
No hay más que echar un vistazo a mi historial de análisis para darse cuenta de que cierta tendencia consolera me delata. Siempre que he podido disfrutar del PC lo he hecho, pero tampoco niego que desde que servidor tiene memoria, se recuerda a sí mismo frente a una televisión y con un pad entre las manos. No obstante, con el paso del tiempo también he aprendido que en la variedad está el gusto y que, tanto para el catálogo en general como para algunos géneros en particular, el acabar recurriendo al PC como plataforma de juego es algo imprescindible. Por ejemplo, si quieres pegar tiros, nada como el PC. Si quieres pegar tiros, pero al mismo tiempo usar la cabeza, nada como el PC. Y si quieres pegar tiros, usar la cabeza y directamente enamorarte de un FPS, Gordon Freeman es tu hombre (aunque seas de los que no le gustan los hombres con barba).
Tras su primera aparición en
Half-Life (1998), Valve ya había sentado cátedra con un juego que entró por la puerta grande y dejó una huella imborrable, convirtiéndose instantáneamente en un clásico del género. Por eso no es nada extraño que su secuela levantara tanta expectación. El listón estaba muy alto y habían pasado ya bastantes años desde el incidente de Black Mesa. Pero entonces llegó. Las primeras imágenes y vídeos prometían mucho, y el nuevo e impresionante motor Source sería el encargado de dar vida al nuevo universo, mucho más amplio y complejo.
Es bastante frecuente que cuando un título se encarga de estrenar un nuevo motor gráfico sea el apartado técnico lo que más destaque, por encima del propio planteamiento del juego. Casos como Quake, Unreal, Doom 3 o el reciente Gears of War resultaron ser grandes juegos, sin lugar a dudas, pero a veces se sentían más como una especie de demostración en plan "mire lo que nuestro motor es capaz de hacer, señor mandamás de cualquier empresa interesada en adquirir la licencia". Sin embargo, aunque Half-Life 2 suponía el estreno del brillante motor Source (unido a la excepcional aplicación de las físicas Havok), el desarrollo del juego resultó tan extraordinariamente brillante y equilibrado que relegaba dicha novedad a un segundo plano.
Half-Life 2 se apoya sobre dos pilares fundamentales, su historia y su jugabilidad. Y sin duda logra ser verdaderamente sobresaliente en cada uno de ellos, por lo que se define como un juego sólido cuyo apartado técnico es como una guinda que adorna tan delicioso pastel. La trama nos pone de nuevo en la piel del antes citado Gordon Freeman, el héroe de la aventura original. Tras el desconcertante final de la primera entrega y una charla con el misterioso y omnipotente G-Man, aparecemos en el vagón de un tren sin la más mínima idea de donde estamos o a donde nos dirigimos. Pero nada más salir del tren nos daremos cuenta de que algo va mal: han pasado varios años y un imperio alienígena llamado Combine (o La Alianza, como se denomina en la versión española) tiene prácticamente esclavizada a la raza humana.
Una vez empecemos a movernos por la estación y nos metamos de lleno en el universo de Half-Life 2, descubriremos uno de los aspectos más relevantes y que más impacto suele conseguir en el jugador. En algunos momentos, los dos pilares que sostienen el juego (historia y jugabilidad) se funden magistralmente. Recoge en parte una idea que ya existía en la primera entrega, pero la eleva a la enésima potencia y desarrolla ante nosotros un guión sutil pero mucho más profundo. Si bien en todo juego en primera persona se espera que la inmersión sea una pieza fundamental, en Half-Life 2 ese efecto de estar en la piel del personaje va mucho más allá.
Y ya no solo porque el apartado gráfico fuera en su época tan impresionante como un perro resolviendo ecuaciones integrales, o por la deliciosamente realista física de los objetos. La clave es el conjunto "vivo" que se crea ante nosotros. Gráficos, físicas y, sobre todo, diseño se dan la mano de una forma casi perfecta. Como se decía en la escuela de la Gestalt, "el todo es más que la suma de sus partes". O lo que es lo mismo, no es tanto el mérito de cada una de estas pequeñas piezas y geniales que forman el juego, sino por lo bien que encajan todas ellas y conforman una experiencia que es difícil de analizar sin tener en cuenta lo bien que ha jugado Valve con este aspecto.
Todo a nuestro alrededor da la impresión de ser tan real que consigue que nos paremos en más de una ocasión a observar detalles a priori irrelavantes para el desarrollo del juego. Andando por la estación presenciaremos como los soldados de la Alianza controlan a los humanos cual ganado; como estos se revelan contra las fuerzas invasoras y reciben duros castigos delante nuestra; o como algunos, presos del temor y la desesperación, se vuelven locos hasta el punto de encontrarse hablando solos en un rincón. Incluso podemos ver como por una acción tan nimia (al menos por lo que uno se esperaría de un videojuego) como es lanzar una lata vacía a uno de estos guardias alienígenas nos reportará una nada gratificante descarga de aviso. Se establece desde los primeros compases una atmósfera verdaderamente opresiva que nos acompañará durante el resto del juego, impregnándolo de un constante aroma tenso al más puro estilo La Guerra de los Mundos (reafirmada por la genial inclusión de los característicos zancudos en la recta final).
Otro de de los factores clave a la hora de lograr esa magnífica ambientación (y también perteneciente más al ámbito del diseño que al de los gráficos) es que, al igual que en el primer
Half-Life, nos encontraremos con una serie de scripts perfectamente integrados a lo largo del desarrollo. Por si alguien desconociera lo que esto significa, aclarar antes de nada que un script es un suceso que aparece de forma predeterminada cuando el jugador llega a cierto punto, haciendo saltar un evento que añade espectacularidad sin depender directamente del jugador. No suele afectar a la jugabilidad propiamente dicha, pero sí hace una importantísima labor a la hora de ambientar. Claro que el uso de scripts es siempre una arma de doble filo, ya que lo que se gana con la espectacularidad de la primera partida se pierde con la previsibilidad de la segunda. No obstante, sigue siendo un precio relativamente pequeño a pagar si con ello se logra que la primera vuelta sea inolvidable.
La primera parte del juego funciona como una especie de tutorial, no tanto para aprender a jugar como para entrar en materia y familiarizarnos con el entorno y la historia que está sucediendo a nuestro alrededor, aunque se da también cierta importancia a la forma que tenemos de interactuar con el mundo y sus físicas extremadamente realistas a la par que útiles para los sencillos puzles que se nos irán planteando (como apilar cajas para alcanzar una ventana abierta). Hasta la media hora de juego no conseguiremos nuestra querida, útil e icónica palanca. Pero a pesar de que la muerte no sea una opción en estos primeros minutos, el juego resulta igualmente excitante, alcanzando como ningún otro la maestría a la hora de diseñar la puesta en escena sin recurrir a largas escenas más propias de una película que de un videojuego.
Una vez superado este ejercicio de calentamiento, da comienzo el juego de una forma más activa. Desde luego, armamento no nos faltará a la hora de intentar llegar a buen puerto. Contaremos con una interesante variedad de armas (pistola, escopeta, lanzamisiles y compañía), entre las que destaca especialmente la arma gravitatoria, un curioso artilugio con el que podemos atraer y sujetar prácticamente cualquier objeto en el aire (radiadores, cajas, bidones...), así como utilizarlos de escudo o armas arrojadizas. Su buen uso unido a las físicas de los objetos abrirán también un montón de posibilidades a la hora de plantear y resolver diversos puzles. Lo cierto es que la jugabilidad combina multitud de ingredientes de una forma exquisita, cual plato estrella del mejor chef. Podemos definir a
Half-Life 2 como un shooter, pero tal etiqueta se queda ridículamente corta para la experiencia que el juego pone a nuestra disposición: a las típicas persecuciones, emboscadas y tiroteos le suma elementos más propios de otros géneros como las aventuras, los puzles o incluso los survival horror. Sin olvidar, por supuesto, las divertidas y trepidantes partes en las que conducimos algún vehículo por tierra o por agua.
En definitiva, son muchas las cosas que hacen de Half-Life 2 una experiencia única y absolutamente imprescindible para cualquier jugador. Decir para los rezagados que aún no le hayan echado el guante que además de en su original versión para PC, lo podéis encontrar también disponible para Xbox (aunque con un evidente empobrecimiento gráfico) o en el reciente pack The Orange Box, lanzado el pasado año en PC, Xbox 360 y PlayStation 3, donde además viene acompañado de los dos primeros Episodios (expansiones que continúan la trama tras el final descaradamente abierto de este juego), el magnífico Portal y el interesante multijugador Team Fortress 2. No obstante, aunque en la actualidad esta se presenta como la mejor opción de hacerse con él, tanto la versión de 360 como la de PS3 nos han llegado completamente en inglés, perdiendo de forma totalmente injustificada el grandísimo doblaje del que ya gozaba allá por el 2004. Afortunadamente, al menos en su versión para PC, el pack ya cuenta con doblaje al castellano, puesto que Valve lanzó en enero de 2008 el respectivo parche. Sea como sea (aunque mejor en PC por lo ya comentado), nadie debería perderse este auténtico clásico atemporal. Un videojuego con letras mayúsculas que tiene la extraordinaria habilidad de sorprendernos a cada paso. No importa cuan emocionante sea un momento, al final se las arregla para que el siguiente lo sea aún más. Cuando el apartado técnico, la jugabilidad y la historia se dan la mano, todo fluye de una forma tan natural y elegante como solo los más grandes saben hacer.
16 Comentarios:
Buen analisis, me ha
5 de Septiembre de 2008 • 16:18 — SuperKilloBuen analisis, me ha gustado mucho, yo tuve unos dias este juego y la verdad esque es una maravilla, un saludo.
Excelente análisis para un
5 de Septiembre de 2008 • 17:08 — The_unforgiven_tooExcelente análisis para un excelente juego. Si soy sincero, me acerqué a HL2 muy escépticamente, pero pronto el juego me absorbió hasta el punto de no dejarlo hasta pasármelo.
Un saludo.
Me pones en un apuro... he
5 de Septiembre de 2008 • 17:35 — electroblogMe pones en un apuro... he intentando darle dos veces, pero que va... tan sólo me deja ponerle un 5 a una entrada de DIEZ!... Pues habrá que poner una queja a Gamefilia...
Hombre, yo el HL2 no me lo he terminado aún por lo mismo que tu dices... Acabé el primero en un PC que por lo visto no le gustó mucho la saga porque años más tarde me dijo que la segunda parte me la podía meter por el culo por no se qué de unos requisitos técnicos, así que debo ser el único imbecil con un HL2 para PC sin jugar...
Me regalaron el Orange Box para XBOX pero lo cambié por el Assasin's Creed porque tras jugar la demo me di cuenta que añoraba mucho el mouse para seguir con la historia pero sin embargo me lo he ido pasando poco a poco de alquiler en la PS3...
En fin, que tremendo absurdo... En cuanto a Valve decir que un script ya no es lo mismo después de que el mundo aprendió como hacer una buena implementación de los mismos. El motor gráfico excelente y solvente, como se ha demostrado en más juegos... Y la historia increible, generando una legión de seguidores tras de sí... En definitiva, un juego impecable, donde las traducciones en consolas o los requisitos en PC son peccata minuta para toda la diversión y experiencia videojueguil que el título es capaz de ofrecer...
Vengo jugando está saga
5 de Septiembre de 2008 • 19:04 — El_TyrantEl día que me entere que había segunda parte, sin duda estaba al tanto de cada detalle nuevo de este juego, jamás había esperado con tantas ansias un videojuego, pero este si lo logro. Y hay una razón clara, como lo dice en el análisis. Una historia increíble, junto con una jugabilidad tremenda.
Este juego me paso que debido a sus requisitos por ahí tardo un poco en llegar a mi casa, pero luego actualice el PC, y a los 4 o 5 meses estuve ante una maravilla de juego. Muchos dicen que es solo un juego sobrevalorado, y que la historia apesta, que como puede ser que deje tanto suspenso. Es que ahí esta uno de sus mayores atractivos, además no hay razón para decir que la historia apesta, cuando todos sabemos que es un argumento de Hollywood. Pero bueno, cada quien con sus gustos.
Saludos y 5 estrellas para tu análisis ya que deja en claro el mayor atractivo del juego y que lo que en verdad si es una maravilla, además no se va tanto en los detalles gráficos como sonoros (lo que no significa que no este detallado).
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5 de Septiembre de 2008 • 22:33 — Jackie Estacado (invitado)Yo aún a riesgo de recibir
5 de Septiembre de 2008 • 22:41 — Auric GoldfingerYo aún a riesgo de recibir piedras por todas partes diré que el único Half-Life al que he jugado fue el primero solo media hora y no precisamente por falta de ganas. Sobre el anáslis, te llevas 5 de estas:
Muchas gracias a todos por los comentarios :)
6 de Septiembre de 2008 • 00:14 — Franchuzaselectroblog: Pues que raro que no te fuera HL2 por los requisitos, puesto que una de la cosas que más me llamó la atención en su día (y olvidé mencionar en el texto, ups!) es que era un gran ejemplo de optimización. A pesar del soberbio apartado técnico, tiraba en ordenadores bastante normaluchos (como el mío xD).
Saludos!
ciertamente un gran juego.
6 de Septiembre de 2008 • 00:21 — comadreijenpos yo solo jugue al 1 y lo
6 de Septiembre de 2008 • 00:33 — rapsodospos yo solo jugue al 1 y lo mismo que auric... unos 20 minutajos xDDD es que mi ordenador no daba para mucho en ese momento, y para que engañarnos, yo de pc siempre he sido muy primario... aparte que los FPS nunca han sido lo mio xDD
gran analisis, pero este juego y al genero que pertenece no me gusta xD
Saludicos!!
Soberbio
7 de Septiembre de 2008 • 07:50 — MarkovAsí que en verdad Half life 2 realmente es tu FPS favorito, te has currado con la entrada; yo tuve la oportunidad de jugarlo por que me lo prestaron, pero desafortunadamente no lo terminé, razon fué que se me había dañado un archivo del sistema operativo y tuve que formatear, para ese entonces ya no contaba con el juego
.
Lo que más me gustó de la obra de Valve, es la manera de utilizar el medio a tu ventaja, incluso para resolver puzzles, recordé qué me había quedado "trancado" varias veces en este videojuego, tratando de resolver los susodichos puzzles; para la época era el juego con mayor potencia gráfica, y por supuesto, es la diana de referencia de la mayoría de los shooters de ciencia ficción, muchos de ellos pasan sin pena ni gloria.
Aunque yo no suelo decantarme por los fps, debido a que he jugado muchos con una linealidad excesiva y una trama genérica - tengo costumbre de tomar mucho en cuenta la trama de un videojuego, la misma inculcada por jugar jrpgs y "dungeons crawler"- y porque muchos de ellos tienen esa tendencia estadounidense que tanto me fastidia - rapados en contra del terrorismo
-, a la final me gustan los shooters que ofrecen esa amalgama de géneros, cómo stalker o Bioshock -sencillamente excelente-.
Sin embargo:
Halo pwned by Half life 2
Un saludo franchuzas, excelente review.
PD1 Veo que colocaste Dracula Castle, de Castlevania Sotn, y además una de xenogears excelente, la otra que te recomendé fue el tema principal de ff 6, si no la consigues, con gusto te la paso.
Un articulo super currado,
6 de Septiembre de 2008 • 18:37 — ShaiyiaUn articulo super currado, no esperaba menos de ti :D
A riesgo de que me pegueis, la verdad es que no soy muy amiga de jugar en el pc. A dia de hoy me atraen muchos (vease este caso) pero mi lavadora me escupiria el juego a la cara X-D
Si no me pille´el de 360 es por lo que comentas, que va y nos viene en ingles, y me niegorotundamente a comprar un juego así, y mas cuando ya estaba doblado.
5 estrellazas.
Gracias de nuevo :)
7 de Septiembre de 2008 • 05:24 — FranchuzasDescuida, Markov, tengo toda la banda sonora del FF VI, pero el tema principal recuerdo haberlo puesto hace no mucho, así que con tu permiso elegiré otra pieza
PD: Me quedé intrigado... ¿qué se supone que había en tu imagen? (no se ve, a mí al menos).
PD2: Tranquila Shaiyia, a nosotros no nos pueden pegar. A ti por mujer y a mí por llevar gafas xD
:D
7 de Septiembre de 2008 • 07:52 — MarkovVoy a ver si lo acomodo, por los momentos te lo mantengo cómo sorpresa, al parecer el link a cambiado de hosting.
Por cierto, estoy mesmerizado con vagrant story, qué trama tán increíble, lo que más me gustó fué qué en este juego, no hay un héroe estereotípico, sino personajes cuyos ideales y propósitos no vacilan si eso significa la muerte de inocentes.Voy por abandoned mines b2 donde salen orcos, y ya asesiné al elemental de viento.
Aquí te dejo otra
DR. Freeman House jajajajaja
¿Freeman House?
7 de Septiembre de 2008 • 14:31 — FranchuzasMuy bueno, ya lo había visto pero me sigue haciendo gracia xD
También había visto la decapitación "palanquina" del Jefe Maestro xD
PD: Me estás metiendo muchas ganas de rejugar el Vagrant, que hace tiempo que no lo toco. En cuanto acabe con los exámenes (y con el Xenogears
) me pondré con él de nuevo.
Saludos!
¡Hala!
8 de Septiembre de 2008 • 13:19 — psycoticOtro análisis curradíssssimo pa' la saca :P
Tienes razón en lo de la optimización: tiempos de carga mínimos, corría muy muy fluido, con altas resoluciones, efectos, etc, en equipos modestos. Creo que uno tiene que tener un ordenador del 2000 para que no lo aguante. Los de Epic deberían tomar ejemplo, porque Gears es un horror hacer que se mueva en PC.
El juego es brutal, también es esta saga de mis FPS favoritos. No creo que tenga especialmente un buen argumento o historia (solo destacaría 7 u 8 juegos por su historia, y casi todos son aventuras gráficas), pero sí maneja las situaciones de manera estupenda.
El hecho de que, por ejemplo, recorras los escenarios de forma continua, sin un salto espacial del tipo ahora un desierto, ahora nieve. Lo haces de corrillo, con lo que la sensación de huida es total, e incluso apenas notas la linealidad de los escenarios.
También, lo que apuntas, la variedad de situaciones tanto de tiros locos, puzzles, sigilo (aún se me erizan los pelos cuando me acuerdo del muelle aquél en que salían cucarachas gigantes de la arena) o canguelillo con el reverendo.
Son cosas tan espectaculares por el momento en sí, no sólo por algo mostrado (como la aparición de los trípodes), y tan intensas, que deja huella.
Y los puzzles y gravedad... Es la gracia del juego
, una pasada.
Felicidades por el análisis!
Un análisis impresionante
8 de Septiembre de 2008 • 18:10 — ZeraelMe parece cojonuda tu forma de abordar el análisis: sin secciones y resaltando lo más relevante. Nunca me ha gustado parcelar las críticas, las hace artificiales y forzadas (recuerdo una revista, de nombre largo tiempo olvidado, que seccionaba cada apartado en otros tantos, creando categorías ridículas como "distancia de visionado" y semejantes ¬¬ U).
Sólo hay una cosa que no comparto, y que no me gustó desde el momento en el que leí sobre ello la primera vez: la obligación de compartir tiroteos con aliados, sobre todo en los últimos compases del juego. En el primer HL podías pasar perfectamente de la ayuda de los policías, amén de que su presencia era bastante simbólica por su inutilidad. La sensación de encarnar a un cerebrito con muy mala leche me encantaba, y el hecho de que la mayor pare del tiempo fueras solamente "tú" quien debía sacarse las castañas del fuego acrecentaba esa sensación. Pero bueno, para gustos los colores.
Para mí, si algo hace grande a HL 1 y 2 es la inmersión y la ambientación. Nada de escenas de video -que no me disgustan-, todo lo que ocurre, ocurre a tu alrededor, y gracias a la sabia utilización de los scripts, consigue meterte de lleno en situaciones que de otro modo resultarían inverosímiles y excesivamente fantásticas. A pesar de la irrealidad de su planteamiento jugable, uno cree que viviría de ese modo si estuviera enfundado en el traje de protección. Es sencillamente magistral.