18 de Octubre de 2017
Jul
27

Dragon Ball Revenge of King Piccolo de Wii

Pues sí, hoy voy a analizar este pequeño pero fresco y divertido juego de Dragon Ball, de la vetusta Wii de allá por el año 2009. Y no es un retro análisis, no, lo acabo de terminar y me parece un pequeño gran juego, además exclusivo de Wii.

 

Si quieres rememorar en un videojuego las aventuras de Goku originales, las de Dragon Ball no las de la parte Z, de forma divertida y desenfadada y bastante fiel al manga y anime originales, si quieres rememorar una parte de tu infancia, acompáñame en el análisis de éste Revenge of King Piccolo.

 

La industria del videojuego posee ya una escala del todo inabarcable para cualquier mortal, por muy aficionado o fanático que sea. Aún más cuando uno se adentra en una vida adulta y llena de responsabilidades. Sin embargo esta circunstancia nos da la oportunidad de redescubrir consolas y juegos que en su día no jugamos y, a pesar de que hayan pasado ya años, uno sea capaz de disfrutar y sorprenderse con un buen juego, aunque no sea el ultimo triple A de gran presupuesto.

 

Ya os conté que hace un año me hice con una Wii, y me sorprendo este verano jugando y disfrutando de este juego exclusivo, Dragon Ball Revenge of King Piccolo, incluso más que con Bloodborne para ps4, por poner un ejemplo.

 

Pues mis sobrinos me prestaron este Dragon Ball (que yo les regale en su día) y cansado de juegos con pretensiones transcendentales de nueva generación (Uncharted 4, Batman Arkham Knight o Bloodborne) me enfrenté sin prejuicios a una aventurilla de Goku.

 

 

 

Lo primero es el tipo de juego, manejaremos a Goku por los arcos argumentales de Dragon Ball repasando las sagas desde el ejército de la Red Ribbon hasta la lucha con Piccolo Daimao, un gran tramo por cierto. Se trata de un juego tipo yo contra el barrio, prácticamente en 2D, con modelados en 3D, con un pequeño movimiento vertical en pantalla, con escenarios muy limitados, pero llenos de vida y colorido.

 

 

 

Los gráficos son cell shaded, representando en modelado y color perfectamente a nuestra Bola de Dragón. Tenemos tres tipos de gráficos, los videos in game de la historia principal, muy chulos y fieles al anime, unas escenas de transición con imágenes fijas y diálogo y el juego en sí. Las escenas de transición son numerosas, de tipo japonés con viñetas, pero enlazan muy bien la trama y los dibujos son de primer nivel. El juego se mueve fluido y si obviamos que tenemos un juego de Wii (poco más que una ps2) y que los gráficos no son HD, en realidad el juego se ve estupendamente.

 

Lo dicho salvando los 8 años de tecnología que han pasado el juego luce sencillo pero muy bien, las animaciones son correctas pero, sobre todo, la imaginería del manga y anime de Toriyama está 100% representada en este juego. Técnicamente notable, sobresaliente para cualquier fan de la saga.

 

 

 

El sonido del juego está bien implementado en cuanto a efectos, voces y música. Las voces están en inglés y, menos mal, se pueden seleccionar en japonés, con un resultado absolutamente genial. Por favor, no lo juguéis en inglés. La música, como siempre en Europa, no es la original, no está mal, pero no es la original y se nota, y mucho… Siempre me alegraré de haberme comprador el Dragon Ball Z Tenkaichi 3 (Sparking Neo en territorio nipón) para ps2 con sus músicas originales. Total que nos tenemos que conformar con unas melodías profanes que funcionan y poco más. De esta forma, con unos buenos efectos y las magníficas voces japonesas el sonido es correcto y poco más, no creo que alcance un notable.

 

La jugabilidad es muy sencilla, combos apretando un único botón, recogemos ki para poder lanzar un Kamehameha, podemos saltar y poco más. Avanzaremos por nueve fases, cada una de ellas con varias subfases, siempre hacia delante, con minima exploración, alternando lucha estilo vieja arcade de cinco duros con plataformas un tanto profanas en Dragon Ball pero que aportan algo de originalidad y ritmo al juego.

 

 

 

Los escenarios son fieles a la serie, algunos, otros inspirados, pero siempre con un look, y una jugabilidad, desenfadada y fan service total. La guinda la ponen las luchas contra jefes finales, que además de poseer mecánicas clásicas a resolver mediante un ajustado proceso de ensayo-error, nos llevarán directamente a los años ochenta al rememorar las batallas más épicas contra el General Blue, La Torre de la Red Ribbon, La Momia o el mismísimo Piccolo. ¿Qué más podemos pedir?

 

 

 

Pues extras en formato torneo para luchar en solitario o contra un amigo en la misma pantalla, con opciones muy limitadas pero graciosa y nostálgica (¿qué tal un Krilín vs Goku?), un modo Galería para videos y música y la posibilidad de rejugar en cualquier momento cualquier fase para mejorar nuestra “nota”.

 

La jugabilidad es muy notable, por su simplicidad y falta de ambición no es sobresaliente, pero sí resulta eficaz, divertida y desenfadada. No cuesta nada coger el mando de la Wii con el Nunchuk y echar un rato a Dragon Ball. A veces jugar a otros juegos da más pereza que otra cosa. Dejé Arkham Knight porque aunque gráficamente es brutal me daba una pereza teeeeeeerrible coger el mando para tener que realizar mil piruetas manuales para realizar una acción. A veces menos es más.

 

 

 

La historia es nada más y nada menos que la historia central de Dragon Ball, desde el Ejército de la Red Ribbon hasta la batalla final contra Piccolo. Hay alguna licencia para que la historia se cierre con el juego, que los viejos fans veremos, pero que en absoluto lastran la historia de el videojuego que mejor nos ha hecho revivir esa parte del anime, y de forma desenfadada.

 

 

 

La historia además está lo suficientemente bien contada para que incluso el que no ha visto nunca la serie pueda perfectamente integrarse en la saga, como si de la propia serie se tratara.

 

La historia por tanto es notable, sobresaliente para el viejo fan de la saga, y quizás ése sea el resumen de la nota del juego. Notable aunque sobresaliente para el fan.

 

Un juego fan service, pero bien traído, alegre y sencillo de jugar, pero satisfactorio y también original. Te lo pasarás bien, más allá de alguna fase de relleno, con sus sencillas mecánicas y nostálgica historia. Imprescindible para el fan, diría, y lo más fresco de Dragon Ball que vas a encontrar desde Tenkaichi 3, a la espera del FighterZ.

 

 

 

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