16 de Noviembre de 2018
Oct
20

Zone of the Enders MARS: ¿refrito o regreso de un clásico?

 

En los últimos años tenemos nuevos debates sobre la mesa, como sería el caso que nos ocupa, la aparición de nuevas versiones de juegos antiguos: Remasters, Remakes, Refritos, etcétera, que nos dividen entre los que opinan que se trata todo de un ardid para hacernos volver a pasar por caja y los que opinan que es maravilloso poder volver a jugar a nuestros juegos de siempre en gigantescas pantallas de alta o altísima resolución.

 

Rizar el rizo es cuando dicha remasterización del juego se saca para cada nueva generación sin mayores cambios, lo que te obliga a volver a comprarlo toda vez que la retrocompatibilidad es una propiedad de las consolas que, será cosa del tiempo, cada vez es más escasa.

 

Después de esta perífrasis de inicio llegamos a Zone of the Enders The Second Runner MARS, que no es más que la remasterización del juego, sin la coletilla Mars, que a tanta gente nos fascinó en el año 2003, secuela del original Zone of the Enders del año 2001, y que ya habían sido remasterizados para ps3 y Xbox 360 en el año 2012. En este caso tenemos como novedad un incremento de resolución hasta las 4K, posibilidad de jugar en Realidad Virtual, o VR, de ahí el juego de palabras de MVRS, y pequeños extras como modo cine para los videos o visor de modelos. ¿Merece la pena? ¿Es un robo? ¿Se trata acaso de la oportunidad de revisitar un juego clásico y único aún vigente en su mejor esplendor? ¿Será todo eso a la vez? La respuesta la tendrá cada uno, yo sólo os voy a dar mi opinión.

 

 

 

Contextualicemos. La Konami en su mejor momento, la que lanzaba Metal Gears como panes, con Kojima tocado de la gracia divina como productor, lanzó Zone of the Enders, una saga de ciencia ficción, mucha más ciencia de lo que a simple vista parece, que incluyó un juego de ps2, otro de Game Boy Advance (¿?), cosas de la época, así como una película y una serie animada de 26 episodios que, por supuesto, nunca han visto la luz en territorio hispano. Todos esos productos son de gran calidad y magníficos para cualquier fan de los juegos, la ficción y el divertimento en general. La joya de la corona es el juego que nos ocupa, que salió para ps2, como continuación del primero con la coletilla The Second Runner, en relación con el segundo piloto de Jehuty, el robot gigante que pilotaremos a los que el juego denomina Orbital Frames. En Japón su nombre fue Anubis, en referencia al gran antagonista de los dos juegos.

 

Este segundo juego no sólo mejoró todos y cada uno de los aspectos del primero: gráficos, música, jugabilidad y madurez de la historia. También consiguió crear un juego único, cuya semilla ya se vislumbraba en el primero, pero que en esta segunda parte florece en una experiencia jugable intensa, divertida y frenética que lo ha llevado a ser lo que hoy nos llega a nuestras manos, con más resolución que nunca: UN CLÁSICO ATEMPORAL.

 

Es muy posible que yo no sea objetivo dado que es un juego y una saga muy especiales para mí. Pero aunque es lógico que sea un juego que no le guste a todo el mundo sus valores como ocio electrónico son realmente excepcionales y con una personalidad y carisma absolutamente originales.

 

Los gráficos de este Zone of the Enders The Second Runner en ps2 eran una auténtica maravilla, grandes modelados, efectos visuales increíbles, quizás escenarios excesivamente vacíos, pero que se compensaban con la cantidad de enemigos en pantalla, la endemoniada velocidad de la acción y los absolutamente fastuosos diseños de los Orbital Frames, los robots que pilotamos, frutos de la mente de Yoshi Shinkawa, alma madre de los diseños de Metal Gear.

 

 

 

A todo esto hay que unirle el efecto cel shaded que se añadió en los gráficos a la segunda parte, así como a la paleta acuosa, por decirlo de alguna forma, que acompaña todo pantallazo del juego. El resultado final fue estupendo en ps2, muy original y valorado, además de nunca imitado. En su remasterización en ps3 hubo imperfecciones con ralentizaciones que se tuvieron que solucionar vía parche meses después, gracias a Kojima por cierto, lo que permitió que se pudiera jugar muy solventemente en ps3.

 

Llegados a esta versión de MARS tenemos exactamente los mismos gráficos, mismos polígonos, diseños y pátina. Además con la potencia de ps4 todo fluye mejor que nunca. Así que sólo podemos decir que el juego se ve y se muestra mejor que nunca. La resolución de las texturas se ha aumentado tanto que son perfectamente legibles los textos que recubren los robots gigantes. Tanto, tanto, que se percibe que la mitad de los textos son simetrías en espejo, un fallo que en las versiones anteriores era inapreciable. Ahí lo tenemos todo, para bien y para mal.

 

 

 

Para bien lo que ya he dicho, diseños rompedores, fluidez absoluta, un espectáculo de luz y movimiento… Para mal resulta que los escenarios se aprecian vacíos de forma muy clara y los polígonos son los mismos para los personajes y enemigos y, en este lavado de cara, muy superior al de ps3 algo apreciable si uno revisa los modelados que vienen en el juego, empiezan a parecer pobres. Además las escenas de anime, que me siguen pareciendo geniales para un juego de 2003, tampoco han sido reconstruidas, por lo que también se aprecian como en una resolución anterior.

 

 

 

Siendo un remaster, que no un remake, es algo lógico, es el mismo juego pero visto de la mejor forma posible hoy en día. Aún así los desoladores espacios vacíos o los pobres modelados frutos de su tiempo en las escenas estáticas, quedan atrás en pleno frenetismo del juego, con Jehuty moviéndose a la velocidad del rayo, con misiles y láseres volando por toda la pantalla y la fijación de objetivos sobrecargando nuestro cerebro. Es la mejor versión que veremos del juego de 2003, podemos pedir otra cosa, pero más no.

 

 

 

Yo calificaría de sobresalientes sus gráficos, por lo bien que se sigue apreciando el conjunto en movimiento, por su pátina azul océano que lo envuelve todo, y por el genial diseño tanto de personajes como de robots, llenos de originalidad y carisma. Eso sí, no busques gráficos punteros de última generación, que te has equivocado de puerta.

 

 

 

 

En cuanto al sonido, se ha remasterizado completamente, y, en este caso, no hay absolutamente nada que se haya perdido o quedado anticuado. El doblaje es de película, en inglés como siempre, los efectos sonoros nos transportarán 150 años en el futuro, y la música, sí la música, nos envolverá durante toda la experiencia del juego.

 

 

 

La música electrónica con la que se diseñó el conjunto, además de acompañar los temas de intro y final, continúa 15 años después ayudándonos a alcanzar las más altas cotas de frenetismo, épica e intensidad que cualquier otro juego pueda poseer. Evidentemente si no te gusta la música electrónica puede que no te llame tanto la atención, pero a mi precisamente no es un género que suela escuchar y sin embargo encaja perfectamente en la acción del juego y le sienta como un guante.

 

El apartado sonoro es soberbio, absolutamente sobresaliente, con el que disfrutarás durante todo el juego, incluso fuera de él con su fantástica música llena de carisma. En el coche o paseando por la calle seguirás tarareando sus melodías rememorando las horas que echaste en el juego por la noche.

 

La jugabilidad permanece de base intacta. Pilotamos un robot gigante, con cámara semi-libre (ni fija ni libre), algo característico de algunos juegos de ps2. Los controles son muy especiales, hay que acostumbrarse a ellos, aunque han instaurado la opción de modificar dichos controles a otros nuevos, se supone que más accesibles. Reconozco que yo, después de tanto tiempo jugando a este juego, no puedo jugar de otra forma que la clásica.

 

 

 

Jehuty tiene ataques a distancia y cuerpo a cuerpo, capacidad para fijar y cambiar su objetivo, además de realizar agarres y ataques con carga. Por si fuera poco tiene libre movimiento en 360 grados con fascinante rapidez y un buen catálogo de armas secundarias que se irán desbloqueando conforme avance el juego, cada vez menos secundarias y más poderosas e influyentes en la misma historia del juego.

 

El desarrollo del juego, salvo alguna fase menor, se trata de acabar con todo lo que hay en pantalla, proteger algún aliado y luchar contra jefes finales a la altura de nuestro maravilloso Jehuty, o incluso superiores.

 

Durante todo el juego y salvo alguna misión menor el movimiento, la intensidad y frenetismo en combate irá en continuo in crescendo haciendo que cada nueva fase, intercalada por diálogos estáticos o videos del juego, render o anime, suponga un nuevo reto y desafío. Los jefes finales poseen característicos patrones que deberemos estudiar para conseguir doblegarlos y la cantidad y dureza de los enemigos nos devolverá un auténtico desafío en la primera partida, incluso en dificultad normal.

 

Una vez pasados el juego podremos ajustar dicha dificultad, desbloquear misiones extra a modo de boss rush, un jefe tras otro, o volver a hacer fases concretas en determinadas condiciones. Incluso tendremos el microjuego de Gradius, ya que Vic Vipper será uno de los Orbital Frames en el juego, a modo de desbloqueable. También dispondremos de un modo versus y los ya mencionados modos cinemáticos y visor de modelos.

 

 

 

Como vemos el apartado jugable no varía nada, para bien, ya que las sensaciones que nos acompañaron la primera vez que jugamos este juego hace quince años nos acompañan hoy en día en perfecto estado. Ahí es donde se nota lo gran juego que es Zone of the Enders: The Second Runner. No sólo su jugabilidad permanece intacta, además sigue siendo única, tanto por estética, como por historia, como por diversión. Es cierto que a un nuevo Zone of the Enders podríamos pedirle nuevas cosas y mecánicas adaptadas a los tiempos que corren. Qúe lástima de Zone of the Enders 3 malogrado con Kojima y Shinkawa en su apogeo… ¿Os imagináis unos Orbital Frame con un toque de rol y personalización en una navegación libre por el Sistema Solar? Yo qué sé, es lo primero que se me ha ocurrido, pero al de 2.003 poco más le podemos pedir.

 

El juego fluye como nunca y si te gustó en su día te seguirá encantando y, desde luego, si nunca lo has jugado ésta es su mejor versión. Al neófito puede resultarle un poco tosco el control y unos gráficos un tanto singulares y, por supuesto, puede no gustarte su jugabilidad rígida o su música. Pero no hay otro juego como él.

 

Lo satisfactorio que es pasar de atacar con ráfagas de misiles a los enemigos base para ir destruyendo con devastadores sablazos a los enemigos más duros en combates cuerpo a cuerpo, cambiar de arma secundaria para teletransportarnos y luchar contra oleadas cada vez más intensas de enemigos mientras intentamos proteger al mayor número de aliados se convierte en una experiencia totalmente adictiva, aún más con su frenética música multiplicando exponencialmente la experiencia.

 

 

 

Hablemos ahora del añadido de la experiencia en realidad virtual con las Playstation VR. Lo primero de todo es deciros que no lo he probado en esa modalidad por lo que lo que os recomiendo que no me hagáis caso a nada de lo que escriba después y lo probéis vosotros cuando podáis para opinar por vosotros mismos, creo que la demo del juego puede jugarse así. La experiencia en realidad virtual abarca al juego completo, no es simplemente un extra, es el juego completo. Eso puede ser una buena o una mala noticia. Considerando que es algo totalmente opcional debemos considerarlo positivo, ahora bien, hay que considerar que los análisis apuntan a que un juego que se basa en la rapidez de movimientos y enemigos por todas partes, la posición del piloto en la cabina situada en la zona genital del Orbital Frame posiblemente no ayude a la jugabilidad, aunque sí a la inmersión.

 

Las experiencias de realidad virtual poseen dicha cualidad añadida, la inmersión, y la verdad es que estoy seguro de que en breve probaré así el juego, pero la verdad, la rapidez de movimientos y frenetismo tiene que hacer que jugar al juego completo esté sólo al alcance de estómagos de acero, ya que nada más pensarlo empiezo a marearme. Claro que yo me mareo, al que no puede que le mole. En cualquier caso Konami aconseja jugar en realidad virtual con el modo muy fácil, por algo será. Aunque la realidad virtual no es precisamente la idea más atractiva para hacerse con el juego, hay que considerar que es una novedad que suma al original, y nada más que por eso, es de agradecer. Cuando tenga impresiones las añadiré a la entrada.

 

El juego en sí no es muy largo, me ha durado unas ocho o diez horas, algo menos que la primera vez que lo jugué, y se puede volver a jugar en dificultades mayores, y menores, aunque el impacto de la primera vez es inigualable. Los modos extra y versus no dejan de ser curiosos aunque es difícil centrarse en terminarlos completamente ya que la monotonía puede cebarse en unas misiones realizadas ya otras veces y que nada ligan ya con la historia. El juego en total te puede dar, para explotarlo al máximo unas veinticinco horas, pero más que por su cantidad me fijaría en su calidad. Nada de shooter clónicos o mundos abiertos llenos de coleccionables, lleno de jugabilidad ya vintage.

 

 

 

Sobre la historia tan sólo deciros que es ciencia ficción de la buena, no sólo la del juego, la de toda la serie de Zone of the Enders, aunque se explique mucho menos de lo que debería en el juego. Para enterarse bien de todo uno debe profundizar en los otros juegos y películas. La Tierra oprime a sus colonias espaciales y Marte lucha por su independencia en una lucha entre el poder abusivo y los terroristas independentistas (la actualidad siempre superará a la ficción) donde los inocentes se ven siempre perjudicados. La facción más dura de Marte ha creado a los Orbital Frame para derrotar a la Tierra aunque algunos van más allá… No os preocupéis aquí está Dingo con su Jehuty para salvar Marte, la Tierra y la Humanidad si me apuras.

 

 

 

Las motivaciones personales son muy coherentes y bien construidas, aunque leves, y la emoción de cómo se cuenta es superior al qué se cuenta, que al fin y al cabo de base, salvarlo todo, es lo que necesitamos para ponernos a jugar.

 

Se trata de un juego, como ya hemos dicho, único en su especie, con unos gráficos llenos de carisma y diseño, una música adictiva, jugabilidad intensa y una historia de ciencia ficción de las buenas. El juego es absolutamente sobresaliente, quizás no una obra maestra, pero desde luego un juego fetiche y de culto para todos los que quedamos atrapados en su día con su propuesta, y para los que se queden atrapados por ella hoy.

 

En cuanto a la pregunta de inicio de la entrada de blog hay que partir de la idea de que siempre defenderé la retrocompatibilidad, y sinceramente creo que ps4 debería poder reproducir los juegos de ps3, más que nada porque no hay objetivamente razón para que no lo haga, tal y como lo hacía de inicio o como lo hace Xbox. Independientemente de eso también creo sinceramente que siempre es bueno que se reediten juegos, tanto en su formato original como remasterizados para que se vean mejor que nunca, o simplemente adaptados para las nuevas. Lo ideal sería que se dieran las dos cosas así el que tiene el juego original puede seguir jugando y el que no lo tiene tiene acceso a la mejor versión posible.

 

El Remaster de ps3 de los Metal Gear nos dio las mejores versiones del 2, 3 y Peace Walker, especialmente de éste último con unos controles de sobremesa. El Remake de ps4 de Shadow of the Colossus fue más allá del Remaster de ps3, que nos dio la mejor versión del juego, reimaginando los gráficos, de una forma un tanto apócrifa, pero que no se conformó con ofrecer lo mismo y dando acceso a un nuevo público a tamaña obra de arte. Ahora bien Dragon´s Crown en su versión remasterizada de ps4 en realidad no aporta nada, salvo la versión para la consola, que ya en su día, podría haberse planteado, independientemente del juegazo del que estamos hablando. Cada caso es distinto, desde luego.

 

 

 


En el caso de este Remaster de Zone of the Enders Mars para aquel que ya tuviera el juego, en cualquiera de sus versiones de ps2 y ps3 las novedades, salvo la realidad virtual, son tan nimias que no tiene porqué acercarse a este remaster, basta con que se vuelva a jugar los que tiene.

 

En el caso de que, no entiendo por qué, no tuvieras el juego, Mars te ofrece la mejor versión posible de un auténtico clásico y a un precio muy razonable, en el futuro seguro que mucho más barato todavía.

 

Ahora bien, si eres un loco de la saga como yo, simplemente te hará más feliz. Tendrás la excusa para volver a jugar de nuevo una y otra vez la historia de Anubis y Jehuty, con mejor aspecto que nunca y llenando nuestros sentidos de tamaña experiencia audiovisual. También podrás seguir rellenando tu estantería con más y más versiones del juego lamentándote de que no se haya publicado en Europa una versión Premium a la altura de la que se ha publicado en Japón, con blu-ray y libro de arte extra.

 

Eso sí, me ha dejado muy, muy triste por cuánto echo de menos ese malogrado ZOE 3. Quizás llegue algún día, por soñar…

 

 

0