19 de Junio de 2013
Nov
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Análisis musical: Gustav Mahler - 3rd Symphony - 1st mvt. Kräftig

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EN ESTA ENTRADA DIRE LO QUE YO SIENTO AL ESCUCHAR ESTA OBRA, NO TIENE POR QUE  COINCIDIR CON LAS OPINIONES DE CUALQUIER OTRA PERSONA. 
 
 
Esto es lo que siento cuando oigo el primer tiempo de, para mi, la mejor sinfonía de todas del compositor Gustav Mahler.
 
 
Este tiempo es el más largo de toda la sinfonia, con una duración de 37 min. Aproximadamente, y constituye la primera parte de la obra.
 
Este descomunal Kräftig nos intenta comunicar la llegada de Pan, el dios del verano. Como de la roca, de la lava, de los terremotos, llega la naturaleza, el sol, y con ello, la alegría.
 
 Comienza con un potente unísono de trompas, que ya nos da grandes pistas de lo que se nos va a venir encima. Durante los primeros compases de la obra, todo repleto de sustos, movimientos de tierra (interpretados por tremolos que realiza toda la cuerda de la orquesta), pequeñas llamadas de los trompetas y un incansable ritmo al fondo llevado a cabo por los bajos. Todo esto recrea una sensación unica de destrucción, de piedra. 
 
Después de esta inmensa introducción finalizada por una imponente escala cromatica descendente y unos acordes realizados por los trompetas, llega el solo de timbal. Pianisimo, y muy tenso. Después de este momento, empezaremos a escuchar la primera intervención de las flautas en la obra. Pequeños tremolos mayores. A estás se le uniran los clarinetes, y un precioso solo de violin que te lleva hacia la alegría, pero algo pasa, eso se acaba. Pequeñas intervenciones por los bajos aclaraban que no iva a durar mucho. Esta parte de la obra acaba con el mismo solo de timbal de antes, pero más rapido. Esta pequeña parte del tiempo, es algo que casi nunca se había echo antes en la historia de la música clásica. Estaba anticipando lo que iva a venir después.
 
Después del solo de timbal, vuelve a repetirse el ritmo tenso del comienzo. El trombón solista comienza su gran interpretación de lo que será, el medio de comunicación entre el oyente y la roca. Después de estas sinceras notas del trombón, volvemos a las intervenciones de la introducción.
 
De nuevo volvemos a oir a las flautas, violas, y violines. El mismo solo de oboe. Llega la marcha. De esta forma quiere interpretar la naturaleza Mahler, en forma de marcha. Una parte de la obra pianisimo, rapida, con unos puntillos super-acentuados. Después de toda esta pequeña "marcha" con preciosas melodías, cada vez más potentes, cada vez más fuertes, hasta llegar al punto fuerte que quería llevar toda esta marcha, lo que será la melodía del verano. Interpretada por los bajos con trinos tocados por la madera aguda, no os sera muy dificil de reconocer. Después de esta, una enorme transición nos llevará de nuevo a la oscuridad de la montaña y la roca, con más tensión que nunca. Esta parte es muy similar a la introducción.
 
De nuevo comienza el solo de trombón. Esta vez mucho más emotivo y sincero que la anterior vez. Un pequeño solo de corno inglés trae de nuevo un solo de violin preciosisimo que nos lleva de nuevo a una firme marcha tocada pianissimo. El solo de trompa con la melodía del verano y la contramelodía del violin, junto con el solo de chellos, llevan al solo de clarinete. Una de las partes más bonitas de toda la obra. Ritmos precisos, con un ritmo invariable traen de nuevo la marcha, pero ahora más potente y furiosa. Después de esta larga parte, unas fusas de toda la orquesta traen el movimiento de la tierra. Después de esta parte de la obra, que se va apagando poco a poco, finalizada con un ritmo de caja que desconcertara a más de uno entre el público.
 
Ahora llega la reexposición, con la melodía de los trompas resonando de nuevo. Potentes notas de la cuerda de tubas, bombardinos, etc, junto al nuevo solo de timbal, traen ese tenso ritmo de la introducción de nuevo. Recordando al inicio de la obra, esta pequeña parte acaba pronto, llevandonos a lo que será el último solo de trombón.
 
Aquí el solo, mucho más piano, sin sobresaltos ni notas fuertes, nos lleva a la sublemacion de la roca ante la naturaleza. Ya no hay más sufrimiento, ni más dolor, ni más movimiento de tierra. Este hermoso solo se remata con los violonchelos, que interpretan, la que, para mi, es la parte más emotiva y bella de todo el primer tiempo. Después de esto, llega el verdadero verano. Una marcha empieza a oirse en la lejanía, y pequeñas intervenciones de la madera.
Toda la orquesta reinterpreta las melodias del verano, de manera similar al principio de la obra. Todas ellas llevaran a un punto culminante, el final de la obra, con una gigantesca "melodía del verano" que dara final a la obra.
 
Hasta la proxima entrada !
 
 
 
 
 
 
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