20 de Julio de 2017
Mar
17

Street Fighter IV

Un clásico de hoy.

 

Lo primero que quiero indicar para los puristas es que la versión que voy a analizar es Super Street Fighter IV, revisión del juego original Street Fighter IV, aunque aún hay una actualización más reciente que es Super Street Fighter IV Arcade Edition, pero no os engañéis, a no ser que seáis unos superfrikis capaces de jugar 10 horas al día durante 3 meses no vas a encontrar más que diferencias menores entre las versiones. Algún personaje nuevo (entre las toneladas que ya hay) y balanceos de personajes enfocados para el juego on line. Para el resto de los mortales hoy tenemos entre nosotros nada más y nada menos que a STREET FIGHTER IV, un clásico instantáneo.

No creo que este artículo sea el lugar para hablar de lo que significa Street Fighter en el mundo del videojuego, tan sólo a los más noveles recordaré que Street Fighter II, y sus multitudinarias revisiones, cambiaron parte del mundo del ocio electrónico al llevar al género de lucha a su más alto nivel y creando un clásico atemporal allá por los años 1991 y 1992. A día de hoy todavía jugar una partida es un reto de precisión y una sorpresa ver a sus personajes en movimiento.

Por supuesto se trata de un juego de lucha uno contra uno en escenarios cerrados, aunque muy animados, en un solo plano, con una serie de movimientos muy característicos como el salto asignado a la palanca, en lugar de a un botón, o los característicos movimientos especiales como cuarto de luna y puño para un Hadouken.

Más tarde llegaría Street Fighter III que perfeccionaría a los más altos niveles jamás alcanzados los juegos de lucha, aunque para el gran público el salto cualitativo no fue tan grande como la aparición de Street Fighter II.

Aquí en España la mayor parte de la gente conoce la saga de jugar en las máquinas recreativas, auténticas devoradoras de monedas de cinco duros. A pesar de la gran cantidad de dinero gastado hay que reconocerlo, pocas veces en la vida uno se ha sentido más orgulloso como cuando abandonaba el taburete del bar junto a Ryu alejándose hacia el Sol con las bocas abiertas de los jóvenes mirones al ver la paliza que le habías dado a Mr. Bison, un jefe final como Dios manda, difícil y chulo.

A todo esto llegamos a la actual generación de consolas, ps3 y Xbox 360, hasta el año 2009 donde el género de lucha prácticamente pasaba desapercibido con títulos como Tekken o Virtua Fighter que no aportaban nada nuevo o Dragon Ball o similares fan service que teñían de gris un género que antaño fue punta de lanza de los videojuegos.

 

¿Qué tenemos en Street Fighter IV? Básicamente nos vamos a encontrar el mismo juego de antaño, renovado gráficamente a los tiempos actuales y con retoques en la jugabilidad que nos da una lección de cómo renovar una saga respetando su esencia. El resultado es que todo viejo aficionado a la saga sonríe en el primer combate y el nuevo jugador se sorprende por lo atractivo, accesible y profundo de su jugabilidad. Pero vayamos despacio y analicemos apartado por apartado este Street Fighter IV (SFIV).

Gráficamente es probablemente donde más cambie la saga. Hasta ahora la saga Streer Fighter se caracterizaba por ser un juego en 2D con sprites, es decir dibujos que se animan uno a uno. La estética era muy de dibujo más que realista, sobre todo en su tercera parte. Bien es cierto que hay otras series menores de Street Fighter que estaban renderizadas pero en este caso se ha obtado por una solución distinta.

En primer lugar hay que destacar que la base no ha cambiado, un juego en 2D donde todo transcurre de un lado a otro de la pantalla. La estética se mantiene similar a un dibujo animado con unas fantásticas animaciones. De hecho el juego ha ganado muchísimo en las animaciones, fluidez y personalidad son las características más destacadas de los gráficos.

Pero donde cambia este SFIV es en la técnica gráfica, en lugar de usar gráficos 2D se utilizan gráficos 3D renderizados, con una técnica Cell Shaded que mantiene la estética anime, pero que da una profundidad y colorido muy singular y propia. Los escenarios están igualmente realizados aunque el conjunto se mueve únicamente en 2D por lo que las 3D quedan como un recurso gráfico más y no como algo que afecte a la jugabilidad.

Las 3D también se aprovechan para resaltar los movimientos especiales de los personajes y para realizar variaciones en los ángulos de cámara. El conjunto, conocido en otras ocasiones como 2,5D, nos da la jugabilidad clásica de las 2D pero con los recursos visuales de las 3D. Técnicamente no hay ningún reproche, con fantásticos efectos de luz, imaginativos modelados y animaciones geniales. Otra mención especial hay que hacerla en los fantásticos escenarios cuya principal cualidad es la vida. Alguien puede criticar que son meros decorados nada interactivos, pero ésa es una seña de identidad de la saga. Además ¿le hace falta escenarios interactivos? La respuesta es clara y unánime: NO. Escenarios como el eclipse en la jungla o el rascacielos en construcción son absolutamente impagables.

Quizás la parte más discutible sea el resultado del diseño creativo, esto es la estética un tanto “deformed” e hiperbólica de los personajes. En este apartado quizás no convenza a todo el mundo, pero es indiscutible su gran trabajo de diseño y como mantiene con una evolución muy natural el aspecto de los viejos conocidos. Ryu es Ryu y Blanka es Blanka, no hay duda de ello. Quizás alguien podría haber deseado otro aspecto más realista o renovado, pero yo creo que está muy bien, el toque exagerado va muy bien con su toque irreverente y divertido.

Los gráficos en conjunto son excepcionales, por innovadores en diseño, respetuosos con los juegos anteriores y técnicamente impecables. Quizás no sean una obra maestra pero desde luego son sobresalientes, de nota un 9.

El sonido es más irregular. Las voces seleccionables en inglés y japonés cumplen su función, escasa en el juego, aunque muy bien implementadas cuando gritan la técnica que desatan en mitad de la partida, nuevamente recordándonos fielmente los juegos de antaño. Los efectos de las “magias” y golpes también están perfectamente implementados sin ningún tipo de reproche.

Hablar de doblaje no tiene sentido en este juego así que lo último que tendríamos que hablar sobre el sonido sería la música. Y en la música es donde quizás menos resalte este juego. Hay composiciones traídas de las anteriores versiones que están perfectamente implementadas, pero las nuevas composiciones, sin estar faltas de calidad, carecen de carisma y personalidad quedando un conjunto sonoro de calidad pero que no sobresale. Un apartado sonoro notable, de 7, principalmente por las voces de personajes y efectos.

Normalmente trato la historia al final del análisis pero en un juego de lucha ¿a quién le importa la historia? Se trata de dar mamporros, menos historia que tenía el SFII y era un juego genial… Pues aquí igual, un par de escenas de baja calidad animadas al principio y al final de cada personaje, con un combate singular y va que arde. Lo justito para, si nos pica, jugar con todos los personajes. Apenas está ahí y no sirve para nada por lo que este apartado no lo valoraré, tan sólo lo menciono.

Aquí el juego en movimiento. 

Ahora sí que toca hablar del meollo de la cuestión en un juego de lucha: su jugabilidad, y en este caso estamos de enhorabuena. SFIV es uno de los mejores juegos de lucha de la historia y, por supuesto, de la generación. Tiene todo lo que le puedes pedir, es totalmente accesible para los más torpes, que con unas pequeñas nociones son capaces de poner en marcha todo el espectáculo del juego, pero a la vez es capaz de exigir la mayor de las precisiones y de timing en las dificultades elevedas y, sobre todo, en el modo versus contra otro jugador, bien en la misma consola o en su fantástico y completo modo on line.

A mí siempre me han encantado los juegos de lucha pero, debo reconocerlo, siempre he sido un tanto paquetillo. En este apartado hay que señalar la figura de Yoshinori Ono, productor del juego, que es el que ha sido capaz de traer las viejas sagas de antaño a la nueva generación apostando por el juego on line, pero siendo capaz de dotar a sus nuevos juegos de esa mezcla de simplicidad propia de SFII y de la profundidad de SFIII, con la posibilidades on line.

Esta sabia conjunción, junto con la estupenda factura técnica, es el secreto del gran éxito que SFIV ha cosechado. Hasta tal punto que los juegos de lucha, en esta época de shooters, han saltado de nuevo a la primera línea de actualidad trayendo de vuelta grandes sagas como Marvel vs Capcom, creando nuevas, como Street Fighter vs Tekken y dando en general una nueva vida a un género que parecía destinado a morir junto con los salones recreativos.

 

En cuanto a jugabilidad ya tan sólo queda describir cómo se juega. Echas cinco duros en la máquina y… Ah no, que eso era antes, pues escoges personaje, cada uno de ellos muy diferenciado del resto (salvo alguna que otra excepción) con una enorme cantidad de combos. Son característicos de la saga los movimientos especiales combinando un movimiento rápido del stick y un botón (cuarto de círculo adelante + puño = Hadouken por poner un ejemplo). Cada personaje tiene sus movimientos especiales propios.

Pero además de esta cantidad de movimientos existen dos barras de energía que nos permiten crear movimientos especiales aún más espectaculares y dañinos, los Ultra Combos y los Super Combos. Los primeros se consiguen recibiendo daño, por lo que sería la barra de venganza, con dos niveles. Los segundos se consiguen realizando movimientos combos, llegando a tener cuatro niveles.

Existen otros movimientos especiales específicos del juego pero que en realidad no ahondan mucho más, salvo para el más purista del juego. El conjunto nos ofrece unos movimientos fáciles, con tres puñetazos, tres patadas, sus combinaciones y ataques especiales, y otros más estratégicos relacionados con la gestión de las barras de energía. Esto tomado en variaciones de decenas de personajes nos da un juego infinito, al que si se le suma el on line da juego hasta que uno se aburra, literalmente.

Mención especial en esta edición tienen las fases bonus de destrozar un coche o romper barriles que no aportan absolutamente nada, pero que todo jugador experimentado agradecerá como absoluto homenaje a una época anterior y guiño de complicidad entre todos aquellos que se pueden reconocer como comunidad.

La nostalgia de todo jugador veterano puede llegar a tal límite si uno se pone a jugar con un arcade stick, por malo que sea, que no lo recomiendo a nadie que piense que soltar una lágrimita puede dañar su hombría. Desde luego los expertos sólo lo recomendarán por que es esencial para una eficaz precisión y control, pero es que además cuando pierdas estarás buscándole la ranura para ver donde echarle la moneda…

 

 

Una jugabilidad perfecta, no se puede pedir nada más, retoma todo lo bueno de los últimos 20 años, lo completa, lo mejora y lo democratiza. Un 10 como la copa de un pino para un juego que, como tal, es perfecto.

En conclusión, como decía al principio, tenemos un clásico de hoy. Un juego SÓLIDO capaz de cubrir las expectativas de cualquier jugador y que todo el mundo debería poseer, dado el bajo precio que a día de hoy tiene en cualquiera de sus versiones y plataformas (incluso en 3DS). Capcom esta generación se ha redimido de algunos años oscuros (descargas de trajes alternativos aparte), por lo valoro este juego con un 9,5. No es una obra maestra porque después de todos estos años SFII sí lo sigue siendo y este SFIV no posee la misma importancia en la industria que sí tuvo su antecesor, pero casi.

Algún día tendré que hacer un retroanálisis de Street Fighter II, mientras tanto aún me queda una moneda de 25 pesetas, por lo que os dejo, porque este Seth, el enemigo final (bastante sosete por cierto, prefiero cien mil veces al viejo M. Bison) me las va a pagar todas juntas:

HADOUUUUUUUUUUUUUUUUUKEN.

5
Valoración media: 5 (1 voto)

2 Comentarios:

La barriga de Rufus es hipnótica

Vaya pedazo de entrada te has montado!

He pensado varias veces en pillarme el Super Street Fighter 4 Arcade Edition o el Street Fighter VS Tekken. No se si habrás probado los dos para poder recomendarme mas uno u otro.

Un saludo!

Recomendación

Lo primero gracias por el apoyo, a veces parece que uno escribe para uno mismo y se agradecen comentarios de ese tipo. Lo siguiente es que no te voy a recomendar ninguno por dos razones. La primera y más objetiva es porque no tengo Street Fighter vs Tekken. Me llamó la atención, pero aún no me he hecho con él. Lo segundo que te voy a decir es que tampoco te recomiendo ninguno porque en realidad son dos juegos de lucha muy distintos. Si buscas algo clásico, lo de siempre, dominar un luchador y estar concentrado tu  elección debe ser Street Fighter. Ahora bien, si tú ya has jugado a muchos juegos de lucha SFvsTekken tiene la ventaja de ser un juego novedoso por el hecho de jugar en parejas, lo que le da a la jugabilidad un sentido totalmente distinto, mucho más estratégico y que te obligará a profundizar en más jugadores.

A mí me pasó con Marvel vs Capcom algo parecido, de hecho lo analicé aquí, y resultó un juego muy, muy diferente a Street Fighter. Quizás este último sea mejor en valores absolutos, pero los otros juegos aportan novedades y distintas formas de jugar.

Resumiendo que no te voy a recomendar Street Fighter como mejor juego ni te voy a recomendar Street Fighter vs Tekken si buscas algo distinto.

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