3 de Diciembre de 2008
Mayo
19

La Senda de los Olvidados

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 Saludos Mortales:

Hoy os voy a llevar a uno de mis lugares favoritos de los Bosques Yermos. Mirad allí a lo lejos, esa es la entrada al bosque, también llamada la Senda de los Olvidados. Aquí hay infinidad de historias ya perdidas en el olvido, una de mis favoritas es la del joven Healt, un joven torturado por su pasado que quiso, estar seguro de su destino aquí en Kalma, pero se equivoco...(una desgarradora risa.) Escuchad el susurro del bosque que trae el viento... escuchad... escuchad...

 

Una noche cerrada, delante una frondosa senda, a cada lado del pequeño camino los oscuros arboles desnudos entrelazan sus ramas. Me pare ante ese sendero que parecía que no llevara a ningún lugar, bueno si a la mismísima oscuridad, al propio infierno. Mantuve mi respiración durante un instante y comencé a andar hacia el portal oscuro que estaba ante mi, cuando faltaba un par de metros para entrar en la oscuridad, una figura emergió de entre las sombras. Me asuste, pero solo durante un instante, pues después lo que mis ojos observaban era la cosa mas bella y a la vez mas aterradora que nunca había visto. La figura era una mujer de tez blanca, casi mortecina vestida en harapos negro y casi semidesnuda, sus cabellos casi asta la cintura se fundían con la oscuridad que tras ella arrastraba. Se acerco hacia mi. Yo ni siquiera podía moverme estaba paralizado, no se si por un hechizo o por el miedo, alargo la mano y acaricio mi mejilla, me miro con sus ojos blancos por completo y me susurro en voz casi tenue: -Se quien eres y que buscas, huyes de tu destino de tus pecados, pero el destino siempre te encuentra y yo soy ese oscuro destino-. Me agarro de la mano y me adentro en el bosque, yo intentaba escapar pero mis piernas seguían a la dama oscura a voluntad, como si yo ya no fuera dueño de mi propio cuerpo. Lo ultimo que en la oscuridad de oyó fue un grito que casi la realidad partió, y entre las sombras la risa de la joven… y al final solo silencio solo eso, silencio.

El destino es una sombra que no descansa, el destino de todo mortal es la muerte, y incluso aquí la muerte puede encontraros, ¡No lo olvidéis!
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