10 de Febrero de 2012
Abr
8

Final Fantasy VI


La última fantasía de una generación
Allá por el año 1987, una pequeña compañía nipona que respondía al nombre Squaresoft estuvo a punto de desaparecer debido al escaso éxito de algunas de sus obras. En un último intento por reflotar la empresa antes de la quiebra definitiva, Hironobu Sakaguchi creó, junto a un reducido grupo de personas entre los que destacan nombres como Nobuo Uematsu (banda sonora) y Yoshitaka Amano (diseño de personajes), un JRPG llamado Final Fantasy. El éxito de este juego fue tal que no solo Squaresoft se libró del inminente cierre, sino que se acabó convirtiendo en uno de los mayores referentes mundiales de la industria del videojuego durante tres generaciones (8, 16 y 32 bits).

Pero hoy no vamos a hablar de aquel clásico, sino de la sexta entrega, lanzada ocho años después para SNES. Final Fantasy VI (Final Fantasy III en USA, debido a que no había recibido alguna de las entregas anteriores). El último episodio de la era 2D y que supuso la culminación de aquella fantasía nacida en tiempos difíciles. Y a su vez, también se trata de la primera entrega que no fue dirigida por Sakaguchi (el anteriormente citado creador de la saga) e, ironías de la vida, una de las mejor valoradas tanto por la crítica como el público. Aún manteniéndose como productor, la dirección quedó en manos de Yoshinori Kitase (director también de Chrono Trigger y FF VII, casi nada) y Hiroyuki Ito (FF IX), que se encargaron de dar forma a uno de los mejores JRPGs de la historia.


La historia comienza con Terra, que a día de hoy sigue siendo la única protagonista inicial femenina de la saga. Sometida mediante una corona, se dirige junto a dos soldados a Narshe. Montados en unas grandes armaduras Magitek, llegan a la tranquila ciudad con el objetivo de buscar un fósil de Esper (una poderosa raza supuestamente extinta). Pero las cosas se tuercen y Terra se despierta en una casa desconocida, donde un anciano se las arregla para quitarle el dispositivo de la cabeza. Antes de que Terra tenga tiempo para recordar nada, deberá huir de los guardas de la ciudad, que aparecen en la puerta de la casa con intención de apresarla. Por suerte, un cazatesoros llamado Locke (que odia el término “ladrón”) se compromete a ayudarla a escapar. Y así se inicia una de las más largas y épicas aventuras que ha narrado jamás un videojuego.

Uno de los elementos que sin duda contribuye a crear un argumento tan elaborado es el gran número de personajes que gradualmente se van uniendo al equipo inicial formado por Terra y Locke. Hasta con un total de dieciséis podremos contar en nuestras filas (algunos aparecen por exigencia del guión, mientras que otros son opcionales y deberemos buscarlos si queremos hacernos con sus servicios). Pero eso sí, su atractivo no solo reside en su cantidad, sino también en su calidad. Principales o secundarios, cada uno cuenta con su propia personalidad, aspecto distintivo (un rey, un piloto, un niño salvaje... ¡hay hasta un ninja!) y suelen contar con interesantes historias detrás, de las que nos enteraremos poco a poco gracias a la frecuente aparición de flashbacks.


Más allá de los interesantes trasfondos y las relaciones que se van tejiendo durante la larga aventura, Final Fantasy VI se desmarcó de sus congéneres al lograr que sus personajes realmente cobraran vida. Para ello no se limitó a mimar el guión (que sigue siendo uno de los mejores del mundillo a día de hoy), sino que realmente logró que un puñado de pixeles pudiera transmitirnos a la perfección su estado de ánimo con solo echarles un vistazo. El gran trabajo realizado con las animaciones hizo que cada personaje pudiera expresar sentimientos como sorpresa, enfado, tristeza, alegría o rubor. Si bien esta técnica ya se había usado en obras anteriores, aquí fue un paso más alla y mejoró sustancialmente la teatralidad del juego.

Esto, unido a la mejora en la coreografía (o lo que es lo mismo, el uso de scripts como saltos al sorprenderse o movimientos rápidos cuando están excitados) provocó que los diálogos de Final Fantasy VI no se limitaran a un mero intercambio de palabras entre dos o más “dibujos” en pantalla, sino que realmente diese la sensación de estar viendo personajes reales (limitados, pero reales al fin y al cabo), de una forma que hasta la décima entrega no volvería a ser igualada (ya que los personajes de las entregas de PlayStation perdieron casi toda su expresividad corporal en favor de unos modelos tridimensionales todavía un tanto primitivos).


La puntilla al gran elenco de personajes la pone el villano de turno. Perdón, quería decir EL villano. Kefka no solo está ahí para justificar la historia y tener un fin último que perseguir (acabar con él). Para empezar, rompió con los tópicos de la saga. Donde normalmente nos encontrábamos con un poderoso hechicero o un caballero malvado que recurría a algún poder superior para gobernar el mundo, Kefka se muestra como un personaje maniático, traicionero y oportunista. Parte indisoluble de la trama, es un personaje más que evoluciona durante el juego: de un enemigo secundario que no supone apenas ninguna amenaza para nuestros héroes a dejar una profunda huella en el mundo por sus incontables maldades.

La ironía de su tema musical; su sadismo y como consigue seguir siendo un personaje cómico a pesar de ello; sus frases llenas de frivolidad y exageración; su forma de actuar, demente e inesperada; y por supuesto su alocada risa en MIDI. Todo esto es lo que nos deja Kefka, un brillante actor que interpreta impecablemente su papel en esta obra. Pero lo mejor sin duda son sus motivaciones. O mejor dicho, la ausencia de las mismas. No pretende dominar el mundo o vengarse, simplemente busca hacer el mal. Ni frío ni calculador, es malvado porque disfruta siéndolo, deleitándose al contemplar como sufren los demás por sus acciones.


Dejando ya a un lado la historia y los personajes, debemos recordar que todo esto fue en la época de los 16 bits, donde no tenían cabida las ostentosas escenas FMV que caracterizarían a Square años después. Tampoco había ningún potente motor 3D, solo antigua tecnología 2D en la que la magia y la ambientación se creaban gracias al tremendo talento artístico de los programadores. Después de grandes éxitos como Secret of Mana, Mystic Quest o Final Fantasy IV, los gráficos en 2D parecían ser lo más natural para estos juegos. Cada pequeño personaje, edificio o criatura tenía un increíble nivel de detalle. A veces había una gran cantidad de cosas sucediendo en pantalla y se conseguía una sensación de vida elogiable para los medios de los que se disponían en la época.

Si bien el contraste no es tan grande como el que se daría en las dos entregas posteriores (FF VII y FF VIII), Final Fantasy VI fue la primera entrega de la saga en aparcar esa característica ambientación medieval que le seguía desde sus inicios, creando un universo más ligado a la corriente Steampunk. El título nos lleva a un mundo mecanizado, lleno de toda clase de artilugios que funcionan con vapor, como barcos, trenes o incluso robots. No obstante, a pesar de este cambio en favor de una civilización industrial, aún hay cabida para diseños más clásicos como castillos o aldeas visualmente más cercanas al medievo.


Metiéndonos ya en materia jugable, el sistema de batallas funciona muy bien. Nuestro grupo puede tener un máximo de cuatro luchadores, cada uno con sus propias habilidades. Los combates, ya sean aleatorios (andando por el mundo y las mazmorras) u obligatorios (por determinadas situaciones de la trama) se sirven de nuevo del sistema de batalla activo inaugurado en FF IV, por el que cada miembro del equipo debe esperar a que se llene su barra de tiempo antes de poder atacar (aunque una vez llena dicha barra, podemos elegir el orden en el que ataquen).

Más allá del ataque básico y el acceso al inventario (opciones comunes para todos ellos), cada personaje dispone también de habilidades propias, como por ejemplo lanzar armas, usar magias, robar objetos, copiar ataques de los enemigos o probar suerte con una máquina tragaperras. Además, si un personaje recibe mucho daño, se enfurece y puede realizar un ataque especial de consecuencias por lo común devastadoras. Cada uno tiene el suyo propio, y su aparición volvería a aparecer en las siguientes entregas bajo distintos nombres (como los “limit breaks” de FF VII o los “trances” de FF IX).


También podremos equipar a nuestros personajes con toda clase de armas, protecciones y accesorios (llamados reliquias) para potenciar sus estadísticas y conseguir determinadas habilidades (como añadir ciertos comandos en las batallas, realizar dos ataques en el mismo turno o protegernos contra los estados alterados como parálisis, envenenamientos y demás). Por supuesto, y como ya viene siendo habitual, ni todos los objetos podrán ser utilizados por todos los personajes, ni estos podrán usar el número que quieran (de hecho, solo podemos equipar dos al mismo tiempo).

Por último, pero no por ello menos importante, nos encontramos también con los magicitas y los espers. Los primeros son unos objetos que, una vez equipados, nos permiten utilizar y aprender distintos tipos de magia (por defecto solo un par de personajes pueden hacerlo), así como invocar a los citados espers. Estas poderosas criaturas, además de ser una parte fundamental de la trama, se utilizan en los combates al estilo de las típicas invocaciones de la saga (incluso aparecen viejos conocidos como Shiva, Ifrit o Bahamut).


Pero no todo va a ser peleas, ya que FF VI cuenta con un desarrollo muy variado. En algunos momentos de esta peculiar odisea deberemos hacer varios grupos y manejarlos de forma alterna por un mapa para luchar contra una serie de cuadrillas enemigas. Si tan solo uno de nuestros grupos cae, terminará la partida. Algo parecido pasa en ciertas mazmorras, donde controlaremos a cada personaje por separado para activar palancas y similares, abriendo así el camino a algún compañero, que a su vez se lo abrirá a él luego. Incluso, en algunas partes se dividirá el equipo (durante secciones que pueden durar horas) y podremos elegir el orden en el que jugamos cada una.

Movernos por el amplio mundo tampoco será tan fácil como puede parecer a simple vista. Al principio iremos a pie a cualquier lado, pero pronto descubriremos que existen chocobos, barcos o incluso una aeronave a nuestra disposición. El manejo de esta última es especialmente útil y la simulación de unas pseudo 3D al volar (gracias al popular modo 7) está bastante lograda. El juego está claramente dividido en dos partes (lo que marca el final de una y el principio de otra es una parte importante del argumento), y cada una es bastante larga, con un montón de horas de juego, personajes secundarios que encontrar, decenas de sitios para visitar y multitud de secretos por descubrir. Es fácil dejarse más de 40 horas en él.


Ya sea hablando de los JRPGs en general como de la saga Final Fantasy en particular, la banda sonora es un aspecto que tampoco se puede dejar a un lado, ya que acostumbra a ser uno de sus mayores atractivos. Nobuo Uematsu, que como ya hemos dicho, venía creando las melodías de la saga desde la primera entrega, se ha hecho extremadamente popular en la industria por su extraordinario trabajo musical. De hecho, sus composiciones tienen tanto éxito que a menudo realiza conciertos o son puestas a la venta sus obras en compilaciones de CDs, las cuales se acaban convirtiendo en auténticos superventas.

Por lo tanto, no debería sorprender a nadie que las piezas que acompañan cada momento en Final Fantasy VI estén entre las de mayor calidad de la SNES. Se trata sin duda de una de las mejores bandas sonoras en MIDI de la historia. Desde la majestuosa apertura, con los tres Magitek dirigiéndose a Narshe, hasta el espléndido tema final, pasando por los temas de cada uno de los personajes (como el de Terra, que sirve también como melodía para el mapamundi) o los pueblos, Uematsu nos regala mediante su música momentos verdaderamente mágicos. Mención especial a la magnífica escena que transcurre en una ópera, donde debemos recordar algunas líneas de la canción para elegirlas en el momento apropiado.


Llegando ya al final de este análisis, decir que a pesar de los años que han pasado desde su estreno y lo mucho que ha evolucionado el mundillo en aspectos técnicos, Final Fantasy VI ha envejecido de maravilla y gracias a su variado desarrollo e interesante guión sigue siendo aún hoy en día una de las opciones más recomendables, tanto dentro del género como de los grandes juegos en general (cabe recordar aquí se puede encontrar también en PlayStation o en la versión recientemente lanzada para GameBoy Advance, que por primera vez incluyó los textos traducidos en castellano).

En definitiva, Final Fantasy VI desprende magia desde el primer al último momento, potenciando hasta el límite todos los aspectos que hicieron grande a la saga. Su guión, su música, el carisma y expresividad de sus personajes, su gran villano, sus momentos tristes y sus momentos cómicos... Todo esto y mucho más convierte a la sexta fantasía final en una de las más refinadas obras maestras que ha visto nacer esta industria. Un broche de oro para una de las mejores épocas de los JRPGs y todo un clásico al que nadie que haya disfrutado alguna vez de un videojuego debería darle la espalda.


5
Valoración media: 5 (9 votos)

13 Comentarios:

¿Me llamabas? Sabía

¿Me llamabas?

Sabía que esta entrada iba a estar dedicada a este título. Eso sí, ¿como te atreves a dedicar tan solo dos párrafos a mi yo? Debería haber abarcado una entrada aparte. Solo por eso mereces que ejecute mi ataque más poderoso.

Fuera coñas

A pesar de estar dentro de mis favoritos me supo a poco. Me quedé con ganas de más y eso que completé todos los eventos (ya sean obligatorios y opcionales) y conseguí todos los personajes. Estos están bien definidos con sus temores y dudas. Todo en sí es perfecto. El apartado gráfico es apabullante y ha envejecido bien a lo largo de los años. Los temas musicales made in Nobuo son increíbles. También me gustó el protagonismo que se le dió a los espers.

Un saludo y 5 estrellas

 

FF6

Un gran juego sin duda alguna. Un desarrollo bastante variado para un juego de este genero, con personajes muy conseguidos y una gran historia.

Mil aplausos y 5 estrellas.

Posiblemente el mejor FF de

Posiblemente el mejor FF de todos los que han salido, la historia es buenisima, tiene muchisimos secretos bastante entretenidos y tiene algunos momentos comicos brutales.

Muy buen analisis, 5 estrellas señor sesto xD

Como Kefka, lo considero un

Como Kefka, lo considero un juego brillante que se hizo muy corto.

Y no puedo decir nada más. Es un juegazo de verdad, con especial atención al malo malosos y a la segunda mejor banda sonora de todos los tiempos (toma ya xD), por cierto, recomiendo leer esta entrada escuchando la canción de Terra de fondo ^^.

No se puede decir más en palabras, hay que jugarlo.

5 estrellas ^^

PD: El tema de Rachel, la primera vez que adivino tu análisis

El FFVI......

La obra cumbre del Rpg asiático, no hay mucho más que decir de esta joya fuera de tu análisis. Volver a jugarlo y disfrutar de su sabor añejo que nunca quedara obsoleto. Excelente trabajo y un agradecimiento personal.

Vaya...

...qué recuerdos, Franchuzas. Un análisis brillante (como siempre, la verdad sea dicha). Quizá sea porque me has activado la fibra "remember", pero me he emocionau y tó ^^

Ahora bien...creo que hay cosas que deberías criticado. Soy consciente de que no es tu estilo -y de que ff6 es todo un clásico-, pero es que soy de los que piensa que algunos aspectos del juego están sobrevalorados. No nos engañemos, FF6 ha envejecido muy bien. Sus píxeles actúan mejor que cualquier polígono de la "plei", pero eso no quita que arrastre uno de los fallos más comunes de los rpgs añejos. 

Trataré de explicarme: el argumento, el trasfondo, las premisas de los personajes... están muy trabajados. Pero el guión, bajo mi punto de vista, hace aguas en lo que se refiere a diálogos y desarrollo de carácter. El exceso de personajes -algunos de ellos completamente prescindibles- hace que apenas se le dedique tiempo a ninguno de ellos. Su personalidad -salvo excepciones que todos conocemos- es plana y sencilla. Aunque no llega al nivel de "vacío" de Chrono Cross, los personajes de FF6 carecen de líneas de diálogo que los definan como actores verosímiles. Por supuesto... es sólo mi opinión. 

Y por último, aunque no menos importante: el sistema de batalla es brillante...pero tiene un fallo muy gordo; las habilidades y las profesiones vinvuladas a los 16 personajes. La mayoría, por no decir todos, son prescindibles o absurdamente exigentes (y dedicarles tiempo no sirve de nada). Me explico: la magia de azul, el "paintbrush", Celes y su espada absorbe magia, las maquinas de Edgar... su presencia es casi testimonial, y en casos particulares, directamente inútil. Quizá el ejemplo más claro sea el de Gau. Su habilidad requiere muchas, muchísimas horas de trabajo...y su efectividad es nula. ¿Para qué crear un sistema tan complejo si luego no sirve para absolutamente nada?

Pero bueno, son dos fallos importantes que pueden ignorarse sin repercutir en la excelente experiencia que supone FF6. Los espers y el aprendizaje de magias equilibra la pobreza del sistema de "trabajos", y la originalidad y profundidad de la historia consigue que olvidemos la falta de sustancia de los diálogos. He rejugado FF6 hasta en tres ocasiones, y siempre ha sido una experiencia "enriquecedora".Cualquier amante del Jrpg que no lo haya probado debería hacerlo ya. 

Un saludete ^^

@Zerael

Así es, el guión y las relaciones entre personajes están un poco capados sobretodo en la segunda parte de la aventura, pero (spoiler) si recordamos que el Mundo de la Ruina puede ser completado con tan solo 4 personajes (justo después de lograr el barco volador), siendo el reto de encontrar a los demás totalmente optativo, es normal que no se incluyan muchas líneas de diálogo porque es difícil predecir qué personajes estarán en tu grupos y cuales no (fin spoiler)

Y los trabajos... no negaré que Gau o Relm son bastante inútiles, pero por ejemplo la Chainsaw de Edgar es mucho más útil que el ataque normal, su ballesta del principio es como un ataque normal contra todos los enemigos, y la absorbemagia de Celes te salva en culo en varios enfrentamientos optativos

Ahora estoy dándole muy

Ahora estoy dándole muy poco a poco al FFIV en la DS. Me parece muy "raro", demasiado convencional. No sé explicarlo, pero es como si todo el mundo fuera frío, como si te llevaran por un camino de falsa libertad. Lo veo como "censurado", con un diseño en el que falta magia, en el que los creadores no pudieron o no supieron sorprender al jugador... Quizás me lleve alguna que otra sorpresa, pero la artificialidad y la falta de encanto son cosas con las que no puedo...

Ya puestos con el VI. Me atrae bastante (todo un logro tratándose de un FF, ni siquiera el X que es más actual me consigue atrapar de todo...). La estética y la historia tienen un algo que me llama la atención. Le echaré un ojo en cuanto pueda, aunque tengo bastantes RPG's empezados que son densos así que prefiero darles matarile antes de embarcarme con otro... Supongo que acabará sufriendo de las carencias que les veo a los Final Fantasys frente a otros juegos de su estilo. La poca interactividad con el entorno, el "aislamiento" con respecto al mundo donde se desarrolla la acción (esto para mí pasa en la inmensa mayoría de juegos, siendo en los Zelda donde me parece más sangrante)...

Un gran análisis. 5 estrellazas, de esas que brillan mucho. Saludos.

Un FF a toda regla

Y el de los mejores , sin dudas. Los recuerdos que tengo de él se me han socavado con el tiempo - y fué hace un tiempazo que pasé esta insigne obra ¿ Hace como 7 años atrás?¿ Cuando tenía como 13 años? Pues no sé-. Amerita que lo retome de nuevo, pero aú tengo varias joyas de abolengo por delante a las cuales he querido echarle guante desde hace tiempo.

 

Nos veremos pronto, Franchuzas.

 

 

*

Oh, señor Kefka, lo siento, señor. No sé como se me ha podido pasar, era muy tarde y estaba cansado para hacer una doble entrada T.T ... Para compensar, pondré aquí su tema, malévola excelencia, que iba a poner en el análisis y se me ha pasado:

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Parece que este juego ha calado hondo, prueba de ello es ver como Zerael y el El_Rei_Vax se saben al dedillo los ataques especiales de cada personaje xD.

@ Zerael: Yo suelo criticar cuando algo me chirría, pero lo cierto es que con FFVI nada me ha parecido ni molesto ni perjudicial para el buen discurrir de la experiencia a los mandos (aunque parece que sí soy más benevolente que tú xD). Sobre los personajes, es cierto que no todos están desarrollados al nivel de Terra, Locke, Edgar o Celes (especialmente los opcionales), pero me siguen pareciendo a un nivel superior de lo que habitualmente vengo viendo en otros JRPG (a nivel de secundarios controlables). Supongo que esto depende bastante del historial de obras de este género que uno haya jugado, aunque por mi parte diría que son unas cuantas y el apego que le he cogido al plantel de FFVI se compara con el de muy pocos juegos (quizá ninguno) ^^

Sobre los combates, no me he puesto a potenciar todos los personajes (por ejemplo, a Gau solo lo usaba cuando era imprescindible), así que no me he encontrado con mayores problemas o esa sensación de estar perdiendo el tiempo con X habilidad. Aunque sí, algunas veces he notado que alguna habilidad no es muy efectiva, pero como ya he dicho, no me ha parecido nada sangrante (quizá sea porque no soy un as de la estrategia y a veces tiro por atajos que me llevan al mismo sitio con tácticas más básicas xD).

@ chouza: Hombre, por lo que explicas, creo lo que tú buscas es básicamente lo que ofrecen los RPGs (occidentales).

 

Un saludo y gracias a todos por leer y comentar :)

Muy buen trabajo!

La verdad que tus entradas son realmente muy buenas, y esta, dedicada al, para mi gusto mejor RPG, no es la excepcion.

Imprescindible

Este es el Final Fantasy que más huella me ha dejado y la razón de esto creo que es por el magnífico elenco de personajes. No se con cual me quedaría, es que hay siete u ocho tan buenos y entrañables;... si es que se les coge cariño y todo... xD

La pena es que este juego no fue desarrollado en los años finales de la Super Nintendo donde se crearon autenticas maravillas a nivel gráfico tipo Tales os Phantasia, Seiken Densetsu 3,... Se nota cierta diferencia con estos últimos títulos que sí exprimieron al 100% las capacidades de la consola.

Después de ver las cosas a las que si tenían acceso los jugones americanos y japoneses me dio cierta rabia. Esta maravilla nunca llegó a Europa como tantas otras (Super Mario RPG, Chrono Trigger y muchos más...). Aquí nos parecía lo más el Secret of Mana o el Secret of Evermore que vistos ahora palidecen ante los grandes JRPG que sí disfrutaban fuera del continente europeo.  Me siento un poco engañado, por no haber podido tener la opción de disfrutar de él en territorio PAL. Nos estaban ocultando las auténticas joyas del catálogo de S.NES. Nunca lo entenderé...

Si nunca lo has jugado, estás tardando,... antes de que te llame hereje... xD

Juego

Es una maravilla que todos ustedes opinen de una manera de final fantasy III pero la verdad es que este juego, si no es el mejor es uno de los mejores que ha existido para la consola de Super Nintendo, es completo sonido, drama, batalla, grafica, historia que se puede decir mas es una reliquia de primer nivel, dificilmente se podra inventar otro final fantasy que le equipare en calidad de juego RPG.