Tras una "pequeña" pausa, seguimos dedicándole tiempo a joyas de la pasada generación que por un motivo o por otro no han sido reconocidas en general.
Continuamos, pues, con Ninja Gaiden y su expansión Black, juegos que datan de 2004 y 2005 respectivamente y que podemos decir sin lugar a dudas que son los mejores beat'em ups jamás creados.
Cuando en 2004 apareció en exclusiva Ninja Gaiden para Xbox de la mano del Team Ninja de Tecmo, liderado por Itagaki, pocos sabían la obra maestra que albergaba aquel disco. El principal motivo: la dificultad, pero de eso hablaremos más tarde.
Ninja Gaiden suponía un verdadero hito en consolas por sus gráficos, potentísimos y de gran nivel y sobretodo, por su gran jugabilidad, totalmente depurada. Así, teníamos diversas armas blancas, que van desde una katana hasta un espadón o un gran martillo con un catálogo de golpes más propio de un juego de lucha que de un juego de acción.
Pero no sólo eso, la ejecución de estos golpes requería un timing bastante preciso, y seguía el dicho de "Fácil de aprender, difícil de dominar". Además, había movimientos de todo tipo, combos aéreos, evasiones, saltos apoyándose en el rival... que le daban una vistosidad impresionante.Y los enemigos no se quedaban atrás, con ataques que con un descuido podían dejarte tiritando y con una inteligencia aún hoy envidiable.
En la variedad está el gusto: en los 16 capítulos del juego, que duran en total entre 15-20 horas, nos encontramos en el Japón feudal, en un zepelín, una ciudad infestada de monstruos, un acueducto, cavernas de lava, el infierno... vamos, que cada capítulo transcurre en un lugar distinto, dando así la sensación de no estar siempre luchando y matando en el mismo sitio.
Los gráficos no se quedaban atrás, todos estos escenarios estaban representados con todo tipo de detalles y con unos 60 fps siempre estables. El diseño... era otra cosa. Los enemigos no estaban muy trabajados, y algunos rozaban el mal gusto, pero nosotros no jugamos con el diseño, ¿verdad?
Y los enemigos eran el principal causante del por qué es conocido Ninja Gaiden: su dificultad. Endiablada, sin término medio, desquiciante, y un poco mal equilibrada, todo sea dicho. Podíamos encontrarnos con el nivel más fácil del juego y al siguiente enfrentarnos a 3 jefes finales seguidos, o mismamente, al final, enfrentarse a 5 jefes finales durísimos en el penúltimo capítulo del juego y en el último luchar con el jefe más fácil. Es parte de su encanto, y su principal inconveniente, ya que ni en dificultad Perro Ninja el juego dejaba de retarnos, a pesar de humillarnos poniéndonos brazaletes rosas, y quitándonos el rango de Maestro.
Así, Ninja Gaiden pasó a los anales de la historia gracias a su jugabilidad y dificultad, su dominio permitía una de las experiencias más satisfactorias que he podido vivir como jugador, y dejó una alargada sombra para Ninja Gaiden II, secuela de la quizá en unos años volvamos a hablar...
1 Comentario:
un juego excelente, me lo
28 de Marzo de 2009 • 20:04 — solid_caimun juego excelente, me lo pase 2 veces, en la xbox negra y en 360
semper fi
SolidCaim "the lone wolf"