Notas. A todo el mundo le
importa más o menos la nota. Leo constantemente a gente, sobre todo en nuestros
foros de Mericonsolas, que piden la abolición del numerito en los análisis. No
miento si digo que siempre lo he pensado así yo también, aun sabiendo que era
poco menos que una utopía. Incluso Edge, revista de prestigio en la industria
tuvo que volver a acudir a ellas. Aunque sea en pequeño, aunque no le den
demasiada importancia. “And some numbers” reza el inicio de la sección Play,
donde realizan ensayos sobre los juegos. Textos elaborados, críticos y muy
recomendables. Pero en los foros se comenta –comentamos- el listado de notas de
la revista inglesa. Sin texto. Sale más grande en el post de turno que en el
mismo review de la publicación anglosajona.
Por eso, en una noche de
estas largas, sin ganas de dormir ni tampoco de enchufar alguna de las
consolas, me ha dado por mirar los análisis que he realizado en Meristation y
las notas que he ido dando a los distintos juegos que se han cruzado en mi
camino profesional. En total, 89 análisis y críticas realizadas desde mi
entrada a la revista. El primero, Lumines Live! El salto del juegazo de puzles
de PSP a Xbox 360. Fecha del mes de octubre de 2006, y fue tremendamente
apaleado por los usuarios debido a su política de pagar por más contenido.
Seguramente en ese momento no era consciente del peligro de los DLC. El último
es bastante reciente: Gears of War Fénix Rising. Contenido descargable del
juego de acción de Epic Games.
Entrando en medias y
números que seguramente no llevan a nada, las notas que más veces he dado entre
estos casi cien análisis son el 8 en catorce ocasiones y el 6’5 en trece.
Además, la nota media de estos 89 análisis se queda en 7’2, algo que se aleja
bastante de eso de que solo se puntuan juegos de ocho para arriba. Siempre he
pensado que es una gran falacia: he analizado todo tipo de productos con notas
mucho más bajas que el notable, pero que no pasan ni por la portada ni son
visibles en las herramientas de la revista. Resultado: son análisis que no se
comentan demasiado ni en los reanálisis ni en los propios foros, pero existen
esos juegos. Arkanoid DS, Juega con tus Palabras, Family Ski, King of Clubs,
Little Pet Shop, Bratz Ponyz 2, Solitario o Prison Break son algunas de esas
grandes obras que han pasado por mis manos.
La nota más baja de los
89 análisis que he hecho hasta el momento es Ninety Nine-Nights 3II, con un
4’5. Suspenso. Era difícil hacer algo más malo que la primera entrega, pero lo
consiguieron en un juego repetitivo, limitado técnicamente y sobre todas las
cosas: aburrido. También es verdad que
comparar notas con otros juegos de otros géneros y otras plataformas es un poco
absurdo y falto de lógica, aviso. Pero en una escala este estaría el último. Me
gustó menos el Ponyz, pero a su vez este como juego de Ponis era algo mejor que
N3III como juego de beat’em up masivo machacabotones. Relativismo total en esto
de comparar notas, total.
La nota más alta (redoble
de tambores)… Halo: Reach. Tuvo su revuelo ya que cuando salió el texto habían
salido pocos análisis, aunque a las
postres tampoco es nada raro (tiene 25 dieces de 99 reviews en Metacritic). Lo
mantendría. En consolas no creo que haya un FPS que ofrezca tanto como Reach:
Cooperativo a 4, IA enemiga a otro nivel respecto la competencia, decenas de
modalidades de juego, Forge como elemento de construcción de mapas y
personalización único, mapas de tiroteos, integración de vehículos de todo
tipo, grabación de partidas, sistema de comunidad made in Bungie… son tres
líneas escritas, pero se plasman en un contenido multijugador sin comparación
alguna en la competencia. Nadie ofrece tanto con ese nivel de calidad. Miedo me
da 343 Industries.
Posteriormente salieron
mis dos únicos 9’5 –segunda máxima nota posible en Meristation hasta la llegada
de Meri4 y con ella la vuelta de los decimales- plasmados en L.A. Noire y
Battlefield 3 en su versión PC. El primero, muy discutido por parte del
público, aunque en el texto creo recordar que ya dije que era un juego especial
como pocos. O lo odias o lo amas. Yo lo amé. El segundo, como portento técnico,
gigantismo en forma de mapas y recreación de la guerra, creo que no debería
haber discusión posible.
Y eso es todo con los
números. Los míos. Nadie los quiere, muchos los eliminarían. Pero a la hora de
la verdad, pasarse por los hilos de análisis sirve para darse cuenta que las
discusiones, críticas o alabanzas, acaban siempre apuntando a lo mismo, el
numerito de marras. Hay excepciones que hablan sobre lo importante: el
contenido del texto. Es cierto, excepciones. Seguiremos creciendo seguro.
Todos.
1 Comentario:
Es que ahí está el
27 de Enero de 2012 • 17:04 — tidus 7