
Como quizá habréis podido advertir a lo largo de todos estos meses, rara vez ha pasado por HazardGames un juego de velocidad. En realidad, solo el
Mario Kart de Wii tiene ese “honor” hasta el momento. ¿Que si siento animadversión por el género o algo parecido? En absoluto, de hecho me encanta en todas sus vertientes. No le hago ascos ni a un F-Zero, ni a un Need for Speed, ni a nada que implique cualquier tipo de conducción. El problema reside en que, salvo excepciones, redactar un texto sobre un juego de estas características es un poco más difícil de lo habitual: se corre el riesgo de hacerlo demasiado genérico. Al fin y al cabo, siempre tenemos que escoger un vehículo, un circuito (o torneo) y ponernos a correr. Y si puede ser, hacerlo lo más deprisa posible para llegar a la meta antes que nuestros contrincantes.
Gran Turismo, como no podía ser de otra forma, también respondía a estas premisas básicas. Pero aún partiendo de esa base común, en su día logró crear una grandísima y original experiencia automovilística en nuestras consolas. Seguramente, quien lo haya jugado allá por el ahora lejano 1998 (fecha en la que vio la luz tanto en América como Europa) sabrá de lo que hablo. Quien no, bueno, siempre se puede hacer una idea viendo su legado: una saga de gran renombre que con su apenas media docena de entregas principales (y algunos spin-offs de relativa importancia) alcanzó hace tiempo los cincuenta millones de unidades vendidas. Y puesto que ya falta cada vez menos para que la quinta entrega vea al fin la luz en PS3, aprovecharemos la ocasión para recordar a aquel clásico desarrollado por Polyphony Digital hace poco más de una década.
Es posible que la primera partida a Gran Turismo no fuera muy diferente a la de cualquier otro juego de coches de la época. Desde la pantalla inicial podíamos acceder a los dos modos principales, Arcade y Gran Turismo. Del segundo, que da nombre al juego (o al revés, quién sabe), hablaré más adelante. Para calentar motores, nada mejor que echarse unas carrerillas de prueba en el modo Arcade. Aquí disponíamos de las típicas carreras contra otros cinco rivales controlados por la máquina, las pruebas contrarreloj y la siempre interesante opción para competir dos jugadores a pantalla partida. Tampoco podían faltar varias dificultades para escoger (un total de tres), la elección entre el cambio de marchas manual o automático, una pequeña serie de circuitos y, por supuesto, los grandes protagonistas del título: los coches.
Repartidos entre varias marcas (como Mazda, Aston Martin, Nissan, Toyota o Mitsubishi), el juego ponía a nuestra disposición más de 150 modelos reales. Todos estos coches estaban a su vez divididos en varias categorías, y cada uno de ellos contaba con sus propias especificaciones, que repercutían en atributos como la aceleración, la velocidad o el frenado (sobre esto me extenderé un poco más adelante, al tratar el modo Gran Turismo). Pero por supuesto, no todo estaría a nuestra disposición desde el primer momento: para poder disputar carreras en todos los circuitos, desbloquearlos en sentido inverso o acceder a nuevos coches debíamos ir ganando en las diferentes pistas disponibles, en todos los modos de dificultad y con diversas clases de coches.
Sin duda el modo Arcade nos podía recompensar con varias horas agradables de juego, pero no era más que la punta del iceberg. La verdadera naturaleza del juego no sería revelada hasta que nos internáramos de lleno en la modalidad Gran Turismo. ¿Qué era Gran Turismo (aparte del nombre del juego)? En pocas palabras, era una serie de eventos de toda índole que nos podían entretener durante semanas e incluso menguar un poco nuestra vida social si nos descuidábamos. Era lo que separaba al título de Polyphony Digital de sus inmediatos competidores, esa profundidad pocas veces vista en un juego de coches. Porque Gran Turismo no solo iba de correr, de dar vueltas a unos trazados. Era el espíritu de logro hecho videojuego. O más concretamente, hecho simulador de conducción.
¿Cómo va todo esto? Bien, para empezar el juego se sentía generoso y nos regalaba la nada desdeñable cantidad de 10.000 créditos para que nos compráramos un coche. Eso sí, la alegría se disipaba al visitar cualquiera de los concesionarios disponibles en el mapa (cada uno representando a marcas reales como las antes citadas) y comprobar que la suma en realidad no nos llegaba para ningún modelo especialmente interesante (o en otras palabras, potente). Menos mal que estaban las tiendas de segunda mano para sacarnos temporalmente las castañas del fuego y permitirnos adquirir nuestro primer coche por un módico precio, asequible para nuestro todavía humilde bolsillo. ¡Pero que no decaiga la ilusión, ahora toca estrenarlo!
Desde el mismo mapa en el que nos encontramos los concesionarios podíamos acceder tanto a los distintos eventos, como pequeños torneos, las contrarreloj o incluso una autoescuela. Nuestra primera incursión en este pequeño mundo que se acababa de abrir ante nosotros seguramente fuera decepcionante de primeras: nuestro coche era poco más que una chatarra. Los rivales nos llevarían por norma cierta ventaja, y tendríamos que hacernos rápidamente con el control y aprovechar las pruebas de clasificación para conseguir una buena posición de salida si no queríamos quedar de últimos en las carreras. La buena noticia es que nuestra pericia remontando puestos sería inmediatamente recompensada con más créditos. Y puede que el dinero no dé la felicidad, pero desde luego sí nos da acceso a nuevos y mejores coches.
Una vez con las arcas considerablemente llenas, podíamos vender nuestra primera adquisición para lanzarnos luego a por un nuevo modelo. O también adquirir toda clase de componentes para potenciar nuestra reliquia: diferentes tipos de neumáticos, motores, suspensiones, frenos y un largo etcétera. Había tantas posibilidades que para los que, como yo, no estuvieran demasiado informados sobre las peculiaridades de cada mejora, resultaba casi fundamental el tener a mano un circuito de prueba para comprobar de primera mano los sutiles (o no tan sutiles) cambios que provocaba cada nueva pieza comprada. Esto, unido a la enorme cantidad de coches con los que nos podíamos llegar a hacer (para disputar los diferentes torneos o por mero afán coleccionista), hacía que el modo Gran Turismo fuese tan largo como nosotros quisiéramos que fuese.
Y espera, que eso no es todo. Mucho antes de embarcarnos en la apasionante conquista del garaje de nuestros sueños, Gran Turismo nos obligaba a hacer una parada en la autoescuela. Resulta que para participar en ciertos eventos era necesario conseguir antes unas licencias determinadas. Concretamente tres: clase B, clase A y clase A Internacional, a cada cual más difícil. Estas licencias consistían en una serie de pruebas que debíamos superar antes de que finalizara el tiempo estipulado, como ir del punto A al punto B, derrapar alrededor de unas pila de neumáticos o detener el coche en una zona concreta. En función de nuestras marcas, no solo podíamos aprobar o suspender la prueba, sino que se nos recompensaba con una medalla de bronce, plata u oro.
Sin embargo, aunque los desafíos de la autoescuela resultaran uno de los añadidos más originales y entretenidos del modo Gran Turismo (conseguir todas las medallas de oro podía llevarnos mucho tiempo, si es que lo lográbamos alguna vez), también es cierto que llegaban a resultar frustrantes dada la gran habilidad necesaria para superar algunos de ellos. Esto no tendría porque ser un problema si el completar las licencias fuese algo opcional, pero lo cierto es que no era así: o aprobabas, o tenías el acceso restringido a buen número de eventos. El que algo quiere, algo le cuesta. Aunque lo irónico aquí es que algunas de las pruebas nos podían dar más quebraderos de cabeza que luego las propias carreras.
Parte de la dificultad (y por qué no decirlo, su encanto) residía en el control de los vehículos, tan exigente como realista. O al menos todo lo realista que pudiera ser el conducir un coche con un pad, especialmente si recurríamos al por aquel entonces recién estrenado Dual Shock (recordad que el mando original de PlayStation no disponía ni de vibración ni de doble analógico). En su condición de simulador, Gran Turismo hacía que realmente tuvieras “conducir” los coches. Ya sabes, estar muy atento a no excederte con la velocidad en según que tramos, reducir antes de entrar en una curva, acelerar justo al salir de ella... Fallar en cosas tan básicas casi siempre equivalía a salirse fuera de la pista (y en no pocas ocasiones, decir adiós a nuestras posibilidades de quedar bien situados en esa carrera).
Además, el elegir uno u otro coche también repercutía de una forma muy directa en el control. Es cierto que desde siempre había sido habitual el encontrarse con diferencias en el manejo de los vehículos en cualquier juego de carreras, pero Gran Turismo hizo de esos matices casi un arte jugable. Cada modelo era el resultado de una suma de estadísticas (algunas de las cuales hemos comentado con anterioridad), que hacían que su conducción fuese diferente al de los otros. Esto, unido a la posibilidad de cambiar piezas, elevaba casi al infinito las posibilidades de crear un coche a nuestra medida (si es que no lo encontrábamos ya de serie). O de crearlo a la medida de cada circuito, pues no todas las configuraciones eran igual de adecuadas para todos los trayectos.
La guinda a esta experiencia tan completa venía puesta por el gran apartado técnico que lucía el juego, posiblemente uno de los mejores de la consola (costumbre que se ha convertido en la tónica habitual con el resto de la saga). Los vehículos estaban tan detallados que era fácil reconocer al instante en que modelo real se basaban (siempre y cuando los conociéramos previamente, claro está), y la emulación de los reflejos conseguía también dotar a las carrocerías de un convincente aspecto metálico. En cuanto a los circuitos, a pesar de contar con algún que otro elemento borroso, estaban también a un nivel muy alto, especialmente los nocturnos. Las repeticiones tras cada carrera eran otro caso aparte por su calidad y espectacularidad (gracias al genial uso de varias cámaras que imitaban una retransmisión deportiva).
Y esto, más o menos, era Gran Turismo. Un juego que inicialmente no iba a salir de tierras niponas, pero por suerte sí lo hizo y con espléndidos resultados: más de diez millones de copias vendidas lo sitúan como el juego más exitoso de todo el catálogo de PlayStation. Eso sin olvidar que estamos ante el padre de una de las más grandes sagas automovilísticas de la historia de los videojuegos. Un clásico profundo y exigente, de calidad envidiable y encargado de sentar algunas bases que son el pan de día en los juegos de simulación (y no solo simulación) actuales. Puede que con la quinta entrega a punto de salir a la calle suene un poco descabellado recomendar este juego, pero si nunca lo habéis probado y sois aficionados al género, no perdáis la ocasión. Porque buenos juegos de coches hay muchos, pero obras de la talla de este Gran Turismo no tantos.
18 Comentarios:
Recuerdo que jugue al
5 de Diciembre de 2009 • 23:35 — rapsodosRecuerdo que jugue al segundo que salio en playstation tambien... fue entonces cuando descubri que los juegos de conduccion "seria" no son lo mio. No por que no tenga ingredientes para divertirme... sino que no me entusiasma.
Imagino que sera por mi falta de habilidad XDDD. Y que solo me gustan para echar algunas partiducas... por eso, aunque sea un poco sacrilegio para algunos, yo me lo pasaba bastante mejor con la saga burnout... eso de poder empujar a traicion los otros coches... arrggg que alegria.
Ahora mismo no se me ocurre ningun otro simil con otro juego, pero para la conduccion prefiero algo mas arcade de ese tipo... aunque nunca negare (hay que tenerlos muy grandes para ello) la calidad que desprende esta saga desde su primera entrega.
Gran Turismo
6 de Diciembre de 2009 • 07:53 — Driver1987Hombre que completo el repaso y que recuerdos!!!
Este título me cautivó como no tienes idea. Fue mi primer simulador en consolas luego de jugar a títulos como Ridge Racer (que eran arcades) en esta PlayStation.. Me encantaba de sobremanera junto al poco recordado y menospreciado Toca Touring Cars y Colin McRae Rally ^^
Lamentablemente ha sido el único de los cuatro Gran Turismo (apartando los spin-off), que no he completado al 100 %, (le saqué un 70 % aproximadamente), y eso que es el más corto de toda la franquicia. Lo que pasó fue que lo adquirí cuando ya estaba por salir el 2... y ese lo mejoraba en todo. El 3 fue mi primer juego de ps2, años de viciada extrema. El 4 fue el mejor de todos, el más largo y también más difícil... y ahora disfruto enormemente los Forza Motorsport 2 y 3, hasta la llegada por lo menos del GT 5.
Respecto al repaso que le has hecho. Excelente. Destacas todos sus apartados, desde su arcade, hasta el completo modo principal, desde las licencias hasta el súper fabuloso (por lo menos para mí) sistema de coleccionismo de autos o.O
Sobre el comentario de Rapsodos: Esto se oye comúnmente en este tipo de juegos... y es comprensible pues. Pero como bien dijo Franchuzas, empiezas con autos muy lentorros, y a medida que tenemos más autos es que se vuelve más y más adictivo. Mientras en otros juegos lo importante es ganar eventos, en éste, además de eso, tener autos cada vez mejores se vuelve un reto considerable... y la experiencia mientras se pasa por eso, es inolvidable
Bueno me extendí un poco, sorry pero es mi género favorito xD
PD. Oye planteé esto en tu buzón y en poco tiempo te lo sacaste de la manga... Full gracias, además me ayudará también para tener un modelo y realizar mis análisis de juegos de autos ;)
Nos estamos leyendo, 5*
Recuerdo cuando jugué a
6 de Diciembre de 2009 • 01:41 — CellsiusRecuerdo cuando jugué a este juego por primera vez, y fue uno de esos juegos que te cambian absolutamente todo el concepto de "videojuego".
De hecho este juego me lo regalaron el mismo día que me regalaron la PSX, junto a otros 5 juegos (FF VII, GT, Spyro, Tekken 3 y F1 98). Creo que ese día fue uno de los que más emociones en los videojuegos me llevé, casi no habia tenido contacto con juegos 3D (solo la N64 y 3 o 4 juegos solo ), y de golpe, un FF VII que para la postre, era el primer JRPG que jugaba, el Tekken 3, el primer juego de lucha 3D que manejaba, y el Gran Turismo, que no era el primer juego de coches en 3D que jugué (Mario kart 64, virtua racing...), pero si el primero con ese grado de realismo, detalle y sobre todo, con esa increible cantidad de coches y opciones jugables.
Este juego supuso un sinfín de sensaciones, todo era nuevo, el concepto realista de carreras, el manejo, los carnets (que al principio hizo que me frustrara un poco por que me costaban XD), etc...
Es uno de esos juegos que se te quedan a fuego sobre todo, si supone para ti el primer "contacto" con un género o algo que no habias probado antes; hacerlo con GT era como si de golpe todo loq ue habias jugado antes en concepto de juegos de carreras, se hiciese pequeño.
Hace no mucho hice mi análisis del GT3 A-Spec. No me transmitió las mismas sensaciones (algo imposible ya) por que obviamente ya sabia lo que me encontraría, pero es un juego que tambien recuerdo mucho y que no hace mucho lo volví a jugar un poquito (solo hasta que llego a casa el Forza 3 XDXDXDXD).
Psé
6 de Diciembre de 2009 • 03:12 — Vlah el Malo (invitado)Me gustan muchísimo los
6 de Diciembre de 2009 • 05:50 — Tanner182Me gustan muchísimo los juegos de autos... así que primeramente felicitaciones a Franchuzas por lograr recordar un juego clásico luego de tantos años... comentarios muy acertados la verdad. También hay que acotar lo divertido de la opción para dos jugadores porque los juegos de carreras con estas características son divertidos a millón, y este con su pantalla partida.. uff brutal...!!!
Sin embargo era muy pelao para entender por completo su mecánica, por lo que el primero al que realmente exprimí a tope (pero no pasé) fue el Gran Turismo 4 xD. Antes de este me pasó como a rapsodos, no lo entendía bien, pero ya de grandesillo me di cuenta que la clave... es que hay que frenar... así de sencillo. Y al entenderlo, fue que comprendí, por fin, su grandeza.
Tengo una respuesta para Vlah "el malo" y es que me pasaba exactamente los mismo... era muy frustrante que te pasaran de esa manera, y más cuando uno no implementa esa técnica. Para completar, cuando se reclamaba, te trataban como si fueras un loco que no tiene la razón. Es por ello que hay que mencionar a Forza Motorsport 2. NO menciono el 1 porque no lo jugué, y el 3 seguro tiene la opción desactivada por defecto, ( no lo he probado todavía por tenerlo en la lista de espera junto a un montón de juegos más), pero en el Forza 2 tienes un sistema de penalización para cada vez que chocas o rozas a un rival, lo cual incita a no hacer eso...
ASí que de verdad te recomiendo probar este juego. ¿quién no usó esa técnica tramposa y vil en las carreras del Gran Turismo? TODOSSS alguna vez por lo menos. En Forza 2 duele hacerlo, porque te agregan segundo que resultan súper valiosísimos para tus vueltas.... Además, los choques... algunos fanaticos de Sony dicen que no son necesarios porque un juego de carros la idea es no chocar o.O tienen razón, pero esta teoría me parece absurda, porque los accidentes no son premeditados. Son eso, accidentes, no se tienen previstos, y TODO juego de autos los tiene...
Hay otro grupo que habla de que son necesarios por sus gráficos... Forza tiene choques, y aunque tiene detractores quienes argumentan "que los choques no convencen".. señores, lo realmente importante no es como se abolla el auto, sino COMO SERÁ LA RESPUESTA DEL CARRO UNA VEZ QUE SE CHOCA, y en forza la física pierde fuerza... el motor se puede dañar... la dirección, la caja de cambios... todos... esto es lo realmente importante... En Gran Turismo vas a 100 K/H, chocas de frente y te ríes, te devuelves a la pista, y no ha pasado nada... en Forza es neceario que te despidas de la carrera....
también lo critican al salirse de la pista.... ¿acaso no ven que en una competencia de verdad, cuando el auto se sale a la tierra, es casi imposible devolverse? en Forza duras mucho por esta razón... porque de verdad te quedas estancado en la tierra....
uff creo que me pasé.. disculpen, pero para que haya un gran producto, tiene que haber competencia... GT vivió solo por años un reinado, pero Forza ha demostrado que era muuuuuy mejorable.... es por ello que espero muuuuuchíissimo de GT 5........ Forza ha dejado el listón por las nuves, no en gráficos, sino en SIMULACIón... saludos y disculpen la extensión
Te lo digo yo, que se nota esto sobre todo en las opciones online.... ¿quién no usó esto durante el modo principal y casi que en cada carrera en Gran Turismo? yo lo hacía casi siempre... pero en Forza 2 dolía hacerlo porque perdías valiosos segundo...
Pues si
6 de Diciembre de 2009 • 06:00 — Vlah el Malo (invitado)Juegos de conducción
6 de Diciembre de 2009 • 08:44 — Driver1987Muy interesante el debate sobre los juegos de simulación que se está dando por acá...
En consolas el género de la conducción es muy potente, sobre todo por los arcades, pero los simuladores se cuentan con los dedos de una mano. Personalmente juego por diversión y también por coleccionismo de autos. La saga Gran Turismo cumplió (con una competencia muy buena ante los Toca, que los sigo defendiendo porque muchos no los valoraron y son excelentes). Forza 2 tomó el legado y ahora el 3 de verdad que goza de una jugabilidad tan buena y real que simplemente ha sido el mejor hasta la fecha.
En Pc... no hay discusión, están los más reales. Desde los Grand Prix, rfactor (me disculpan pero no me gusta a pesar de sus múltiples mods y parches) y los GTR de la compañía sueca SinBim, mis favoritos de lejos =) aunque el último no es precisamente el mejor.... Generalmente alterno entre ambas plataformas. En consolas compro juegos y ya, mientas que en Pc ocacionalmente tengo que cambiar componentes de la máquina para que puedan correr a tope, sin relantizaciones. Pero entre los daños de carrocería y mecánica, barrían por completo a los de consola, que como dije antes, me encantaban por diversión, y el hecho de ganar una serie de carreras para que me siguieran regalando autos y dinero para comprar otros mejores, etc, convierte esta fórmula en algo inevitablemente entretenido para el que le guste.
Eso sí, todo ha cambiado con la llegada de Forza Motorsport 3. Y lo digo con toda la responsabilidad del mundo. Una vez desactivadas muchas de las ayudas, se convierte en un gran simulador y más si cuentas con el volante claro está. La única pega es el botón de retroceso, que aunque es opcional, lo he usado varias veces ^^ pero entre los daños y dificultad, opciones de personalización en mecánica y diseño, y sobre todo lo extenso en torneos y autos...uff simplemente el mejor... aunado a un online que con las penalizaciones activadas se convierte en lo mejor que he jugado actualmente, porque los conductores nos respetamos las líneas de carrera (aunque siempre habrá algún despistadillo por ahí). Eso sí, jugar con amigos a 30 - 40 vueltas y respetando las reglas es... avasallante. Carreras épicas sin duda alguna.
Les recomiendo encarecidamente este juego. Además sus gráficos no se relantizarán como en la mayoría de los de Pc xD
Has vuelto ^^
6 de Diciembre de 2009 • 15:55 — ZeraelBienvenido ^^
Pues mi historia con este juego es peculiar. Gran Turismo y Ridge Racer 4 son los únicos juegos de coches por los que me he desvivido XD Aunque hacia el final, dejé de lado la obra de Polyphony ^^u
Supongo que lo que comentas al principio nos acaba pasando a la mayoría... conseguí un modelo preparado con l que barría en gran cantidad de eventos y ya era difícil sacarme de allí (un GTO, si no recuerdo mal). Aunque claro, con la cantidad de competiciones especiales que traía, el juego era casi infinito XD. Siempre tuve curiosidad por completar esa que duraba una bestialidad... ¿cómo se llamaba? ^^U
En fin. Cuando salió, fue todo un shock ver la calidad del acabado de los coches. Me encantaba ver las repeticiones del circuito del bosque, con esa recta cubierta de árboles que dejaban pasar rayos de luz... qué gozada XD
Pero bueno... soy más de arcade. Y como bien señalas, en Gran Turismo el arcada es sólo la punta del iceberg. Por eso acabé "consagrándome" a RR4. Para gustos los colores.
Genial entrada ^^
Un juego grandioso para la época
6 de Diciembre de 2009 • 17:58 — LoganKellerPara jugar en solitario. Su curva de dificultad estaba muy ajustada y como bien has dicho el juego duraba lo que quisieses. Solo le encuentro el problema de los daños, como bien han comentado otros blogers e invitado, y es que una de las técnicas para ganar que usaba mucha gente era chocar con otros coches y así apoyarse en ellos para coger bien la vuelta.
De todos modos era muy "pronto" para implementar daños de una forma realista, puesto que el juego traía multitud de detalles quelo hacían divertido y muy jugable. Eso sí, ya no tienen excusa para el GT5 que saldrá en breve: los daños para coches es lo único que le falta para ser un juegazo. Y quien no los quiera, que los desactive y punto, y lo mismo para el online.
¡Buen análisis!
GT
6 de Diciembre de 2009 • 23:25 — Franchuzas@ rapsodos
Te comprendo perfectamente, pues durante un tiempo también fui más de cosillas arcade (y para según que días, lo sigo siendo). Eso de calcular con cuidado como hay que tomar cada curva no era lo mío, y claro, la frustración acababa apareciendo. Pero con el paso del tiempo le fui cogiendo el gustillo y a día de hoy tanto Gran Turismo como Forza MotorSport son dos de mis sagas favoritas.
@ Driver1987
Yo también estoy bastante enganchado a esta saga, sobre todo gracias a esta primera entrega y la tercera (la segunda y la cuarta no me entusiasmaron tanto a pesar de las evidentes mejoras). Me alegra que te haya gustado el análisis, fíjate que ya fue casualidad que pidieras algo de carreras cuando tenía este GT a puntito de caer (de hecho, lo iba a colgar el fin de semana pasado, pero no pude por ciertos contratiempos) ^^
@ Cellsius
No me extraña, es que esa época creo que fue LA ÉPOCA, al menos en consolas. Entre el 96 y el 98 (año arriba, año abajo) llovieron clásicos inmediatos de la talla de este Gran Turismo, Mario 64, Resident Evil, GoldenEye, Ocarina of Time, Metal Gear Solid, Tomb Raider, Final Fantasy VII... Los videojuegos tomaron una nueva dimensión para muchos de nosotros, no me cabe duda (para unos de la mano de Nintendo, para otros de la de Sony, y para los más afortunados, de ambos, o quizá de Sega -aunque Saturn tuviera una travesía corta y algo accidentada-).
@ Vlah el Malo
Bueno, no me cabe duda de que si bien los primeros Gran Turismo marcaron el camino a seguir, en algunos terrenos hubo que seguir trabajando a lo largo de los años, en esta y otras sagas (como lo que apuntas de las físicas). De todas formas, no podemos olvidar que una cosa es un juego, y otra la realidad, y si el nivel de exigencia para según que cosas en lo primero fuese como en lo segundo, muchas veces la frustración acabaría con la diversión que se le supone a un videojuego.
@ Tanner182
Estos juegos (refiriendome tanto a Gran Turismo como a sagas similares) tienen un nivel de exigencia más elevado que la mayoría de juegos de carreras, pero ahí la clave: de primeras pueden resultar frustrantes, pero a la larga creo que son de los que más satisfacciones provocan. Yo también tardé un poco en entenderlo (de joven estaba hecho un "ansias" xD), pero ahora los disfruto como un enano.
@ Zerael
Pues sí, por aquí ando de puente, y espero sacar tiempo también para ver que se cuece en el mundillo indi estos días ^^. Sobre el GT, no recuerdo a que competición te refieres, aunque para pruebas largas, el GT4 se lleva la palma (si no me equivoco, hay alguna prueba como de ¿24 horas? Hace mucho que no lo juego :P).
@ LoganKeller
Calla, calla, que a mí lo de los "daños" me vino de perlas en más de una ocasión xD. Además, alguna vez se ha comentado que el no contar con siniestros realistas se debe más a las exigencias de las marcas (que no quieren que sus coches den la imagen de ser poco seguros) que de los propios desarrolladores. No sé cuanto habrá de cierto en ello...
Un saludo a todos y muchas gracias por comentar ^^
@ Franchu (¿puedo llamarte así?) ; )
7 de Diciembre de 2009 • 02:40 — Vlah el Malo (invitado)@ Vlah (como quieras xD)
7 de Diciembre de 2009 • 04:15 — FranchuzasDebo reconocer que mi experiencia con simuladores de conducción en PC no es muy amplia, pero aun siendo cierto lo que comentas (el irrealismo de las colisiones), creo que por la fecha en la que salió este GT pocos o ningún juego había con este nivel de exigencia y realismo en el manejo, al menos en consola (como he dicho, no puedo poner la mano en el fuego por lo que se cocía en el PC allá por el año 97).
Luego estaría también todo el entramado de licencias, coches reales disponibles (modelos de calle además, no de carreras, es un matiz importante), modificaciones, autoescuela y demás, que hacía de este GT una experiencia automovilística nueva y sorprendentemente fresca para los amantes del mundo del motor. De ahí su enorme éxito ^^
Saludos!
viva gran turismo!!!
2 de Febrero de 2010 • 06:46 — pablen (invitado)gran turismo
2 de Febrero de 2010 • 09:13 — sir playstation (invitado)gran turismo salve rey!!!!!
2 de Febrero de 2010 • 09:30 — peludoman (invitado)old sweet times, good
2 de Febrero de 2010 • 09:38 — american gringo (invitado)SOMOS MUCHOS LOS FANATICOS DE GT4
14 de Febrero de 2010 • 17:48 — Garay Alfredo W... (invitado)Aquellos dias de GT
16 de Marzo de 2010 • 16:50 — Hosting Colombia (invitado)