Lanzado en 1985 por Nintendo para la Nintendo Entertainment System (comúnmente conocidad como NES), Super Mario Bros. se ha convertido en un clásico atemporal y un icono de la generación de niños que crecieron con él. Sin duda se trata del juego, con excepción quizás del Pong o el Pac-Man, que todo el mundo conoce, sea o no un jugador habitual. De hecho, una encuesta realizada hace ya unos años demostró que Mario era más conocido que Mickey Mouse.
Se trata también del juego que catapultó definitivamente a Nintendo hacia el éxito. Aunque bien es verdad que no lo hizo solo, le acompañaron títulos como The Legend of Zelda, Donkey Kong (donde Mario debutó bajo el nombre de "Jumpman") y Metroid. Pero sin duda este primer juego de Mario (bueno, en realidad era el segundo. El primero, Mario Bros. era un juego arcade para dos jugadores en una simple pantalla) fue el título que realmente mostró a la industria de que eran capaces los videojuegos. Y su creador, Shigeru Miyamoto, alcanzó para muchos el estatus de leyenda por sus logros con este juego.
Super Mario Bros. estableció muchos estándares que guiarían a la industria durante años en todas las áreas: jugabilidad, gráficos, música, efectos de sonido, diseño de niveles, secretos y, posiblemente lo más importante, su enfoque hacia un mercado de masas. Algo similar a lo que Nintendo haría años después con la saga Pokémon o actualmente con Nintendogs y Brain Training en Nintendo DS.
Entrando ya a analizar el juego propiamente dicho, Super Mario Bros. es un plataformas en su forma más pura. El éxito de Mario marcaría una era en la que gran cantidad de títulos similares inundarían el mercado. Lo que hizo que este juego sobresaliera por encima de los demás es el hecho de que fue el primer juego de desplazamiento lateral de estas características. Es decir, no estaba restringido a una simple pantalla (como Pac-Man, Pong, Mario Bros., etc), permitiendo que las fases fuesen mucho más grandes que cualquier otras hasta entonces en el mundo de las consolas. Introdujo y popularizó la idea de los distintos "niveles", haciendo que el juego en conjunto ganase en duración y diversidad.
La histora, muy simple, se reducía a que el rey Bowser había raptado a la princesa del Reino Champiñón (Princesa Toadstool, que no tomaría el nombre de Peach hasta Super Mario 64) y se apoderaba de dicho reino. Como era de esperar, en la piel de Mario tendríamos que salvarla y derrotar al malvado Koopa.
Además, si un segundo mando está conectado, entonces dos jugadores pueden jugar alternativamente. Es decir, uno juega hasta que termina la fase o muere y entonces pasa a jugar el siguiente, que controla a Luigi, el hermano de Mario. No hay ninguna diferencia jugable entre ambos personajes, solo difieren en el nombre y en el color de la ropa (Luigi viste de verde en lugar de en rojo).
Mario además tiene una serie de habilidades que dotan al juego de una personalidad propia. Empezamos con un Mario diminuto, que morirá de un solo toque por parte de un enemigo y nos arrebatará una vida (la partida empieza con tres). Sin embargo, si encontramos y tomamos un champiñón marrón, Mario pasará a ser Super Mario, resistirá un toque antes de hacerse pequeño otra vez y podrá romper los bloques. Estos bloques son uno de los elementos más importantes del juego. Solo tenemos que ponernos debajo de ellos y saltar, consiguiendo puntos o monedas. También existen unos bloques marcados con un signo de interrogación. En ellos encontraremos mejoras como el antes citado champiñón marrón (para pasar de Mario a Super Mario), el champiñón verde (para conseguir una vida extra), la flor de fuego (para lanzar bolas de fuego y derrotar fácilmente a los enemigos) o la estrella (que nos dota de invencibilidad durante unos instantes al ritmo de una pegadiza melodía).
Los niveles de Super Mario Bros. eran únicos y muy complejos para su época. Contenían elementos que no se habían visto antes, como las famosas tuberías. La manera en que los niveles fueron
diseñados te hacía sentir como si estuvieras realmente en otro mundo. Por ejemplo, repartidos a lo largo de las fases nos encontramos multitud de las citadas tuberías verdes, en algunas de las cuales podemos entrar. Dentro nos encontraremos monedas, mejoras o atajos. El diseño de los niveles es muy interesante. Mientras los enemigos son el principal obstáculo para Mario, también nos enfrentaremos a fases en las que deberemos sortear peces voladores, bolas de fuego giratorias, grandes o pequeños precipicios, plataformas que solo se aguantan unos segundos antes de desplomarse, etc.
En definitiva, Super Mario Bros. es una obra maestra icónica que se las arregla para impresionar y sorprender incluso hoy en día, aunque solo sea porque al jugarlo (o rejugarlo) uno se da cuenta de lo innovador y magníficamente diseñado que fue para su época. A pesar del tiempo, sigue tremendamente adictivo y desafiante. Un juego que siempre será recordado y adorado por toda esa generación a la que mostró el tremendo potencial para divertir que pueden tener los videojuegos.

6 Comentarios:
Profundo y concreto
11 de Febrero de 2008 • 00:41 — zappadownLo muevo para aquí : )
21 de Julio de 2008 • 20:50 — FranchuzasEl artículo del meribloguero franchuzas referente a Super Mario Bros recibe por la venia de los Blogger Retrogamer (Komodo_84, LoganKeller, Shaiyia, Sinh82 o SeaHawk1992) la medalla retro y la inclusión al bloque correspondiente
la de vicios que me heche
24 de Julio de 2008 • 14:00 — Lleldorynla de vicios que me heche de pequeñito con mario...
pero has olvidado los secretos. era uno de los puntazos del juego. en el primer nivel podrias conseguir dos vidas. en dos puntos, saltabas y le dabas a bloques invisibles, que si tocabas de lado o por encima no estaban. en algunos sitios habia bloques que llevavan a escaleras que acababan en uan zona con tuberias que te permitian llegar 4 mundos mas adelante (16 niveles de golpe).
podias pasarte el juego haciendo la mitad de 2 niveles, y los dos finales. y un monton mas de cosas. algunas rarisimas (como cuando el mundo se invertia. menudo susto xD)
buen analisis.
Maravilloso análisis una
23 de Agosto de 2008 • 13:00 — alcabcucuMaravilloso análisis una vez más, Franchuzas! Apuntas temas absolutamente esenciales!
Super Mario Bros. era más dinámico que cualquier otro juego y tenía el control más preciso que habíamos visto nunca. Podíamos controlar intuitivamente el salto del personaje, y el scroll lateral cambió nuestra manera de ver los videojuegos.
De imágenes fijas que cambiaban cuando llegabas al extremo de la pantalla y de personajes cuyo control exigía de una precisión milimétrica pasamos a un mundo nuevo, mucho más libre y natural, en el que sentías que el personaje hacía lo que tú le pedías, que sus saltos eran controlables y no un movimiento prefijado.
Fue un juego sensacional y tremendamente entretenido... Tardaría algo más en comprender que se trataba de una auténtica forma de arte!
SAlu2!
:D Hail Mario!!!!
9 de Septiembre de 2008 • 20:27 — MarkovYo traté de pasarlo con los ojos cerrados
Llegué al segundo nivel no más
Se necesita mucha constancia.
Super Mario Bross ha sido el
26 de Septiembre de 2008 • 02:11 — MisterRPG