10 de Enero de 2009
Mar
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Educación y videojuegos

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Desde hace tiempo vengo observando un tema preocupante, la despreocupación y el pasotismo de la mayoría de padres respecto a sus hijos. Y uno de los mundos que frecuentemente se usan como chivos expiatorios son los videojuegos.

Pongamos un ejemplo. Un matrimonio decide que por edad ha llegado el momento de tener hijos, tienen a su pequeño -o pequeña, recordemos que desde hace un tiempo este mundo ha dejado de estar monopolizado casi exclusivamente por el género masculino-, este niño va creciendo, sus padres preocupados exclusivamente de otros temas como su trabajo, pagar la hipoteca, o bien, de ellos mismos, dejan de prestar atención al muchacho -o al menos, no toda la que requiere-, en vez de sacar tiempo de debajo de las piedras para pasar tiempo con su hijo, que al fin y al cabo es algo muy valioso, deciden comprarle una bonita maquinita que lo tenga entretenido para conseguir que el chico deje de dar la lata, y de paso, les sirva a ellos, si cabe, a dedicarse mucho más tiempo a sus asuntos. Esto, se une al hecho de que, son unos incultos tecnológicamente hablando y, evidentemente, tampoco se preocupan de interesarse por ver que videojuegos serían más aptos para su hijo, y cuales, por el contrario, no debería ver ni en anuncios de televisión.
El caso es que después vienen las quejas, esos padres en un momento de lucidez descubren que aquel juego -por poner un ejemplo- llamado Gears of War que su hijo les pidió por navidades, consiste en que cuatro soldados castigados por la vida se dedican a reventar cabezas de criaturas y a serrar extremidades mientras no paran de decir tacos (como se puede extraer, he obviado el gran trasfondo argumental del juego, ya que eso, ni en sueños, sabrían apreciarlo ni siquiera para su uso y disfrute personal). Estos padres ponen entonces el grito al cielo en todos los medios de comunicaciones afirmando que esos videojuegos deberían estar prohibidos, afirmando que son la causa de la adolescencia problematica de hoy en día, sin enterarse de que la causa son ellos mismos. Y, evidentemente, el resto de sociedad que no tiene ni idea de lo que es un videojuego se traga gustosamente la falacia de los medios, y no duda en tachar de "practicamente degenerados" a los miles de jugadores que hay en todo el mundo.

De todo esto, quiero extraer varias cosas.
La primera es que los padres de hoy en día se deberían tomar más en serio lo que significa el hecho de tener un hijo, ya que este no se cría solo y hay que ser extremadamente cuidadoso con él, todo esto sin dejar de enseñarle lo que es la vida real.
La segunda, que existen organismos que regulan los contenidos de los videojuegos sin censurarlos mediante simbolos, con la intención de orientar a los compradores casuales de videojuegos de lo que puede ser apropiado o lo que no, o ayudarles a encontrar lo que buscan. Uno de estos organismos es el PEGI, que regula perfectamente todos y cada uno de los videojuegos a la venta en Europa, dando gran información al comprador de la aptitud del título.
La tercera, que por suerte, la industria de los videojuegos se ha abierto enormemente a todos los públicos ofreciendo un abanico donde elegir una multitud de juegos ingente, y además, de multitud de estilos. Hoy en día, por ejemplo, ya no es tan extraño ver jugar a padres e hijos a los llamados juegos sociales.

Mi esperanza para el futuro es que acabe de calar la idea en la retrógrada mentalidad de esta sociedad de que los videojuegos ya no son cosa de niños, que se den cuenta de una vez por todas que parte de la generación que fueron niños a finales de los ochenta y principios de los noventa ahora son adultos que disfrutan jugando. Y sobretodo, y más importante, que los videjuegos hoy en día son un asunto de adultos, exceptuando algunos, que son para niños.

Me dejo cosas en el tintero, pero este es uno de esos temas de los que podría estar discutiendo durante horas sacando multitud de conclusiones. Así que esto es todo por hoy, amigos.
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1 Comentario:

Felicidades por el post,

Felicidades por el post, muy bueno y además parecido a uno que yo escribí y comentaba más o menos todos estos aspectos negativos que tiene todavía hoy la mayoría de esa sociedad de mentalidad retrógada como bien dices que ve los juegos como un mal social, en definitiva estoy totalmente de acuerdo en lo que comentas, las personas que crítican desde la ignorancia más absoluta o los padres que despreocupan la atención de sus hijos y luego culpan a los videojuegos de las consecuencias. Cuando sucede algo entonces es cuando  claman el grito al cielo y se justifican culpando a las videoconsolas y a la industria.

5 estrellitas, Saludos.