El electroduende
El mundo del ocio electrónico visto a través de la mirada de un duende...
LA MANCHA DE UN TATUAJE CON OTRO TATUAJE SE QUITA
Me encantan las manchas, para que negarlo, para mi son las grandes incomprendidas del arte, al menos eso le decía yo a mi madre cuando me pringaba la camisa de zumo de naranja durante el desayuno y veía como una aureola ígnea prendía en el iris de sus ojos. Todo se encuentra ‘manchado’ en cierta medida, desde lo más vulgar, como una compresa usada tirada en el cubo de la basura, hasta lo más bucólico, como las nubes que diariamente ‘manchan’ el cielo azul con un millar de formas distintas. Hasta nuestro cuerpo se encuentra terriblemente lleno de manchas propias de una piel que cual Andy Warhol constantemente reivindica su necesidad de expresarse, eso por no contar con las marcas provocadas por los accidentes, golpes, y ‘gajos’ varios que cual video de Jackass nos ha proporcionado la vida
Y es que estas manchas no se quitan por mucho que uno se frote con Wipp Express o haga uso de algún otro producto industrial, y aunque tratemos de hacerlas desaparecer o disimularlas mediante horas de cirugía o kilos de maquillaje, poco puede hacerse cuando la naturaleza se empeña en convertir nuestra piel en un improvisado lienzo sobre el que dibujar extrañas formas. Así que si dejamos que estas manchas sin control nos decoren el cuerpo, ¿porque no ser nosotros mismos los que de una vez por todas tomemos el control y decidamos sobre su aspecto?.
Cada cuerpo, por mucho que se aleje de los cánones de belleza que tengamos o que nos hayan inculcado, es un objeto de arte que ‘tuneamos’ hasta la saciedad a lo largo de nuestra vida. Lo recubrimos cual pastilla de caramelo con las envolturas más diversas de forma cotidiana, e incluso en ocasiones lo embadurnamos con cremas y otros productos cosméticos, para adecuar su forma y aspecto a nuestras necesidades, o lo que es peor, a las de los demás.
Otros vamos un poquito más lejos y, cual ‘res’ en el Lejano Oeste, decidimos marcarnos de por vida aunque lo del hierro candente sin anestesia eche para atrás a más de uno y seguramente duela bastante. El caso es que a mi ya me gustaban los tatuajes mucho antes de que a aquellas dos rusas les diera por llamarse ‘TATU’ y ponernos a todos palote a base de comerse la boca cuando se subían sobre un escenario.
A saber que habrá sido de estas dos chicas que se hacían pasar por lesbianas cuando realmente eran tan sólo unas calientabraguetas. Lo cierto es que a mi alguna que otra canción me molaba (que queréis, peor es ser fan del llorona de Alex Ubago).
Ya he comentado en alguna que otra ocasión el peligro que corrían las paredes blancas estucadas de mi casa cuando tenía un lápiz en la mano (a pesar del repaso que se llevaban mis blancas nalgas después), pues casi el mismo que tienen mis familiares y amigos cuando tengo un bolígrafo en la playa. Y es que me encanta dibujar sobre las pieles ajenas mientras éstas se encuentran dorándose al sol (yo que sé, peor es que me diera por hacer castillitos en la arena), hasta tal punto que me he hecho un experto ‘tatuador’ con los bolígrafos ‘Bic’.
Bueno, aquí tenéis un ejemplo reciente de un tatuaje con tinta azul (no encontraba el ‘boli’ negro) realizado sobre protector solar 20 y restos de cloro de piscina. Lamentablemente no lo pude terminar porque hacía mucha ‘caló’ y no se me da bien dibujar debajo del agua.
Así que un día decidí llevar una de mis creaciones sobre mi propio cuerpo, y como no era lo mismo autotatuarse que autocomplacerse (en esto último ya llevaba bastantes años de experiencia), decidí dejar lo primero en manos de un profesional, no sin antes comentárselo a mi novia (ahora mi mujer), no fuera que al verme se pensara que me estaba ocurriendo el efecto contrario de lo que le pasaba al recientemente fallecido Michael Jackson.
- Me voy a hacer un tatuaje.
- ¿Ah, sí?. ¡Pues yo también!.
- Pero, pero, ¡si no me habías dicho nada!. Bueno, voy a ver si me invento algún dibujo y me lo voy a tatuar la próxima semana.
- Pues yo iré mañana.
- ¿Mañana?, pero, pero, ¿cuando lo habías decidido?.
- Ahora mismo.
- ¿Y que te piensas hacer?.
- Un tatuaje.
- Si, ya, ¿pero el qué?.
- Ni idea, una flor o algo parecido.
Existen dos formas de hacerse un tatuaje, con premeditación y alevosía, como era mi caso, o por generación espontánea, como pretendía mi novia. Así que alarmado ante lo precipitado de los acontecimientos, decidí crear esa misma noche un dibujo de un dragón enorme con la inicial de su nombre y en forma de corazón para que se lo pusiera en la espalda.
- ¿Estás loco?, ¡es enorme!. Yo quería algo más pequeño para llevarlo en la ingle y que sobresalga sólo un poco del bikini.
- Ah, entonces déjame otra noche y…
- No te preocupes, si ya he quedado en hacérmelo a la hora de almorzar.
- Ah, entonces, ¿ya sabes lo que te vas a tatuar?.
- Ni idea, ya veré que se me ocurre.
Este es el dibujo que presa del pánico le había preparado a mi novia, por suerte para ella, tuvo la cordura suficiente como para mandarme a la mierda de una forma más que diplomática.
Hay dos clases de locales de tatuajes (o al menos todos los que yo he visitado se pueden catalogar de dos formas distintas), los ‘habitados’ por chicos hormonados a lo Gears of War que abusan del uso de un ambientador hecho a partir de hierbabuena (con ‘dela’ en medio de esta palabra compuesta), y los que parecen la consulta de un odontólogo por eso de la camilla y de los azulejos inmaculadamente blancos (en los que uno no sé porque morbosa razón siempre espera encontrar en ellos algún resquicio de sangre). Así que mi novia se fue a uno de los del primer tipo, ya que por aquel entonces ella era muy ‘motera’ y muchos de sus conocidos, aparte de tunear sus motos en la tienda donde trabajaba, tuneaban todo su cuerpo (lo digo literalmente) en uno de estos sitios.
Mi mujer tiene un pequeño problema, se llama ‘hipersensibilidad al dolor’, y es que es darse un golpe con algo y por sus gestos parece que le haya ocurrido un politraumatismo. Si a eso le añadimos que comparte conmigo mi pánico por las agujas, y que encima aquel día iba sin haber almorzado, no me extraña en absoluto que tras cuarenta y cinco minutos de tragarse un millón de lágrimas, cuando aquel chico le dijo ‘ya he terminado’ su cara pasara en un segundo de alivio y felicidad a una expresión de pánico y dolor al incorporarse y comprobar que sólo se estaba refiriendo al borde del dibujo, o sea, que le quedaba lo más ‘chungo’, rellenar y colorear.
Ni que decir tiene que le doy las gracias eternamente a aquel muchacho por haber agarrado a mi mujer e impedir que se fuera con tan sólo lo puesto, porque para ella aquel calvario era más que suficiente, al igual que por lo visto, aquel garabato a medio terminar también lo era. Por suerte, fue entonces cuando le enseñaron una técnica ancestral de relajación que aquellos machotes utilizaban en alguna que otra ocasión cuando algún tatuaje ‘se salía de madre’, y que no era otra cosa que llamar a un colega para que viniera y le cogiera de la mano. Y así fue como aquel tatuaje se convirtió en un parto improvisado donde ella intentaba calmar el dolor a base de gritos y aferrada a una mano.
Fruto de aquel día nacieron estos dos girasoles que posteriormente se convertirían en su nick, y que supuestamente nos representan a ambos, por lo que yo debo de ser el ‘jorobadito’ de la izquierda.
Mi caso fue totalmente distinto, más que nada porque a pesar de mi terror por las agujas, yo iba comido y la sensibilidad es una palabra que no se encuentra en mi diccionario, y me refiero a la física, porque no sé si será debido a mi neuropatía sensitivo motora hereditaria pero cuando yo me doy un golpe no me entero hasta pasada la hora siguiente. Además, yo pedí cita en un local del tipo odontológico y me atendió un chico con una de esas perforaciones en la oreja con un diámetro más grande que la lente de mi cámara réflex.
Lo cierto es que la técnica del tatuado es muy parecida a bordar con una tricotosa, con la salvedad de que este chico tenía adornada su pequeña máquina de coser con un dado de rol de ‘nosecuantas’ caras. Yo tan sólo recé por si había hecho con él una tirada antes de empezar a tatuar, para que no le hubiera salido una de esas pifiadas tipo ‘las anfetas añaden una penalización de -100 a tu percepción y confundes la mejilla de tu cliente con su culo tras darte cuenta de que no has cambiado la aguja que has utilizado anteriormente’. Una vez el chico comenzó a realizar su trabajo, la verdad es que más que una intervención dolorosa, resultó ser más molesta e incómoda que otra cosa, sobretodo durante los días siguientes.
Encima, como no quería ir con mis calzoncillos de diario, esos blancos que de tantos agujeros que tienen y que de tanto amarillearse a base de lejía, en vez de ropa interior parecen un queso gruyer por el que en cualquier momento se me puede escapar la ‘pirindola’, decidí ir con mis Calvin Klein blancos y nuevecitos de ‘paquete’. Craso error, el ‘paquete’ fui yo, porque aparte de llenarlos con la sangre que había traspasado la gasa, lo que no sabía es que durante las horas siguientes la piel ‘suda’ la tinta, así que tuve que regresar a mi casa con el complejo de haberme convertido en un auténtico cefalópodo, lo cual no hacía más que corroborar lo que siempre me había dicho mi novia, que yo era un pelín ‘pulpo’.
Este fue el tatuaje que me realicé a la altura de la ingle, una especie de sello tribal con letras élficas, donde aparece el diminutivo del nombre de mi mujer entre otras cosas…
Bueno, esta entrada la he hecho porque desde que supe que la duendecilla estaba en camino, he querido ‘manchar’ mi tobillo izquierdo con un dibujo que incluyera su nombre. Lo cierto es que entre una cosa y otra no he tenido tiempo de diseñar algo que sea de mi gusto. Pero nada, que de este año no pasa, y en cuanto tenga el diseño actualizaré esta entrada para que podáis opinar sobre lo que os parece.Y es que independientemente de la sensibilidad que cada uno tenga frente al dolor o de la zona donde se va a aplicar el tatuaje, hacerlo crea adicción, pero mucha, y si no he seguido haciéndolo es porque he conseguido autoconvencerme para hacerlo sólo por esas cosas que llevo grabadas muy dentro y quiero mostrarlas por fuera (como haber conocido a mi mujer y haber ayudado a traer a este mundo a mi niña), y porque mi diminuto cuerpo no acompaña para que después pueda lucirlos con la prestancia que se merecen.
De momento estos son los que nos hemos hecho... y aunque no se traten de los mejores tatuajes del mundo, aún hoy me resulta una pasada poder destapar el tatuaje que oculta mi pareja en un rincón de su piel...
Aunque ya que estamos, os propongo utilizar este espacio para mostrar vuestros tatuajes, vuestros lunares o cicatrices, o simplemente para comentar que os gustaría tatuaros, donde, y porqué… Un abrazo bien duende!!! ^^
ACTUALIZACION AL 10/08/2010
Una promesa es una promesa, aunque se cumpla casi un año más tarde. Gracias a Dios mi hija ha nacido y no ha heredado la enfermedad que llevo en mis genes. Después de todo este tiempo sigo necesitando marcar mi cuerpo por fuera con las mismas cosas que me marcan por dentro. Tras mucho meditar ya he decidido como expresar al mundo la alegría que siento por el advenimiento de mi niña. Mi mundo cambió tras haber conocido a la mujer que comparte mi vida, y mi amor por ella lo marqué sobre mi piel con su nombre en élfico, debido a la admiración que también siento por la imaginación de Tolkien. Ahora mi Universo se ha puesto patas arriba con la aparición de la pequeña Gara, y mi devoción por ella la he reflejado en mi cuerpo con la misma adoración que siento por los dragones. Al final el tatuaje me lo he realizado en el tobillo derecho. Aquí os dejo unas imágenes. Espero que os guste, y perdón por las zarpas. XD
El mundo del ocio electrónico visto a través de la mirada de un duende...

12 Comentarios:
Amarilleados por la lejia
1 de Septiembre de 2009 • 18:30 — Ellolo17Amarilleados por la lejia amarilleados por la lejia... ¡Si un duende no usa ropa interior! -a no ser que sea un duende de la ropa interior, pero tu eres un duende electrico-
Y en caso de amarillearse se habra amarilleado por otra cosa.
Yo voy a tatuarme esto en la moya del brazo:
Es coña. Queria haberme hecho uno en el tobillo pero como tenia los pies planos a los 14 me metieron un clavo en cada tobillo y no puedo -no quiero- hacer nada ahi.
Y ahora paso de tatuajes.
Un saludo.
Tatus no
1 de Septiembre de 2009 • 19:24 — RikkuInTheMiddlePero tenía un 'pirsin' natural que me salió en la lengua. En realidad era un fibroma o papiloma, o como se llame acabado en 'oma y que no suele 'estar rico', pero cuando lo tenía a punto de desprenderse, por tamaño, parecía uno de color carne... asquerosete. Ahora ya tengo la lengua lisita y sensible para disfrutar de los calipos como dios manda.
Tatus me gustaría hacerme alguno algún día, pero tendría que ser tan friki como yo, y como en tu caso, a ser posible diseñado por mi, que pa' eso también me gustaba dibujar sobre mobiliario urbano y escolar (la típica destroza pupitres) en mi juventud.
P.D.: Tu tatuaje debe ser realmente pequeño, o eso o tu vello es como el de Chewbacca ¿has pensado en hacerte rastas?
¿También valen cicatrices? entonces...
1 de Septiembre de 2009 • 20:17 — ivanete84A mi no me importaría hacerme uno, pero la verdad, nunca me ha llamado la atención, quien sabe, quizás algún dia...
Esperando el tattu dedicado a la duendecilla
Un abrazo y 5*
PD: Mi chica también me acabará llamando pulpo
oe amigo pero el tema te
1 de Septiembre de 2009 • 20:37 — solid_caimoe amigo pero el tema te inspiro, comica la reaccion de tu mujer, asi es la mia,no le he terminado de decir una idea cuando quiere que la hagamos enseguida sin nisiquiera haberle explicado, muchas veces quise hacerme tatuajes pero no me atrevi, tal vez algun dia me haga el de foxhound o algo asi
5 estrellas
semper fi
SC
Una historia...
1 de Septiembre de 2009 • 21:18 — Zerael... mu bonita ^^ Para mí es una de esas cosas que siempre se dicen pero nunca se hacen... por eso me ha sorprendido que tu mujer se lanzara así, por las buenas, sólo porque tú te habías decidido. A mí me viene un amigo y me dice que va hacerse un tauaje y como mucho le deseo buena suerte XD
Pero vamos, que gustarme me gustaría ^^ Además tengo muchos posibles candidatos. Mi preferido es una versión (que soy incapaz de plasmar fuera de mi imaginación) de un mago negro "finaflantasí", con los dedos sobre la boca como si estuviera lanzando un hechizo ^^
Algo como esto pero más estilizado y menos pixelado
Después piesno en posibles letras o palabras con significado, del mismo estilo que el tuyo. Sólo que yo no sé qué cohones pondría. Seguro que acabaría poniendo alguna maldición o argo XDXDXD
Pero bueno, la cosa es que siempre acabo pensando que me arrepentiré. ¿Qué original, eh? Creo que soy demsiado cínico como para pensar que algo me gustará de por vida XD.
Un tatuaje que siempre me ha fascinado es el del asesino de "La Noche del Cazador". Terrible :S
1º
2 de Septiembre de 2009 • 03:49 — LoganKellerUna entrada del 15, como siempre. Me he reído de lo lindo xD (Sobre todo con el dibujo improvisado xD)
2º Tengo intenciones (Y estoy seguro) de querer hacerme un tatuaje tribal (Y Sheva no ha tenido nada que ver) en el brazo, al lado del hombro, con forma de sol naciente :D Y cuando em case, me haré uno en un sitio donde solo mi mujer pueda admirarlo :P
3º El xulobodas arrasaría en una discoteca ahora fijo xD
4º ¿Porque demonios te piraste hoy de la party así sin mas? xD A ver si pensaste que estabas interrumpiendo o algo ¬¬ (No, no interrumpias ;)
¡Saludos!
^^ TASPASAOFERMIN
2 de Septiembre de 2009 • 04:29 — ArckanoidJoder, me he reido de lo lindo con los comentarios. Lo de la lejia ha sido brutal.
A mi me gustaría hacerme la trifuerza en el pie. Siempre me ha parecido un diseño muy bonito. Talvez me lo haga en unos días, antes de partir para Rusia. Igualmente tengo una cicatriz en la frente por la que me gane el apodo de Krilin. Me la hice contra el filo de una puerta, en un partido de balonfutbol con mis primos.
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Saludos!
Si te enseñase mi tatuaje...
2 de Septiembre de 2009 • 10:55 — wirmslayer14... tendría que matarte... xDDDDDDD
Es broma, no tengo ninguno, pero si que tengo ganas de hacerme algo en un hombro o algo asi. Pero creo que esto de los tatuajes o lo cojes asi de "extrangis" improvisado o no te lo haces. Usease, que o estas muy pedo o... xDDDDDDD
Un saludo
No tengo tatuaje alguno, y
2 de Septiembre de 2009 • 15:16 — 05_kefka_06No tengo tatuaje alguno, y dudo que en un futuro me haga uno. No tengo fobia a las agujas, pero no me gusta agujerear o en este caso, marcar en la piel cosas que puede que en unos años me arrepienta. Sobre cicatrices; tengo una cerca de la ceja. Me la hice cuando era muy pequeño (2-3), cuando choqué con el canto de una mesa.
Un saludo ^^
PAPAYPAPAYA
3 de Septiembre de 2009 • 00:26 — bankeshinobiEso es lo que pone tu tatu, no? XD
Yo siempre he pensado en hacerme un tatuaje, pero el problema que me tira para atrás es el envejecimiento de la piel, vamos, si me tatuo ahora con 25 un dragón a los 65 parecerá una lombríz de tierra...
Y me temo que a lo largo de los años el color pierde intensidad lógicamente y como de momento el photoshop no puede actuar directamente sobre la piel para mejorar el contraste pues no creo que me haga un tatuajes con colores, entre otras cosas por que el rojo sobre un folio blanco es rojo, un rojo sobre un fondo color carne es naranja.
Me gustan los tatuajes pero en otras personas, si me hago uno sería algún diseño tribal en un brazo o en el craneo/espalda/nuca y si visito algún día Nueva Zelanda me tatuaría un tiki (dios polinesio).
Buenisima entrada duende,
3 de Septiembre de 2009 • 00:37 — santiago_FABLEBuenisima entrada duende, siempre aderezada con un poco de humor, muy buena, ya nos mostraras como te queda el tatuaje que te haras por la duendecilla.
Yo por mi parte deseo mucho tatuarme, solo que aun no lo hago porque estoy muy joven, por que deseo crecer un poco mas (quiero dejar mi 1.70 y llegar al menos a 1.75, algun consejo?), y aun no decido sobre que lo haria, pero si de algo estoy seguro es que lo hare.
Bueno un saludo duende, y me alegro de haber conocido un poco mas sobre ese bichejo amarillo que eres XDDD.
Cuidate mucho
Pues yo los odio :p
3 de Septiembre de 2009 • 10:03 — Sempromsn serio no me gustan ;) así que no me haría ninguno, aunque he de reconocer que hay gente qe se hace algunos con mucho estilo y arte (si arte, porque yo hoy considero todo arte menos el arte moderno
). Y luego te encuentras con esto:
Me da cosa tan sólo pensar en ello xDDDDDDDDDD.
Pero bueno cada uno a sus gustos
.
Un Saludo.