3 de Septiembre de 2010
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Randy Pausch, un ejemplo de optimismo y de cómo los sueños se deben realizar pese a las adversidades (una historia real)

Queridos lectores, supongo que muchos de ustedes no conocerán a Randy Pausch pero yo sí, no personalmente, pero sí que he conocido una parte de su alma que se encuentra impresa en un libro. Hace mucho que no escribo nada en mi preciado blog pero, tras leer "La última lección" debo gritar el nombre de este valiente que, en su día, quiso hacer un llamamiento al mundo para que cada ser humano cumpla con sus sueños de la infancia.

 Quizás esta historia sería igual que la de cualquier otra persona sino fuera porque Randy era un paciente diagnosticado con un cáncer terminal. Casado y con tres hijos pequeños, Randy decidió que, en el escaso tiempo del que disponía, iba a realizar una conferencia en la facultad en dónde ejercía como profesor.

Nunca se martirizó, nunca perdió sus energías, nunca quiso que nadie le compadeciera y nunca él se compadecía de sí mismo. Pensó terminar su vida felizmente aún sabiendo que sus hijos escasamente le recordarían, su mayor dolor era no saber cómo lo iban a afrontar su mujer e hijos cuando él no estuviera pero nunca le dolía ni le torturaba el hecho de que fuera a morir y, ¿sabéis por qué? Porque Randy era conocedor que todos sus sueños de la infancia se habían hecho realidad.

Su última lección, su última conferencia es un vivo ejemplo de fuerza. En ella, y delante de cerca de cuatrocientas personas, Randy creyó conveniente hacer un breve resumen de su vida, un resumen lleno de valores y actitudes, de aprendizajes y de decepciones.

Es increíble como todo el mundo se había sorprendido de cómo Randy había afrontado su devenir, sólo seis meses era el margen que le habían diagnosticado pero él nunca quiso marcharse sin que su voz se escuchara, sin que sus palabras hicieran un hueco en un mundo… Quiso dejarlo todo el su sitio y lo consiguió, no superó el cáncer, pero logró hacer una magnífica conferencia sobre cómo alcanzar los sueños de la infancia superando obstáculos, de cómo aprovechar los momentos que nos brinda la vida y de cómo hacer posibles los sueños de los demás. NO ERA UNA CONFERENCIA SOBRE LA MUERTE SINO DE LA VIDA. Sus últimos días fueron marcados por la felicidad, el optimismo, el orgullo y la devoción que le tenía a su mujer y el tremendo cariño que le profesaba a sus hijos. Su última conferencia no lo hizo para los asistentes, lo hizo para que sus hijos pudieran ver quién era su padre y como un salón de actos lleno hasta abarrotar le aplaudían y le reían. Como bien dijo Randy: “No podemos cambiar las cartas que nos reparten, pero sí como jugamos nuestra mano”

Aquellos que estén interesados en saber la hisotira de Randy Pausch pueden:Comprar su libro "La última lección". Ed. GrijalboVisitar su página web oficial creada por sus lectores y admiradores y en la que se encuentra su conferencia, www. thelastlecture.com 

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