30 de Septiembre de 2014
Abr
28

Cuasi Análisis de Odin Sphere

Análisis de un juego que no pude terminar.

Al igual que hice con mi entrada de Cuasi Análisis de Okami en esta ocasión me he decidido por analizar un juego que no he llegado a terminar, y que conste que no significa que no me haya gustado, si no que se trata de un juego que no está hecho para mí, ¿o soy yo el que no está hecho para él?

Odin Sphere es una maravilla clásica, retro, de Vanillaware, un estudio que sigue empeñado en demostrar que los juegos diseñados en dos dimensiones siguen siendo tan válidos como el primer día, tan sólo hay que seguir poniendo el mismo empeño. Además lo edita Square Enix y nuevo en la cadena Game para ps2 está a 4,90 euros ¿Quién dijo que los juegos son caros?

Los gráficos son una obra de arte, no tiene más explicación. Es un trabajo artesanal de diseño frame a frame, animación tras animación de cada uno de los elementos que conforman los personajes y sus elaborados entornos. Fantasía medieval europea, pasada por el filtro japonés, con un diseño cuidado, esmerado, pensado desde la globalidad que encandila, con efectos de luz y fantásticas animaciones que dotan de vida a los personajes y las múltiples capas de su entorno. Son dibujos animados con un carácter propio marcado por su bidimensionalidad. Puede gustarte más o menos, pero la calidad y personalidad del juego es innegable. Gráficos únicos y sobresalientes destacan en esta pequeña rara avis. La única pega que se me ocurre es no poder verlos en alta definición, ya que en una pantalla HD pierden bastante, por lo que es un título perfecto para una revisión de este tipo.

El sonido es también excepcional, las músicas muy cuidadas y apropiadas a la historia y a la acción te ayudan con los gráficos a transportarte a un mundo antiguo, épico y diferente. El juego viene con subtítulos al castellano y la posibilidad de escoger entre los doblajes japonés e inglés. El doblaje inglés es excepcional, con una entonación muy británica y llena de épica medieval, sin embargo el doblaje japonés es aún mejor, para mi gusto, lleno de épica, emoción y caracterización. Como podéis comprobar un sonido también sobresaliente.

La jugabilidad es singular, ya que se trata de una mezcla muy ligera de rol con hack´n slash, un mata-mata de toda la vida. Podemos manejar 5 personajes, cada uno con un tipo de ataque, en la que iremos recorriendo pequeñas fases llenas de enemigos. La idea es limpiar, literalmente, la pantalla, pasando de fase a fase a través de una red de caminos que iremos escogiendo, hasta enfrentarnos con el característico jefe final. Cuanto más difícil la fase mayor será la recompensa a obtener. Al final se trata de atacar con los limitados movimientos de los que dispondremos y de gestionar la psiferita, la “magia” de la que disponemos, para ir subiendo de nivel.

Enlazado con esto está la gestión del inventario, con pócimas que pueden subir de nivel e ingredientes que se pueden “cocinar” para mejorar la vida o los estados alterados. Para mí el gran problema de la jugabilidad es que se premia más conseguir y gestionar dichos objetos que el propio combate. El combate posee una curva de dificultad gradual, pero que se vuelve prácticamente imposible en el último cuarto del juego, aún en el modo más fácil, lo que requiere revisitar una y otra vez fases para conseguir más objetos y subir de nivel. Unido esto a que el combate en sí es divertido pero limitado se entra en una espiral que eleva exponencialmente el tedio que significa elevar a los personajes lo suficiente para avanzar.

Alguien podrá acusarme de ser un paquete jugando o de comodón, y acepto la crítica, pero después de 30 horas y decenas y decenas de muertes ante los jefes finales me resultó imposible animarme a volver a repasar las fases anteriores una y otra vez para seguir subiendo de nivel. Es cierto que recupera jugabilidades de otro tiempo, donde se exigía más al jugador, pero hoy en día prefiero pensar en qué gasto mi tiempo. Reconozco que fue una lástima y me sentí mal por abandonar un juego que hasta ese punto me había resultado evocador, místico y diferente, pero, siendo objetivo, su jugabilidad no está balanceada y ajustada, o lo está de una forma que no puedo compartir si quiero disfrutar.

En este video podéis haceros una idea de cómo es Odin Sphere en movimiento.

Sinceramente creo que ese juego pensado para que durara 20 horas en lugar de 40 ó 50 lo habría hecho más cercano al jugador ¿más comercial? Seguro que sí, pero creo que también mejor, aunque desde luego respeto totalmente la decisión de un creativo a la hora de diseñar su obra. Por poseer una jugabilidad divertida pero muy limitada y repetida excesivamente creo que merece un aprobado muy, muy justo. ¿Por qué no lo suspendo? Porque la fórmula funciona, sólo que deberían haberla ajustado. Si lo juegas, te diviertes.

La historia de Odin Sphere sin embargo vuelve a ser algo digno de apreciarse. La mejor forma de definirla es la siguiente: es una historia trenzada, con cinco líneas que se van superponiendo una sobre otra durante todo el conjunto. Disponemos de cinco historias para cinco personajes, en cada una de ellas repasaremos la trama principal de cada protagonista, que irá cruzándose con la de los otros cuatro. De tal forma que cuando repitamos un punto de la historia con otro personaje lo haremos desde su perspectiva.

La historia no es homogénea, hay tramos de historia más superfluos y otros más épicos, pero una vez terminadas las cinco historias principales comienza un nuevo nudo del trenzado que nos desenreda la historia principal donde se enmarca Odin Sphere: príncesas, dragones, reyes, monstruos y batallas. Encanto medieval a la japonesa. Una historia original en su forma de narrar, interesante y evocadora, aunque la losa de su jugabilidad no permita que se desarrolle de forma suficientemente ágil. Una historia sin duda notable.

Al final nos queda un juego notable, digno de ser jugado, que se puede disfrutar, aunque deje un extraño sabor de boca al paladearlo. De todas formas al precio al que se puede conseguir y si uno quiere probar algo distinto y de calidad, desempolvando la vieja “play”, Odin Sphere te espera.

A mí me ha abierto el apetito por la versión de Muramasa: The Demon Blade, que ya salió para Wii, y que se está preparando como juego descargable para Xbox y ps3, donde seguro que con la calidad HD estos artistas de Vanillaware nos harán disfrutar de lo lindo.

5
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2 Comentarios:

Un amigo se lo compró no

Un amigo se lo compró no hace mucho y lo probé. Artísticamente impecable, sin duda, aunque al rato de jugarlo me harté un poco de él. Supongo que no estoy hecho para estos juegos.

Estoy exactametne igual que

Estoy exactametne igual que tú. Solo me queda por matar al ultimísimo jefe, pero justo empecé la carrera y tuve que dejar de jugar. Cunado volví a intentarlo al cabo de dos meses había perdido la práctica, haciéndose virtualmente imposible superar a tal rival, así que o me repetía fases una y otra vez para recuperar la práctica o subir de niveles o lo dejaba estar... y teniendo tantos juegos pendientes está claro cual fue mi elección.