21 de Octubre de 2017
Ene
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Sonic CD: Sonic atrapado en el Tiempo

El famoso erizo azul ha sido siempre mi debilidad, posiblemente porque mis primas sí tuvieron una Mega Drive con su Sonic The Hedgehog y yo no… La verdad es que finalmente me la prestaron un fin de semana y no paré hasta acabarme aquella maravilla de juego. Sonic salió en el año 1991, para hacer competencia a Mario de Nintendo, y revolucionó, y casi redefinió, el mundo de los juegos de plataformas con su carisma, velocidad y magníficos diseños de niveles. Para su segunda parte el equipo de desarrollo se dividió en dos partes, una en Estados Unidos y otra en Japón, pero en lugar de dar un gran juego acabó dando… Dos Grandes Juegos: Sonic 2, continuación oficial realizada por el brazo americano y el Sonic CD, ejecutado por la rama japonesa que hoy os quiero detallar.

 

 

Mi idea no es daros todos los datos y detalles de este juego, para eso hay gente que sabe mucho más que yo, lo que voy a daros es mi opinión y unas pautas para que todo aquel aficionado medio al videojuego pueda tener muy claro qué es Sonic CD. En concreto voy a analizar la remasterización con extras que se publicó para consolas en el año 2011, pero que recoge total e íntegramente el juego original.

 

Aunque para este Sonic CD 2011 no tiene mucha importancia también os aclararé que originalmente este juego salió para Mega CD, una ampliación de Mega Drive, que ampliaba notoriamente la potencia de los juegos y su audio, al incluir música estándar, algo por entonces totalmente novedoso. Vamos que el Mega CD era carísimo, si ya lo eran las consolas, y que el juego aquí por España ni se vio. Esto significó que oficialmente este Sonic CD es la primera vez que se puede disfrutar por estas tierras, dejando aparte emuladores, importaciones o simplemente al pobre.

 

Una vez entramos en materia del juego debemos pensar que si el Sonic original fue un magnífico juego de plataformas, aún era un juego lento, donde uno debía pensar y medir muy bien los saltos, que penalizaba muy duramente correr a lo loco. Para sus dos segundas partes esto cambió ya que ambas incluyeron el ya clásico spin, vamos lo que es hacerse una bola y salir pitando. Así lo primero que asombra en este Sonic CD es que durante todo el juego la velocidad, los saltos y cierto grado de locura acompañan a nuestro erizo favorito dando una sensación mucho más libre y menos encorsetada que su primera parte.

 

Pero seamos ordenados y empecemos hablando de los gráficos. Por supuesto estamos hablando de un juego de hace 23 años por lo que huelga decir que es un juego de sprites en 2D y que visto hoy en día no se puede comparar a nada actual, pero eso no significa que se vea mal. De hecho, con la remasterización de 2011 el juego luce fantástico, pixelado, claro, pero lleno de vida y color. El diseño del conjunto es aún más rico que su primera parte con mundos mucho más vivos y diseños de mundos y enemigos más trabajados e interactivos.

 

La paleta de colores en general es más oscura, ya que se trata de un juego donde, además del presente, se viaja al pasado y a un futuro bueno y malo, por lo que esa “decepción”, “ruina” acompaña a dicha paleta. Sonic aparece con todo su colorido así como sus más carismáticos compañeros y enemigos como son Amy Rose, Metal Sonic o el Doctor Eggman.

 

La velocidad, el movimiento, es la característica de este juego, todo se mueve fluido y se comprende perfectamente la lógica de cada mundo y situación. Sonic apenas puede permanecer quieto y el juego te obliga a recorrer una y otra vez, de derecha a izquierda, de arriba abajo todos los rincones de los 5 mundos para poder ir viajando del pasado al futuro y restaurar el orden temporal correcto (¿?) Esto supuso un gran avance considerando que en realidad el primer juego era mucho más pausado y estático debiendo ir pensando cada paso que se daba. El movimiento, la carrera sinuosa, la velocidad y los saltos increíbles recogen todo el buen hacer de los videojuegos de los primeros años 90.

 

Además el juego incluía escenas de dibujos animados como intro y ending del juego, algo para aquella época totalmente impensable, y que además se veían y se ven (con el paso de los años de margen) muy bien.

 

Vamos que para ser un juego totalmente retro SE VE DE ESCÁNDALO.

 

Os dejo un video para que lo veáis en movimiento.

 

El sonido en Sonic CD es una magnífica noticia. Las melodías de Sonic eran muy buenas, pero la tecnología del CD implicó que su banda sonora fuera absolutamente espectacular al poder disfrutarse en audio estándar. Pero no sólo eso, las melodía principal y varias derivadas de los diferentes mundos que Sonic visitará, forman parte ya del acervo del erizo azul. Esto significa dos cosas. La primera es que puede que ya te suenen y conozcas sus melodías dada la cantidad de juegos y otros productos de Sonic que ya hemos visto en estos 23 años. La segunda es que son melodías inmortales llenas de carisma que forman parte de la historia misma del videojuego y que son, por defecto, perfectas para su jugabilidad. Las tarearás en cualquier parte y una veloz sombra azul aparecerá en tu mente en esos momentos.

 

La curiosidad es que la rocambolesca historia de Sega de esa época hizo que dichas músicas en América fueran sustituidas por otras diferentes. ¿La razón? Alguien pensó que las japonesas no gustarían tanto ¿? Total, que durante años hubo dos bandas sonoras muy diferentes, la japonesa y la americana (que es la que se trajo a Europa), la primera totalmente mítica y la segunda, a pesar de ser de gran calidad, un peldaño por debajo en carisma y acabado, pero es sólo una opinión. En nuestro caso da igual, Sonic CD te deja elegir ambas bandas sonoras para jugar ¿Cuándo ha ocurrido esto en el mundo de los videojuegos? Estamos acostumbrados a que nos maltraten como usuarios, sin embargo este caso es al revés.

 

Os dejo un largo video donde podréis escuchar su banda sonora.

 

Para colmo los efectos especiales que tan bien acompañan los saltos, velocidad, cabriolas y enemigos siguen las magníficas pautas de aquellos años por lo que jugar a Sonic CD, desde el punto de vista sonoro, se convierte en una experiencia atemporal.

 

El apartado sonoro es más que sobresaliente en lo técnico, en lo artístico y en la producción al recoger todo lo que hasta el usuario más exigente podía desear.

 

Hablar de jugabilidad con Sonic CD es hablar de JUGABILIDAD, así, con mayúsculas. Sonic, en sus orígenes, era diversión y jugabilidad directa, y Sonic CD es uno de los primeros Sonic, más allá, es uno de los que ha marcado época.

 

Nuestro erizo favorito (o su compañero Tails como extra de la versión 2011 una vez terminado el juego) deberá andar, correr, rodar, saltar, empujar, deslizar, patinar y recorrer cada una de las tres partes de los cinco mundos de los que se compone el juego. El primer juego, quizás salvo en la fase inicial de Green Hill, era un juego de conocerse el mapa y ser muy preciso en saltos y ritmos para no morir, ralentizándose mucho su mecánica.

 

En este Sonic CD el concepto es muy diferente. Además de la novedad de hacerse una bola, el concepto global no es de scroll lateral que hay que recorrer, con más o menos vueltas. Cada fase, de las 15 totales, se corresponde con un mundo “abierto” que hay que recorrer y reconocer para conseguir acabar, bien, el juego. Por supuesto que se debe ser preciso en los saltos y ritmos, pero el juego no penaliza con la muerte del personaje, ya que lo que pretende no es tanto la perfección en la ejecución como la exploración del entorno. Sonic CD ganó una dimensión, sin el primer Sonic es una línea difícil, pero una línea, que debes recorrer para llegar al otro extremo, Sonic CD es un plano que debes explorar para activar los puntos adecuados para continuar correctamente.

 

Y es que cada fase posee, además del aspecto presente, el aspecto pasado y el futuro bueno y malo. Según se activen diferentes interruptores y alcancemos distintos puntos iremos viajando entre uno y otro tiempo, siendo esa la idea del juego. Sonic CD gana una tercera dimensión (y no es la altura): el tiempo. De esta manera uno puedo avanzar hacia delante e ir superando fases, pero no obtendrá el final bueno, para lo que hay que activar los puntos apropiados en cada mundo. Además esto sin que nadie te lo explique.

 

Ahí es nada. Jugabilidad Old School.

 

En cuanto a los detalles de jugabilidad, además del sencillo control de Sonic, tenemos que cada tiempo posee una dificultad distinta, siendo el futuro malo el más difícil, y poseyendo cada mundo un aspecto y entorno interactivo tan, tan distinto, que realmente se juegan de forma diferente.

 

Los enemigos ya conocidos y totalmente novedosos hacen que cada fase sea extremadamente corta de jugar del tirón, entre uno y dos minutos si sabes lo que hacer, o perderte un cuarto de hora en una de las fases para intentar saber cómo alcanzar un rincón volviendo una y otra vez a diferentes puntos para volver a probar otra cosa.

 

Para colmo de males si conseguimos los suficientes anillos conseguiremos acceder a fases extra que, aunque aportan poco jugablemente, sirven de suculento extra para picarse y jugar y jugar.

 

Mención especial merece Eggman como gran antagonista de Sonic, el gran jefe final de cada uno de los mundos, con rutinas sencillas pero variadas en cada extremo, de manera que posean el equilibrio justo de dificultad/recompensa que te hacen sonreir incluso cuando pierdes porque sabes que es una cuestión de hablidad. También, para mí, la carrera contra Metal Sonic es genial ya que uno puede demostrar así quién es de verdad el erizo azul más rápido de Sega… Lo siento, pero como os dije al principio lo de Sonic lo llevo grabado desde hace mucho tiempo.

 

Como veis la jugabilidad es el típico fácil de jugar, difícil de dominar, y en año 93 señores. Una jugabilidad sencilla en apariencia pero que se eleva al cubo al tener que dominar cada uno de los mundos en cada uno de los tiempos. Un juego frenético, directo y divertido, que se puede convertir en mantra de diversión cuando uno quiere pasar diez minutos con la mente en blanco. Los creadores de Sonic CD lo sabían tan bien que incluso han incluido un modo contrarreloj para que uno pueda perderse en cada fase o para mejorar su propia marca: el cliente manda. Obra maestra jugable, como aún hoy quisiéramos que se hicieran los juegos de Sonic, que lejos de conformarse con continuar su primera parte rehízo totalmente el concepto de juego, pero con las mismas piezas.

 

La historia puede ser absurda de comentar, Eggman quiere dominar el mundo, crea un robot que se llama Metal Sonic para superar a Sonic, secuestra a su novia Amy Rose y nuestro protagonista removerá cielo y tierra, además del tiempo, hasta que, como no puede ser de otra forma, la rescate.

 

¿De verdad hay que comentarla?

 

Una historia perfecta para el juego que nos ocupa, con escena de intro y final incluidas y que poco, poco, te afectará en lo jugable si eres capaz de calmar tus nervios ante la tensión del secuestro de Amy…

 

En resumen Sonic CD es un pedazo de historia del mundo de los videojuegos imprescindible. Bien es cierto que no hay porqué jugarlo, al estar más que superado por el tiempo no te vas a perder algo que no se ha repetido, sin embargo es un juego que marcó a su serie y al resto de juegos. Es un juego que 23 años después es igual de divertido, es más, que se echa de menos. Con los fallidos juegos de Sonic que hemos sufrido en los últimos años, salvando Sonic Generations, si juegas Sonic CD piensas ¿y no podían seguir por este camino?

 

A un precio ridículo puedes disfrutar del erizo azul en uno de sus mejores momentos y comprender un poco mejor que significa JUGAR. Lo mejor de todo, si no lo has jugado aún, es que lo puedes disfrutar completamente. Eso sí, si quieres gráficos, realismo, y tiro al pato on line, no estoy seguro de que el trago no te sepa un tanto amargo.

 

Sonic CD es un juego viejo para paladares selectos, como el buen vino.

 

 

 

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