19 de Noviembre de 2018
Jun
24

Alien Isolation: un homenaje al Alien seminal

Todo el que esté leyendo esto habrá oído hablar de Alien, puede que no haya visto las películas pero Alien es un mito cultural, fantasía sexual de Giger, dirigida por la recta batuta de Ridley Scott que nos regaló en el año 1979 una excelente película de terror y ciencia ficción. No sólo es que sea una buena película, es que por el momento en que salió se convirtió en semilla de toda una iconografía del mundo de fantasía y de ciencia ficción, aún hasta nuestros días.

 

Como no puede ser de otra manera los videojuegos han estado siempre atentos a esta iconografía y se pueden contar por decenas los juego que a lo largo de estos, sí ya han pasado tantos, 39 años han homenajeado o utilizado a la saga Alien para divertirnos. Unos con más éxito que otros. Todos recordamos con decepción el cercano Aliens Colonial Marines, que aunque no fuese muy buen juego al menos nos acercaba al mundo de la secuela de Alien.

 

Y es que la primera película, la semilla de Alien, es lenta, muy poco dada a la acción, algo que en los videojuegos siempre ha chocado, por eso su segunda parte, llena de balas y bichos ha sido siempre el foco más interesante a la hora de pensar en la diversión. Sin embargo la, por esta razón, abandonada primera parte siempre ha estado un tanto huérfana. Hasta Alien Isolation.

 

Olvidémonos de todo lo que ha pasado hasta ahora y centrémonos únicamente en el filme seminal, y a partir de ahí se desarrolla Alien Isolation. Un juego donde la atmósfera asfixiante, la iluminación y el sonido deben ser protagonistas para realizar el homenaje definitivo de Alien, el octavo pasajero.

 

Y aquí llega Alien Isolation, un juego multiplataforma, desde ps3 hasta Xbox 360, una aventura en primera persona, que no un shooter, ambientado unos años después de la película donde nos pondremos en la piel de Ripley. ¿Cómo? ¿Ripley? SACRILEGIO al canon de la saga. Nooooooooo. Llevamos a su hija, Amanda Ripley, que por los azares (trucados) del destino tendrá un encontronazo espacial con cierta raza Xenomorfa con la que todos hemos soñado, y no de forma agradable.

 

 

 

Bien, pues con este planteamiento el juego me llamaba mucho la atención, no sólo el juego el sí, también con el anuncio de contenidos descargables que te hacen revivir partes de la primera película: Tripulación Prescindible y Último Superviviente. Un placer para el viejo fan. Aproveché un descuento inmejorable en el Store y vamos ya a diseccionar, como si un de agarracaras se tratara, al juego en sí.

 

Gráficamente hay que alabar el trabajo de The Creative Assembly, con un excepcional trabajo de producción realizado. Se ha estudiado hasta un nivel de detalle enfermizo toda la imaginería de la primera película para trasladarla al juego tanto al nivel físico como conceptual. A esto me refiero que no sólo es que las cosas son iguales, es que lo que se crea nuevo casa estéticamente con los diseños de la primera película. E, insisto, con los de la primera película, no con el resto de secuelas.

 

 

 

Esto, evidentemente, ya es un éxito en sí porque es una apuesta segura. La iluminación es igual que la que recuerdas y las dimensiones de pasillos y diseño de objetos te trasladan treinta y nueve años atrás. De hecho se ha sido tan respetuoso que si en la primera película las pantallas de ordenador eran de fósforo verde en este juego la tecnología tiene la misma pauta: ordenadores bajo MS-Dos que nos trasladan a la ciencia ficción de los 80.

 

 

 

El diseño nos ha llevado a casa, pero técnicamente pasa igual, el aspecto, texturas y polígonos de los interiores (y exteriores) de la nave y el aspecto de abandono espacial con las espectaculares secuencias donde se aprecia el espacio exterior nos acercan la Sevastopol, una estación espacial de comercio orbitando al gigante gaseoso KG348 en el sistema Zeta Reticuli, como si hubiésemos paseado por ella toda la vida.

 

Los gráficos del juego hacen que la experiencia sea muy inmersiva, más aún en primera persona, por más que no sea yo amante de esa perspectiva. Jugarlo con las PlayStation VR provoca una inmersión mayor aún, eso sí, si eres capaz de no marearte. Con esto no digo que se juegue en modo realidad virtual, me refiero en modo cinemático, como si estuvieses en un cien. Ahora bien, desde luego este juego sí que merecería la pena con un modo VR. No sólo le sentaría como un guante, es que la experiencia de verse DENTRO de la nave debe ser impagable, a pesar de los mareos que pudiera darnos. Es un imposible, pero ahí queda mi sugerencia.

 

 

 

También quería indicar que hay publicado un libro de arte sobre el juego, que tiene muy buena pinta y que puede llevarnos, más allá de nuestra televisión, a los diseños del juego, eso sí en un perfecto inglés, pero en esos libros no es algo tan importante el idioma. Tengo muy seriamente pensado conseguirlo.

 

El Xenomorfo, el único que nos perseguirá durante el juego también luce genial, pero ahora empiezan los peros. Los humanos y proto-androides con los que nos iremos encontrando durante nuestra aventura de terror ya no lucen tan bien, cosas de los juegos intergeneracionales. Y en cuestión de animaciones la cosa tampoco mejora. Con el resto de personajes, como tampoco interactúas mucho con ellos, porque casi siempre estás sola, no tiene mucha repercusión. Ahora bien, en las animaciones del Alien, sí que se nota que la cosa no marcha bien.

 

El problema es que el Alien se mueve, cuando lo puedes ver, más como una persona, que como un ente alienígena resbaladizo y casi insectoide. Esta cuestión, sin gran incidencia jugable, se nota bastante y, ya puestos a imaginar, podrían habérselo trabajado un poco más.

 

Así los gráficos son notables con una apuesta segura de producción, una buena realización, pero con aspectos recortados tanto por su carácter intergeneracional, como por unas animaciones que podrían haberse trabajado más. Espectacular, eso sí, la iluminación, no tanto por lo técnico, sino por lo bien utilizada que está, esencial en un juego de terror.

 

 

 

El sonido del juego también tiene un gran nivel de producción. Posiblemente las melodías no posean mucho carisma, no las tarearás al día siguiente, pero cumplen muy bien su función narrativa y de ambientación, nuevamente esencial en un juego de terror.

 

El juego está completamente traducido y doblado al castellano, y con unas voces muy bien traídas, y los efectos de explosiones, disparos, gritos, etcétera encajan perfectamente para cerrarnos una grandísima ambientación y, la mejor forma de definirlo, atmósfera. Jugar a oscuras por la noche con el volumen encendido te hace dudar, muy seriamente, de si estás en tu salón o dándole vueltas a la Sevastopol.

 

 

 

 

 

El apartado sonoro es por tanto también notable, perfecto para la ambientación y quizás con un poco de falta de personalidad en la música y, sobre todo, una excesiva reiteración de la misma para crear situaciones de tensión. Y esto enlaza directamente con la jugabilidad.

 

 

 

En esta aventura en primera persona, que no juego de disparos, es esencial sobrevivir por tu cuenta, de ahí su título Alien Aislamiento. Aunque tendremos armas de fuego, lanzallamas (SÍ, LANZALLAMAS, casi lloro cuando pude cogerlo, como os digo un homenaje a la primera película total), bombas y otras herramientas, como te pongas a disparar al ver algo que se mueve morirás. Y morirás. Y morirás. Como base de juego de terror clásico, survival horror, es exactamente lo que uno esperaría.

 

El juego se basa en obtener la llave para poder pasar al siguiente nivel. Poco más. Para ello iremos encontrando objetos con los que fabricar elementos que nos ayuden, aunque sólo sirven para casos extremos o que juegues en el modo más fácil, donde ya si puedes disparar algo más alegremente, algo. Por los laberínticos caminos por los que deambularemos, cada vez más complejos, grades y laberínticos, con atajos, trampas y demás, nos iremos topando con distintos tipos de amigos y enemigos con los que ir interactuando.

 

Los amigos te los encuentras sí o sí, y los enemigos es mejor evitarlos, lo que puedas. Para ello habrá que analizar sus rutinas, movimientos, y aprovechar todos y cada uno de los recovecos que encontremos para escondernos y espiar. Como he dicho la estructura de juego es sencilla, y su desarrollo lo sigue siendo. Nos enfrentaremos contra humanos, androides o el Alien. Los humanos poseen una puntería infalible, los androides son casi indestructibles y el Alien directamente lo es.

 

 

 

Esto nos lleva a situaciones donde, además de continuamente morir, muchas veces simplemente porque el juego lo establece así, más que por fallo de uno, la repetición se convierte en el movimiento del juego. Me explico.

 

Por fin abres una puerta con una tarjeta que has encontrado en un cadáver después de dos horas dando vueltas. En la nueva zona hay humanos, como te vean u oigan te matan de dos disparos. Toca ensayo-error media hora hasta salir de la situación. Cuando crees que ya has llegado a la terminal que te dará la clave para la nueva puerta hay unos androides. Otra vez ensayo-error hasta poder avanzar después de morir diez veces más. Cuando ya encuentras la clave resulta que hay que conseguir una herramienta y hay que volver a darle la vuelta a todo lo que habías recorrido porque, siempre, estará en el otro extremo. Y además es fácil perderse, a pesar del mapa, aunque para llegar al punto que se te pide sólo se puede llegar de una única forma.

 

Bueno, da igual, usando el radar, matando a los que te has encontrado, y dejando más para allá que para acá a un par de androides consigues por fin abrir la **·”* puerta. Pues justo ahí aparece el Alien y a esconderse toca. Al Alien no le puedes hacer nada, salvo servir de alimento (ocurrirá muchas veces) y su comportamiento es procedural, nunca hace lo mismo. Pero si a esto le sumamos sus animaciones más humanoides que alienígenas a mí me parece más errático que otra cosa. Eso sí es implacable. Por tanto al final, después de otra media hora, ya sin ensayo y error, por mera suerte, consigues pasar sin que te oiga y cruzar a otra fase.

 

Y vuelta a empezar.

 

Eso es lo malo. Aunque la ambientación y atmósfera, acompañada de la música, te ofrecen situaciones de mucha tensión que rememoran perfectamente las sensaciones de la película y alcanzan el nivel de juegos de terror clásicos, tipo Silent Hill, el problema es la repetición y reiteración de situaciones. Hay momentos muy buenos donde se mezclan humanos y Alien y tú estás navegando entre todos intentando sobrevivir porque aunque Amanda Ripley es una auténtica premio Nobel y MacGyver a la vez, tal y como están la cosas en la Sevastopol, poco más puede hacer que sobrevivir. Pero esos momentos quedan enterrados por la longitud del juego y su sencillez de planteamiento.

 

Me explico otra vez, este juego con una ambientación más de mundo abierto donde dentro de la nave sabes cuál es tu objetivo y tu poco a poco debes ir buscándote tu propio camino con diversas opciones de desarrollo y afiliación podría haber sido muy interesante. El tamaño del mapa y del juego te daría opciones para ello. Pero en lugar de eso tenemos una aventura totalmente lineal, donde sólo puedes hacer lo que hay que hacer, una y otra vez.

 

 

 

Hay varios momentos además muy sorprendentes y satisfactorios, que junto con las rutinas de juego base nos habrían dado un divertido juego de unas ocho horas de duración, como máximo, con las herramientas de juego que se nos ofrecen. El problema es cuando el juego dura entre 16 y 20 horas. Es una lástima que el homenaje acabe hartando. Cuando vuelves a escuchar la música del Alien, ya te acaba cansando porque sabes que no va a depender tanto de ti, y que las otras diez veces fue aterrador, pero ahora ya no tanto. Y ni os cuento cuando va a abrir la puerta después de hora y media dando vueltas y te dicen que no, que vuelta atrás, dos fases, para darle a otro interruptor, y cuando llegas eso era una mera excusa para seguir dando otra vez más vueltas.

 

Entiendo que para el que le haya gustado mucho el juego le encante que dure el doble, pero a mí me pasa al revés, cuando el juego no es un desafío porque de lo que se trata es de ir de trampa en trampa, repitiendo situación tras situación el hastío pone en evidencia la sencillez de su jugabilidad, echando por tierra sus cualidades, que las alabo, jugables. El juego hubiera mejorado, habría sido más intenso, habría impresionado más, con la mitad de duración.

 

A las alturas en las que estamos de la vida no está uno para perder el tiempo, y ante la imposibilidad de avanzar de forma natural en el juego, el tramo final me lo pasé en el modo más sencillo con tal de no sufrir más los excepcionales sentidos, no ya del Alien, sino del más anónimo enemigo que pasara por allí. Por no hablar de la tortura de navegación laberíntica por el mapa. Hasta tiré de Youtube para no dar más vueltas por la condenada nave. AGGGGGG, qué angustia. ¿Quién en su sano juicio puede plantearse volver a jugarlo? Lo siento, pero yo no.

 

Vale soy un paquete, pero llegado un punto, el juego, creo, no merece más. Bloodborne es difícil, pero sincero y justo, Alien Isolation es rastrero y traicionero. Como curiosidad os reseñaré que los desarrolladores han llenado los escenarios de coleccionables para animar la rejugabilidad. Desde luego en lo jugable este juego no está hecho para mí.

 

Así la jugabilidad apenas llegaría al aprobado ya que es sencilla pero estirada como un chicle hasta el punto que apenas puedes apreciarle el sabor. Una lástima porque creo que, si el juego era modesto, su propuesta debería haber sido honesta y el juego habría crecido en su conjunto.

 

Y esta tortura laberíntica queda al servicio de la historia. Y ésta es una historia muy típica. Es interesante ver qué ocurre con Amanda, lo que va descubriendo por la Sebastopol, así como qué vamos a hacer con un Xenomorfo en nuestra nave. Pero no esperéis grandes filosofías más bien estereotipos del género. Y la historia tampoco está especialmente bien contada, es muy enrevesada, más porque se estira, como ya os he contado, que porque sea más o menos trascendente.

 

 

 

Por lo demás típicos giros de guion aunque con un respecto, muy digno, tanto por la saga como, tal y como acabo de reflejar, por los estereotipos del género. Una historia correcta, correctamente contada, que, al menos, nos hace ver el final del juego. Tampoco esperábamos mucho más después del gran homenaje que se hace al filme original. Por cierto que los dos DLC, Tripulación Prescindible y Superviviente son bastante curiosos, muy limitados y cortos, pero te hacen ver cómo podría haber sido el juego directamente como la película original. Son muy buenos para el viejo fan, pero poco más.

 

En conjunto nos va a quedar un juego agridulce, con claroscuros. Se trata de una excelente producción, con buenos valores técnicos, pero que peca de una sencillez jugable que se evidencia en una historia estirada en demasía, haciendo incluso que el desarrollo de la misma quede diluido entre tanta vuelta por los pasillos de la nave.

 

Se trata de un juego irregular, aconsejable para aficionados a los juegos clásicos de terror, aún más si son aficionados a la saga, pero que, puede que con buena intención, no es capaz de superar las limitaciones jugables que, en realidad, forma el núcleo esencial del juego.

 

Eso sí, se agradece el soplo de aire fresco, y no sólo en la saga, de buscar un juego distinto y que refleje en la mayor medida posible la atmósfera original.

 

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