelerados, tanto, que los crimson heads debían parecer abuelitos con artritis en comparación, y todo porque dependía de la velocidad de la CPU, así que tuve que cometer una ilegalidad para poder jugar a la versión de PSX (la director's cut) para poder jugarlo. Lo curioso del tema es que le dejé ese juego a una amiga, y ¡se lo estaba pasando con Chris!
REmake... para Wii... para luego digan que es para casuals...
Recuerdo cuando en su
12 de Enero de 2009 • 12:56 — LoganKellerRecuerdo cuando en su momento vi el video del Hunter para el RE remake y me quedé de piedra... y eso que no suelo juzgar a un juego por sus gráficos xD PEro digo una cosa, me daban mas miedo los del RE1 de PC... estos no me parecían tan amenazantes, quien sabe, será por el recuerdo
Un análisis cojonudo, pero -hablando del original- a mí nunca me pareció difícil, era cuestión de apuntar bien y saber que arma te venía mejor en que situación. Recuerdo que los hunters los mataba a escopetazos, ya que me sobraban cartuchos porque apuraba la pistola hasta el límite xD Lo que si me tocaba las pelotings era los 6 espacios de Chris, porque implicaba tener que hacer dos viajes para despues guardar en el puto baúl que por designios de la vida estaba en la otra punta del escenario xD
¡Saludos!
Dios, la saga de Resident
13 de Enero de 2009 • 01:37 — FerniFer9994Dios, la saga de Resident Evil ha sido una obra maestra desde el principio. Su ambiente terrorifico, sus puzzles y su adictividad hacen de toda la saga un clásico memorable.
Aunque no he jugado lo suficiente REmake como para criticarlo así de grande, cabe destacar que ya me terminé el Resident Evil 1 y debo admitirlo: excelente, soberbio, magnifico. Lo que sí me molestó mucho es el poco almacenamiento del menú de objetos y la poca munición que hay en el juego (como tú lo has dicho). Por supuesto, también está el control bastante mejorable porque sinceramente apesta en sí (también como tu lo mencionaste). De ahí en fuera, el juego es perfecto y muy recomendable.
En cuanto al artículo: 5 estrellas. INCREÍBLE
PD: Visita mi blog xD jeje
Donde todo comenzo
13 de Enero de 2009 • 13:35 — primus rainstarQue puedo decir, RE fue uno de los juegos que me hizo desear tener una PSX y su remake fue uno de los juegos que me hizo querer tener una Gamecube. El titulo original fue una sorpresa para mi, ya que presentaba elementos con los que no me habia topado ( en aquellos dias apenas conocia el Alone in the Dark) y el remake demostro como se podia crear una actualizacion que superara al original y no hiciese que nadie tuviese nostalgia por el original. En fin, que la mansion sera uno de los escenarios mas recordados de la historia de los videojuegos y Resident Evil fue un titulo con el que capcom repitio la proeza que logro con Final Fight y Street Fighter II, definir por siempre las reglas del genero en que dichos juegos se encuadraban.
Genial analisis doble, mil aplausos y 5 estrellas.
Still Allive
18 de Enero de 2009 • 06:43 — Franchuzas(No, no voy a hablar ni de Portal ni de Mirror's Edge, solo quería decir que sigo vivo xD)
electroblog: Sí, en efecto, uno de tus congéneres me hizo precio especial, dos revisiones por el precio de una, así que aproveché xD
Sobre el juego, si te gustó tanto el original no dudes ni un momento en hacerte con el remake, es una apuesta casi segura. Aunque el primero juege con ese factor nostálgico, el de Cube es una señora obra de arte del mundo de los survival ;)
magneto23: Hombre, en el 2 no darían mucho miedo los zombis, pero yo en su día con los lickers he saltado de la silla/sofa/cama/etc en más de una ocasión xD
yomismo947: Pues sí, la mansión tenía un encanto que para muchos la comisaría del 2 (o cualquier otro escenario posterior de la saga) no pudo igualar. Yo tengo mi corazón dividido entre ambas (la mansión y la comisaría), pero si me ponen la casa del REmake (con sus nuevas habitaciones, su Lisa Trevor y sus gráficos de infarto) ya no me cabe ninguna duda xD
solid_caim: Enhorabuena pues (doy por hecho que te gusta xD)
RikkuInTheMiddle: Jooo, no fue culpa mía, fueron los hamijitos del electroduende, que se ofrecieron... Pero eso sí, prometo que voy a dejar ya los survival, los demás quedan toditos para tí
Mmm... un momento... RE4 y RE5 no cuentan, ¿verdad? xD
Por cierto, lo que comentas de que te iba "acelerado" en el PC también me pasó a mí... el juego se complicaba bastante y exigía muchos más reflejos xD
LoganKeller: Será el recuerdo, será, porque sustos el REmake tiene los suyos. Un primo mío (por aquel entonces tendría 14 años, más o menos) reinició una partida para ir quemando todos los zombies, porque decía que le acojonaba andar por la casa llena de crimson heads de esos xDD
Sobre la dificultad, creo que estaba bastante ajustada, en el límite, de forma que si controlabas bien el tema del apuntado y la administración de munición/hierbas avanzabas sin problema, pero si no se convertía en una tortura (tengo algunos amigos que se dejaron el original a medias por falta de munición y paciencia xD).
FerniFer9994: Lo del escaso inventario y el control lo cierto es que en algunas situaciones fastidiaba (¿quién no se tomó alguna vez una hierba aún estando con la salud a tope solo para dejar sitio a un nuevo objeto?), pero sin esas cosillas el juego no sería lo mismo. Sino veamos RE4 y RE5, grandes juegos (al menos el primero, que yo sepa) pero sin ese "encanto" derivado del amor por un reto exigente que nos oblige a sobrevivir con otro método más allá de pegar tiros.
primus rainstar: Sin duda, Capcom ha sido desde prácticamente el inicio de la industria una de las compañías que más y mejores juegos/sagas ha aportado, y entre ellas Resident Evil ocupa un lugar de lujo.
En otro orden de cosas, lamento no haber contestado antes ni haber actualizado el blog últimamente (y desgraciadamente puede que así siga siendo una temporada). Estos días he tenido problemillas con el PC, además de algún que otro examen, lo cual unido a la carencia de internet que me atormenta durante casi toda la semana hará que me veáis muy poco por aquí lo que queda de enero y quizás parte de febrero. Así que nada, mientras busco en las páginas amarillas a algún otro duende para hacerme el trabajo sucio (este cobra mucho), me despido hasta sabe dios cuando.
Un saludo y muchas gracias por estar ahí, leyendo y comentando
OTRO DUENDE? TRABAJO SUCIO?
18 de Enero de 2009 • 15:26 — electroblogUn clásico más de la
21 de Enero de 2009 • 00:30 — JMVBOKUn clásico más de la anterior generación. Mucho hablar de la GameCube, pero los mejores juegos de la generación de PS2, XBOX, etc... están en esta consola.
Yo hacía lo mismo: me daba tanto cague lo de los zombies resucitados que tenía la imperiosa necesidad de quemar los cuerpos. Si no tenía más remedio que matar a un zombie y no conseguía volarle los sesos, ya la había cagado. Lo divertido es que las recargas de keroseno eran también limitadas... A mí me pareció un giro genial respecto a la primera parte, mucho más terrorífico. Soñaba con la puñetera mansión, nunca un escenario fue tan vivo: de hecho, es el videojuego en el que el entorno es más protagonista, junto con BioShock. Cierto, la escena del bosque es muy buena, con la cabaña... Y el pequeño descenso a la cripta del cementerio es aterradora con ese repugnante ataud.
Y en la segunda parte del juego, esos insectos repugnantes te ponen los pelos de punta, no puedes pararte ni un momento a pensar. Tremendo juego, me puso a prueba los nervios. Con el RE4 me pasó lo mismo al principio, una especie de sensación de pánico al entrar en el pueblo, cuando todos se lanzan contra tí (de hecho, es un momento logradísimo y acongojante, para recordar). Luego la verdad es que no es comparable, para mí es mucho más light.
el orginal supuso para mi
9 de Noviembre de 2009 • 14:24 — mhtdtrel orginal supuso para mi entrar en un nuevo mundo dentro de los videojuegos, mas adulto y oscuro que los juegos que jugaba anteriormente. recuerdo que mi hermano y yo alquilamos la psx con el juego y estuvimos toda la noche "a pachas" investigando por la mansion y dando vueltas sin parar.
el remake esta sin duda en el punto mas alto de la saga, y, como bien dices, es la perfecta demostracion de como se rehace un gran videojuego anadiendole montones de novedades pero manteniendo (y aumentando) su base jugabe.