1 de Noviembre de 2014
Ago
23

El Origen by Desmodius - Capítulo 3: "Encuentro"

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Bueno, aquí estamos de nuevo con un nuevo capítulo de "El Origen", una gran historia escrita por Desmodius para el blog.

Abel por fin llegó al templo blanco que había visto en sus sueños. ¿Pero qué le espera allí? ¿Por qué le han traído hasta ese lugar? y más importante, ¿podrá resolver los misterios de su paado? Para averiguarlo, sólo hay una solución: leer el resto de la entrada.

Perdonen todos el pequeño retraso que sufró esta entrada, pero tuve algunos asuntos personales que resolver primero ^^.



 

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Capítulo III
Encuentro

Abel atravesó un pequeño bosque que tenía frente a sí y encontró, al fin, lo que había estado buscando vehementemente desde hacía tanto tiempo: el imponente templo blanco donde se le sería revelado su destino y, quizá, la verdad sobre su pasado.

El joven demonio corrió velozmente hacia el templo, seguramente dentro se hallaría la enigmática joven que había visto meses atrás en sus sueños. En el interior, el edificio transmitía una indescriptible sensación de paz y tranquilidad. Despojándose de su casco, Abel contempló los diversos corredores y se dispuso a buscar a la joven en cada rincón de aquel lugar.

Tras unos minutos de recorrer un amplio pasillo, escuchó el sonido agua fluyendo; el joven demonio se aproximó cautelosamente hacia la fuente de aquel misterioso murmullo: una delgada puerta de madera adornada con diversos grabados finamente hechos. Abel abrió la puerta cuidadosamente y halló una delgada silueta frente a sí.

-Abel, no creí que llegaras tan pronto. Por favor, siéntate a mi lado.
-¿Eres… eres la joven que me pidió venir a este lugar en mis sueños…?
-Sí, soy yo. Me llamo Callidora, soy una hechicera de la naturaleza. Pertenezco a la Noble Casta del Viento.
-Parece que no necesito presentarme, Callidora. Eres más bonita de lo que recordaba en mis sueños.
-Muchas gracias, joven demonio; aunque ésta es sólo mi apariencia humana, realmente puedo lucir muchas y diversas formas, así como la que tú viste en tus sueños.

Abel observó lo que Callidora, una hermosa joven, con delicadas facciones, ojos de color ámbar y una larga rojiza, se hallaba haciendo: manipulaba mágicamente una esfera de agua que tenía entre las manos.

-¿Te asombra mi habilidad con el agua, joven demonio? Soy una hechicera del bosque, por lo que puedo controlar fácilmente los cuatro elementos de la naturaleza; sin embargo, mi mayor poder se concentra en la magia del aire. Dime, Abel, ¿a qué has venido realmente a este lugar? Yo te llamé, pero fuiste tú quien decidió venir.
-He viajado mucho desde mi hogar, he sorteado diversos peligros y obstáculos, derroté a un monstruo invencible… sólo deseo conocer mi pasado.
-Yo puedo ayudarte con tu destino, joven demonio, pero tú debes descubrir tu pasado por ti mismo. Es un hecho innegable que quien desconoce su pasado no puede aceptar la encomienda de su destino. Infinidad de milenios atrás, mucho tiempo antes del que ser vivo alguno pueda recordar, se supo que alguien amenazaría el orden natural del Universo; asimismo, se decidió que alguien debería evitarlo: tú.
-¿Fui elegido para enfrentar a Ayperos mucho antes de que cualquiera de los dos hubiera nacido?
-Así es, joven guerrero. Tu pasado es un arma fundamental para vencerlo, pero lamento decirte que lo desconozco; puede asegurarte que eres un semidemonio, porque tu sangre no es puramente negra (como la de los demonios), y que fuiste exiliado por motivos muy importantes. ¿Conoces el significado del símbolo que llevas en la frente?
-¿De qué símbolo estás hablando?
-Tienes grabado un símbolo especial en la frente, entre los huecos donde deberías tener los cuernos. Significa que ningún demonio puede matarte o herirte, debes ser llevado ante Ayperos si eres capturado. Este símbolo es exclusivo de los demonios exiliados por pertenecer a las familias de los comandantes, príncipes o reyes del Inframundo; o, en ciertos casos, por conocer secretos muy importantes de tales familias.
-¿Crees que pertenezco a una familia muy importante del Inframundo y que por eso me exiliaron?
-Es probable es que seas pariente de Ayperos I, ya que Ayperos II te mutiló las alas y los cuernos; eso, para los demonios, significa la mayor deshonra posible.
-¿Por qué no puedo recordar mi pasado…? Lo he intentado cientos de veces, pero no logró ver más allá del momento en que conocí a mi amigo Gerhard.
-Tienes un “sello de olvido”. Es magia negra muy poderosa que no puedo deshacer, pero sí debilitar. Quítate el peto y extiende los brazos. No puedo revelarte tu pasado, pero sí puedo ayudarte a descubrirlo.

Abel cumplió las órdenes de la hechicera y ésta le colocó una mano sobre la espalda, mientras musitaba velozmente un hechizo ininteligible. En pocos momentos, el demonio comenzó a sentir que la espalda le ardía; sus pensamientos se volvían oscuros y confusos. Todo se volvió oscuro, no hubo sonido ni luz que lo guiara.

El demonio abrió lentamente los ojos, se hallaba recostado en una amplia y reconfortante cama en medio de una majestuosa habitación blanca. Estaba empapado en sudor y la espalda continuaba ardiéndole; se puso en pie y abandonó la calidez de aquel recinto. La joven hechicera se hallaba en el pasillo, contemplando el cielo nocturno desde una ventana con una mano vendada.

-Veo que por fin has despertado, por un momento temí que te hubiera pasado algo peor.
-¿Qué te ocurrió en la mano, Callidora?
-No le des importancia, joven demonio, la magia negra es difícil de combatir y siempre tiene sus consecuencias. Afortunadamente, pude mermar la fuerza del sello que aprisiona tus recuerdos. Espero que esta noche puedas soñar con parte de tu pasado. Regresa a tus aposentos, es tarde y mañana tendrás que enfrentar una importante prueba.

Pese a estar dictando órdenes, la voz de la joven hechicera nunca perdía su dulzura. Abel la contempló por unos instantes y regresó a su cama. El joven cerró los ojos y deseó con tus fuerzas descubrir parte de su pasado esa noche.

La oscuridad se rompió bruscamente por un débil rayo de luz… “Abel, Abel…” alguien lo llamaba, era una suave voz…

-Despierta Abel, es casi mediodía y tu prueba se acerca.
-¿Qué…? ¿Ya amaneció? Pero… no tuve sueños, sólo dormí…
-El sello era muy poderoso, quizá tardes unos días en comenzar a tener recuerdos.

Abel acompañó a la joven hasta un amplio y lujoso comedor ubicado en la parte posterior del templo. La joven hechicera había preparado viandas que lucían muy apetitosas para Abel. El joven demonio degustó sus alimentos en poco tiempo y se dirigió a la joven hechicera, que intentaba ocultar su mano herida.

-Debí haberme disculpado ayer por la herida de tu mano, lamento haberte causado este problema.
-No es culpa tuya, sino de quien te colocó el sello. Soy una hechicera mucho más poderosa de lo que crees, sabía que podía ocurrirme cuando decidí ayudarte; no le des importancia, joven guerrero. Ahora, descansa. Tu prueba comenzara en dos horas. Este templo es seguro, aquí nadie podrá hacerte daño. Yo debo atender algunos problemas del bosque, por lo no volveré hasta el momento de tu prueba.

La joven se desvaneció al instante. Abel recorrió el templo varias veces mientras ella regresaba; el lugar era enorme, la fachada sugería que el templo era muy amplio y sus interiores confirmaban que era realmente vasto. Después del tiempo acordado, la hechicera apareció nuevamente ante Abel, quien ya había preparado nuevamente su armadura.

-¿Estás preparado, joven guerrero?
-No sé cuál será mi prueba, pero tengo confianza en que podré superarla. Sí, estoy preparado.
-Muy bien, acompáñame.

Callidora condujo al joven demonio a una trampilla fuera del templo. Descendieron a un lugar que parecía haber estado enterrado por décadas. Una columna central era el único adorno, aparte de las antorchas, en la estructura de aquella empolvada cueva. La hechicera apuntó con un dedo hacia el fondo del lugar y el polvo desapareció relevando un círculo labrado en el suelo con símbolos mágicos.

La hechicera le ordenó pararse en medio del círculo a Abel, iría a una mazmorra en el Inframundo donde se escondía un tesoro de gran valor. Callidora pronunció un veloz hechizo y el joven demonio se desvaneció produciendo una ráfaga de viento.

Abel se halló al instante frente a una imponente puerta de piedra con grabados de hombres siendo torturados; como la hechicera le había indicado, Abel colocó su espada frente a la puerta como un tributo. Un demonio de los grabados cobró vida y extendió los brazos para tomar la espada, se la colocó en el cinto y el arma se convirtió en parte del grabado.

La puerta se abrió pesadamente y el joven demonio avanzó hacia la oscuridad de su prueba. La grisácea estatua de un fornido demonio se hallaba en el centro de aquel lugar en ruinas, con una espada atravesada en el abdomen: era un demonio de piedra; la prueba de Abel consistía en obtener esa espada.

El joven demonio se abalanzó sobre la estatua, pero ésta cobró vida súbitamente y lo repelió con un potente golpe. Con una velocidad inesperada, la estatua se arrojó hacia Abel y lo golpeó frenéticamente contra el suelo; después lo tomó por un brazo y lo arrojó violentamente contra un muro.

Abel estaba malherido y había sido derrotado en un par de minutos. La estatua se arrojó nuevamente hacia él y lo tomó por una pierna para comenzar a azotarlo impetuosamente, nuevamente, contra el suelo. Después de una feroz golpiza, el demonio de piedra lanzó a su enemigo contra un muro y comenzó a golpearle enérgicamente la cabeza.

Con un violento impacto, Abel sintió que tenía roto el brazo izquierdo. Estaba gravemente herido y la sangre de sus heridas no le permitía ver con claridad. Ante una pequeña oportunidad, el joven demonio se tendió en el suelo y, haciendo uso de toda su fuerza, se deslizó ágilmente detrás de su oponente.

Tomó firmemente la empuñadura de la espada y la extrajo del cuerpo de su oponente. El demonio de piedra se desplomó al instante y dejó a Abel confundido en medio de aquel reciento débilmente iluminado por algunas antorchas. Conciente de su estado, el joven guerrero corrió tan veloz como sus heridas se lo permitieron hacia el mismo lugar que había utilizado para entrar.

Débilmente, pronunció: “Por favor, sácame de aquí.” Al instante, apareció nuevamente en la empolvada cueva donde Callidora lo esperaba. El joven demonio se desplomó, malherido, con la espada a su lado.

-¿Y qué es esto, Callidora?
-Es una de las dos esencias del Origen. Debes saber que el primero que existió dividió su esencia en dos partes y de ellas provienen el caos y el equilibrio. Ambas han prevalecido en este mundo para asegurar que la armonía prevalezca eternamente; en caso de que hubiera algún problema, la persona que reuniera las dos esencias del Origen obtendría el poder para restaurar la armonía…

Abel, malherido y exhausto, no pudo seguir escuchando las palabras de Callidora. Todo se volvió oscuro y confuso. Un débil rayo de luz iluminaba un paraje delante.

-Abel, tu padre forjó esta espada para ti. Está hecha con “metal negro”, un material especial del Inframundo. Tiene grabado tu nombre para que te proteja en todo momento.
-Entonces… ¿esta espada es mía? ¡Pero es muy pesada y no sé cómo usarla!
-Aprenderás con el tiempo, mi querido hijo. Aun eres muy joven, pero pronto comprenderás que debes conocer las artes de combate muy bien para poder sobrevivir en este mundo. La oscuridad comienza a adueñarse de todo.
-Claro, mamá.
-Mira, allá está tu hermano…

“Abel, Abel, ¡abre lo ojos…!” El joven demonio despertó súbitamente, se hallaba nuevamente en sus aposentos, sobre el regazo de Callidora, quien tenía un gesto de profunda angustia. Al ver que el joven demonio reaccionaba, la hechicera lo abrazó cálidamente y unas pequeñas lágrimas recorrieron su rostro.

 


Otro gran capítulo, otro gran final. ¿Cuándo dejará de sorprendernos Desmodius? Espero que nunca ^^

 

Por cierto, para los interesados, el PDF ya está en fase de producción. Pero todavía queda bastante que esperar para poder verlo (no menos que tres capítulos de la historia, para ser más precisos)...

 

*Esta es la parte de la entrada en la que Devil debería criticar todo lo escrito, pero está tan ofendido con lo que le han hecho a su persona que decidió no aparecer. Esperamos que no lo extrañen demasiado (aunque a él no le importa en absoluto)

5
Valoración media: 5 (4 votos)

9 Comentarios:

....

La historia es muy . muy buena , a mi me tiene enganxado desde el principio , pero pienso ( es solo una opinion ) , y no se si es kosa tuya o delke escribe la historia , ke debes tratar de desarroyarla mejor en cuanto a lo ke factor sorpresa se refiere , hacerla mas misteriosa , porke puede resultar algo previsible , no kiero ke te lo tomes como una ofensa , me has enganxado desde principio , es una auyda o consenjo 

 un saludo crak

continua asi compañero, a

continua asi compañero, a ver que ocurre en la siguiente entrega

semper fi

SC 

Vaya con Callidora... y

Vaya con Callidora... y vaya con las pesadillas...

A ver si Abel sueña pronto con su pasado y realmente recuerda la razón de que le cortaran las alas y los cuernos.

5 estrellazas.

@Todos

Muchas gracias por sus comentarios, a todos; me encanta saber que esta historia les está agradando. Los últimos días lo he dedicado, en gran parte, a ir diseñando el PDF (poco a poco, va tomando forma).

@Fabrimuch: Muy buena presentación. Respecto a la aparición de Ayperos que te había mencionado en este capítulo, decidí trasladarla al siguiente para no saturar demasiado éste. En el cuarto capítulo, Ayperos hará una aparición especial. Por cierto, es mejor que actualices el índice con este capítulo.

Saludos,
Desmodius.

Vaya, no sé que es peor si

Vaya, no sé que es peor si quedarme a medias de saber que le pasó al jovencito Abel o enterarme que en el próximo capítulo hace su aparición el mismísimo Ayperos... ^^

Súper Duper

Todo está súper bien y excelente como siempre. Solo un errorcillo en la frase "¿Eres… eres la joven que me pidió venir a este lugar en mis sueños…?" Pienso que debes cambiar las palabras ya que así como la escribes da a entender que el "lugar" es el que se encuentra "en los sueños" y no que fué en sueños donde vio a Callidora.

@Todos

Muchas gracias por sus comentarios y sugerencias, realmente valoro cada uno de ellos. Respecto al siguiente capítulo, lamento decir que tendrá que retrasarse por un día o dos a causa de ciertos contratiempos; lamento las molestias.

Puede adelantarles que harán acto de presencia los siguientes demonios: Abigor, Baal, Sabnac y Paymon.

Saludos,
Desmodius

Sigue bien pero cuidado...

Cuidado con algunas frases porque faltan palabras o están mal escritas, en concreto:

"Abel observó lo que Callidora, una hermosa joven, con delicadas facciones, ojos de color ámbar y una larga rojiza, se hallaba haciendo: manipulaba mágicamente una esfera de agua que tenía entre las manos."

Imagino que lo una larga rojiza te refieres a melena.

Te recomiedo utilizar sinónimos cuando sea posible para no repetirte muy seguido:

"sus pensamientos se volvían oscuros y confusos. Todo se volvió oscuro, no hubo sonido ni luz que lo guiara."

Usar oscuro tan seguido puedes evitarlo y le da más riqueza al texto.

Tienes de mi cinco estrellas porque me sigue gustando la historia. Espero que mis comentarios no te resulten ofensivos. Creo que está bien que te halaguen pero también que te ayuden con lo que se puede corregir. Al menos es lo que me gustaría que alguien de los que lee mi historia hiciera de vez en cuando LMAO


 

 

@ayoze

Tus críticas no me molestan; de hecho, me agrada que me señalen mis errores. Le enviaré las correcciones a Fabrimuch en cuanto se me sea posible. Muchas gracias y disculpa por no haber podido leer tus entradas aún, desde hace bastante tiempo he tenido ansias de degustar algo de literatura de terror y lo tuyo me llama mucho la atención.

Saludos,
Desmodius.