22 de Diciembre de 2014
Nov
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Cazadores de sombras - Capítulo V

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Después de un inesperado retraso, estimados lectores, publico el quinto capítulo de la primera parte de esta historia, pidiendo disculpas por el tiempo que me ha llevado; el capítulo trata sobre el destino que debe cumplir Akën, un joven libre de la maldición de su pueblo.

Bueno, sin más preámbulos, he aquí el quinto capítulo de la historia de Los Cazadores de Sombras.



Cazadores de sombras

Capítulo V
El destino de Akën

Un anciano chamán realizaba un importante ritual en medio del pequeño pueblo de Gertenmor; un joven, bastante alto y de complexión atlética, contemplaba con interés los complicados movimientos y conjuros del chamán, mientras su hermano y padre intentaban abrirse paso entre la multitud.

-¡Akën! ¿Dónde estás…?- gritaba un delgado hombre, cuya cabellera entrecana resaltaba entre las demás personas.
-Aquí estoy padre, algunos pasos delante de ti- respondió el joven.
-¡Akën… no te alejes demasiado de nosotros!- gritaba impetuosamente un joven de estatura sobresaliente entre la multitud, con un aspecto intimidante y que se abría paso fácilmente entre las personas.
-Estoy a unos pasos de ustedes, Néquier- señaló su vehemente hermano.

Finalmente, Akën estuvo acompañado de su padre y hermano, tras unos minutos de confusión en medio de la multitud que contemplaba el rito que llevaba a cabo el chamán del pueblo. El padre de Akën, algo encorvado por la edad, se hallaba delante de sus hijos; Néquier, hermano mayor de Akën, se hallaba a la izquierda de su hermano.

El complicado ritual que presenciaba el joven Akën era realizado cada año por la misma persona, el último descendiente del largo linaje de los chamanes protectores del pueblo, para dar buena fortuna a los habitantes y predecir algunos acontecimientos del futuro próximo. Generalmente, el chamán tardaba 6 ó 7 horas en concluir el rito por completo; pero, en esa ocasión, detuvo sus conjuros después de escasas 3 horas.

-¡Habitantes de Gertenmor…! ¡Amigos, colegas y conocidos! ¡Ya he podido vislumbrar nuestra fortuna futura…! ¡Este año será mejor que todos los anteriores! ¡Nuestro pueblo recuperará su gloria perdida! ¡Mañana será un excelente día para estar en sus hogares y aprovechar de la dicha!- gritó el chamán, con su profunda y reconfortante voz.

Todos los presentes prorrumpieron en sonoros gritos de júbilo, mientras el anciano chamán se retiraba hacia sus aposentos; Akën y su familia se hallan celebrando las predicciones sobre el futuro junto con la demás multitud.

La frase “nuestro pueblo recuperará su gloria perdida” era muy alentadora, ya que Gertenmor había sido una gloriosa ciudad, donde los reyes de diversos reinos se maravillaban con sus impresionantes obras arquitectónicas, décadas atrás. Tal periodo terminó abruptamente cuando diversas hordas demoníacas, cuales buscaban conquistar la ciudad, llevaron a cabo un sanguinario ataque; pero Gertenmor logró salvarse por la ayuda de los cazadores de sombras.

El pueblo tuvo que reconstruirse de entre los escombros, donde más de la mitad de los habitantes había muerto. Gertenmor llevaba más de 30 años sin poder recuperarse de tan feroz asedio; Akën conocía la historia, pero conversaba con su padre al respecto de camino hacia su hogar.

-Hijo, ¿crees que puedas traer algo de leña? Según el chamán, mañana será un buen día para estar en el hogar, por lo que será bueno proveernos hoy de lo necesario para no tener obligación de salir mañana- le dijo Dakam, el padre de Akën, a su hijo.
-Claro padre- respondió su vástago.

Akën se dirigió nuevamente hacia el centro de la ciudad; pero, antes de volver al lugar donde había estado el chamán, dobló hacia la izquierda. Al recorrer una angosta calzada que lo llevaría al bosque del este del pueblo, pudo escuchar el llanto de un niño… sonaba muy angustiado. Akën se apresuró a acudir a la fuente del ruido.

Al llegar frente al niño, tuvo la desagradable sorpresa de encontrarse con un corpulento hombre golpeando al indefenso infante, cual parecía no haber logrado soportado el peso de un grueso peto de hierro. El cruel sujeto flagelaba sin consideración al niño, ante lo cual Akën reaccionó de inmediato.

Se abalanzó contra el fornido esclavista y lo derribó de una patada en el rostro, tomó velozmente su látigo y le ató las manos; cuando el sujeto estaba por levantarse, Akën le asestó una potente patada en la parte posterior de la cabeza, cual dejó al vil hombre inconsciente. El niño, aún temblando por las heridas que se le habían infligido, agradeció de sobremanera a Akën.

El joven Akën tomó al niño y se lo colocó en la espalda, lo condujo hasta un par de guardias cercanos del templo del pueblo; lo dejó a su cuidado y les pidió que cuidaran de él, ya que había sido maltratado seriamente; además, les dijo que un sujeto armado con un látigo intentó asaltarlo, pero él lo había logrado vencer y lo había dejado atado en medio de una casas cercanas a ese sitio.

Akën, satisfecho por haber logrado salvar al pequeño infante y conseguir el castigo del esclavista, se dispuso a ir a recolectar la leña que su padre le había encargado. Llegó sin mayores problemas al bosque, donde recolectó algunos trozos de leña dispersos en los alrededores.

Partió hacia su casa al atardecer, con los últimos rayos de sol; en su camino, se encontró al anciano chamán, parecía haber estado esperándolo desde hacía un par de horas; el joven Akën hizo una breve reverencia ante él y le preguntó el porqué de su interés en esperarlo.

-Akën, debes abandonar tu hogar y tu familia hoy por la noche; debes huir lejos de aquí para poder salvar tu vida y cumplir con tu destino.
-¿Pero qué dice…? ¿Qué es lo que va a suceder mañana?
-Una gran horda de demonios vendrá y arrasará con el pueblo, las casas y la gente, será el fin de Gertenmor.
-¡Pero usted predijo un día de dicha!
-Así es, tuve que mentir en el ritual, porque si le decía a la gente que moriría mañana, intentarían hasta lo imposible para evitarlo… pero su destino es inevitable.
-¿Por qué me dice esto a mí? ¿Por qué debo huir únicamente yo?
-Muy simple, mi querido Akën; muchos años atrás, en los tiempos de la gloria de Gertenmor, nuestros gobernantes fueron muy ambiciosos y desmedidos, por lo que el destino nos hizo pagar las consecuencias con la primera invasión de los demonios; pero ese castigo fue detenido por los cazadores de sombras; mañana será un día en el cual ellos no podrán salvarnos y es el día que el destino ha elegido para completar nuestra condena.
-No… no lo puedo creer… debemos avisar a los demás… aún podemos huir hacia otro lugar…
-¿Qué no escuchaste, Akën? Eso es lo que quiero evitar. La maldición no recae en Gertenmor, sino en sus habitantes; si la gente huye hacia otro lugar, sólo retrasará su cruel destino, pero no podrá eludirlo por siempre. Todos, también yo, terminaremos pagando la ambición de nuestros antecesores a manos de los demonios. Pero tú, joven Akën, eres el único exento de dicha maldición, tu corazón es puro y noble; tienes un gran destino por cumplir. Debes huir de aquí, la maldición no te perseguirá; esto no debe saberlo tu familia o ellos te seguirán y causarán la muerte de demasiados inocentes. Yo mismo tendré que afrontar mi muerte mañana mismo. Ahora ve, Akën, guarda el secreto y entrega la leña a tu padre, él te está esperando; y recuerda: debes huir antes del amanecer. Ve al cuartel de los cazadores de sombras, sólo ellos podrán entrenarte para que seas capaz de afrontar tu destino.

El chamán se apartó del confundido joven y se perdió de vista entre las sombras de la noche. Akën recogió los trozos de leña del suelo, pues los había soltado por la impresión de los comentarios del chamán. Llegó a su hogar, donde su padre lo recibió cálidamente y lo interrogó sobre el porqué de su tardanza.

Akën no conversó mucho con su familia esa noche, fue a sus aposentos y pensó durante varias horas la decisión que tendría que tomar: abandonar o no su familia, huir o quedarse para proteger a sus seres queridos, afrontar su destino o negarse a él.

Con los primeros rayos del Sol, Akën se hallaba caminando en las profundidades del bosque del este de Gertenmor, había abandonado a su familia, había hecho caso a las palabras del chamán y había huido de su hogar sigilosamente, sin despertar a nadie o dejar rastro de su posible paradero. Akën avanzó hacia el sureste, sin voltear a ver hacia atrás, porque si lo hacía, podría arrepentirse y tomar la decisión equivocada.

A Akën le tomó todo el día aproximarse al cuartel general de los cazademonios; en la nublada tarde de aquel triste día, el abatido joven pudo escuchar la marcha de cientos de demonios que se dirigían hacia diversos lugares, Akën se ocultó rápidamente tras la maleza cercana a él. Aquellos debían ser lo verdugos de su familia, amigos y conocidos… aquellos que lograrían la reivindicación de Gertenmor.

Tras algunos minutos de angustia, oculto entre algunos árboles, Akën pudo continuar su viaje hacia su destino. Cerca del anochecer, Akën por fin llegó a las ciudades aledañas al cuartel general de los cazadores de sombras, pero estaban devastadas, parecía que los demonios habían invadido más sitios que únicamente Gertenmor. Akën ayudó a algunas personas durante su recorrido, intentó revivirlas o desenterrarles las espadas y flechas que tenían en el cuerpo.

Akën permaneció toda la noche ayudando a los heridos que se encontraba en su camino, hasta que algunos caballeros del rey acudieron en auxilio de los sobrevivientes. Akën continuó andando hacia el cuartel general de los cazadores de sombras; llegó a su destino al cabo de algunos minutos, aquel lugar parecía haber sido asaltado de igual forma que las ciudades por los demonios, había diversos cadáveres esparcidos en los alrededores.

Algunos caballeros lo interceptaron a la entrada de la fortaleza, cuestionando sus intenciones, a lo cual el joven Akën respondió simplemente: “he venido para poder cumplir mi destino”.




Hace unos minutos, adapté un leve fragmento del capítulo a razón de la celebración que tiene lugar hoy (día universal del niño); un movimiento muy importante del cual no tuve oportunidad de apoyar como hubiera deseado -por una terrible y agobiante falta de tiempo-. Pero, con este breve comentario, expreso mi completo apoyo por la causa de este día:

Día universal del niño

Además, esta entrada es el preludio a mis 10,000 visitas, las cuales agradezco -un par de visitas por adelantado- enormemente. Haré una entrada dedicada a ello en breve; pero, esta vez, no me tocará tomar un descanso -por desgracia... ¿o fortuna?-.

Respecto a la historia, aclaro que no estoy seguro de poder publicar un capítulo mañana, lo más seguro es que publique el capítulo VI (la redención de Ikko) el lunes, perdonen los inconvenientes; además, por le petición de electroduende, Ikko será una cazadora de sombras.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

5
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4 Comentarios:

Muy bueno

 Muy buen capitulo Desmo, cada vez te superas más. Por un momento pense que "Gertenmor" era la misma ciudad de los otros capitulos, pero al final vi que no, que la ciudad de los cazadores de sombras es otra ciudad sin nombre... xD.

 Veo queno has podido terminar "eso", te deseo suerte, de seguro debe ser algo complicado, pero se que el resultado sera mas que satisfactorio, confio en ti. Creo que ya es lo que es, concept arts como los de las espadas gancho, o incluso mejor, un video. 

 Espero que pronto tengas mas tiempo, ahora que comienzan las vacaciones sera un alivio para todos.

 Saludos, y cinco estrellas.

PD: Visita numero 10.000 =D

Todo un detallazo por tu

Todo un detallazo por tu parte incluir lo del niño en este dia tan especial... este futuro cazador de sombras es el más fuerte mentalmente hablando porque largarse sin avisar a la familia... hay que ver lo mal que se toman algunos el que no le regalen sus padres una PS3 el dia de su cumpleaños... oye, no lo hagas por mi... hazlo por ti... sabes que tu historia pide a gritos una cazadora, y un amor imposible entre cazadores, a causa de algun demonio envidioso, pero que al final no puede con ellos porque el amor puede con todo... snif! que romantico! es lo que tiene el tener a 'Lady Halcon' como una de mis pelis favoritas...

PD Enhorabuena por esas 10000 visitas que pronto serán el doble! un abrazo y 5 demonios de primer nivel por tu buen trabajo! 

No corromperé la entrada

No corromperé la entrada con el famoso gif de las "boobies", pero concuerdo con electroblog en que a tu relato le hacía falta un personaje femenino entre tanta testosterona, un personaje que de un poco de más juego,

Por lo demás, un capítulo genial como siempre, aunque si estuviera en la situación de Akën, seguramente acabaría muriendo antes que abandonar a su suerte a mi familia.

Me ha dejado un gran sabor de boca

Este quinto capítulo. Un destino trágico para el ambicioso pueblo de Gertenmor. La introducción del chaman llama la atención, más al ver el resultado del conjuro. Te dices que va a suceder algo horrible... pero el modo de abordarlo es excelente, sin olvidarnos del guiño al tema algunos de los auténticos demonios de la sociedad moderna. Me ha encantado. Felicidades.

¡Un saludo! Wink