¿De qué está hecho? Del material con el que se hacen los sueños...
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Es ésta una película desconcertante, alejada de los convencionalismos que uno podría esperar encontrarse cuando se fija, simplemente, el el póster. Esa imagen almibarada de una familia, encabezada por el patriarca De Niro, nos lleva a imaginarnos en un primer momento la típica producción amable made in Hollywood, con sus buenas intenciones, sus personajes políticamente correctos y su inevitable happy end. Pero pronto advertimos que la cosa no va por ahí, algo que ya imaginarían, en cierto modo, quienes repararon antes de verla en que se trata de un remake de la película de 1990 de Giuseppe Tornatore, un drama ácido del que ha heredado esta película una visión pesimista de la existencia que puede amargarle el visionado a más de uno.
Otra peli nos viene a la memoria. A propósito de Schmidt fue un lucimiento de Jack Nicholson de hace unos años en el que el actor interpretaba a un viúdo desubicado ante su nueva situación vital. Justo un calco del personaje de De Niro, quien en esta película soporta el añadido de unos hijos que se preocupan más de sui mismos que de su padre. Además del personaje central, esta película comparte con aquella el tono pesimista y la mesura en la narración.
Con una cartelera tan horrenda como la que hemos tenido en los últimos dos meses, uno esperaba como agua de mayo la llegada de esta tercera entrega de una saga que a mi, particularmente, no me interesaba demasiado. Pero teniendo en cuenta que la segunda me había gustado más de lo que esperaba, me apetecía sentarme en la butaca y ver un blockbuster con mis palomitas y mi refresco, que estamos en un largo y cálido verano. Eclipse está rompiendo la taquilla, e incluso yo, que esperé más de dos semanas para verla, tuve que padecer los agobios de una muchachada excitada. Aunque lo peor fue comprobar que la saga me interesará aún menos tras haberla visto. Eclipse es un espanto mayúsculo.
Mi optimismo se basaba, además del hecho de que Luna Nueva no me había disgustado, en que detrás de las cámaras estaba ahora David Slade, el director de la estupenda 30 Días de Oscuridad, y quien supuestamente debería de haber aportado un tono tétrico y oscuro a la saga. Pero de nada vale contratar a alguien competente para que dirija el cotarro si no tienes guión. Desconozco, como no podría ser de otra manera, el nivel literario de las novelas en las que se basan estas películas, pero si el tercer libro tiene la enjundia de la tercera peli, alguien debería, en un acto de justicia social, ceder buena parte de los ingentes beneficios que le ha reportado la obra a beneficencia.
Tengo muchas cuentas pendientes en relación a los contenidos del blog, entre ellas volver al ritmo de actualización que tenía hasta hace poco, pero con la paupérrima cartelera y la falta de tiempo me está resultando complicado...Pero además tengo pensado dedicar entradas potentes a alguna de las sagas que más nos gustan a todos, entre las que está, por supuesto, Star Wars. De momento, y a la espera de que lleguen pelis a las salas y de que yo tenga más tiempo, copio y pego la breve opinión sobre el Episodio III que en su día envié a la sección El Lector Opina, de la revista Acción.
Uno quiere ir al cine, ansía sentarse nuevamente en una cómoda butaca para disfrutar de una historia (que sea buena ya es, quizás, pedir demasiado), pero habrá que seguir esperando. Y es que entre el lamentable estado de la cartelera y que lo único que puede merecer la pena es Eclipse, precisamente el motivo por el que los cines están tomados por la chavalada babeante por la Kristen, el Pattinson y el Lautner, no es posible ir. Salvo que me meta a ver Marmaduke, Garfield o semejantes, y va a ser que no...Este viernes llegan Tom Cruise y Cameron Diaz, y supongo que la locura por vampiros y licántropos irá decreciendo. Pasado el Mundial de fútbol, más cine, y hoy me apetece hablar de Presidio, un divertimento entrañable del que fue en su momento uno de mis directores favoritos...
Vuelvo tras unos días de asueto, para comentar el final de una de las series más injustamente tratadas del actual panorama televisivo. Es cierto que la tercera y última temporada ha bajado el nivel, pero Daños y Perjuícios se va tras tres años estupendos, de un resultado global notable, y permitiendo la reivindicación de una de las mejores actrices de las últimas tres décadas, una Glenn Close que encontró en el papel de Patty Hewes todo aquello que el cine le negó en los últimos lustros. Esa abogada cabrona es ya, sin duda, uno de mis personajes televisivos de referencia.
La tercera temporada ha seguido el patrón de las geniales dos temporadas anteriores. Conocemos parte del desenlace a través de inquietantes escenas que adelantan hechos futuros, aunque, evidentemente, no sabemos cuáles han sido los sucesos que han propiciado lo que vemos. Todo lo desencadena un mediático caso judicial, en el que Patty Hewes surge como defensora de una causa débil, pero ya tenemos claro que la exitosa abogada es un personaje perverso, cruel y manipulador...Es mala, aunque su maldad difiere enormemente de la que mostraba su personaje en Atracción Fatal. Patty Hewes es refinada, ambiciosa, manipuladora y desesperadamente asquerosa.
Hoy se estrena Eclipse, en una jugada comercial pensadísima, teniendo en cuenta que acaba de terminar el curso escolar. Hordas de adolescentes invadirán los cines estos días, aprovechando además que el Mundial concede un respiro dejando de haber partidos a diario. No está mal que se anime un poco la cartelera, aunque la peli sobre la que he publicado crítica en la web de la revista Acción, La vida privada de Pippa Lee, no está del todo mal. Os dejo el link:
http://www.accioncine.net/reportajes/criticas/535-la-vida-pr ivada-de-pippa-lee-.html
Espero que guste. Y sigamos confiando en que el verano traiga buenas pelis...
Es ésta una de esas entradas que sabes que no suscitará mucha atención, pero esta necrológica no recoge el fallecimiento de uno de esos secundarios (generalmente norteamericanos) al que sólo locos por el cine como yo podrían reconocer. Abelardo Pérez Gabriel era un actor, pero antes era una estupenda persona, paisano mío, cinéfilo empedernido y promotor de imprescindibles ciclos de cine clásico en las pantallas del único cine que existe en mi ciudad, para los que buscó financiación con ansia llamando a las puertas de todos los empresarios de la ciudad que pudiesen colaborar. Era, además, un entrañable cronista de la vida cinéfila de la ciudad, y fue autor de un estupendo libro en el que hacía un repaso de todos los cines que en su momento hubo en esta pequeña urbe.
Y era actor. Es cierto que nunca participó en ninguna película, y que no pudimos verle nunca en las pantallas de nuestro cine, pero se labró una fructífera carrera televisiva, participando en series tan exitosas como Al salir de clase, Nada es para siempre, Raquel busca su sitio, Hospital Central, Mis adorables vecinos, Aquí no hay quien viva o Libro de Familia, precisamente la serie que tuvo que abandonar para dedicarse a luchar contra una enfermedad que finalmente nos lo arrebató. Y todo ello después de haber demostrado ser un excelente actor en los escenarios teatrales.
Estamos en verano, la época por antonomasia del cine más comercial y palomitero. Pero este año la cosa está tristemente floja...Y aprovecho para proponeros cambiar el chip durante un rato y disfrutar con el ránking que han elaborado los chicos de Empire, siempre dados a crear tops cinematográficos, alguno de los cuales ya os he recomendado por aquí en otras ocasiones. Esta vez han escogido las mejores pelis de la historia en lengua no inglesa. Como no podía ser de otra manera, nombres imprescindibles de la historia del cine como Kurosawa, Renoir, Fellini, Buñuel, Frtiz Lang o Murnau están ahí. A mi la lista me ha convencido, aunque no puedo perdonar el hecho de que una de mis pelis favoritas de siempre, la francesa Diabolique, se haya quedado fuera, aunque sí haya entrado El Salario del Miedo, otra maravilla de mi admirado Henri-Georges Clouzot.
Esto de las listas sirve para pasar un rato divertido, y, por supuesto, para abrir apasionantes debates, así que disponeos a recordar alguna de las mejores películas de la historia que no han sido paridas por Hollywood. Os dejo el link:
http://www.empireonline.com/features/100-greatest-world-ci nema-films/default.asp?film=100
Es viernes y, aunque la cosa no pinte muy bien, veámonos en los cines...
Proliferan últimamente las entradas sobre series de televisión en el blog, pero es que la cartelera cinematográfica está pasando por uno de los momentos más flojos que yo recuerdo en los últimos años. Y además no hace mucho que las principales series han cerrado temporada en los USA, por lo que estamos en época de balances...No es el caso, sin embargo, de Dollhouse, la rompedora serie de Joss Whedon que finiquitó su segunda temporada hace ya unos meses, aunque yo tenía pendiente una entrada para comentarla. Hasta aquí ha llegado esta historia de marionetas humanas, víctima de la feroz competencia por las audiencias que deja poco espacio a propuestas tan originales como ésta. Después de dos interesantes pero irregulares temporadas, Dollhouse se ha terminado...
No se me ocurre una manera más descriptiva de definir las sensaciones que me ha provocado el esperado remake que hemos podido ver esta temporada de la mítica serie ochentera V: la decepción del año. Ni en el menos optimista de los pronósticos podría imaginar que estos doce capítulos serían lo que finalmente han sido, un compendio de tópicos, una historia tan trillada y floja que hacía que siempre esperases cierta mejoría en los siguientes, algo que nunca se produjo. En la cadena ABC se han aprovechado de un nombre, de una marca, para ofrecer un producto que los que crecimos y disfrutamos con la serie original no nos merecíamos. Y la han renovado...
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