Hace poquito más de un año, en una entrada de Shaiyia, debatimos profundamente el tema de la infidelidad.
No pretendo dilatar más el debate después de las opiniones intercambiadas, sino conectar con el debate o reflexión personal que os presento en la entrada de hoy... que tiene proporcionalmente relación -en su debida medida- con lo citado anteriormente.
Ante ciertas tendencias, situaciones, experiencias que toda persona hospeda en su corazón, siempre se ha oído y defendido que desde generaciones pasadas a las actuales, se han experimentado todo tipo de acontecimientos que teóricamente, nada tienen de especial o de "nuevo" para toda persona con uso de razón tanto desde épocas pasadas como la convergencia en dicha sociedad actual.
Estoy hablando propiamente de los fracasos amorosos, rupturas, divorcios o cualesquiera que sea el nivel de compromiso y en la etapa de madurez en que se encuentre la propia persona. Doy por incluído cualquier periodo en la vida de una persona.
Según una notícia de Antena 3 Televisión (Clic aquí para ver el vídeo), destacando los datos más relevantes, vemos que a diario 400 parejas se separan, y que actualmente ha disminuído sensiblemente dicha cantidad de separaciones, al menos por lo que corresponde a los divorcios oficiales y que se gestionan mediante la intervención de la vía jurídica.
Un símbolo, que parece perder fuerza...
Otra notícia de hace unos días, observamos que en el conjunto del Estado Español, disminuyeron un 13,5 % respecto al ejercicio anterior, el 2008. Datos que sorprenden o dan que reflexionar mucho, es entre otros aspectos: La media de tiempo que llevaban compartiendo su vida, o que en un 54% de dichos matrimonios, hubieran hijos menores de edad de por medio.
En definitiva, situaciones que son una verdadera lástima. Paradójicamente, a pesar de las notícias reflejadas y contrastadas en varios medios de comunicación, será por el entorno que nos rodea a cada persona en sus quehaceres o por otras meras sensaciones... pero discrepo en que hayan disminuido las rupturas y siento que actualmente a parte del aumento sobre la pérdida de valores, respeto a un@ mism@ y al prójimo, la susceptibilidad y rechazo al compromiso... estamos inmersos en una sociedad realmente complicada en ese sentido -sin ánimo de querer generalizar, obviamente-.
¿Qué está pasando? ¿Seguiremos pensando forzosamente que todo sigue el cauce y las motivaciones que siempre han concurrido? Es difícil, con tanto precedente encima de la mesa.
Una de las sensaciones que tengo (Puede que sea una simple apreciación personal equívoca), es que hoy día es muy difícil ver matrimonios o simples parejas de hecho que perpetuen y asienten el resto de sus vidas en su correspondiente relación sentimental. Estamos de acuerdo en que nadie puede predecir su futuro y saber con certeza lo que pasará, pero me quiero cerciorar en que mi base expuesta es en relación al conjunto de valores, seguridades y ilusiones proyectadas en común por las dos partes implicadas.
La discusión. Un fenómeno muy extendido que augura malos presagios. En su polo opuesto, encontramos el diálogo y la cordura óptima presente para garantizar el equilbrio en una relación.
Esas relaciones de toda una vida juntos como generaciones pasadas o muchos de nuestros padres/abuelos, están peligro de extinción. O al menos, es lo que parece abundar dentro de los que marchan al ritmo tradicional a mucha honra, dedicación y respeto. Dentro de toda esta mecánica presentada, no quiero ni mucho menos dar una visión rotundamente negativa de la cuestión, pero sí crítica frente a las tendencias que estamos teniendo en nuestros días.
Y todo empieza, cuando la base se fomenta mediante preceptos contraproducentes, ausentes de dignidad, lucha por los valores que el día de hoy y mañana tocan defender. Defender y luchar por lo que amamos, por lo que anhelamos y por todo el conjunto de aspiraciones que sostenemos en nuestras vidas, con el fin de ser felices, personas respetadas, realizadas y con ese conjunto de ambiciones que nos hacen proyectar luz y coherencia a nuestras vidas.
Así pues, dentro de la proyección que ostenta el amor con fecha de caducidad en nuestros días y la anulación de los valores personales, sobra decir que aunque sea difícil dar con una estabilidad óptima en cualquier relación social/sentimental, si no se dispone de una seguridad, predisposición y lucha personal a diario por aquello que anhelamos..., seguiremos teniendo infinidad de rupturas, desengaños, frases en cierta presunción de inocencia en el momento de formularlas como: "Dejar de querer a...".
El valor y la fuerza de una pareja, hace unión y fuerza a una família.
La cuestión es, " o amamos de verdad o no amamos." Las especuaciones graduales, la monotonía, la inclusión de terceras personas (Infidelidad), la ausencia de diálogo junto a la sinceridad y el respeto, son aspectos por los cuáles queda patente un largo camino en el ser humano por vencer, pese a la inexistencia de la perfección en cualquier ápice social y moral de las personas.
Y vosotr@s, ¿Qué pensáis sobre los valores que frecuentan hoy en día? ¿Todo sigue cauces normales? ¿O por lo contrario tenéis una particular definición que defender?
Un saludo.
Si quieres comentar cualquier aspecto del blog, dudas, sugerencias para mejorar o lo que estimes oportuno, visita el Diario de Cristian.
7 Comentarios:
Personalmente pienso que
30 de Septiembre de 2009 • 23:29 — CellsiusPersonalmente pienso que una pareja no debe llegar al matrimonio sin pasar antes por un tiempo de convivencia que plantee la situación de como puede ir la cosa a largo plazo.
He oido mucho esa frase que dice: Te casaste, la cagaste. Y algo de razón tiene, pues creo que muchas personas al contraer matrimonio, cambia la vida en pareja automaticamente, y muchas veces a peor, por lo que sea.
Supongo que esto va ligado a muchas razones, pero realmente pienso que mejor no llegar a un compromiso como es un matrimonio, si realmente no se está seguro; por que quizás vayan a haber menos matrimonios así, pero probablemente hayan también mas parejas felices, y así evitar un poco escuchar tantas noticias de divorcios y demás, por que ultimamente es algo que parece tomarse muy a la ligera, y sobre todo, si hay hijos de por medio, es una putada innecesaria, evitable años antes.
Es un tema complicado, pero yo lo tengo claro por mi parte, no tendré un matrimonio hasta que no esté con alguien con quien lleve una relación duradera, estable, y sobre todo, que quiera como el primer dia. Y me da igual si llego a los 30, a los 40, o a los 50 y no encuentro eso, lo importante es encontrar a alguien con quien yo esté feliz, y también, a quien yo haga feliz.
Saludos!!!
Bueno, creo que lo has dejado
1 de Octubre de 2009 • 00:07 — electroblogBueno, creo que lo has dejado todo claro, diálogo, sinceridad y respeto, sin ninguna de estas tres cosas me niego a seguir adelante con mi relación de pareja. Y es que el matrimonio no deja de ser la promesa de que uno cumplirá con esas tres cosas de por vida, eso, y que intentará hacer feliz a su pareja por encima de todo.
Yo creo que mucha gente tiene muchos pájaros en la cabeza y se piensan que vendrá el hombre de su vida o la princesa de sus sueños y no miran más allá de la apariencia. Afuera existe un mundo lleno de personas bellísimas que nos complementan en mayor o menor medida, y la convivencia y el paso de los años sirven para limar esas asperezas, esas diferencias, y amoldarnos el uno al otro. También los hay que dicen ‘pues yo soy así’ y se piensan que quién tenga que estar a su lado se ha de tragar todos sus defectos, y eso tampoco llega a buen término.
En fin, yo no soy el más indicado para hablar, pero soy un hombre felizmente casado con una mujer hermosísima y hace un par de días nos comentábamos mientras paseábamos a quién intentaríamos salvar primero si todos nuestros seres queridos corrieran el mismo peligro. Por suerte coincidimos en la misma respuesta, y lamentablemente para nuestra abuela, no fue ella. Te hace muy feliz saber, y asusta en cierta medida, que eres una parte tan importante de una persona, y que la vida, tal como y como la conocemos, sin ella carece totalmente de sentido alguno.
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1 de Octubre de 2009 • 00:21 — alukitaCristian, perdona
1 de Octubre de 2009 • 03:38 — LoganKellerPero mañana edito este comentario. Es que son las 2:38 y mañana tengo que trabajar, pero me interesa el debate y mañana le echaré un ojo al artículo, y no quiero que se me pase ^^
Nasnoches ^^
un tema muy maduro e
1 de Octubre de 2009 • 05:05 — solid_caimun tema muy maduro e interesante, te felicito
semper fi
SC
Alla Voy
2 de Octubre de 2009 • 00:37 — LoganKellerPersonalmente pienso, que la culpa en una ruptura la suelen tener ambas partes. No me cansaré de oír de chicas que desean que todo sea "como en sus sueños o en las películas que idolatran... en algunos casos culebrones xD" hasta tíos que pasan un kilo de la novia, y no son detallistas entre muchas otras cosas, y dejan la relación siempre "para mañana" como quien dice...
Sobre las discusiones... terreno fangoso donde los haya, puesto que habría que ver la madurez de los sujetos en discordia y el tema que ha generado la discusion...
¿Solución? Cabeza, mucha cabeza y entrega, y soñar pero con los pies en la tierra.
En parte estoy de acuerdo,
3 de Octubre de 2009 • 12:57 — ShaiyiaEn parte estoy de acuerdo, y en parte no.
Yo creo que hoy día existen mas separaciones "oficiales" porque gracias a Dios ha desaparecido (aunque no del todo) el tabú social sobre el divorcio y similares. Hace años cuando te casabas debías aguantar carros y carretas, las mujeres debían soportar el maltrato del marido sin quejarse, las infidelidades y demás debían guardarse en un cajón bajo siete llaves en favor de una visión externa a la pareja positiva. Hoy día todo eso se va difuminando y cada persona es dueña de su propia vida, cada persona tiene su propio camino y solo se vuelve común cuando ambas partes lo desean, no hay esa "obligatoriedad" que existía antes.
El problema de hoy dia yo creo que es más la fantasia que alguans personas tienen respecto a la pareja, que a un cambio radical de ciertos valores, y si hay un valor que creo que se está perdiendo, ese es el del esfuerzo, ya sea en el ambito laboral, social o afectivo. Muchas personas hoy día no hacen algo si el esfuerzo es considerable, quieren que todo se les sirva en bandeja lo más mascadito posible, algo completamente incompatible con las relaciones afectivas.
Una pareja no comienza su autentico camino con ese "primer enamoramiento", comienza cuando el amor por la otra persona se afianza y comienza a ser un pilar en tu vida, y es ahí cuando el esfuerzo porque la relación funcione entra en marcha. Saber cuando te equivocas, saber perdonar, saber COMPRENDER, saber amar los defectos de la otra persona y muchas cosas más son el pan de cada día. Confianza, respeto y dialogo son tres palabras básicas, y el "yo" debe convertirse en "nosotros", algo que mucha gente no está dispuesta a respetar.