El nombre de Microsoft no es ajeno a nadie que esté mínimamente informado, ya no solo en el mundo de los ordenadores, sino en la cultura general. Una compañía impulsada por uno de los hombres más ricos del mundo, Bill Gates, especializada en el sector informático y madre del sistema operativo más usado del mundo, Windows, que recientemente ha sido actualizado a su versión 8, así como otros productos como el OS Windows Phone, las tablets Surface, y, como no, la marca de videojuegos Xbox, que lleva entre nosotros desde el año 2002, momento en el que la primera consola de la marca fue lanzada por estos lares.
La historia de Microsoft con los videojuegos no empieza ahí, pues en el mundo de PC siempre ha tenido ciertos juegos ofrecidos de manera exclusiva por ellos, y en las consolas estuvo muy implicada en la consola de Sega Dreamcast, donde ofrecía apoyo a su pionera conexión a internet gracias a una adaptación de Windows CE. Pero la consola de los nipones no triunfó por culpa de sus problemas económicos, y Microsoft vio la oportunidad de entrar en un negocio que consideraba tremendamente lucrativo, donde otra gran compañía de la electrónica, Sony, ya había logrado un sonado triunfo con la primera Playstation, encontrándose en ese momento liderando la sexta generación con su PS2.