28 de Junio de 2017
Dic
17

Blake Edwards (1922-2010)

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Se ha muerto un director de cine al que siempre olvidaban. Era olvidado por quienes de cuando en vez pretendían enumerar a los mejores directores de comedia, probablemente porque en determinados ámbitos el subconsciente se dirige de inmediato al talento puro, ignorando a los eficaces artesanos que se centran más en otros aspectos, como la puesta en escena o la dirección de actores. Fue olvidado, además, por la Academia de Hollywood, que sólo le nominó una vez, en 1982, por el guión de ¿Víctor o Victoria? (faceta en la que no era precisamente destacable), aunque trató de compensar la injusticia con el Óscar honorífico de 2004. Sin embargo, cuando algún avispado entusiasta de su cine apuntaba su nombre, todos asentían y reconocían su competencia. Se ha muerto Blake Edwards, se ha muerto el director de Desayuno con Diamantes o La Pantera Rosa...

Era Edwards un cineasta de comedias sofisticadas, lejos de los parámetros habituales de otros creadores. No había en su cine historias deslumbrantes, ni interpretaciones sublimes, pero sí obras redondas, puede que carentes de diálogos desternillantes, pero con una capacidad para entretener y ser recordadas que pocos han logrado. Es cierto que en el balance global de su filmografía nos queda un puñado de películas olvidables y que sin duda contribuyó a cierta pérdida de prestigio, pero no por ello hay qie olvidarse de las maravillas que dirigió.

Sun duda, Desayuno con Diamantes es su mejor y más recordada película. Blake Edwards dirigió la adaptación de la novela de Truman Capote (o novelita, para ser exactos, dada su brevedad...) sin un bagaje importante, pero hizo de la historia de esa mujer de vida alegre encarnada por Audrey Hepburn una obra imperecedera, y, lo que es más importante, transformó esa imagen de la actriz en un icono de la sofisticación y la modernidad. Vista hoy, la película se mantiene fresca, repleta de colores y tonos optimistas, con su puesta en escena fascinante...Y sorprende la habilidad con la que el director se la metió doblada al puritanismo imperante en aquellos 60, contando la historia de esa chica de oficio sútilmente mostrado...

La Pantera Rosa fue su otro gran éxito, y seguramente la película responsable de buena parte del crédito perdido, básicamente por el empeño en rodar más y más secuelas. El tándem con Peter Sellers resultó pefecto en aquella estupenda primera película, y no tanto en las posteriores. El guateque sería la otra inolvidable colaboración entre cineasta y actor.

Fue, además, el perfecto socio de Henry Mancini, quien compuso la banda sonora de la mayoría de sus películas más destacadas, algunas de las cuales permanecen en el recuerdo de todos...

Se acercó al drama, de forma magistral, con Días de vino y rosas, en la que sacó lo mejor de uno de los más grandes de la historia: Jack Lemmon. Y terminó su carrera con más comedias, algunas de más éxito que méritos artísticos, como 10, la Mujer Perfecta o Cita a Ciegas.

Descanse en paz, Blake Edwards...  

http://www.imdb.com/name/nm0001175/

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