El laboratorio del Dr. Ecco
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Grandes felinos: pumas, leopardos, jaguares… a todos nos son familiares, y a la vez a todos nos producen el mismo respeto. Hay gran variedad de especies y dentro de cada una existen a su vez variantes. Los más conocidos son los melanismos (del griego mélas, negro) de algunas de éstas especies, y los hemos visto, bien sea por la aparición estelar de Bagheera en “el libro de la selva”, bien sea porque nos han fascinado viendolos por la tele o en un triste zoo. Y es que no se trata de un ser mitológico, creado por el imaginario popular con el paso de los años. Es un animal real, y que sin embargo sigue resultando misterioso debido al fenómeno que se ha venido a llamar el de los “Black Cats”. Y que me refiera al término en inglés no es casualidad, ya que hace precisamente referencia a su aparición en lugares de habla anglosajona como Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y hawaii, y eventualmente en otros países como Finlandia y Dinamarca. ¿Y cual es el problema? Muy sencillo: en todos los lugares nombrados, estos animales se extinguieron hace miles de años.
El fenómeno se empezó a documentar alrededor de 1760 en Reino Unido, con el testimonio de gente que aseguraba haber visto gatos del tamaño de un perro mediano. Desde entonces hasta hoy, los casos se han multiplicado y extendido gracias a los medios de comunicación y más recientemente gracias a internet, y han sido objeto de habladurías y leyendas, generándose con el tiempo mitos como el gato fantasma de Gippsland, la bestia de Funen y la bestia de Exmoor. Testigos ha habido para todos los gustos y, aunque la experiencia varía de unos para otros, en general se mantiene el consenso de que los animales avistados son casi siempre negros, y de un tamaño bastante superior al de un gato doméstico, aunque sin llegar a dimensiones desproporcionadas. Es decir, el fenómeno está ahí, y parece contener una verdad tras él.
En cuando a las evidencias, hay muchas y muy variadas. Desde los a menudo denostados testimonios de granjeros y gente local (solo en Reino Unido, entre 2003 y 2004 se recogieron más de 2000 denuncias de avistamiento), pasando por evidencias físicas como huellas, calaveras, pelo y marcas dejadas en la corteza de los árboles que utilizan para afilar las uñas, y evidencias menos agradables para los ganaderos como la aparición de animales muertos y devorados siguiendo el pulcro esquema de un gran felino, todos indican hacia un punto común. De hecho, en algún caso se ha llegado a capturar al culpable, como le pasó a “Felicity”, un puma capturado vivo en Escocia en 1980. También han sido abatidas otras especies como linces y leopardos nebulares, sin embargo, todos estos casos poseen en común la ausencia de una característica casi omnipresente en todos los testimonios: no son negros.
Existe también una gran cantidad de fotos y vídeos de supuestos Black Cats. A continuación os dejo una pequeña muestra para que las veáis y juzguéis por vosotros mismos, aunque la calidad deja algo que desear (¡a ver quien tiene lo que hay que tener para acercase lo suficiente!)
Existen también, por supuesto, falsos testimonios que con el tiempo fueron identificados como tal, y de los que también os dejo un par de fotillos.
La primera es que serían fósiles vivientes, es decir, supervivientes de una especie dada por extinta. Los leopardos se extinguieron hace 12000 años en Reino Unido y los linces eurasiáticos hace unos 2000.
Otra teoría postula que son formas desconocidas hasta ahora debidas al cruce entre gatos domésticos y especies salvajes. Sin embargo, aunque se han dado casos, los animales resultantes suelen padecer enanismo y tienen corta esperanza de vida. Además, aunque las hembras son fértiles, los machos son estériles, y por tanto no pueden llegar a generar una población entera.
Los grandes felinos son animales esquivos y evitan el contacto humano a toda costa, pero éste comportamiento no explica el por qué de tanta evidencia y casi ningún animal atrapado en los más de 200 años del fenómeno. Existen muchos científicos y grupos de investigación tras la pista de los Black Cats, si bien en los círculos más ortodoxos de la zoología se trata al fenómeno de fantasía popular glorificada. Si queréis saber más, podéis ir al libro Mystery Cats of the World escrito en 1989 por el zoólogo Karl Shuker.
En cualquier caso, lo que no podemos negar es que se trata de animales fascinantes que nos deben merecer un gran respeto. En nuestra península aún sobrevive una especie de gran felino, el lince ibérico, y que desafortunadamente se ve condenado a la extinción a manos del ser humano.
Y recordad, si alguna vez camináis por el campo de noche y veis brillar unos ojos tras un matorral tened cuidado, podría tratarse de un auténtico Gato Negro…
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4 Comentarios:
Curioso articulo. Aunque yo
19 de Noviembre de 2008 • 00:17 — Ellolo17Curioso articulo. Aunque yo tengo una experiencia de una noche en el campo con unos ruidos muy raros de animales salvajes a mi alrededor.
No eran zorros, no eran jabalies, no eran ciervos. Era un grito de esos que te levantan en mitad de la noche de la tienda de acampada y sabes que no es humano. De esos que te hacen salir fuera con muchas luces y una escopeta por si acaso. De esos que hacen que no duermas mas esa noche por lo que pueda haber alrededor.
Al dia siguiente a unos 100 metros de la tienda de acampada vimos unas huellas bastante grandes.
No eran de obejas, no eran de lobos, no eran de ningun jodido animal que suela pasar por ahi.
Eran del tamaño de un pie humano y tenia pezuñas. El animal se habia estado revolcando en una charca cercana y restregandose contra un arbol de por ahi, como los jabalies. Solo que el pelo llegaba a la altura de mi cabeza.
¿Jabalies gigantes? ¿Demonios? ¿Espiritus de la naturaleza?
Esto pasó en la zona del nacimiento del Jarama, en la sierra de Madrid.
Nota, esto no es una experiencia mia. Es una leyenda local que llego a mis oidos cuando era joven y que he adaptado como si fuese una experiencia propia, lo siento por el hype :P
Un saludo.
5 estrellas
¡Muy bueno!
19 de Noviembre de 2008 • 10:48 — RikkuInTheMiddleDesconocia estos avistamientos en Inglaterra, pero en estos casos la teoría más lógica es la que suele ser correcta, y diría que es más probable que se trate de algún animal suelto o abandonado (como el caso del puma) que de una especie autóctona o un fósil viviente.
Sobre la foto que has puesto, da más la impresión de ser una gineta que un felino, por la forma y la posición de la cola.
¡5 S.T.A.R.S. colega!
:)
19 de Noviembre de 2008 • 14:27 — ArckanoidGenial entrada, aunque debe acojonar mucho encontrarse con un Black Cat... Igual no me parece tan increible que no los hayan atrapado, al fin y al cabo los felinos tienen fama por su inteligecia.
Saludos!
Muy buena
20 de Noviembre de 2008 • 17:33 — The_GunslingerMuy buena entrada.
Tambien tengo una experiencia indirecta con estos Black Cat´s ( parece el nombre de un grupo heavy, no?)
Pues dicen que dicen que dijeron, que en un campo de la ciudad de La Plata ( Bs As, Argentina), el encargado de cuidar la estancia salió con su caballo a hacer una ronda nocturna para comprobar que todo estaba bien y en un arboleda escucho un maullido. Lo primero que pensó era que un pequeño gatito se encontraba extraviado, pero al acercarse al sonido, pudo ver un gato si, pero del tamaño de un caballlo
Su montura se encabritó y se alejo del lugar a todo galope, ahi lo dejo....
Madre mia que miedito
5 estrellitas muy currada la entrada.