28 de Mayo de 2017
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Donkey Kong Country Returns o cómo renovar un clásico

Hay que reconocer que si Wii supuso hacer llegar las consolas de sobremesa a todos los salones del mundo, incluso a los de la gente menos familiarizada con los videojuegos, también supo poner sobre la mesa grandes juegos exclusivos, más allá del control por movimiento o de un público menos exigente.

 

Además de contar con auténticas joyas únicas como por ejemplo Muramasa, que aunque son exclusivas de Nintendo (por lo menos al principio), Nitendo Wii también sirvió para contar con los viejos títulos como Mario, Zelda o éste Donkey Kong, pero adaptados a los tiempos modernos.

 

En el caso que nos ocupa, Donkey Kong Country Returns, lo que se nos propone no es coger un personaje y realizar un juego de hoy en día, bueno en este caso del año 2010, sino coger la jugabilidad clásica de las plataformas de finales de los años 80 y principio de los 90 y traérnoslas al futuro, sin que en el proceso se pierda calidad. Al revés, se consigue crear un juego divertido, sencillo pero muy exigente en niveles avanzados, y lleno, lleno, del carisma desenfadado que los videojuegos destilaban hace treinta años. Bienvenidos a Donkey Kong Country Returns para Wii.

 

 

 

Donkey Kong es un personaje creado en 1981 y era el gorila que lanzaba barriles al aún desconocido Mario en la recreativa a la que daba nombre. Es curioso que el gorila malvado era el que daba nombre al juego y no el héroe que salvaba a la damisela. Mario acabó cogiendo todo el protagonismo de Nintendo con sus propios juegos, relegando al probre Donkey Kong a un segundo plano hasta el año 1994 cuando salió Donkey Kong Country. Donkey Kong Country fue un excelente juego de plataformas típico de la época, de scroll lateral, donde manejando a nuestro gorila favorito debíamos recorrer la isla donde vivía junto a todos sus compañeros dando saltos y cabriolas por multitud de escenarios hasta recuperar todos los plátanos robados.

 

Dicho y hecho, 16 años después y para Wii nos encontramos con Donkey Kong Country Returns, que sin ser un remake del original, se trata de manejar a nuestro gorila favorito por plataformas en scroll lateral para recuperar los plátanos robados recorriendo y saltando por todos los escenarios que componen la isla de Donkey Kong. La misma idea pero hecha hoy y con los medios actuales. Veamos por apartados cómo salió la cosa.

 

Gráficamente debemos pensar que hablamos de un juego del año 2010 y para Wii, es decir que hablamos de un juego en definición estándar y para una plataforma ya en esa época un tanto desfasada técnicamente. Con esto quiero dejar claro a día de hoy, en 2017, este juego no se ve como se debería ver salvo que conectemos nuestra Wii, o nuestra Wii U (lástima la retrocompatibilidad perdida con Switch), a una television de tubo tradicional. La secuela Donkey Kong Country Returns: Tropical Freeze, para Wii U sí que resuelve este problema al verse en una estupenda alta definición, que sin llegar a las 4k, ni falta que le hace, luce a Donkey Kong como nunca.

 

Una vez contamos con el salto tecnológico y temporal que el juego posee, lo que tenemos frente a nuestro televisor es un maravilloso y desenfadado mundo lleno de simpáticos personajes y escenarios que acompañan a Donkey Kong. Recordemos que se trata de un gorila con una corbata roja…

 

Y ésa es la buena noticia, el diseño de todo el juego acompaña no sólo al personaje y su entorno en una isla salvaje, también acompaña a lo que uno espera ver en un juego de Donkey Kong, si conoces sus anteriorres juegos.

 

 

 

Wii no permite grandes alardes técnicos, por lo que los gráficos en semi 2D, es decir en tres dimensiones pero casi siempre vistos desde una persperctiva lateral, como si fueran en 2D, no poseen gran cantidad de polígonos ni profundas y detalladas texturas. Sin embargo el diseño del juego compensa con creces estas limitaciones técnicas con un movimiento constante de los escenarios, unas animaciones maravillosas y desenfadadas tanto de los protagonistas como de la multitud de enemigos que nos encontraremos.

 

El diseño artístico, despojado de pretensiones trascendentales, es muy divertido, alegre, colorido y lleno de vida. Además contamos con enorme variedad de enemigos, algún que otro aliado, y una variedad notable de entornos y situaciones que nos alejarán totalmente de la rutina y nos harán sentir en un único mundo con diferentes entornos. Personalmente las fases del atardecer, con los personajes a contraluz como sombras, me parecen especialmente brillantes, evocadoras y un ejemplo de como con muy poco, pero bien pensado, es posible conseguir unos gráficos con carácter y personalidad propios.

Especialmente relevantes para mí son los detalles de las animaciones, como por ejemplo la de nuestros protagonistas, Donkey Kong y Diddy Kong, que nos hacen sentirnos realmente ante unos personajes y un mundo vivos, al menos virtualmente. Dejad parado unos segundos a Donkey Kong y comprenderéis el cariñoso y divertido detalle que se le ha inculcado al juego.

 

Siendo además un juego de plataformas, donde el movimiento y las animaciones son esenciales en la jugabilidad, el conjunto queda muy bien atado y resuelto. Posiblemente el juego no representa ninguna obra maestra del diseño artístico, ni por supuesto una lección de capacidad técnica, pero la forma de salvar las limitaciones técnológicas para idear un mundo fluido, lleno de carisma, movimiento y vida, respetando la tradición de Donkey Kong con gran variedad de personajes, animaciones y entornos es, desde luego, sobresaliente.

 

En cuanto al apartado sonoro también estamos de enhorabuena. El juego está lleno de música y efectos especiales que enfatizan la alegría y vitalidad del conjunto. Cada mundo cuenta con sus melodías específicas, muy bien traídas para el típico juego de plataformas donde hay que repetir una y otra vez las fases en las que uno se atasca.

 

De inicio contamos con melodías características de la saga y los efectos sonoros de saltos, explosiones, tambores o playas nos harán sentirnos dentro de nuestra isla favorita nada más escuchar las primeras notas.

 

Un gran ejercicio de producción, muy notable, en el apartado sonoro que no es posible valorar en mayor medida quizás por la ausencia de una sintonía clave en el juego o la ausencia total de voces, claro que en un juego como este ¿quién las necesita? Pero no os equivoquéis no hay nada más que pedirle al sonido, tan sólo es que en un juego de este tipo no requiere más para que funcione. Quizás implementarlo como en Rayman Origins o Legends, donde la música forma parte misma del juego tenga más mérito, pero no es que haya nada que achacarle a este Donkey Kong Country Returns.

 

Hablemos ahora de lo que encierra el juego en lo más importante, su jugabilidad. Y es que Donkey Kong es un juego de plataformas tradicional y aquí de lo que se trata es de jugar, de dar saltos, esquivar enemigos y ajustar los tiempos, coordinar los movimientos, jugabilidad en estado puro. Y en este caso se hace muy bien.

 

 

 

Para el diseño del juego contaron con la máxima de “fácil de jugar y difícil de dominar”. Cualquiera puede jugar la primera fase y pasársela, hasta un niño de 4 años (los míos). Con el wiimote manejamos a Donkey Kong con la cruceta y saltamos con el botón 2. Poco más, tenemos como apoyo el botón 1 para algunas funciones especiales, como correr más rápido, y alguna funcionalidad del control de movimiento, pero implementada de forma suave.

 

Parece que los diseñadores se dieron cuenta de que la precisión que las plataformas requieren, sobre todo en niveles avanzados, es incompatible con el sensor por movimiento de Wii, así que sólo se implementó en movimientos de golpear el suelo para lo que basta agitar el mando, sin más. Aún así esa funcionalidad no termina de encajar en el conjunto, es cierto que resulta divertida para los más pequeños, pero en el conjunto se ve que sobra y rompe los ritmos. Aún así su implementación no termina de afectar al conjunto, haciendo que sea un extra no del todo imprescindible, y haciendo que el juego no se vea lastrado por ese tipo de jugabilidad. Es justo el caso contrario, según yo lo veo, que en The Legend of Zelda Skyward Sword, allí el control por movimiento es tan esencial que el juego sufre su implementación, aquí está presente pero sin que llegue a afectar a la calidad del conjunto.

 

Para mí tiene mucho mérito saber distanciarse lo suficiente de lo que caracteriza a Wii para que el juego no deje de ser de calidad, es una decisión muy valiente, que seguramente hace que el juego sea mejor juego.

 

Una vez tenemos claro que Donkey Kong se maneja de forma sencilla y con unos commandos claros el desarrollo del juego se estructura a lo largo de ocho mundos, cada uno de ellos dividido en unas seis o siete fases. Normalmente para avanzar de fase deberemos ir finalizando la anterior, con alguna fase extra por el camino y con un jefe final en la última fase de cada mundo.

 

Cada mundo posee un aspecto diferente, con unos enemigos y unas plataformas distintas y características, dando una buena longevidad al juego. Además la curva de dificultad está muy bien estudiada, así si la primera fase la puede jugar cualquiera, las fases de los últimos mundos requieren mecánicas de plataformas mucho más complejas y diversas ya sólo al alcance de los mas asiduos a las plataformas clásicas.

 

 

 

Además dentro de las fases no habrá sólo desplazamiento a pie, mezclado con la tradicional pantalla con movimiento lateral tendremos fases en vehículos como vagonetas, o montando un rinoceronte ¿?, o como si en un matamarcianos de la vieja escuela se tratara a lomos de un cohete ¿¿??. Estas fases no son el corazón del juego, pero saben dotar de variedad al desarrollo del conjunto.

 

Además de la propia dificultad de las fases debemos contar con que el juego se puede jugar en cooperativo en todo momento. Si jugando solos manejamos a Donkey Kong, a veces con el apoyo a nuestra espalda de un Diddy Kong que nos facilita un poco las cosas, dotándonos de más vida y la habilidad de “flotar” gracias a su cohete durante unos segundos, siempre podemos jugar manejando a Donkey Kong y a Diddy Kong por separado. El juego cooperativo implica una pequeña asimetría, ya que Diddy Kong cuenta con cierta ventaja con su cohete, que le sienta estupendamente para jugar de forma muy divertida con alguien al lado.

 

Si bien en solitario el juego puede ser más fácil, en cooperativo el juego es aún más divertido, siendo una gran implementación del todo extraordinaria, sin que en ningún momento reste nada de la experiencia en el juego.

 

Para rematar las fases contaremos con jefes finales, que al igual que los enemigos base, no están especialmente recreados en lo técnico, pero aportan la variedad que un juego de este tipo requiere, dando unas mecánicas más divertidas que desafiantes, siendo normalmente el diseño de las plataformas mucho más exigente que las batallas contra jefes.

 

El juego permite, cuando uno muere diez veces seguidas en cualquier fase, activar a Super Kong, alter ego albino de nuestro Donkey Kong. Super Kong limpiará la fase él solito, aunque el cualquier momento si lo deseamos podemos controlarlo, desbloqueándonos la siguiente. De esta forma los más pequeños podrán jugar sin frustrarse totalmente.

 

 

 

Vale, para un viejo gamer esto no tiene sentido, pero no os preocupéis, que los desarrolladores han pensado en todo. Por supuesto además de las plataformas, saltos, agarres, etcetera con los que el juego cuenta uno podrá ir recogiendo plátanos para al juntar cien tener una vida extra. Además a lo largo del juego contaremos con la recolección de las letras K-O-N-G en cada fase y varias piezas de puzzle. Las piezas de puzzle son difíciles de conseguir, aunque una vez has conseguido una no tienes que volver a cogerlas. Las letras debes cogerlas de una vez cuando juegas. Además contamos con la posibilidad de jugar cada fase en modo contrarreloj. Pues bien con Super Kong todo esto se pierde.

 

¿Qué es lo que se pierde? Bien, los puzzles sólo nos desbloquearán música y diseños, pero obteniendo los K-O-N-G de todas las fases de un mundo conseguiremos desbloquear una fase extra en cada mundo. Consiguiendo todas las fases extra de los ocho mundos conseguiremos desbloquear la fase más difícil del juego, más allá del final normal del juego al vencer al jefe final del octavo mundo.

 

Así que a pesar de las facilidades que el juego te pueda dar para avanzar, si realmente queremos jugarnos todas las fases del juego debemos olvidarnos de Super Kong y ganar todas y cada una de las fases del juego recogiendo en todas las cuatro letras, escondidas en lugares bastante difíciles. Os aseguro que no es un reto sencillo, aún más las fases extra que suponen un salto mayor de dificultad al no contar con ningún punto de control, ya que cada fase cuentra con tres o cuatro puntos de control normalmente.

 

 

 

Como estáis viendo más allá de la inocente primera fase que Donkey Kong recorrerá de forma divertida y alegre, lo que tenemos en nuestro disco es un infierno de plataformas y saltos en decenas de fases que debemos jugar y jugar y jugar una y otra vez hasta alcanzar el ultimo coleccionable si queremos ir avanzando hasta el final del juego.

 

Lo bueno es que casi en la totalidad del juego la experiencia es honesta con el jugador. Con esto quiero decir que el juego a veces es muy difícil, pero que cuando pierdes no sientes que es porque te han hecho trampas los desarrolladores creando un pico de dificultad, sino que tienes que ir mejorando tu habilidad y coordinación, tu memoria e intuición con cada nueva fase que alcanzas. Un plataformas de toda la vida: largo, variado, complejo y divertido.

 

Se trata por tanto de un juego excepcional, sobresaliente en todos sus aspectos jugables, honesto y que seguro no te defraudará, si sabes lo que estás comprando. Bien es cierto que Donkey Kong Country Returns no revoluciona el mundo de las plataformas como lo hizo Rayman Origins. Rayman plasmó un multijugador de infarto con cuatro jugadores, una implementación de la música entrelazada con la jugabilidad, un diseño loco y descarado y unos gráficos novedosos y desternillantes. Sí, creo que Rayman es mejor juego pero no descartéis Donkey Kong Country Returns porque todo lo que hace lo hace bien. Su jugabilidad es más pausada, más clásica, pero ni mucho menos más sencilla o de menor calidad. Es un plataformas que no revoluciona, pero que crece y evoluciona las plataformas clásicas, para mí mejor incluso que New Super Mario Bros Wii. El Mario de Wii posee para mi gusto una complejidad en las mecánicas de los enemigos, incluso de los propios personajes, que son la base para la jugabilidad. Creo que Donkey Kong consigue mejores resultados con menos herramientas, con elementos más sencillos que nos retrotraerán veinte años en el tiempo.

 

Donkey Kong Country Returns es, desde luego, uno de los mejores plataformas de todos los tiempos, incluso de la Wii, que no es poca cosa. En cuestión de gustos incluso podría llegar a ser el mejor, siendo un juego sencillo, sin pretensiones ni alardes, pero muy, muy bien construido.

 

La historia de este juego es totalmente prescindible y típica. Unos malos roban los plátanos a Donkey Kong y sus amigos que deben recorrer toda su isla para recuperarlos hasta derrotar a todos los enemigos. La perfecta, y clásica, excusa para jugar sin que signifique absolutamente nada para el jugador, tal y como un buen plataformas requiere. Aquí se viene a jugar, si quieres historia juega a Heavy Rain

 

En resumen se trata de un juego sobresaliente, imprescindible para los poseedores de una Wii, creo que también hay una versión de 3DS que no he probado, cuyas únicas fallas técnicas se deben al momento y plataforma de salida. Bien es cierto que parece que estas pequeñas lacras se salvan en su secuela para Wii U, Donkey Kong Country Returns: Tropical Freeze. En las demos que he probado parece que es así, pero es en este juego para Wii donde se supo dar con la formula perfecta para volver a traer a Donkey Kong a un plataformas clásico, pausado pero variado y divertido y mucho, mucho, más profundo de lo que su sencillo control inicial pueda parecer.

Jugadlo que no os arrepentiréis. Yo aún ando intentando desbloquear la fase extra del sexto mundo. Ya podría haberla desbloqueado, pero es que una de las virtudes que tiene este juego es que lo puedo jugar con mis hijos, y aunque así sea más difícil ya que ellos consumen casi todas las vidas, hace que sea más divertido y satisfactorio cada pequeño avance que hagas. Mientras estoy mirando a ver cómo me sale una Wii U de segunda mano, ahora que sale Switch, para ver si me hago con su secuela que se ve como debe ser en una tele HD.

 

 

 

 

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Valoración media: 5 (1 voto)

2 Comentarios:

Lo jugué de salida y decir

Lo jugué de salida y decir que es un auténtico juegazo. Graficamente creo que está muy bien para la plataforma que es, además el apartado artístico lo compensa bastante. Para mí lo peor del juego son los jefes finales (cero carisma ni gracia) y el control, como dices le sobra el control por movimiento. Lo mejor un diseño de niveles magistral, una dificultad ajustada y siempre increscendo. Mencionar que las fases en el cohete son una delicia, y que menos mal que no incluyeron fases acuáticas, para mí un auténtico rollazo sean en el juego que sean. 

Por otra parte diría que este Donkey Kong es mucho mejor juego que Rayman Origins, este último incorpora elementos más originales pero no tiene la jugabilidad ajustada de Country Returns, y lo peor, carece de reto alguno por culpa de una dificultad ridiculamente baja. Dentro de poco espero comprobar si arreglaron ese gran fallo en Rayman Legends, lo he pillado para la Wii U nuevo por 3 euritos jeje. 

Me gustan mucho tus análisis, además de ser bastante completos le metes un toque personal que hace de su lectura algo muy ameno. Por cierto, yo también voy jugando juegos de generaciones pasadas, ahora mismo estoy voy por Ps3 y Wii U. 

Saludos, espero verte por mi blog ;)

¿Mejor o distintos?

Gracias por comentar amigo, y me alegro que te gusten mis entradas. Ya le he echado un vistazo a alguna de las tuyas y la verdad es que lo bueno de Gamefilia es que siempre hay alguien aportando algo, muchas veces me resulta más interesante que Meristation en sí. En cuanto a Rayman o Donkey Kong, la verdad es que nos dejamos llevar a veces por la competitividad tan americana de decir cual es mejor, o el que más, o el primero... Ambos son grandísimos juegos de plataformas, endemoniadamente divertidos, diferentes dentro del género pero que cualquiera podrá disfrutar en cualquier momento. Intentaré no dejarme llevar tanto por definir comparativamente cual es mejor incidiendo más en las virtudes y defectos de cada uno individualizadamente.