19 de Agosto de 2018
Feb
11

Shadow of the Colossus en una versión de nueva generación

La primera vez que tuve conocimiento de que se estaba haciendo un Remake del Shadow of the Colossus, para ps4, tuve una sensación de escepticismo. ¿Es necesario? ¿Será mejor o peor? ¿No desvirtuará la obra original? Porque Shadow of the Colossus es una obra maestra de Fumito Ueda y su Team ICO para ps2 del año 2005. Después de romper la cintura de todo el mainstream con ICO el siguiente juego de Ueda consiguió dar otra vuelta de tuerca al medio con Shadow of the Colossus. No hace falta mencionar a The Last Guardian, su última obra, ya que hace apenas un año que salió y creo que, a día de hoy, es de sobra conocido por todos.

Hace unos años, y con la ayuda del estudio Bluepoint, se publicó el Remaster de las dos primeras obras, ICO y Shadow of the Colossus, para ps3. Dichas versiones nos dieron una versión mejorada de ambos juegos, con pantalla panorámica (que en ICO no existía), resolución HD y con una reducción de ralentizaciones y, algo, menos de popping. Se trataba del mismo juego, los mismos gráficos, solo que adaptados a las nuevas televisiones HD. El Team ICO se encargó de supervisar todo el proceso con la bajo la batuta de Ueda, sirviendo Bluepoint como artesanos de dicho Remaster.

 

Sin embargo en esta ocasión es Bluepoint sola, sin la supervisión directa de Ueda y su ahora Gen_Design, los que se han encargado de crear este Shadow of the Colossus Remake. Es cierto que han contado con toda la base tecnológica del Japan Studio de Sony y de apoyos puntuales de Gen_Design para el remodelado de los Colosos pero, al no estar Ueda al frente, las dudas sobre lo que se nos venía encima estaban sobre la mesa.

 

Siendo como soy un gran aficionado a toda la obra de Ueda sabía que sin más remedio acabaría haciéndome con el juego. Sin embargo, carambolas del destino, no sabía que contaría con una copia incluso antes del día de su salida. Acompañadme y os contaré tanto la aventura por la que pasé hasta hacerme con el juego y, por supuesto, mi análisis e impresiones sobre el mismo.

 

 

 

Mientras esperaba el lanzamiento del juego, sorprendido por la ausencia de la edición especial en España a pesar de su anuncio, por Twitter se anunció un concurso de Playstation Plus para hacer un #ShadowoftheColossusSpeedrun. El juego se presta a jugarlo despacio, a paladearlo, por lo que un Speedrun (intentar terminarlo lo más rápido posible) puede no tener sentido, a pesar de esto tal y como cité en mi Tweet del concurso: “Conquistar el tercer coloso en Hard Time Attack en menos de cinco minutos poco tiene que ver con el espíritu original del juego, aunque demuestra la capacidad del Team ICO para crear además de obras de arte, buenos juegos”.

 

Y es que el juego posee un modo contrarreloj con dos niveles de dificultad para los dieciséis colosos que al que ha profundizado en él sabe que cada coloso puede suponer un auténtico desafío jugable más allá de cualquier aspecto artístico. Los seleccionados por Sony debían ir al Playroom de Sony Entertainment España en Madrid a batirse en dos horas de locura para intentar acabar con el máximo número de colosos en dicho tiempo.

 

El fin de semana anterior, aquejado de un terrible enfriamento, pude sacar un par de horas, a ratos, para probar cómo me iría eso de cazar colosos en dos horas. Porque una cosa es el modo contrarreloj, donde uno reinicia el coloso si ve que no le va bien, y otra es jugar del tirón las dos horas acumulando cada fallo en el tiempo global, no sólo al acabar con los colosos, también al encontrarlos.

 

Conseguí sacar las dos horas entre tres días, consiguiendo acabar con ocho colosos, quedándome a punto del nueve en las dos horas. Después seguí con un par de colosos más para recordar mejor ubicaciones y truquillos. La verdad es que me lo jugué de cabo a rabo en ps2, en ps3 con toooooodos los trofeos, incluso posteriormente con la versión japonesa, además de este verano con mis críos, ya que me parece un buen juego para ellos. Quiero decir que me conozco muy bien el juego, pero otra cosa es estar en forma para semejante tarea. Cometí varios fallos al localizar colosos y al dosificar la resistencia, pero resultó curiosa la experiencia.

 

Total que el lunes, aún griposo, en el trabajo, contaba con pocas esperanzas de que me cogieran para el concurso, pero a mediodía ¡resulté escogido! ¿Merecía la pena pedirme el día en el trabajo, hacerme mil kilómetros en autobús y dejar a mi mujer con lumbalgia con los niños? Qué queréis que os diga...

 

 

 

¡La experiencia fue genial!

 

 

 

 

 

A pesar de mis dudas en el viaje de ida, pensaba que pasaría dos horas jugando al nuevo juego y poco más, la jornada fue estupenda. La gente de Sony y Playstation Plus fueron superamables, en la magnífica Playroom con sillones cómodos, televisiones 4K, ps4 pro, auriculares, rodeados de ediciones especiales de juegos de Sony, un estupendo cátering, y una decoración blanca y con leds azules que rezumaron esencia a la marca japonesa. Pero lo mejor fueron los compañeros con los que compartir la experiencia.

 

 

 

No todos los convocados llegaron, por lo que las posibilidades de premio aumentaban, además de añadirle tensión a las dos horas. En una excepcional tarde estuvimos probando de primera mano el juego antes de su salida, comentándolo con gente tan aficionada al juego como yo mismo, asombrándonos del nuevo pelaje de los colosos en 4K. Acordamos entre todos las reglas y comenzaron dos horas apasionantes donde pudimos testear en profundidad las viejas mecánicas en el nuevo juego. Todo estuvo aderezado de compañerismo, risas y excitación por el privilegio de probar el juego el día antes de su salida ¡y de aquella forma! El ya mítico bloqueo con el cuarto coloso, los sandwichs de salmón o los comentarios sobre dlc´s hicieron correr las dos horas hasta que tuvimos que terminar de jugarlo.

 

 

 

Azares del destino hicieron que al final el que más colosos cazara fuese yo, once en total, sirviéndome mucho el entrenamiento del fin de semana anterior ¡quién me lo iba a decir! La guinda del día fue el premio en forma de kit de prensa de Shadow of the Colossus Remake, con una impresionante caja de cartón, ilustraciones del juego, poster desplegable, un pin de un coloso, el juego y cien por cien sabor y cariño por tan magna obra, justo lo que nos ha faltado al no tener la edición especial disponible.

 

 

 

 

 

 

Así que esa fue mi aventura para poder analizaros ahora el juego, ya os imaginaréis con qué sabor de boca, después de una experiencia inolvidable. ¡Gracias a los compañeros y a Sony por todo! Sé que me retrasado en el análisis, pero la anécdota creo que lo merecía.

 

Hablemos ahora del juego en sí. Lo primero que destacaría son los gráficos. El juego original exprimió la ps2 más allá del límite de sus posibilidades. Esto provocó una sensación irregular, por un lado hubo quién se quejó de popping, bajas texturas y ralentizaciones terribles. Aunque esos problemas superficiales no pudieron echar por tierra el diseño absolutamente magistral y original de los colosos, de su mundo y del concepto global del juego. Tan es así que la versión de ps3, sin tocar los gráficos en sí, tan sólo la resolución y mejorando algo el rendimiento, lucía igualmente espectacular.

 

 

 

Sin embargo en ps4, para sacarle el máximo rendimiento a la consola, se ha apostado por un remake, es decir, todo lo gráfico está rehecho. El mapeado, el modelado, las físicas, TODO se ha reconstruido. Y lo curioso es que, una vez te pones a reconstruir, podrías decidir redefinir más o menos elementos, pero no ha sido el caso. Esta versión pretende traerte el mismo juego, idéntico, con unos gráficos de nueva generación, y para hacerlo se han centrado en el detalle.

 

 

 

No sólo es que el juego llegue a las 4K en una ps4 pro, es que las texturas, número de polígonos, iluminación, efectos de partículas etcétera está a un nivel apabullante, digno de la presente generación. Esto implica que su visión, especialmente para los viejos jugadores, nos deje estupefactos. Observar la hierba densa que Agro pisa, lo fluido de la animación de Wanda o el increíble y maravilloso pelaje-vegetación de los colosos es impresionante, y le sienta mejor que nunca.

 

 

 

 

Trasladar uno a uno un juego dos generaciones ha sido un trabajo épico que Bluepoint ha conseguido traernos con éxito. Sin embargo, al menos para mí, no es oro todo lo que reluce. Es cierto que todo se ve mejor gráficamente, pero al ser el juego base el mismo, para los viejos conocedores del juego queda una extraña sensación. Como la de ver un Renault 5 pero con un acabado de faros y diseño exterior de hoy en día.

 

 

 

Los colosos tienen más polígonos, pero su configuración base es la misma que la de ps2, y da la sensación de que si Ueda hubiese contado con esta tecnología, el diseño de los colosos no se habría centrado en crear un nuevo magnífico pelaje, sino, quizás, en complicar aún más su geometría, o sus patrones, o su entorno… También hay detalles extraños, como el rostro de Wanda, tan inexpresivo pero tan suave, es una máscara más que una cara. En fin son resquicios que quedan cuando uno da un salto de este tamaño.

 

 

 

Evidentemente lo que tenemos es lo que tenemos, un remake uno a uno, y está muy bien hecho, se ve genial y se agradece poder contar con esta versión vitaminada gráficamente que, la verdad, no tendrían por qué haber hecho (mirad por ejemplo como Okami HD tal cual ha salido en ps3 y ps4, sin remake). Un reboot del juego sería otro cantar, habrían variado el tipo, tamaño, cantidad o mecánica de colosos, algo realmente arriesgado sin Ueda, incluso discutible, pero es un remake. ¿Es gráficamente la mejor versión? Pienso que no, gráficamente sigo pensando que la de ps3 es superior, aunque evidentemente no es tan potente, el remaste de ps3 es más fiel al original y coherente con el diseño de conjunto mejorándolo, pero esta de ps4 no es ni mucho menos mala, además de ser la única en ps4.

 

Por cierto, toca hacer una pequeña mención en este apartado por el modo fotografía. Independientemente de su futilidad, o de su profundidad, este añadido es muy, muy interesante. Insisto, no sirve para nada en el juego, aunque te permite visitar, buscar y analizar -una y mil veces los infinitos diseños, aspectos y detalles que el juego guarda. Un guiño estupendo con el que disfrutar para encontrar la mejor imagen con la que recordar nuestro juego favorito.

 

 

 

En definitiva gráficamente sigue siendo la obra maestra que fue el original, remozando completamente su apartado gráfico, hasta un punto quizás fuera de escala del juego, pero que no oculta el magnífico y magistral diseño base de conjunto. Bluepoint consigue emular el juego original de Ueda anabolizándolo en ps4 de manera asombrosa.

 

 

 

 

Sin ser una pega habría preferido ver qué habría mejorado Fumito Ueda en su juego, con su criterio de diseño sustractivo, en lugar de ver las mejoras gráficas añadidas, ya que en los juegos del Team ICO, en lo gráfico, cuenta más lo que no está que lo que se observa, pero eso parece que no lo veremos nunca.

 

 

 

Os dejo unas viejas entradas con la traducción de una conferencia de Fumito Ueda y su fórmula de Diseño Sustractivo: Parte 1Parte 2Parte 3 con una interesante referencia a Giorgio de Chirico y el Surrealismo y Anexo.

 

En cuanto a su apartado sonoro la fidelidad es mayor aún, si cabe, al juego original. La banda sonora orquestada por Kow Otani se muestra con el mismo esplendor que antaño, haciéndonos viajar a tierras místicas a lomos de gigantes colosales, cada vez que hace aparición, desde la intro hasta el temazo de los títulos de crédito.

 

 

 

 

Los efectos sonoros de los colosos, fuego, aire o pájaros siguen siendo nuestra compañía en la base del juego, al igual que las pisadas de nuestra fiel Agro y tan sólo he podido notar cambios menores en las voces de Dormin (que son otras pero suenan igual de bien).

 

El apartado sonoro de obra maestra sigue totalmente vigente y ha sido respetado hasta el final, por lo que el conjunto audiovisual del juego, hoy en día, sigue mirando cara a cara, y superando en diseño, a cualquier juego contemporáneo. Shadow of the Colossus en 2018 sigue siendo un juego impresionante, como lo fue hace 13 años. Shadow of the Colossus ha trascendido precisamente porque después de todos estos años sigue siendo igual de vigente.

 

En relación con la jugabilidad tan sólo puedo decir que el noventa y nueve por ciento de sus mecánicas de sus sensaciones son IDÉNTICAS. La fidelidad de Bluepoint al Team ICO es total y han conseguido traernos el mismo juego.

 

 

 

Dieciséis colosos, dieciséis puzles vivos, que debemos encontrar en una vasta tierra mística y desértica, que encierran una experiencia jugable única en la historia del videojuego. Se trata de una experiencia que todo jugador debería probar, podrá gustar más o menos, pero su originalidad y vigencia es indiscutible.

 

A lomos de Agro redescubriremos la tierra prohibida, exploraremos sus rincones, comeremos frutos, cazaremos lagartijas, escalaremos templos olvidados y, por supuesto, bajo la fuerza de nuestro brazo deberemos intentar acabar con unas criaturas tan impresionantes que cuando consigamos descubrirlas dicha hazaña nos parecerá un imposible.

 

También merecen mención pequeños cambios que en nada afectan a la base, como la forma automática de grabar, en especial con las llamaradas en los altares, o determinadas luces que se encuentran presentes en ¿cuevas secretas? Se trata de pequeñas pinceladas que nos recuerdan que no es exactamente el mismo juego, imagino algo que Bluepoint no ha podido dejar de implementar, por minúsculos que sean los añadidos, ya que la tentación de implantar tu sello es muy, muy fuerte después de tanto trabajo.

 

 

 

En resumen se trata de una jugabilidad original e impresionante, aún hoy en día, respetada al noventa y nueve por ciento, tan sólo varía en pequeños matices con respecto a su versión original. Ya en las dos horas en Sony pude darme cuenta de que Agro no responde exactamente igual que en las versiones anteriores, es más lenta al llamarla. Pero además, una vez agarrado a un coloso, cuando éstos intenten desembarazarse de nosotros, nos desequilibraremos menos que en las versiones originales. En un principio esto no se nota, aún más al que no haya jugado antes a las anteriores versiones, pero es así, resultando más fácil el juego. Quizás por eso pude acabar con once colosos en lugar de los ocho del fin de semana…

 

El juego ofrece tres dificultades disponibles desde inicio, una fácil que antes no existía, donde nuestros golpes serán demoledores, una normal que se parece a la de los juegos originales, y una difícil con más sellos. Pero dichas dificultades, para el que ya conoce el juego, son falsas ya que el desequilibrio menor sobre los colosos realmente facilita más el juego. Comprendo que esto sea algo que desde Sony se haya buscado, para salvar una de las lacras que el juego tuvo para acercarse al gran público, pero el viejo fan lo notará, y no como algo bueno.

 

De todas formas, para cualquiera que lo pruebe, que no sea tan friki como yo, o simplemente no haya jugado nunca esto no es apreciable y no afecta a la base jugable, y genial, del juego.

 

La historia sí que no varía absolutamente nada, es exactamente la misma, cerrando un juego redondo. Una fábula sencilla, pero profunda, que sirve como excusa para darnos una experiencia lúdica aún hoy en día novedosa, además de una reflexión que, por manida, no deja de resultar fresca, aún más en el mundo de los videojuegos.

 

La aventura de Wanda y Agro frente a los Colosos, en aras de resucitar a su amada Mono, es una historia imborrable, una leyenda, que ahora está disponible, también en ps4. También en su historia es más interesante y atractivo todo lo que nos quedaremos sin saber de ella que lo que descubriremos.

 

 

 

En resumen este Remake de Shadow of the Colossus es una obra maestra, precisamente porque es el mismo juego al que jugamos en ps2 y ps3. El respeto por el juego original tanto en la jugabilidad como en lo audiovisual, aparte de las mejoras evidentes por el cambio de generación, hacen que siga mereciendo la pena jugar a este juego, posiblemente más que a ningún otro. Por supuesto volver a jugarlo es también una obligación para cualquiera que en su día se hubiese rendido ante tan magna obra.

 

Es como volver a casa.

 

Se trata del mismo juego, en su versión más potente, aunque no por ello sea la mejor, pero es lo que es:

 

SHADOW OF THE COLOSSUS

 

En cualquier caso, cómpratelo y juégatelo.

 

 

 

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