17 de Febrero de 2018
Ago
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¿Sueñan los Cylon con tostadoras?

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En espera de algunos futuros cambios, llega el momento de reseñar mi primera Serie en el Blog de la Jauría: BATTLESTAR GALACTICA, pues sinceramente necesitaba platicarles en torno a ella, que doy por hecho que ya es conocida por todos, pero por alguna razón no recuerdo haberla visto comentada en Gamefilia, tal vez porque es demasiado obvia, igual de novedoso que reseñar no sé... Star Wars, o algo por el estilo.

Antes de entrar en materia me gustaría compartir algunos antecedentes que he ido recogiendo con el tiempo en la Web y en los propios discos extras de la serie:

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Cuenta la leyenda que Ronald D. Moore hizo un pacto con el Diablo: el desconocido escritor y productor de televisión le solicitó al maligno la posibilidad de convertir el carbón en oro televisivo, y tal deseo le fue concedido, pues de otra forma resulta imposible de entender cómo pudo convertir un remake de un remedo de Star Wars, en la mejor serie de ciencia ficción de los últimos veinticinco años.

Moore tenía entre sus manos la receta para el fracaso: Battlestar Galactica era una serie de 1978 nacida a la sombra de Star Wars, en aquella era del auge de lo espacial en el que un rayo láser significaba dinero seguro, se dio oportunidad a cualquier proyecto que tuviera como protagonista una nave espacial y una capa, esta fue una serie llena de clichés sobre clichés que sólo duró un par de años antes de ser cancelada, no obstante los intentos de su protagonista por revivirla: Richard Hatch; y contaba con una pequeña pero furiosa base de seguidores que seguían guardando en el sótano de la casa su lonchera del kindergarden junto con algún modelo de nave “Viper”, en espera de un regreso, tan improbable como la segunda vuelta del Rey Arturo.

Desde luego en los años dos mil y pico, ya nadie quería saber de series del espacio: los marcianitos azules y las naves espaciales, eran más mal vistos que el racismo, y la última serie de Star Trek –Enterprise— pintaba en números rojos y se rumoraba su cancelación. Moore tuvo la idea de redactar un escrito –que a posteriori se llamaría “Manifiesto Battlestar Galactica”--  para convencer a los inversionistas, en el que explicaba a la gente del dinero y las televisoras que la serie no trataría de marcianos, ni alienígenas, tampoco rayos laser ni ciencia ficción barata, sino que se trataba de una historia donde se conjugaban política, religión, humanidad y ciencia ficción real con los pies bien plantados en la tierra.

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Por simple casualidad, el referido manifiesto fue adjuntado a las copias del guion del piloto –cuando no estaba planeado así--, y aunque Edward James Olmos sólo tenía como objetivo servirse del manuscrito para encender su chimenea, sin ni siquiera haberlo leído, fue su esposa quién si lo examinó y le aconsejó tomar el papel. El Señor Olmos reticente a que su presencia fuese empleada sólo para explotar su aparición dentro de la película de culto llamada Blade Runner, y justificar cualquier bodrio infumable de ciencia ficción, se paró enfrente de los productores y les dijo que aceptaría el rol, pero si por alguna razón veía entrar al set algún alienígena de color azul, en ese preciso momento se tiraría al suelo fingiendo un ataque cardiaco, para que pudieran explicar su muerte en la serie, y no volvería a filmar nada más… y todo mundo le creyó.  

Cuando se supo del proyecto de la serie, pero sobre todo, que no se continuaría lo ocurrido en la primera parte, los fans vomitaron fuego, y exigieron la inmolación de Moore, encabezados por Robert Hatch. Moore tuvo el temple de acudir a una reunión de los  fanáticos de Battlestar Galactica invitado por Hatch, en un movimiento equivalente a si Eddy Murphy acudiese a la reunión anual del Ku klux Klan para hablar de la discriminación racial, allí igual que Leónidas, Moore hizo frente a los ataques y resistió estoicamente hasta que la gente se dio cuenta de que lo que proyectaba no era mal idea después de todo.

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Los productores desde luego conservaron muchas cosas de la serie original, nombres, modelos, e incluso las cazas de las primera serie fueron tomados tal cual –los modelos eran prácticamente lo más rescatable de la serie--, e incluso se contrató a Hatch para hacer un papel de antihéroe/villano, para beneplácito de los seguidores; pero la esencia de la serie era totalmente otra, bueno para acabar pronto la serie ahora si tenía esencia, y no simples rayos de energía.

Continuando con la receta del desastre, se contrató a una modelo flaca como palo de escoba para uno de los papeles más interesantes de la serie: Número 6 –Tricia Helfer--; se cambió el sexo de varios de los protagonistas de las serie original: Boomer y Starbuck, dos pilotos machines se convirtieron en nenas –Grace Park y Katee Sackhoff--; se contrató un actor inglés para desempeñar un papel con acento Americano  --Jamie Bamber (Apollo)--, y el actor inglés –James Callis— llegó a la audición intentando hablar en forma neutra, cuando lo habían elegido precisamente por acento británico, y así una larga lista; quedaba claro que en tales condiciones la pregunta no era ¿qué puede salir mal?, sino ¿qué puede salir bien?

Pero Moore estaba listo para cobrar los favores de Luzbel, y en el 2003 se lanzó el piloto que se considera una miniserie en el canal Sci-Fi de Inglaterra, con muy pocas expectativas, aún incluso para un canal serie “B” famoso por lanzar cosas como “Sharknado”: En cuanto comenzó la transmisión la magia oscura comenzó a hacer su efecto, era obvio que no se trataba de una serie chambona con efectos especiales cutres: la nave –Battlestar Galactica—parecía un auténtico navío de combate, estrecho y lleno de compuertas como submarino, que había que cerrar y abrir girando un volante de acero; las comunicaciones al interior de la nave se hacían por medio de un teléfono ¡¡QUE TENIA CABLE!!, las naves disparaban balas de verdad y no rayitos de energía; los cazas volaban en la gravedad cero del espacio, haciendo uso de pequeños impulsos de chorro para sus giros. El palo de escoba canadiense se convirtió en la cosa más sexy que se hubiera visto, a tal grado que ustedes disculparán, pero tengo que hacer una pausa en este momento para volver a ver sus fotos en Playboy….

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…. Pero además la serie tenía substancia, era una historia humana que podía ser ubicada en cualquier parte del mundo y de la historia, y sólo por accidente se reflejaba en el espacio. Aquí no se debatía si los habitantes de Alfa Centauri le habían robado los pañales a los Entes del Sector Oscuro Siete; por ejemplo en un capítulo se trató el disimulado sistema de "castas" laboral del mundo actual, en los que el hijo de un campesino tiene 99 % de probabilidades de terminar siendo campesino, y el hijo de un político, tiene las mismas probabilidades que ser lo mismo que su progenitor. En otro momento se hizo un debate sobre si es válido que en tiempo de crisis, la milicia haga labores policiales, de hecho existe una frase de Adama que trata sobre este punto y que dice algo como que: "La milicia combate a los enemigos del Estado y la Policía defiende al Pueblo; cuando la milicia hace labores de policía, no pasa mucho tiempo para que el enemigo de la misma se convierta en el pueblo; reflexión que tiene aplicación en... dejenme pensar... ¡MI PROPIO PAIS!, en este mismísimo momento.  

Cuando la miniserie piloto terminó, los televidentes sólo querían más. Inmediatamente se corrió la voz de su indiscutible calidad, y la gente en los Estados unidos comenzó a descargar los capítulos antes del estreno --desconozco si ilegal o legalmente--, y pronto fue evidente que un nuevo fenómeno había surgido, ya nadie tuvo críticas para la serie, solo halagos, después de la  miniserie hubo 13 capítulos de la primera temporada; 20 de la segunda temporada; 10 “webisodios” para calmar las ansias; 20 episodios para la tercera temporada; 7 “webisodios” de Razor, una película para TV --Razor—; y  20 capítulos de la cuarta temporada… nada mal para una serie de tan humildes orígenes.

Yo, que siempre llego tarde a todos los momentos y eventos importantes de la vida, de simple y mera casualidad me topé con ella en algún sitio online, e inmediatamente se volví adicto a ella: intenté buscar ver los capítulos por todas partes, pero no los localizaba y en México nadie parecía estar interesado en la misma, desesperado caí al piso en posición fetal y lloré mientras me sobaba la cabeza durante días, a tal grado que mi novia –y hoy esposa— mandó a pedir algunas temporadas por internet a un vendedor en Europa --eso es “amosh” de verdad--  porque no había envíos internacionales de Estados Unidos a México en ese entonces, y aquellas personas el otro lado del Atlántico eran las únicas personas dispuestas a mandar la serie. 

HISTORIA.- En términos simples --y aparentemente— la trama versa sobre una especie muy parecida a los humanos que habitan en doce planetas que llaman en forma común como “Colonias” –Caprica, Picon, Sagitarion, etc…-- y que cuentan con un gobierno que las rige, muy parecido al existente en los Estados Unidos: Presidente, Secretarios, un Congreso, etc., con algunos brochazos de la cultura griega clásica.

 Hace algunos años crearon a unos robots para ayudarlos en sus tareas que se llamaron Cylons, pero el incremento de su inteligencia artificial --y en el fondo el desarrollo de su propia religión monoteísta, frente al politeísmo de los humanos-- los hizo rebelarse, y casi derrotan a sus creadores. Inexplicablemente los Cylon acuerdan un cese de hostilidades y se desaparecen; aunque cada año los humanos mandan a un representante del Gobierno Colonial para parlamentar con los Cylons en una estación ubicada en los límites de los territorios de cada facción.

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La primera miniserie o piloto comienza cuando los Cylons regresan a las Colonias, sólo que esta vez han logrado hacer que su apariencia y fisiología sea igual a la de los humanos, infiltrándose a todos los niveles de gobierno en espera de ejecutar su PLAN, ¿qué plan es este?, muy sencillo: la extinción de la humanidad.

La serie cuenta con personajes muy interesantes:

En primer término, la principal protagonista es la propia Battlestar Galactica, que  es un crucero de combate/portaviones sobreviviente de la primera guerra Cylon, una chatarra ambulante, con más hoyos en su casco que estrellas en el cielo. Esta nave hará su último vuelo antes de retirarse y ser convertida en museo, de hecho ya cuenta con salas de exposición y tienda de dulces.

Al mando de Galactica se encuentra el Comandante William Adama, otrora piloto de caza y niño bonito del alto mando gracias a su matrimonio con la hija de algún Almirante; actualmente se encuentra caído en desgracia al haber fallado en la dirección de una misión clasificada que casi destruye el cese al fuego con los Cylons y se encuentra al mando de una nave que se cae a pedazos, solamente para tenerlo entretenido, antes de su retiro. Por su repudio a las máquinas, Adama ha ordenado que Galactica conserve el diseño deliberadamente arcaico de cuando fue creada, cuando los humanos tenían miedo de la tecnología, no cuenta con un sistema central computarizado, sino que cada sistema opera en forma independiente, los pilotos siguen aterrizando manualmente; todo ello ante el desdén de los mandos militares, a quien les tiene sin importancia el funcionamiento de un trasto como Galactica, que cuenta con la peor tripulación o la más inexperta, y no tiene instalado la última versión del programa universal de defensa en su sistemas.

La Secretaria de Educación Laura Roslin se encuentra viajando hacia Galactica para presidir la ceremonia de retiro de la nave, hace algunos días le detectaron cáncer y le solicitó al Presidente de las Colonias –con quien tuvo un romance— la retire del cargo.

El Coronel Saul Tight es el primer oficial de Galactica, otro antiguo piloto de combate que tiene una gran y larga amistad con Adama, aunque es un buen elemento, es un borracho empedernido con una esposa que es más fácil que la tabla del uno, que ya se ha repasado a toda la flota.

El Doctor Gaius Baltar es el “Rock Star” del Gobierno Colonial, rico, famoso y talentoso, su debilidad por las mujeres sólo es superada por su hedonismo y la preocupación en sí mismo. Creador de la  nueva versión del sistema de Defensa Colonial, ha permitido que una rubia impactante que es la apoteosis de la sensualidad haga algunos cambios en el software para que sus empleadores tengan ventajas corporativas en las próximas licitaciones… ¿qué malo puede suceder si se hacen unos pequeños cambios aquí y allá?

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Teniente Lee Adama –“Apollo”-- es un piloto de caza hijo de William Adama, con quien no tiene mayor contacto desde que su hermano se mató en un vuelo en la Academia militar en su intento de agradar a su Padre, y Lee culpa a su progenitor de tal fallecimiento.

Teniente Kara Thrace –“Starbuck”—es la protegida del Comandante Adama, la hija que nunca tuvo y si quiso tener, es la mejor piloto  de la flota, aunque es insubordinada y nunca sabe cuándo callarse, fue la novia de Zack Adama, el hijo muerto de su Comandante, y guarda un doloroso secreto relacionado con dicho fallecimiento.

Teniente Sharon Valerii  --"Boomer”—piloto de Galactica, tiene un amorío con el Jefe de mantenimiento, que todos saben que existe, pero oficialmente nadie reconoce. Su verdadera importancia comenzará a partir del inicio de la serie.

Sara Natasi.- Una bomba sexual rubia, algunos contratistas intrépidos la han enviado para que seduzca al Doctor Gaius Baltar y realice espionaje corporativo haciendo cambios en el sistema de defensa al que Baltar tiene acceso, con ese cuerpo y tan fácil blanco, no tuvo problemas para logar su cometido haciendo que el Doctor encuentre a Dios o a sus Dioses, en cada encuentro sexual que ha tenido con esta mujer, que no está buenísima, sino lo que le sigue, algo así como Buenísima Supersayayin nivel 5.

La serie inicia cuando Galactica recibe un aviso de ataque a la Flota, el Primer Oficial Tight le dice a Adama que le están jugando una broma por su retiro…. ¿o tal vez no?

En sus cuatro temporadas todos los personajes pasan por una ruleta de emociones, todos terminan insubordinándose en alguna ocasión, haciendo tontería eventualmente y siendo los héroes del día, o sea, son totalmente humanos. Lo importante como serie de ciencia ficción es que crea un universo coherente donde tiene existencia religión, política, derechos laborales, forma de gobierno, legislación, hay un antes y después en este universo que claramente es lo mejor creado en los últimos años. 

Si no has visto la serie y tienes repulsión de aventarse horas de capítulos, no es necesario hacerlo, te recomiendo que veas el piloto de Battlestar Galactica, y con eso tendrás todo lo necesario para entender este fenómeno… y en caso de que te preguntes que dio Moore a cambio de su infernal pacto, queda claro que no entregó su alma, era demasiado listo para ello, seguramente lo que ofreció fue la de los miles de televidentes a los que Battlestar Galactica marcó un antes y un después y adoramos a Caprica Seis, que probablemente sea la nueva encarnación de Pazuzu, pero... ¿A quién le importa. Por ello puedes entender que en series nuevas como Defiance ó Helix se ponga la leyenda “De los Creadores de  Battlestar Galactica”, o los Actores gritan entusiasmados: “¡Estoy en una serie de Ronald Moore!” pues esta serie marcó el inicio de cuando la ciencia ficción de la Televisión colgó la capa y se olvidó de la fantasía épica, e inició la era del realismo. Saludos afectuosos.

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5 Comentarios:

Jurl jurl

Sólo puedo decir que esta serie es Dios (y Tricia Helfer su Pastora) El Risas

Intenté seguirla, pero en el único sitio que la daban en abierto a horas intempestivas era en la autonómica, y eso si no la sustituían por un partido de pretemporada del Barça, vamos, que estaba más maltratada que los Simpson en Antena 3. 

Es precisamente una de las series, junto a Stargate, que empezaron a cambiar la óptica que se tenía de la ciencia ficción, pasando de ser algo que no se puede tomar demasiado en serio, a algo con guiones a la altura de otras series de las llamadas "serias". El punto de partida de por sí era una gozada: la Humanidad se va a la mierda por culpa del ataque de los cylons y la única salvación es una nave que... se iba para el desguace, eso por no hablar de que el último representante de la Tierra sea la secretaria de Educación... Fue una pena no haberla podido seguir como se merecía y enterarme de la trama a cachos Sad

Me encantaba también su banda sonora, con esa mezcla de coro y tambores...

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RikkuInTheMiddle.- Si, la

RikkuInTheMiddle.- Si, la distribución de esta serie fue fatal, con ganas de que no la vieras, pero valía la pena andar cazándola, deberías hacer lo posible por recuperar su seguimiento, vale la pena... en cuanto a los spoilers que mencionas, jejejeje, los has dicho tu, jajajajaja. Y respecto a la música, por favor ni me toques esa canción, he tratado de conseguir el opening, pero en itunes Mexico no venden esa canción, sólo en la Americana, y no me dejan comprarla, malditos!!!!!!!! Saludos afectuosos. 

AtreidesXXI.- Me alegra que te gustara la entrada. Yo tengo recuerdos muy vagos sobre la serie original, y cuando salió la serie nueva, recordaba haber visto esos viper en alguna parte. No te tenido el placer de ver Babylon 5 más que algunos capitulos saltados, pero me pareció muy semejante a Star Trek,  así de primera impresión, y tampoco se transmitió en mi país que yo recuerde, pero habrá que darle una segunda ojeada. El final de Galactica fue correcto, creo que extender la serie hubiera demeritado la misma, creo que tuvo la duración justa, y ese nuevo spin off de Sangre y Cromo, se me hace una tomadura de pelo, deberían dejar a los Adama en paz, que también sacaron a relucir en Caprica sin muy buenos resultados. Saludos afectuosos.

No sé si es la mejor serie

No sé si es la mejor serie de ciencia ficción de los últimos veinticinco años, pero para mí está entre esta y Babylon 5 que, casualmente, también basa su interés en la política, la religión, la humanidad y grandes historias. Te ha quedao una grandísima entrada, la verdad. Disfruté la serie de principio a fin, al principio porque de niño había visto la original y me gustaban los viper lanzando rayos contra las naves zylon y recodaba a Apollo y Starbuck de mucho antes que las tiendas de café.

Pero fue ver la miniserie y no perderme ni un capítulo hasta su conclusión, que, por cierto, me pareció un gran final.

También me gustaba mucho que al comienzo de cada episodio apareciera el número de supervivientes que quedaban.

Una serie descomunal que me hace ver todo lo que Ronald D. Moore produce. Actualmente, Outlander, de la cual ya he visto el piloto y me espera el segundo capítulo. En breve le dedicaré una entrada pero te adelanto que el piloto al menos merece mucho la pena.

Saludos fremen. 

La.

La verdad es que es muy divertida, es una de las grandes series que se ven ultimamente, en esta época estival se ven muchas series, pero no todas son de calidad, esta por lo menos se deja ver, un saludo.

Esta serie es muy, muy

Honorat79 - esta serie es muy, muy buena, recuerdo cuando se las puse a mi esposa e invitados escépticos, cortamos a las 4 de la mañana porque querían seguir viendo más, y eso que tenían que ir a trabajar, la primera temporada se encuentra especialmente lograda, a pesar de contar con los recursos más discretos. Gracias por comentar, saludos afectuosos.